Partido Comunista de España 

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¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡VIVA EL PRESIDENTE MAO TSETUNG!

Las teorías, ya sean políticas, económicas, militares, artísticas, etc., no son producto de la casualidad o de la imaginación e inteligencia especial de sus creadores. Nacen como fruto de una necesidad histórica de un modo de producción y de las diferentes clases sociales en pugna. El mayor o menor prestigio o difusión de las ideas y de los hombres que las sustentan depende de que sean más o menos capaces de dar respuesta a la situación que las origina.

Mao Tsetung no es una excepción. Es el exponente, por una parte, del "despertar de Asia" y "la traslación del foco revolucionario hacia el Este" que subrayó Lenin a principios de los años veinte, y más en general, de la entrada de los países dependientes en la escena política, como consecuencia del imperialismo y de los cambios económicos y políticos ocurridos en el mundo después de la I Guerra Mundial.

Es, por otra parte, fruto de la necesidad de dar solución al problema de cómo continuar la revolución en el socialismo, para impedir la degeneración y la restauración del capitalismo y avanzar hacia la sociedad sin clases, el comunismo.

Por último, responde a los cambios producidos en la propia estructura estatal reaccionaria de los países capitalistas y semifeudales como consecuencia de la crisis del imperialismo y del principio de la etapa de ofensiva estratégica de la Revolución Proletaria mundial.

Para estudiar la obra de Mao Tsetung la dividiremos en las tres partes que constituyen el Marxismo-Leninismo-Maoísmo: Filosofía, economía política y socialismo científico.

FILOSOFIA

En sus obras "Sobre la contradicción" y "Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo", Mao Tsetung desarrolla la ley de la contradicción, que es la base de la dialéctica materialista creada por Marx y Engels. En la primera se analizan las dos concepciones del mundo. La concepción metafísica que imagina la realidad como algo estático, inmóvil, que concibe los cambios como mínimos e impulsados por una fuerza externa, le sirve a la clase dominante para inculcarnos el conformismo, la adaptación a las cosas que, según ellos, fueron, son y serán siempre iguales. Por el contrario la concepción dialéctica materialista sostiene que la causa del desarrollo de las cosas es interna, generada por la contradicción que existe en su interior. Los cambios en la naturaleza se producen por el desarrollo de sus contradicciones internas y los cambios en la sociedad por las contradicciones entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, entre clases explotadoras y explotadas y entre lo viejo y lo nuevo.

La contradicción existe en todos los procesos, desde su origen hasta su resolución y transformación en un proceso diferente. Pero en cada proceso la contradicción es distinta y, por lo tanto, también lo es el modo de resolverla. Cuando analizamos cada proceso debemos distinguir la contradicción fundamental de las secundarias y analizar los factores de estas contradicciones.

La contradicción principal es la misma a lo largo de todo el proceso, siendo el único cambio su creciente agudización, pero las contradicciones secundarias se atenúan o se agudizan y aparecen otras nuevas en distintos momentos; por eso los procesos tienen varias etapas, en las que aunque permanece lo esencial cambian muchas características menos importantes. Al estudiar un proceso debemos analizarlo a fondo, sin subjetivismo, unilateralidad ni superficialidad, que nos llevaría al error y al dogmatismo. En esto consiste el análisis concreto de la realidad concreta. Partimos de fenómenos particulares para luego generalizarlos en una visión de conjunto y después de conseguida ésta, volvemos a analizar más detenidamente una cosa en particular. Es decir,tenemos que ver las cosas en todas sus contradicciones internas y en su interrelación con otras cosas. Esta es la esencia de la teoría marxista del conocimiento. "Negar la contradicción es negarlo todo. Esta es una verdad universal para todos los tiempos y para todos los países sin excepción. Tal es el carácter general, el carácter absoluto de la contradicción. Sin embargo, lo general está contenido en todo ser individual; sin carácter individual no puede haber carácter general. Si todo lo individual fuera excluido, ¿que sería de lo general?. Cada contradicción es particular y de ahí lo individual. Lo individual existe condicional y temporalmente y es, por tanto relativo.

"Esta verdad referente a lo general y lo individual, a lo absoluto y lo relativo, es la quintaesencia del problema de la contradicción en las cosas; no comprenderla equivale a abandonar la dialéctica".(1)

Además de existir una contradicción principal en cada proceso, que tiene el papel decisivo, sus dos aspectos tampoco son iguales. El equilibrio entre ellos es siempre temporal y relativo, y uno de ellos es siempre el principal. Pero esta situación no es estática: el aspecto principal se transforma en secundario y el secundario en principal; de este modo cambia la naturaleza de las cosas. Así en la lucha entre lo nuevo y lo viejo, lo nuevo pasa de pequeño a grande y se convierte en principal y lo viejo pasa de grande a pequeño hasta que desaparece. Cuando lo nuevo predomina sobre lo viejo, la cosa vieja se transforma en una cosa nueva. Nada se desarrolla de forma totalmente uniforme.

La existencia de cada de cada uno de los aspectos de la contradicción presupone la de su contrario y ambos coexisten y, bajo determinadas circunstancias, se transforman el uno en el otro. Es decir, en la contradicción se da tanto la lucha de los contrarios como su unidad. Unicamente las clases reaccionarias consideran la relación entre los contrarios como permanente, para engañar a las masas populares y perpetuar su poder sobre ellas. La permanencia de todo proceso es temporal, relativa, y su transformación y cambio, absolutos. Todas las cosas tienen dos estados de movimiento: el reposo aparente y el cambio manifiesto. En el primero los cambios son sólo cuantitativos y por eso hay una apariencia de reposo. Cuando estos cambios alcanzan el punto culminante, se produce una transformación cualitativa, el estado de cambio manifiesto.

El antagonismo es una forma de lucha de los contrarios, pero no la única. Las formas de lucha varian según el carácter de las contradicciones. Algunas contradicciones son antagónicas y otras no, pero en el curso de las cosas, algunas contradicciones no antagónicas pueden transformarse en antagónicas y otras antagónicas transformarse en no antagónicas. Debemos examinar el carácter de la contradicción para saber qué método utilizar para resolverla.

En "Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo" se centra en las relaciones entre las clases sociales, diferenciando contradicciones antagónicas entre las clases explotadoras y explotadas y contradicciones no antagónicas entre las clases explotadas. Las contradicciones entre opresores y oprimidos sólo pueden eliminarse con la desaparición de la clase explotadora y de su poder económico, político, ideológico y militar. Las contradicciones en el seno del pueblo tienen como base la contradicción entre lo correcto y lo erróneo y pueden resolverse por métodos pacíficos y democráticos, destruyendo las causas del conflicto. Pero si no sabemos distinguir las contradicciones en el seno del pueblo de las que se dan entre nosotros y el enemigo y usamos en el tratamiento de las primeras los métodos que les corresponden a las últimas, corremos el peligro de agudizar las contradicciones hasta convertirlas en antagónicas y que se produzca su estallido violento. La manera de resolver estas contradicciones es hacer florecer el diálogo, la crítica y la autocrítica, el debate y discusión libres de las diferentes posiciones para que la verdad surja del error y las contradicciones desaparezcan por sí mismas.

En otras dos obras, "Sobre la práctica" y "¿De dónde vienen las ideas correctas?", el Pte. Mao Tsetung analiza el tema del criterio de verdad. Este criterio es la práctica social del hombre. La teoría surge de la práctica y a su vez sirve a la práctica. La primera etapa del conocimiento son las sensaciones, las impresiones que la realidad provoca en nosotros. Según estas impresiones se repiten, se produce un salto cuantitativo y cualitativo a la etapa siguiente: la formación de conceptos, es decir, el paso de las sensaciones aisladas a la visión global y la idea sobre ellas. Por medio del juicio y el razonamiento podemos sacar conclusiones lógicas, o sea, entender las contradicciones internas de las cosas, de sus leyes y de las conexiones internas entre un proceso y otro. Pero para dar estos pasos es necesario participar en la transformación de la realidad. Los conocimientos se originan en la experiencia. El conocimiento racional depende del sensorial (materialismo de la teoría del conocimiento) y necesita desarrollarse de la etapa sensorial a la racional (dialéctica de la teoría del conocimiento). Quedarse sólo en el conocimiento sensorial es empirismo, no verdadero conocimiento, porque las sensaciones son solamente reflejos aislados y superficiales de la realidad. Para entender la esencia de las cosas es necesario elaborar las sensaciones, formando conceptos y teorías.

Pero esta es sólo una parte de la teoría marxista del conocimiento. De nada valdría conocer la realidad si no aplicamos lo que sabemos, esto es, el conocimiento viene de la práctica y, después de convertirse en teoría, debe volver a ella y comprobarse en la práctica, sirviendo para transformarla. El desarrollo de cada proceso, como parte del proceso general absoluto del desarrollo del universo, es relativo y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de un proceso en una de sus etapas de desarrollo es una verdad relativa también. La suma de las incontables verdades relativas constituye la verdad absoluta. Con cada ciclo de conocimiento (práctica/teoría/práctica) nos acercamos más a la verdad absoluta.

ECONOMIA POLITICA

"La riqueza de la sociedad es creada por los obreros, campesinos e intelectuales trabajadores. Si ellos toman su destino en sus propias manos, siguen una línea marxista-leninista y, en vez de eludir los problemas, adoptan una actitud dinámica para resolverlos, no habrá en el mundo dificultad insuperable para ellos"(2).

"La forma de mercancía es un legado del capitalismo. Provisionalmente, debemos seguir conservándola. El cambio de mercancías y la ley del valor no desempeñan un papel regulador en nuestra producción. En China son la planificación, el Gran Salto Adelante planificado y el principio de la primacía de la política, los que ejercen una acción reguladora. Stalin sólo habla de las relaciones de producción. No habla ni de la superestructura ni de las conexiones entre ésta y la base económica. Entre nosotros, los cuadros participan del trabajo manual, y los obreros, de la gestión de las empresas.

Nosotros enviamos a los cuadros a trabajar al campo o a las fabricas con el fin de formarlos. Nosotros abolimos las viejas reglas y los viejos sistemas. Todo esto toca a la superestructura, vale decir a la ideología. Stalin habla únicamente de economía; no aborda la política. Aunque mencione el trabajo voluntario, de hecho, en su país, nadie quiere sacrificarse trabajando una hora de más. No habla del papel del hombre ni de los trabajadores. Hay que saber que sin el movimiento comunista, resulta difícil pasar al comunismo. La expresión " todos para mí, yo para todos" no es apropiada, pues ahí siempre está el yo. Algunos dicen que esta expresión fue empleada por Marx. Aunque fuera cierto, no estamos obligados a hacerle propaganda. "Todos para mi" significa todo el mundo trabaja para mí. "Yo para todos": ¿a cuántas personas podría prestarles servicios?". (3)

En estas citas se destacan varias ideas fundamentales del pensamiento económico de Mao Tsetung. El papel de la voluntad del los hombres, armados con la concepción del mundo del proletariado para transformar la realidad. Esta es la idea de la que parte el avance de la cooperativización agrícola, el Gran Salto Adelante y otras grandes campañas económicas: Las masas entusiastas, partiendo de la visión científica de la realidad que proporciona el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, pueden convertir en posible lo imposible, pueden hacer en 5 años transformaciones que exigirían 20. El avance económico no puede ser un fin en sí mismo; la producción por la producción es la lógica del capitalismo, donde lo que interesa es la ganancia del empresario, no importa a costa de quien. Pero en el socialismo el progreso económico no se puede convertir en un absoluto: tiene como objetivo acelerar el paso al comunismo y satisfacer las necesidades de las masas. Tenemos que hacer las cosas esclavas de los hombres y no los hombres esclavos de las cosas. Sería absurdo hacer una revolución para que los obreros siguiesen alienados por el trabajo, continuasen siendo piezas o apéndices de las máquinas.

Enlazando con esto viene la segunda cuestión: la primacía de la política ¿De qué valdría, por ejemplo, forzar las transformaciones económicas? Dejando aparte que a medio plazo se comprobarían los efectos negativos de la coerción en el trabajo, no es lícito, desde una perspectiva comunista, forzar a las masas populares, sino que hay que explicar, sugerir, demostrar con el ejemplo qué es lo mejor e ir formando su conciencia. Puede que este camino sea más lento, pero al final tendremos progreso económico y masas conscientes; de otro modo sólo tendremos progreso económico (¿) y masas apáticas, cuando no en contra de nosotros. Esto mismo se destaca en la cuestión de cómo estimular la producción. ¿Con incentivos materiales que hagan que sólo se trabaje para tener más dinero, manteniendo así la mentalidad burguesa de los trabajadores, o explicando la necesidad vital de la producción, del trabajo que beneficia a todo el pueblo, de trabajar para avanzar hacia el comunismo? No podremos llegar al comunismo sin eliminar todo rastro de ideología burguesa en las masas, sin difundir la concepción del mundo del proletariado, y para conseguirlo tenemos que liquidar todas las medidas que fomentan el egoísmo, y aplicar aquellas que exaltan la solidaridad, el esfuerzo por el bien común, el altruismo. Esto, evidentemente, no se hace con incentivos económicos, sueldos mayores o primas.

La tercera cuestión es la de eliminar la contradicción trabajo manual/intelectual. No la resolveremos jamás si tenemos técnicos, científicos, artistas que viven en un mundo aparte, por encima del resto de la gente, convertidos en una élite y un círculo cerrado. Tampoco es una solución que los nuevos intelectuales procedan de las clases trabajadoras si después adoptan el estilo de vida de los intelectuales burgueses. Es necesario combinar enseñanza y trabajo productivo, llenar las universidades de obreros y campesinos, hacer que después vuelvan al campo o a la empresa y difundan sus conocimientos a la vez que participan en el trabajo manual. No queremos individuos a medias, con el cerebro orientado en una sola dirección; queremos formar comunistas, es decir, personas integrales que desarrollen todos sus potenciales, capaces de vivir antes para los demás que para sí mismos y de dedicarse a las ciencias, artes, deportes, etc., que hasta ahora son sólo accesibles para una minoría.

Los obreros participan en la gestión de las empresas y proponen innovaciones y mejoras técnicas. Esto sirve para ir acabando con la estructura de las empresas capitalistas que establecen tres grados jerárquicos: dirección y gerencia/técnicos/obreros.

Las medidas aplicadas en la economía son principalmente las siguientes:

- Producir más, con mayor velocidad, mejor y de modo más económico.

  •  
  • - Desarrollar a un tiempo la industria pesada, la industria ligera y la agricultura. Este punto requiere más explicaciones. En todos los demás países socialistas se descuidó la industria ligera y la agricultura en beneficio de la industria pesada. Esto lleva a que el crecimiento económico no repercuta en las masas, a que no se mejoren sus condiciones de vida. La industria pesada es evidentemente muy importante, es la que proporciona medios de producción para las demás industrias y la agricultura. Pero esto no significa que debamos emplear todos los recursos en el desarrollo de tecnología y dejar que las masas sigan viviendo en las mismas o incluso inferiores condiciones que antes de la revolución.
  • - Practicar una línea de masas.

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  • - Basarnos en nuestras propias fuerzas. No se trata de eliminar el comercio exterior, sino de impedir la dependencia. Muchas de las relaciones de dependencia de unos países respecto a otros conciernen a la cuestión de comprar patentes para la producción de objetos, de depender de la tecnología y los técnicos de otros países. La cuestión es crear una tecnología propia que no nos someta al pago de "royaltyes", a la introducción de "expertos" extranjeros, etc., ni, por supuesto, a los créditos y "ayudas" del imperialismo. El comercio exterior continuará existiendo, pero en base a unas relaciones de igualdad. Puede que el desarrollo económico sea más lento, pero será armónico y no entrañará opresión.

    - En la agricultura, el proceso empieza con la cooperación de varias familias en un equipo de producción. El paso siguiente es la agrupación de varios equipos de producción en una brigada de producción, a nivel de aldea. Pero la cooperativización es sólo el primer paso; no es aún producción socialista ni semi-socialista. La forma semi-socialista de producción es la comuna popular, que agrupa a aldeas y ciudades, a campesinos y obreros, agricultura e industria. En ellas la propiedad ya no es familiar, sino colectiva. La última fase de la transformación de la propiedad es el paso de la propiedad colectiva, semi-socialista, a la propiedad de todo el pueblo, socialista. En esta propiedad socialista regirá la distribución según el trabajo para después alcanzar la distribución según las necesidades. No se puede llegar al comunismo mientras no se completen todas estas transformaciones. Estas entrañan también la eliminación de la contradicción campo/ciudad, al industrializar el campo y ruralizar las ciudades, haciendo grandes núcleos donde se combinen agricultura e industria y llevando al campo todas las ventajas de la vida en las ciudades en cuanto a cultura, sanidad, transporte, etc.

  • SOCIALISMO CIENTIFICO

    EL PARTIDO.

    Aunque las luchas de líneas en los partidos socialistas y después en los comunistas existieron desde su fundación, no es hasta las teorías de Mao Tsetung sobre el tema que reciben una explicación y fundamentación. La lucha de líneas tiene su origen, su base en dos problemas: 1) Como dijo Marx, la ideología dominante en una sociedad es la de la clase dominante. Es lógico, entonces, que la ideología burguesa o feudal, que son las dominantes en los distintos tipos de estados hoy existentes, sigan influyendo en los individuos que componen el Partido y, por lo tanto, en el propio Partido. Librarse de esta ideología dominante exige una dura lucha, que se refleja en lucha de líneas. 2) Antes de la revolución, son siempre varias las clases interesadas en derrumbar el sistema existente. Estas clases, aunque coinciden en la lucha contra el sistema, y por eso se alían para acabar con él, tienen intereses distintos en cuanto a qué hacer una vez tomado el poder. El Partido es, por esencia, un partido proletario, pero no es fácil evitar que entren a formar parte de él miembros de otras clases, y menos aún cuando estas clases son muy numerosas o mayoritarias y el proletariado escaso, como sucede en los países semi-feudales y, en menor medida, en los países capitalistas con una economía atrasada. Si esto ocurre antes de la Revolución, mucho más cuando ésta ya ha tenido lugar y el Partido ocupa un lugar primordial en los organismos dirigentes del país. En este momento, no sólo las clases que han hecho la revolución, sino también las clases recién derrocadas, intentarán infiltrarse en el Partido, para a través de éste tomar el poder. La lucha entre el proletariado y las otras clases dentro del Partido se refleja también en lucha de líneas.

    Para combatir las influencias de la ideología burguesa, que se manifiestan en liberalismo, subjetivismo, dogmatismo, burocratismo, etc., se emplean las campañas de rectificación donde se explican las raíces de estos problemas y sus manifestaciones, se practica la crítica y la autocrítica y el método de unidad/crítica/unidad, con el criterio de "curar la enfermedad para salvar al paciente", es decir, eliminar los problemas y no a las personas que los crean. En el segundo tipo de lucha de líneas, se trata de ganarse a la mayoría de los que sustentan la línea negra, luchando contra las posiciones y no contra las personas, y aislar a la minoría que dirige la línea negra y no quiere rectificar, haciéndola único blanco de la lucha.

    Consecuencia de ello es el respeto a las minorías dentro del Partido. La línea roja siempre está al principio en minoría y no es sino por medio de una dura lucha que consigue hacerse con la mayoría del Partido. Es necesario, por lo tanto, garantizarles a las minorías el derecho a difundir sus ideas entre los militantes para intentar darle la vuelta a la situación.

    Basta con las siguientes citas del Pte. Mao Tsetung para darse cuenta de qué es un comunista:

    "El comunista debe ser sincero y franco, leal y activo, considerar los intereses de la revolución como su propia vida y subordinar sus intereses personales a los de la revolución. En cualquier momento y dondequiera que esté, ha de adherirse a los principios justos y luchar infatigablemente contra todas las ideas y acciones erróneas, a fin de consolidar la vida colectiva del Partido y las masas que por ningún individuo, y más por los demás que por sí mismo. Sólo una persona así es digna de llamarse comunista". (4)

    "Los comunistas tienen que preguntar el porqué de todas las cosas y valerse por su propio juicio para examinar cuidadosamente si corresponden a la realidad y si están bien fundadas, no deben en absoluto seguir ciegamente a otros ni preconizar la obediencia servil". (5)

    Lenin estableció la tesis del centralismo democrático, fundamentándolo como el sometimiento de las minorías a la mayoría, de los organismos inferiores a los superiores, de todo el Partido al Comité Central, con el Congreso como órgano máximo. La democracia estribaba en el sometimiento al Congreso y en la discusión previa a la toma de decisiones. El Pte. Mao Tsetung profundizó más en el tema, estableciendo que hay que partir de la democracia para llegar al centralismo, venir de las masas para volver a las masas y combinar la dirección con las masas. Los cuadros pueden ser destituidos de sus cargos si cometen errores y no los corrigen y no hay que tener miedo de estas críticas y destituciones. Es necesario explicarles las cuestiones a los militantes, dejar que expongan sus ideas, crear una situación en la que haya "tanto centralismo como democracia, tanta disciplina como libertad, tanta unidad de voluntad como satisfacción moral y vivacidad". El centralismo significa la concentración de las ideas correctas para unificar la comprensión, la política, el plan, el comando y la acción y esto no es posible sin las ideas que vienen de las bases, sin comunicación entre los distintos organismos.

    La dirección debe ser colectiva, no individual, hecha por los Comités del Partido y no por sus Secretarios. Las decisiones deben tomarse después de la discusión y el análisis de las diferentes opiniones.

    LA LUCHA DE CLASES.

    La revolución no acaba con la toma del poder. En el socialismo siguen existiendo clases y lucha de clases. No son sólo los elementos de las clases derrocadas y la subsistencia de la pequeña producción los que generan burguesía, sino que la nueva burguesía se concentra en el Partido, en la burocracia, en el ejército, etc., para intentar restaurar el capitalismo. Su lucha no es abierta, sino que se esconde bajo el manto de la consolidación del socialismo para copar los puestos claves que le permitan dar un golpe de estado y al mismo tiempo frenar e impedir las transformaciones económicas, políticas e ideológicas necesarias para avanzar hacia el comunismo.

    La lucha contra la nueva burguesía no acaba en dos días. Mientras existan la contradicción entre trabajo manual e intelectual, el derecho burgués, la ideología burguesa, la producción de mercancías, etc., persistirá la cuestión de quién ganará: el capitalismo o el socialismo. Para derrotar a la burguesía es necesario mantener una dictadura sobre ella en todos los frentes, continuar la revolución, movilizando a las masas con las consignas de "la rebelión se justifica" y "la filosofía del proletariado es la filosofía de la lucha". Esto fue lo que sucedió en la Gran Revolución Cultural Proletaria y para acabar con la burguesía hay que hacer, no una, sino varias Revoluciones Culturales, revolucionar continuamente a las masas, hasta eliminar completamente las bases sobre las cuales se asienta nuestro enemigo de clase.

    LA GUERRA POPULAR.

    Según avanza la lucha revolucionaria del proletariado, cambian las formas de combate que usa para tomar el poder. La burguesía aprende también de las experiencias anteriores y se prepara para afrontarlas, transformando su ejército y métodos de contrainsurgencia y a la vez reestructura el aparato estatal. Por lo tanto, el proletariado y las masas trabajadoras y explotadas tienen que adaptar sus formas de lucha a las nuevas condiciones. Así, se pasó de las barricadas a la insurrección, y de ésta a la guerra popular.Al comienzo de la Guerra Popular, partimos de una situación de debilidad, mientras que el enemigo conserva todo su poder militar, económico, etc. En esta primera etapa nos encontramos, por tanto, a la defensiva desde el punto de vista estratégico, aunque cada acción en sí sea ofensiva. Los métodos a usar en esta etapa de DEFENSIVA ESTRATEGICA son la guerra de guerrillas, es decir, la guerra por medio de pequeñas unidades, huyendo del ataque frontal, llevando a cabo acciones secretas y rápidas, ataques por sorpresa; manteniendo siempre la iniciativa en vez de dejársela al enemigo, concentrando y dispersando rápidamente los guerrilleros y planificando con cuidado cada ataque. En esta etapa hay que ir creando bases de apoyo que nos sirvan de retaguardia, aunque la zona en la que opere la guerrilla sea mucho más amplia que la de estas bases. Pero el objetivo fundamental no es controlar más o menos territorio, sino conservar las fuerzas propias y aniquilar al enemigo en todos los frentes. No podemos defender un territorio hasta el punto de ser destruidos; debemos abandonarlo cuando sea difícil defenderlo. La Guerra Popular no es una guerra de posiciones, de trincheras, en la que se combata por cada centímetro de suelo.

    La segunda etapa, el EQUILIBRIO ESTRATEGICO, se produce cuando el enemigo ya no es capaz de mantener la ofensiva y tiene que limitarse a consolidar su territorio, y nosotros aún no estamos preparados para iniciar la ofensiva. En esta etapa la guerrilla se irá convirtiendo en ejército regular y la guerra de guerrillas en guerra de movimientos.

    En la tercera etapa, la OFENSIVA ESTRATEGICA, tenemos ya superioridad sobre el enemigo. El final de esta etapa es la toma del poder. Hay que apuntar que la derrota del enemigo no se produce cuando este pierde su última unidad, sino antes, porque en una guerra popular, los factores políticos, psicológicos, económicos, etc., (y por la experiencia de las últimas guerras imperialistas vemos que esto no se produce solamente en las guerras revolucionarias) son tan importantes como los militares.

    La Guerra Popular es una guerra prolongada por la debilidad del ejército revolucionario y la fuerza del enemigo, porque es en el transcurso de la guerra cuando se forma nuestro ejército y se consiguen las armas, porque es una guerra en la que el desgaste moral, político, económico del enemigo son fundamentales. Es en el curso de la guerra cuando ganaremos a la mayoría de las masas y aislaremos cada día más al Estado. En el curso de la guerra va surgiendo también el nuevo estado, de Nueva Democracia en los países semi-feudales y Socialista en los estados capitalistas.

    En los países semi-feudales y semi-coloniales la Guerra Popular va del campo a las ciudades, cercando éstas desde el campo. En los países capitalistas, el carácter de la Guerra Popular está aún por determinar.

    EJERCITO POPULAR.

    El ejército popular se distingue de los ejércitos feudales y burgueses en su estructura interna, en las relaciones con las masas y en sus funciones. Hay mandos y soldados, hay disciplina, pero esta disciplina no es ciega, sino consciente y en las relaciones entre mandos y tropa se sustituye el autoritarismo por la democracia, por la discusión de la estrategia y la táctica, para que todo combatiente sepa los objetivos de la lucha. Aparte del entrenamiento militar es muy importante la formación ideológica y política del ejército, porque hasta en la guerra la política debe estar al mando.

    En las relaciones con las masas, el Ejército Popular debe estar ligado a ellas. El ejército popular procede y depende de las masas y su existencia sería imposible si no contase con el apoyo popular. Su misión es hacer una guerra popular y por lo tanto, los intereses de las masas son los suyos propios y debe ayudarlas y defenderlas.

    Además de su función militar, el ejército popular cumple los papeles de destacamento de propaganda y destacamento de producción. El ejército tiene la misión de difundir entre las masas los objetivos de la revolución y la línea del Partido, haciendo que en el curso de la guerra la gran mayoría de las masas sienta que la victoria es el fin de su opresión y que se organicen y participen en la lucha revolucionaria. Además, no puede ser una carga para las masas y por ello tiene que conseguir su subsistencia con el trabajo productivo.

    En todo momento debe ser el Partido quien mande al ejército y las cuestiones militares deben someterse a la línea político-ideológica. Esto se expresa en la consigna de "jamás permitiremos que el fusil mande al Partido" y en la idea de que la corrección de la línea político-ideológica es lo decisivo, lo que nos permitirá conseguir hombres y armas, mientras que si esta línea no es correcta, perderemos todo lo conseguido.

    LA REVOLUCION DE NUEVA DEMOCRACIA.

    Aunque ya Lenin había hablado de la posibilidad para los países semi-feudales y semi-coloniales de no pasar por el capitalismo, la condicionaba a la ayuda del proletariado de los países más industrializados, una vez que éstos tomasen el poder. Es, por tanto, Mao Tsetung el primero en plantear qué tipo de revolución se requiere en estos países y el modo de llevarla a cabo.

    En estos países los enemigos a aplastar son la burguesía compradora y burocrática, los terratenientes y el imperialismo. El proletariado es quien dirige la revolución a través de su Partido, pero la fuerza principal son los campesinos. Las otras clases que participan en la revolución son la pequeña burguesía urbana y la burguesía nacional o media. La revolución de Nueva Democracia tiene un carácter anti-feudal y anti-imperialista. No es, por lo tanto, una Revolución Socialista, es una revolución burguesa dirigida por el proletariado, lo que hace que no sea la burguesía la que tome el poder, sino una alianza de las clases que participan en la revolución, bajo la dirección del proletariado y su Partido de Vanguardia. Esta dirección proletaria es la que permite iniciar la Revolución Socialista en el mismo momento de la toma del poder y no pasar por el capitalismo.

    Por todos estos desarrollos de la ciencia de la revolución proletaria, el maoísmo constituye la tercera etapa del marxismo. Si en los años veinte ser marxista implicaba ser leninista, hoy no se puede ser marxista-leninista sin ser maoísta. La ciencia de la revolución proletaria, como todas las ciencias, no es algo acabado y definitivo. Tiene que desarrollarse constantemente para adaptarse a las nuevas circunstancias y dar respuesta a los problemas que surgirán en la edificación del socialismo. Con la Gran Revolución Cultural Proletaria se abrió el período de OFENSIVA ESTRATEGICA DE LA REVOLUCION PROLETARIA MUNDIAL, es decir, la etapa en la que el proletariado en todo el mundo es superior a la burguesía, la etapa en la que se llevará a cabo la revolución en todos los países. Necesariamente, la ciencia de la revolución se seguirá desarrollando. Algunos de estos desarrollos están surgiendo ya por parte del Partido Comunista del Perú. Es necesario además, en este momento, constituir una vanguardia internacional potente, y por eso debemos impulsar y desarrollar el Movimiento Revolucionario Internacionalista, partiendo del estudio y la corrección de los errores de la III Internacional, que no podemos volver a cometer. El momento es heroico; nosotros debemos serlo también si no queremos ser sobrepasados por la época en la que nos ha tocado vivir. ¡ADELANTE!!!.

    NOTAS:

    (1) "Sobre la contradicción", Mao Tsetung.

    (2) "Nota de introducción al artículo 'El Secretario del Partido toma la dirección y todos los miembros del partido ayudan a administrar las cooperativas', de 'El auge socialista en el campo chino'", Mao Tsetung.

    (3) "La construcción del socialismo", Mao Tsetung.

    (4) "Contra el liberalismo", Mao Tsetung.

    (5) "Rectifiquemos el estilo de trabajo en el Partido", Mao Tsetung.

    Con el presente Documento, la Fracción Roja toma posición por el Maoísmo como tercero y principal de nuestra ideología y sanciona el inicio de la Reconstitución del Partido en su IV etapa, el 15 de Agosto de 1986.

    Estado Español, agosto de 1986