NR-. En un medio de comunicación del Perú, se ha hecho pública una entrevista con el camarada Artemio, donde expone las posiciones de una parte de los miembros del PCP que aún siguen alzados en armas en el Valle del Huallaga. A continuación, reproducimos un extracto de sus declaraciones.

Declaraciones del c. Artemio

–En febrero, se produjo un atentado en la carretera Federico Basadre contra un vehículo policial en el que murieron tres policías. ¿Fueron ustedes responsables de este atentado?

–Nosotros estamos continuando las acciones armadas en cuatro formas de guerra: agitación y propaganda, combate guerrillero, sabotaje, y aniquilamiento selectivo. Sí, nosotros somos autores de estas acciones: la del puente chino, en febrero la emboscada a la polcar en Pumahuasi, el ataque a los helicópteros que fue una emboscada muy importante en defensa del productor cocalero. Ojo, y valga la aclaración, nosotros no defendemos al narcotráfico sino al productor cocalero.

–¿Sendero también fue responsable de una atentado contra un juez de paz y un policía  en el sector de Santa Cruz, Tocache?

–Esa acción la hicimos nosotros. La emboscada estaba planificada para la Policía Nacional, no para el juez, ni los civiles que iban allí y que han sufrido las consecuencias. No sabíamos que estas personas civiles venían en este vehículo, pero la acción está señalada contra los institutos armados de este gobierno.

–¿Por qué atentar contra la vida de un humilde juez de paz y contra los policías que ganan un bajo sueldo?

–Hay que comprender que el problema es de carácter político-social. Esta es una guerra civil. Es la lucha de clases y las instituciones defensoras del viejo orden, las encargadas de imponer estas políticas de opresión son instituciones armadas y una de las formas de exigir soluciones políticas es atacándolas. Pero obviamente  no era nuestra intención atacar a este juez.

–En el Alto Huallaga en los últimos tiempos se han producido algunos asaltos, secuestros y asesinatos...

–En primer lugar nosotros no somos autores de tales hechos. Para comenzar  se ha dado a entender que tendríamos alguna autoría en el asesinato de la teniente gobernadora del caserío Cerro Azul y su esposo, pero nosotros no tenemos absolutamente nada que ver con esta acción. El problema lo estamos investigando y vamos a dar justa sanción. En el caso de Jaimito y Los Olivos (donde han quemado dentro de su carro a un señor y a una señorita) tampoco tenemos nada que ver. Me parece que es un ajuste de cuentas u otro tipo de delincuentes pero con nosotros no. Ahí también averiguaremos y daremos justa sanción, para qué esperar a la policía, si realmente no hay justicia. Muchas veces la policía está coludida con estos grupos de delincuentes.

–¿Cuál es la situación del Comité del Huallaga?

–En primer lugar nuestra posición como Comité Regional Huallaga es que nos sujetamos a nuestra jefatura estratégica y decisiva del Partido Comunista del Perú. Para nosotros sigue siendo nuestro jefe el doctor Abimael Guzmán Reinoso, presidente Gonzalo. Por lo mismo que hay un Comité Central, la posición actual del Partido en general es de luchar por una solución política a los problemas derivados de la guerra interna, y también luchar por la reagrupación de las fuerzas partidarias. Desde el 93, en que se produjo la división interna del Partido Comunista del Perú, esta es una realidad innegable. La Segunda Reconstitución del Partido se materializará en el Segundo Congreso para continuar el camino que quedó trunco hasta cristalizar la conquista del poder en todo el país.

–¿Se puede afirmar que han retomado su actividad en el Huallaga?

–Nosotros como alzados en armas planteamos una posición de luchar por una solución política y negociación global a los problemas derivados de la guerra interna, como lo anunciamos a la televisión británica y a la televisión peruana los primeros meses del 2004. Sentamos posición y dimos un plazo para que el gobierno dé una respuesta y esta se produjo rechazando el diálogo y declarándonos la guerra total.  Ante esto nosotros emprendimos las acciones armadas con el objetivo de exigir al gobierno y al Estado una salida política negociada. Hoy estamos conduciendo las acciones en ese mismo sentido, exigiendo solución política del conjunto de problemas derivados del conflicto interno, como el caso de los inocentes encarcelados, requisitoriados, desaparecidos, damnificados, exiliados, prisioneros políticos y de guerra y de quienes aún continúan alzados en armas.

–Hay rumores de que existen varias facciones de Sendero en el Alto Huallaga. Una que dirige Lee, otra Omar  y una más la de Artemio.

–Desde el punto de vista del Partido, y en general en el contexto nacional, es evidente, como ya manifesté, que hay grupos y facciones. En nuestra región se han presentado un grupo de “Proseguir” que está actuando por ahí con algunas pequeñas acciones de agitación y propaganda y algunos petardos por ahí y por allá. Los camaradas que trabajan conmigo son Clay y Lee. A Omar no lo conozco. En el comité regional del Huallaga hay una sola posición y muy sólida.

–¿Por qué no salen del Alto Huallaga?

–Nosotros al plantear acciones armadas a fin de exigir soluciones políticas entendemos que es la forma más alta de lucha pero no es la única forma. Mis camaradas y compañeros a nivel nacional también están luchando en ese mismo sentido, y entiendo que los camaradas y compañeros que están en el grupo de “Proseguir”, desde la posición que tienen también reconocen a nuestro presidente Gonzalo y están luchando justamente por cambiar este estado de cosas.

–¿No sería mejor dejar de lado  a Abimael Guzmán?

–El pueblo peruano debe saber que nosotros somos comunistas y revolucionarios, que tenemos principios ideológicos y políticos, que nosotros somos parte de un engranaje general que se llama Partido Comunista del Perú, proletariado que está en lucha irreconciliable con la burguesía. Por lo mismo que estamos levantados en armas, sin dirección política y sin partido, es el problema que tenemos hoy. Así el gobierno y el Estado confinen al doctor Abimael Guzmán Reinoso en prisión de por vida, condenándolo a muerte de manera inmisericorde e inhumana, nosotros lucharemos por su libertad. Me parece que ya ha pagado por de más sus supuestas culpas. Por tanto pedimos la libertad de él y de muchos dirigentes camaradas compañeros y compañeras que deben estar libres ya.

–¿Ha variado la ideología de Sendero Luminoso?

–En absoluto, nuestra política y nuestra ideología es la misma. Es más, nos reafirmamos en nuestros principios ideológicos en el marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento Gonzalo. Hoy más que nunca defendemos nuestra jefatura, nuestro partido y la trascendencia de la guerra popular.

–¿Cuál es el vínculo entre Sendero  y los cocaleros del Alto Huallaga?

–Me parece una nefasta política del Estado peruano y del gobierno de turno que busquen algún vínculo o supuesta apología entre los cocaleros y los alzados en armas. Con ese pretexto político se ha desatado una persecución política de dirigentes. No sólo de cocaleros. Hay la persecución de los maestros del Sutep, de los dirigentes y el encarcelamiento  del señor Nelson Palomino, de dirigentes estudiantiles. Es una nefasta política que aplica no solo este gobierno sino todos los gobiernos que lo antecedieron. Entonces no hay tal vínculo. Nosotros siempre hemos sido respetuosos y solidarios de las organizaciones populares, campesinas, cocaleras en general y compartimos, sentimos su lucha y la apoyamos moralmente.

-¿Dónde estuvieron en la última medida de fuerza que hubo aquí en el Alto Huallaga?

-Del 2000 para adelante se ha visto positivamente la aparición de organizaciones campesinas, populares. Eso está bien, pero el campo está dividido y como consecuencia de esto los dirigentes cocaleros emprendieron una política sectaria gremialista netamente cocalera aislada del sector agropecuario. Lo que más bien debió buscarse es la integración del campo buscando unir el sector agropecuario cocalero y otros sectores populares. Esa es nuestra postura.

Agosto, 2005

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