Erigiéndose en superpotencia
hegemónica única, el imperialismo yanqui continúa su ofensiva
contrarrevolucionaria general contra el proletariado y los pueblos y naciones
oprimidos del Mundo y a la vista está, ha demostrado fehacientemente que su
denominada “Globalización”, lucha contra el terrorismo, etc., no es más que el
manto con que encubre sus las ansias y apetitos carroñeros de opresión y
explotación.
Ha desatado guerras de rapiña
por doquier, que muestran la auténtica condición y naturaleza del imperialismo
y que tienen como único objetivo el afianzar su condición. Apretando más el
yugo con que explota, oprime, reprime, tortura, mata, desata guerras injustas,
agresiones y amenazas, etc., se apresta a implementar su política de seguridad
regida bajo lo que denominan “anticipación en la acción” y “riesgos
delictivos verosímiles”, que convierten el Mundo en una auténtica cárcel.
Es en este marco que hemos de
ver el juicio que el Estado peruano se apresta a celebrar contra el Dr. Abimael
Guzman y los miembros de la Dirección de su Partido, el PCP, detenidos y
sometidos a un plan de aniquilamiento, aislamiento y reducción sistemática en
cárceles militares y en penales de aniquilamiento denunciados en la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos de la O.E.A.
En 1980, los países
imperialistas abanderados por el imperialismo yanqui, en colusión y pugna con
reaccionarios y oportunistas y amparándose en su supuesta “democracia”,
iniciaron su ofensiva contrarrevolucionaria general contra el proletariado y
los pueblos del mundo y acuñaron el término “terrorismo”. Dicho término tiene
como fin único negar el carácter político de las luchas contra la opresión y
explotación, justificar, combatir y someter a los pueblos y naciones oprimidas,
estigmatizar a los revolucionarios como si fueran delincuentes comunes y ha
demostrado ser el medio utilizado a fin de dotarse de una falsa exculpación
para desatar la más sangrienta represión de la lucha política y social de los
pueblos. Los diferentes Gobiernos peruanos, como fieles lacayos del
imperialismo yanqui, asumieron dicho término para desatar la más sangrienta
represión contra su pueblo que generó 62.280 muertos, miles de desaparecidos,
desplazados y exiliados.
Como concreción de los planes
políticos del imperialismo yanqui, el hoy cada vez más corrupto y
pro-imperialista Gobierno del Perú, amparándose en un sistema antisubversivo
que viola derechos, leyes, constitución, tratados internacionales y los más
elementales derechos humanos, evidenciando una total falta de voluntad política
de Estado asume la línea genocida seguida en los últimos más de veinte años
contra el pueblo peruano y se apresta a cumplir con los dictados del
imperialismo en un nuevo juicio farsa, donde en la figura del Dr. Abimael Guzmán Reynoso, se pretende criminalizar y juzgar, una vez
más, la ideología de los Partidos Comunistas, la lucha política y social, el
derecho a la conquista del poder para el proletariado y el pueblo y la
necesidad de transformar la sociedad ejerciendo el derecho a la rebelión, de
todo pueblo, contra la opresión y
explotación.
El gobierno de Toledo, a pesar
de presentarse como “democrático”, deja tal cual la legislación
antisubversiva heredada de Fujimori, libera y se niega a juzgar a genocidas
reconocidos, desata una negra campaña propagandística de desprestigio
levantando un supuesto “rebrote terrorista” y negando las propias leyes
y tratados del Estado Peruano, mantiene presos ilegalmente al Presidente
Gonzalo, la c. Mirian y otros prisioneros políticos civiles en cárceles
militares y se niega a la anulación de los juicios anteriores. En este
contexto, otorga al Poder judicial peruano, demostradamente corrupto, el papel
de juez ideológico y político del proletariado internacional en la figura del
Dr. Abiamel Guzman Reynoso y la
Profesora Elena Iparraguirre,.
Día a día, el gobierno está
revelando su auténtica faz, a cada instante demuestra que la única paz que
desea es la paz de los cementerios, que la única verdad que admite es la de los
opresores y explotadores, que la única reconciliación a qué está dispuesto es a
la que le permita salvaguardar sus intereses; así, sigue la línea anti-democrática
y anti-legal, de conculcación de los derechos y conquistas fundamentales, de
derechos económicos, sociales y laborales, que caracterizó a los gobiernos
anteriores, y se niega a dar un tratamiento de solución política a los
problemas derivados de la guerra interna.
Atribuyéndose facultades que
le son negadas por las leyes, tratados y Constitución peruana actual, pretende
erigirse en juez y parte en un nuevo proceso nulo que rotundamente negamos y
rechazamos, al pretender juzgar en la figura del Dr. Abimael Guzman Reynoso y
al pueblo peruano, al proletariado y pueblos del mundo que luchan por su
emancipación arrancándose la opresión y explotación de que somos objeto por el
imperialismo y todos los reaccionarios a su servicio.
Dotándose de todas las atribuciones,
para que el nuevo juicio farsa obtenga los resultados que el imperialismo y los
reaccionarios apetecen, ejercen indebidamente la acción penal propuesta; niegan
el derecho de petición del procesado; han eliminado la autonomía judicial al
establecer la obligada consulta al poder ejecutivo en caso de excarcelación;
vulneran el derecho a la defensa al conminar con sanciones y juicio en ausencia
que obliga al procesado y la defensa al silencio eliminando los debates; una
vez más han dado validez a medios y fuentes de prueba nulos, al haber sido
obtenidos bajo tortura; han eliminado el principio de publicidad del juicio al
prohibir el acceso al juicio con los medios tecnológicos necesarios para
ejercer el derecho a informar a la prensa y para que la opinión pública sea
informada, pretendiendo cubrir con un manto de silencio su nueva ignominia.
Finalmente, han modificado el Reglamento del Centro de Reclusión de la Base
Naval del Callao con el fin de negar y agravar los derechos fundamentales de
los presos políticos y de guerra.
Por todas estas razones negamos y denunciamos, ante la comunidad Internacional, los hombres y mujeres que velan por el justo derecho de la humanidad y los pueblos del mundo, ante los revolucionarios y progresistas que creen que otro mundo es posible y necesario, el nuevo juicio farsa a que el Estado peruano pretende someter al Dr. Abimael Guzman Reynoso y demás prisioneros políticos y de guerra, pues no están dadas las garantías, ni procesales ni políticas que garanticen el desarrollo de un nuevo juicio.
Denunciamos, ante el Mundo, el aislamiento que
sufren el Dr. Abimael Guzman Reynoso y la Profesora Elena Iparraguirre, condenamos
la siniestra e infame campaña negra contra ellos, desatada por el Gobierno
peruano y este nuevo juicio farsa sin garantía alguna, imputación símil que hacen a todo revolucionario y comunista a nivel
mundial, por ello y ante tal ignominia se hace necesario, frente a tal ofensiva
del Imperialismo y la reacción Mundial, que se desenvuelva una defensa de
los derechos del Pueblo y que las innumerables defensas aisladas se conviertan
en una contraofensiva, que permita luchar
por el derecho a la vida, integridad y libertad de los luchadores y revolucionarios
del Mundo.
Llamamos a organizaciones, al proletariado, a las masas y a los pueblos del mundo, a suscribir el presente llamamiento, a luchar por la DEFENSA DEL DR. ABIAMAEL GUZMAN REYNOSO, EXIGIR SU PRESENTACIÓN PÚBLICA, PARA QUE PUEDA FUNDAMENTAR ANTE LA PRENSA NACIONAL E INTERNACIONAL SUS POSICIONES; rompiendo su aislamiento, defendiendo y exigiendo:
Se anule el nuevo juicio farsa
por falta de garantías procesales y políticas, llevando la denuncia ante la
CIDH, exigiendo que se garantice un juicio justo teniendo las garantías procesales,
respete la condición de los Prisioneros de Guerra y Presos Políticos del Perú
y sus derechos, haciéndolo extensivo a todos los hijos del pueblo, revolucionarios
y comunistas del mundo entero que sufran igual condición. Exigiendo que se
termine el régimen penitenciario de exterminio al que son sometidos; generalización
y extensión del derecho a las visitas, paseos y trabajo; Denunciando y Combatiendo
la Línea Ideológica y Política Genocida del Estado Peruano y su gobierno de
turno.
Llamamos a los Partidos Comunistas y organizaciones,
al proletariado, a las masas y a los pueblos del mundo, a suscribir el presente
llamamiento, a luchar por la DEFENSA DEL DR. ABIMAEL GUZMAN, EXIGIR UN
JUICIO JUSTO Y PÚBLICO ANTE LA CIDH Y
QUE SE RESPETE LOS DERECHOS DEL PUEBLO.
Marzo, 2004
FRENTE INTERNACIONAL
POR LA DEFENSA DE LOS PRESOS POLÍTICOS, DESAPARECIDOS Y PERSEGUIDOS