¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Viva el 1º de Mayo!

¡Viva el 150 Aniversario del Manifiesto Comunista!

¡Impulsar la Unidad de los Comunistas en una Línea Roja Medular Marxista-Leninista-Maoísta!

           En el presente año se cumplen ciento cincuenta años de historia del proletariado. Las verdades incuestionables desarrolladas por la clase obrera han marcado la Tierra en este tiempo de forma imperecedera. ¡Jamás, ninguna otra clase revolucionaria en la historia de la humanidad, ha podido contar con tantas verdades y razones incuestionables con que cuenta hoy la clase obrera! Iniciado y desarrollado desde Marx y sintetizada nuestra única posible base de unidad, hoy en Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente Maoísmo, el camino iniciado en 1848 no ha sido fácil. A lo largo de todo este proceso histórico y unido a nuestros logros y conquistas, un problema fundamental con el que la clase obrera combatiente ha tenido que lidiar, ha sido el de dotarnos de la imprescindible vanguardia organizada de la clase en base a una línea roja proletaria y forjar nuestra unidad siendo ésta su eje central.

             Si en el pasado ha sido importante desarrollar la línea roja proletaria, hoy en la situación de repliegue político general de la revolución, requerimos imponer mayor importancia, esfuerzo y empeño, en aprender de las experiencias del pasado para que éstas sirvan al presente y al futuro. Así y todo, nunca se insistirá bastante en la necesidad de aprender de dichas vivencias y mantenerlas siempre en nuestra memoria y la de la clase. Pues, a pesar de las constantes escisiones y divisiones impulsadas por los sustentadores de las posiciones burguesas en nuestras filas, la lucha por dotar a nuestra clase de una línea roja proletaria y forjar su unidad en torno a ella, ha sido intensa y constante desde los albores del movimiento obrero en nuestro país. Otra de las características de la lucha de posiciones al seno del movimiento obrero ha sido que la línea roja proletaria siempre se ha encontrado en minoría.

              José Mesa, con la inestimable ayuda del Gobierno burgués de Isabel II, fue enviado al exilio y suplantado por el oportunista Pablo Iglesias, quien puso todo su empeño por apartar a la clase obrera de sus objetivos y metas revolucionarias y encauzar sus luchas por la vía de las pequeñas reformas, sin cuestionar para nada las causas de la opresión y explotación existentes, y que tienen su origen en la pervivencia del poder burgués expresado en el ejercicio de su dictadura, vístase ésta de democracia, república, monarquía o fascismo.

              Muy a pesar de oportunistas como Pablo Iglesias, Prieto, Largo Caballero, etc., nuestra clase alcanzó su madurez concretada en la constitución de su Partido de vanguardia, el 15 de Abril de 1920, tomando un nuevo impulsó su lucha por dotarse de una línea roja proletaria que dirija su batallar por conquistas y derechos en función de sus objetivos finales: la revolución socialista y el comunismo. Mas, a pesar de lograr la constitución del Partido, con unas bases justas que marcaron la derrota de las posiciones social-demócratas, el desarrollo de una base de unidad tomando como eje una línea roja proletaria ha sido la constante inconclusa en los últimos 78 años de existencia del Partido.

             En el Primer Congreso, el Partido pasó a ser controlado por una línea de derechas, que se centró en las reformas y llevó al Partido a una existencia casi testimonial. Durante la II República, la misma línea encabezada por José Díaz, centró a la clase en la defensa del orden burgués en forma de república burguesa, apartándola de su objetivo de clase: la revolución socialista, sufriendo la clase su mayor derrota y genocidio a lo largo de su historia. Tras la derrota del 36-39, la represión salvaje y la dirección y acción del revisionismo encabezado por Dolores y Carrillo, sumió a nuestra clase en un proceso de despolitización, desorganización y desmemorización histórica, cuyas consecuencias aún seguimos padeciendo hoy.

             Los sesenta quisieron pero no pudieron ser. Es cuando se inicia la lucha contra el revisionismo contemporáneo en nuestro país, impulsada por el inicio de la ofensiva estratégica en el marco de desarrollo de la Revolución Proletaria Mundial, cuyos máximos exponentes son: la lucha del Presidente Mao contra el revisionismo ruso y  la Gran Revolución Cultural Proletaria. Mas, el inicio de la reconstitución y forja de las bases de unidad partidarias, surge preñada de las viejas posiciones derechistas, de las que aún no se ha desprendido totalmente la clase y, como consecuencia, durante los setenta y ochenta, se desenvuelve un proceso de atomización sin fin de las filas comunistas, que aún perdura hoy y contra el que es necesario luchar sin descanso hasta entronizar la nueva base de unidad roja proletaria, combatiendo al revisionismo de Anguita, Arenas y demás oportunistas al pelo, con el fin de aglutinar las fuerzas revolucionarias de los sectores de vanguardia de la clase en la perspectiva de la futura Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial por venir. Nueva base de unidad roja proletaria que, partiendo del Manifiesto Comunista, las Bases y Tesis partidarias, y cuyo eje ha de ser el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, las Bases de Constitución del Partido y el pensamiento guía en desarrollo del Presidente Víctor, como cumbres del más alto desarrollo por dotarnos de la Línea Política General de la revolución española.

                ¿Cómo se ha desenvuelto el Estado burgués en este tiempo? Tras su sangrienta victoria del 36-39 sobre las fuerzas revolucionarias de la clase y su posterior represión y régimen de terror desatados por la gran burguesía; en 1978, los mismos continuadores que masacraron, reprimieron y desarmaron a la clase, cambian su forma de dominación y enmascaran su dictadura con la llamada democracia, para continuar sirviendo a la gran banca y sus corruptos gobiernos de turno. Mas, ¿cómo se puede hablar actualmente de democracia, cuando los obreros estamos condenados al paro y la explotación creciente? ¿Cómo se puede hablar de democracia, cuando la juventud tiene como única perspectiva, el paro, la droga, la prostitución, etc.? ¿Qué democracia es esta, cuando miles de mujeres sufren de malos tratos conyugales y extraconyugales e incluso la muerte? ¿Qué democracia es esta, cuando la iglesia sigue siendo el principal sostén ideológico del estado, dedicándose a castrar, adormecer y desarmar las conciencias de la clase? En definitiva, ¿qué democracia es esta, cuando se paga a los traidores a la clase obrera con subvenciones millonarias y puestos en el Parlamento y la administración, cuando se sigue condecorando y perdonando a destacados represores, mientras se premia a destacados ladrones, que roban, oprimen, explotan y matan a la clase obrera y, por el contrario, miles de jóvenes son condenados a la delincuencia y la cárcel? ¿Aquellos que luchan contra el estado, equivocada o acertadamente, no son condenados por tribunales como la Audiencia Nacional –engendro transformado del anterior Tribunal de Orden público- y se mantienen cientos de presos políticos? ¡Esta es su llamada democracia!

                Compañeros. La clase obrera siempre ha estado y está por la democracia y hacia ella se encamina; pero no la actual pantomima que enmascara la opresión y explotación de los obreros y los pueblos y naciones oprimidos del mundo. La única y auténtica democracia para la clase, es aquella pirámide invertida que se sustenta en los consejos obreros, que tiene como eje la dictadura proletaria y la construcción socialista, hasta la eliminación de las clases y lucha de clases.

                Compañeros. El gobierno de turno imperialista tiene un empeño desenfrenado en hablarnos de paz, de pacificación, de diálogo y consenso, que no es más que un desbordante y ramplón desenfreno burgués, veneno para emponzoñar a los obreros. Contrariamente, vemos como se arman más y mejor, cada día interviene en mayores masacres de masas por el mundo que desatan la gran carnicería imperialista. Hemos de oponernos y desenmascarar toda esa propaganda pacifista, pues sirve únicamente a la defensa de su perpetuidad y dictadura, y es difundida por la recua de intelectuales imbéciles bien pagados para sostenerla.

             Hay un sinfín de cosas que demandan reventar, pues sólo un gran desorden puede traer un nuevo orden. Por el momento se ha generado insuficiente caos y hemos de generar más. Los comunistas estamos por la lucha constante, no la tememos y somos conscientes del beneficio que trae para la clase. Hemos de desenvolver la lucha a nivel de ideas, pues mover ideas es vital para el Partido y la clase y para generar la unidad de los comunistas, de los obreros y crear opinión pública en la perspectiva de la revolución socialista y el poder para el Partido de la clase.

¡Viva el Internacionalismo Proletario!

¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo!

¡Viva el Partido Comunista del Perú y su Jefatura el Presidente Gonzalo!

¡Viva el Partido Comunista de España y su Jefatura el Presidente Víctor!

Mayo de 1998

Comité Central

Partido Comunista de España