EL VIEJO REVISIONISMO VUELVE A DESENMASCARARSE Y ARRECIA SU ODIO CONTRA LA CLASE, SU VANGUARDIA Y JEFATURA

En momentos en que el gobierno masacrador y proimperialista del APRA y sus ALIADOS intensifican su ofensiva contra el Movimiento Popular Peruano la vieja lacra revisionista de la llamada izquierda peruana pretende sacar réditos políticos lanzando ignominiosamente sus dardos contra el heroico Partido Comunista del Perú, el legado de la gloriosa Guerra Popular y su jefatura el Dr. Abimael Guzmán.

Se ha dicho insistentemente, en términos marxistas, que "la práctica es el criterio de la verdad" y en el terreno de la práctica revolucionaria "quien no tiene autoridad moral no tiene autoridad para criticar destructivamente"o ponzoñosamente. Pues bien, en los últimos años no sólo se incrementa la ofensiva de la reacción contra el pueblo y sus mejores hijos, sino que los revisionistas (la infiltración de la burguesía en el seno del proletariado) hacen lo suyo, es decir una vez más se sacan la careta y con el pseudo discurso "izquierdista" y "democrático" lanzan sus dardos contra lo mejor que ha forjado el pueblo y la clase.

Esa "vieja izquierda" que se emborrachó en el cretinismo parlamentario en tiempos de ardorosa guerra popular; esa "izquierda ligh" que se autoexilio en el aparato estatal o privado es la que hoy blande sus sables contra los genuinos continuadores de Mariátegui; esa "izquierda capituladora" que fue expulsada en la Reconstitución del PCP hoy pretende cobrarse la revancha; esa "izquierda putrefacta" que se largo cuando el pueblo, la clase y su vanguardia iniciaba la lucha armada y la elevaba a Guerra Popular es la que hoy llenándose la boca de fraseología revolucionaria pretende embaucar a las masas. En fin, esa nefasta izquierda no sólo huele a hedor sino que les cae como anillo al dedo lo que decía el amauta "intelectuales de panteón" que desprovistos de "posición de clase, espíritu de Partido y servir al pueblo de todo corazón" hoy vuelve a sacar sus eclipses que yacen en sus almas negras y se unen a los reaccionarios y oportunistas de siempre para atacar al pueblo, la clase, la vanguardia y su jefatura. Ese es el fondo del asunto.

Dos aspectos cruciales que merecen considerarse son la práctica revolucionaria y la autoridad moral de quienes hoy arremeten contra el PCP y su jefatura. Eso es decisivo para entender en gran medida la valía de los argumentos que esgrimen. Pues bien, para quienes no conocen o se hacen que no conocen diremos algunas verdades respecto a Eduardo Ibarra, autor del texto en cuestión y de las sandeces que en ella imprime. El Sr. Ibarra se "autoexilio" en Bolivia cuando no tenía ningún tipo de problema político, ya que él al estar al margen del proceso revolucionario no tenía problema alguno. Claro que él se inventó la historia para medrar con el asunto del refugio político, el que le dio buenos dividendos. Durante más de una década entera se dedicó a parasitar y vivir de la caridad de Naciones Unidas y la Iglesia. Durante una década entera careció de iniciativas, menos desplegó capacidades  siquiera para autosostenerse. Ese estilo de vida pinta de cuerpo entero la ideología y actividad política del "flaco" Ibarra. Allá por los 2000 inicia su ofensiva contra el PCP y lo hace de la mano de capituladores renegados y de gente del MRTA. Al mismo tiempo su práctica política siempre estuvo al margen del pueblo boliviano y sus organizaciones. ¿Qué aportó políticamente el Sr. Ibarra en más de 15 años de  autoexilio en Bolivia? Nada. Toda la escueta referencia que se precisa puede ser fácilmente corroborada por exiliados residentes en Bolivia. De ser necesario precisaremos otros detalles para desenmascarar a este sujeto que lo único que hizo fue hacer entrismo durante los 70, capitulación durante los 80, autoexilio durante los 90 y 2000, así como traficar con el discurso marxista y coadyuvar a la negra campaña contra el PCP. Hoy se pone a la cola de la reacción peruana cuando sirve a la misma y claudica ante ella. Que quede claro que acá no hay nada de delación contra el Sr. Ibarra sino simplemente algunas referencias que lo muestran como lo que es y que demuestran que este señor no tiene moral alguna en criticar cuando ni siquiera pudo auotosostenerse y caer en el asistencialismo de Naciones Unidas y la Iglesia. De esto puede dar fe su fragmentada familia. Además ¿qué delación se haría a un sujeto que jamás se comprometió con la revolución peruano cuando lo único que hizo es traficar con la misma hasta convertirse en un contrarrevolucionario como los Carlos Tapia, Dantes Castro, etc.?

Las referencias que se tiene del Sr. Dante Castro resultan más indignas que las del Sr. Ibarra. Sintéticamente precisaremos que este viejo izquierdista al igual que los Morenos de Patria Roja se han distinguido por traficar con las luchas del pueblo y hoy pretenden hacerlo a costa del PCP. Tras su “izquierdismo académico” procura presentarse como el Robin Hood de la política peruana para medrar de las luchas y aspiraciones universitarias y populares. Este sujeto tiene como maestros a los Bernales Ballesteros, Dammert, Breña Pantoja, etc., Sus maestros diría él en sus placidas reuniones de café.

Se nos dirá, seguramente, que pretendemos inhabilitar a estos señores por su crítica artera contra el PCP y su jefatura, no. Lo único que reclamamos es ser responsables en criticar destructivamente y ser dignos de autoridad. Si no hay responsabilidad con la verdad y se carece de moral no corresponde dejar pasar las pestes que propalan estos enemigos del pueblo. Más aún cuando se trata de viejos revisionistas, traficantes e intelectuales de cementerio. En esa dirección podríamos parafrasear al Pdte. Mao: "Quién no ha investigado no tiene derecho a hablar"...

El siglo XXI a decir del Pdte. Mao es el siglo de los pueblos del mundo y la clase: el proletariado Internacional. A ese horizonte marchamos, en perspectiva inexorable, al socialismo como tendencia principal y antesala de la sociedad comunista. A eso apuntamos y lo que van forjando los pueblos del mundo y la clase, según sus peculiaridades concretas, siguen ese horizonte. Lo que se desenvuelve en Nepal, en la India, en Filipinas, etc., persiguen esos caros objetivos históricos. Son situaciones concretas que responden precisamente a realidades complejas y específicas. Lo del Perú es una cuestión muy singular que si bien resulta complicada se ajusta al momento político y a las necesidades del pueblo, la clase y su vanguardia. ¿Por qué a la pequeña burguesía le cuesta tanto entender la nueva etapa que asume el PCP cuando la historia nos brinda incontables hechos de que la revolución es en espiral y la clave está en la línea justa y correcta que la conduce? Y precisamente eso ocurre con el PCP.

No sólo a la reacción sino también al oportunismo y al revisionismo les atormenta que el PCP no haya sido destruido, y con él su jefatura y buena parte de su contingente que no sólo se encuentra  reagrupándose en el Perú sino en buena parte del planeta.

Lo que les aterra y les quita el sueño -por sus mezquinas ambiciones que se reducen a apetitos individuales y de grupo-, es que el PCP hoy al igual que ayer se reconstruye, reunifica sus fuerzas, y marcha a desarrollarse políticamente. Saben muy bien, los reaccionarios y revisionistas, que si bien fuimos derrotados militarmente (cuestión transitoria) no ocurrió lo propio ideológica menos políticamente. La propia reacción reconoce esto, menos estos revisionistas que sueñan con la destrucción del PCP. ¡Sigan soñando rufianes!

Hoy el PCP vive y se desarrolla, tiempo al tiempo, pues ustedes seguirán viendo desde el palco estas aseveraciones que se asientan en la realidad y no corresponden a "buenos deseos" como sucede con ustedes. Son tiempos duros y difíciles, en suma momentos de forja en que "el grano queda y la paja vuela".

Si bien hoy no seremos decenas de miles como lo éramos en tiempos de Guerra Popular, empero hoy fácilmente somos miles en el Perú y el mundo, y el generoso pueblo peruano hoy identifica mejor que ayer a quienes representan su vanguardia y sus mejores hijos. Y sino vean al Movimiento Popular y lo que clama en los más hondo de sus almas... las masas, el pueblo y los hijos de ese pueblo que vuelven a forjarse en la lucha de clases.

Desde esta trinchera les decimos: Sigan martirizándose porque las masas, el pueblo y la clase saben muy bien quién es quién... Y eso también lo saben hasta el hartazgo ustedes... por eso sus campañas y canalladas...

Estos esbirros (Dante Castro, Eduardo Ibarra y demás plumíferos) deben esforzarse por entender lo que planteaba el amauta al que suelen apelar y con el que trafican a diestra y siniestra.

El poder se conquista a través de la violencia… se conserva a través de la dictadura. Mientras que la reacción es el instinto de conservación, el estertor agónico del pasado, la revolución es la gestación, el parte sangriento del presente”.

Si la revolución exige violencia, autoridad, disciplina, estoy por la violencia, por la autoridad, por la disciplina. Las acepto, en bloque con todos sus horrores, sin reservas cobardes”.

Soy revolucionario. Pero creo que entre los hombres de pensamiento neto y posición definida es fácil entenderse y apreciarse, aún combatiéndose. Con el sector político que no me entenderé nunca es el otro: el del reformismo mediocre, el del socialismo domesticado, el de la democracia farisea”.

J. C. Mariátegui, La Escena Contemporánea

Clasistamente, Colectivo Aurora Comunista