¡Proletarios de todos los países, uníos!

 

¡IMPULSAR LA LINEA ROJA EN EL M.C.I.!


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A Propósito de la Lucha de Dos Líneas en el Seno del M.R.I y en el Estado Español


       Hay quienes creen caminar sobre las aguas, cuando en realidad lo que hacen es chapotear en el fango del más rastrero oportunismo.

       Es así que, serios, graves y complejos problemas, acechan hoy al Movimiento Comunista Internacional, en concreto al Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista y, como no, esta situación también tiene sus desafortunadamente reflejos en nuestro Partido y, también, al seno de la clase en el país. Las causas están generadas, son consecuencia, del debilitamiento de las posiciones  proletarias y el ascenso de las posturas revisionistas potenciadas por el repliegue político general de la Revolución Proletaria Mundial como efecto directo del fin de la primera gran ola de la RPM y de la ofensiva contrarrevolucionaria general del imperialismo y el revisionismo, en la guerra de baja intensidad que éste desenvuelve contra el proletariado y los pueblos y naciones oprimidos del mundo.

       Desde aquí vamos a tratar de analizar las incertidumbres que hemos de enfrentar, no sólo el CORIM, sino también todos los comunistas. Sin otro afán y perspectiva, que el coadyuvar a la entronización definitiva del maoísmo en el mundo como tercero y principal, y más concretamente en el seno del MRI. Para ello, trataremos de ver y analizar desde una posición de clase, algunas de las dificultades por las que atravesamos los comunistas y el MRI. Dificultades derivadas, principalmente, en el seno del MRI, de no enarbolar, defender y aplicar, adecuadamente la ideología del proletariado, lo que trae como consecuencias una incomprensión de la ideología de la clase y de los problemas que hoy hemos de enfrentar. Ver los problemas inmediatos sin perder la perspectiva, sus causas y soluciones, es tarea permanente de todos los comunistas, ver las contradicciones y sus leyes, es perentorio para solucionar los problemas y avanzar en la perspectiva de nuestras metas de clase.

       Nuestro afán no es otro, reiteramos, que el de servir a los intereses del Partido y la clase, y en cuanto al MRI, como venimos reiterando desde nuestra primera reunión del 84, coadyuvar a la solución de sus carencias para que continúe sirviendo como un paso adelante en la perspectiva de la indiscutiblemente necesaria futura reconstitución de la Internacional Comunista. Futura Internacional cuya base ideológica ha de ser, incuestionablemente, marxista-leninista-maoísta, principalmente maoísta. Sólo así, con una línea proletaria marxista-leninista-maoísta en la dirección del CORIM, nos hallaremos en condiciones de poder dar los pasos necesarios en la solución de los problemas actuales. La reorganización de la  necesaria Dirección Proletaria de Vanguardia Internacional hoy presenta problemas, tras el giro estratégico producido por la detención del más grande comunista viviente, el Presidente Gonzalo; pero aún así, hemos de esforzarnos, en el marco de las dificultades actuales, en ser capaces de enfrentar las tareas necesarias para dirigir la futura Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial, enfrentando las ausencias, desentrañando las leyes que rigen en la lucha de clases y preparándonos para cumplir con las tareas pendientes en el Movimiento Comunista Internacional.

       Un hecho relevante que hoy hemos destacar es el siguiente. En el pasado, la Internacional obrera contó siempre con una cabeza, un guía, una dirección, así lo fueron Marx, Engels, Lenin, Stalin y el Presidente Mao, a pesar de que el último no contara con una Internacional proletaria, sí nos legó la líneas generales por las que ha de guiarse la Internacional Comunista. Hoy, en nueva situación, no contamos con el guía necesario, pues quien por posición de clase y capacidades demostradas, se haya en posesión de cumplir esa magna tarea: el Presidente Gonzalo, pasa por dificultades momentáneas a consecuencia de su detención, agravada por las posiciones revisionistas del Bloque Escisionista surgidas en el seno del Partido Comunista del Perú, perturbando el ejercicio adecuado de su incuestionable tarea de guía de la revolución peruana y gozne de la revolución proletaria mundial. Este giro estratégico ha propiciado que en el MCI, toda una sarta de revisionistas, liquidacionistas y oportunistas de todo tipo y cariz, levanten cabeza, traten de imponer sus posiciones coincidentes con las del imperialismo e impulsen los cuatro cambios, que en lo ideológico: pregonan la caducidad del marxismo, sus desarrollos, el maoísmo, principalmente; en lo orgánico: niegan la necesidad del Partido; en lo político: niegan el socialismo, cambian y tergiversan las contradicciones hoy en el mundo, atacan la dictadura del proletariado, y; en lo militar: niegan la aplicación y validez universal de la guerra popular para cualquier tipo de revolución.

       En cuanto a nuestro país, los problemas esenciales que hemos de enfrentar son los derivados del momento de la reconstitución por el que pasamos, enfrentando problemas de desarrollo agravados por la recuperación transitoria del imperialismo, la ofensiva contrarrevolucionaria general y el repliegue político general de la revolución proletaria mundial.

       En esencia y fundamentalmente, enfrentamos los mismos problemas y consecuencias generadas por la situación concreta histórica que nos han tocado vivir. Si miramos atrás, a la historia de nuestra clase, y comparamos los momentos, vemos como estamos atravesando el repliegue más importante que se ha dado en el movimiento obrero desde el fracaso de la revolución de 1869. Sufrimos, además, los efectos del repliegue de la revolución peruana, nos repercuten los problemas generados por el CORIM y, unido todo esto, hemos de continuar penando por los pecados de un revisionismo que, en nuestro país, aún se mantiene vivo a pesar de su demostrado fracaso.

       El panorama es sombrío, no es nada favorable, mas tras las tinieblas siempre surge la luz, y para ver y avanzar en la perspectiva de la nueva aurora, hemos de afianzarnos firmemente a las antorchas luminosas que con nuestra lucha hemos desarrollado: el marxismo-leninismo-maoísmo, el Partido, la jefatura y la línea.

       Así las cosas, hoy también tenemos que lidiar con las posiciones de una incipiente línea capituladora de esencia burguesa. Porque nosotros, no lo olvidemos, somos un Partido en proceso de reconstitución y las líneas contrarias que se desenvuelven en nuestro Partido buscan socavar, controlar, desviar e impedir la culminación de la reconstitución. Esta es la senda espinosa de hoy sobre la que los comunistas hemos de avanzar con nuestros pies descalzos. Pero, a pesar de las dificultades, reiteramos, hoy ya contamos con armas inconmensurables, el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, la garantía del Partido y la línea proletaria que encabeza el Presidente Víctor; además, la experiencia acumulada en estos once años de reconstitución, no lo olvidemos, es la fortuna capital que nos está permitiendo enfrentar, en difíciles momentos, el continuar adelante con la reconstitución que, unido a la fe inquebrantable en el proletariado y las masas y la voluntad de servir a sus intereses, constituyen nuestras ventajas frente a un enemigo que, si bien se nos presenta superior tácticamente, estratégicamente es inferior, siempre que sepamos aplicar correctamente el marxismo-leninismo-maoísmo, la línea, no hagamos fracasar una vez más el proceso de reconstitución y no permitamos que se desvíe al Partido de su razón de ser.

       La incipiente línea capituladora de esencia burguesa que trata de desenvolverse, se nos ha presentado con un lenguaje ultramilitarista; en todas sus expresiones han querido dejar siempre patente ser los más dispuestos a tomar las armas, lo suyo es la acción, dicen, en cuanto se les habla de ideología, de política de clase, de trabajo de masas, etc., escurren el bulto, esas son tareas que no cuentan para su condición, eso no es importante, eso es para otros, dicen. Es más, cuando se ha pasado a criticar y combatir sus posiciones, han mostrado su auténtica faz y se manifiestan con posturas lo más escandalosamente claudicantes y derrotistas, que tratan de introducir el pesimismo burgués en las filas del Partido y sus organismos. Esa es su esencia, a pesar de las palabras altisonantes y subidas de tono que utilizan a veces. Son meros capituladores, pero con ellos también tenemos que caminar como compañeros de viaje.

       Sepamos distinguir. Las posiciones de hoy no son como las que combatimos y derrotamos en el 91, aunque busquen lograr el mismo objetivo: ¡Quieren liquidar el Partido y favorecer al revisionismo!. En el pasado posiciones liquidacionistas de izquierdas, trabajaron abiertamente por la liquidación, pues consideraban tener la ventaja de la debilidad del Partido (aunque los hechos les mostró lo errados que estaban y por esa razón hoy, algunos que fueron arrastrados por esas posiciones, se están acercando de nuevo al Partido) y no les importaba el desatar toda serie de ataques abiertos a las bases del Partido, verter infundios personales a la Jefatura del Partido y demás cuadros y camaradas seguidores de la línea proletaria. Las incipientes posiciones de hoy han aprendido, actúan en las sombras, saben retroceder a tiempo, no se atreven a dar la cara abiertamente y solamente en los hechos podemos desenmascarar sus posiciones y criticarlas. Estos aprendices de oportunistas de hoy, no van a abandonar el barco tan fácilmente como hicieron en el 91 y el 92, tras la detención del Presidente Gonzalo y la dura represión sufrida por nuestro Partido a continuación. ¡No! Serán más pacientes, irán trabajando poco a poco en la oscuridad a la espera de la oportunidad más favorable para asestarnos sus golpes traicioneros.

       A menudo nos centramos y analizamos, el desenvolvimiento de las posiciones liquidacionistas en el seno del Partido y esto en nuestro país no es del todo correcto. Hemos analizado y criticado en algún momento otras posiciones que se dan al seno de la clase y hemos de poner más atención a esto, debido a las particularidades de la lucha contra el revisionismo contemporáneo y el proceso de reconstitución del Partido desenvuelto desde los años sesenta.

 

I.- Sobre el CORIM.

       Los problemas con el MRI no son nuevos. Desde que se establecieron los primeros contactos con algunos de los Partidos que lo impulsaron, a finales de los 70, hemos venido discutiendo los problemas que iban manifestando y que se centraban en: maoísmo, Partido, guerra popular y contradicciones a nivel internacional. De todos ellos, el problema fundamental que ha mantenido el CORIM desde su constitución y del que derivan los demás, ha sido el carecer de la unidad ideológica que corresponde al desarrollo del marxismo hoy, pues la mayoría de los participantes que aún son considerados miembros del MRI no ha asumido el maoísmo como tercero y principal de nuestra ideología, lo cual de por sí es suficientemente importante; y si a esto le unimos el grave problema ideológico derivado de la incomprensión de la ideología, al considerarla de una forma no dialéctica sino como algo completamente terminado, no nos cabe otra consideración que para el CORIM el marxismo-leninismo-maoísmo no es más que la simple receta de un guiso a aplicar para que el resultado sea optimo. Bien es cierto que el Comité del MRI asumió en su día el maoísmo (a nuestro entender.... “de aquella manera...”, pues de no mediar la labor del Presidente Gonzalo aún estarían en m-l y, algunos, con pensamiento Mao), pero éste hecho no ha significado una aplicación dialéctica de la ideología científica de la clase y menos, que todos los participantes lo hayan asumido, tal y como los hechos demuestran.

       Como consecuencia directa de lo anterior, el CORIM ha sido incapaz de entender la necesidad de analizar las condiciones concretas de cada revolución, no solamente porque las características concretas de la revolución en un país sean distintas, sino porque son incapaces de comprender que los momentos históricos son diferentes, cambiantes. De ahí la necesidad de aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo a las condiciones concretas y específicas de cada revolución para comprender sus leyes y llevarla a buen término. Además, hay que tener siempre en cuenta que en el mismo fragor de la revolución, siempre surgen cosas nuevas que hay que comprender y analizar, para dar la respuesta adecuada. Podemos ver ejemplos aleccionadores de ello en cualesquiera de las revoluciones habidas en el pasado, incluso en la propia revolución burguesa, a pesar de que los historiadores reaccionarios pretendan presentarnos como única revolución burguesa la Revolución Francesa. Tampoco por estas razones, han comprendido nunca la necesidad de que cada revolución ha de generar su propio pensamiento guía surgido de la aplicación creadora del marxismo-leninismo-maoísmo a cada revolución concreta de cada país. Estas son lecciones que ha nuestra clase, en nuestro país, le han costado regueros de sangre comprender, sino miremos la historia. Ya en los tiempos de la fracción comprendimos las palabras de Lenin sobre la división de la sociedad en clases, éstas en partidos y éstos en jefes, y así se lo recordamos al CORIM en nuestra carta tras la ruptura con las posiciones liquidacionistas en la fracción. Y más, en nuestro encuentro con el PCP y el Presidente Gonzalo, se insistió acertadamente sobre este tema; por ello mantenemos y persistimos en la necesidad de desarrollar el pensamiento guía del Presidente Víctor, pues en él reside hoy la garantía del correcto rumbo de la reconstitución y marca el camino hacia la revolución y la toma del Poder para el Partido y la clase.

       Desde su constitución, el MRI ha pretendido imponer, jamás convencer, aparentar ser una unidad monolítica, sin fisuras, un todo, partiendo así del concepto burgués, que no del proletario. Para alcanzar tal apariencia, los que mantenían diferencias eran apartados o negada su participación e inclusión; pero, muy a su pesar, pese a la apariencia que se ha empeñado en dejar ver el CORIM, el MRI, como todo, ha sido y es una contradicción, puesto que la ley de la contradicción rige en todo. Más aún, si en el MRI se hubiese logrado una unidad ideológica, política y orgánica, lo podríamos considerar como una unidad, pero sin soslayar que sería una unidad con dos aspectos en lucha constante, de lo contrario no sería nada, pues no hay organización, Partido, ni nada monolítico, ¿Acaso no se genera el revisionismo en el Partido?. Pretender continuar reafirmando hoy la condición monolítica del MRI o cualquier otra cosa, no es sino negar el marxismo-leninismo-maoísmo, y en este aspecto el CORIM ha estado y sigue negando nuestra ideología científica.

       Como ejemplo de nuestras afirmaciones, basta ver lo que el tiempo y los hechos han venido mostrando para quien se atreva a analizar los derroteros del MRI. Así, vemos como el Comité del MRI empeñado en mantener el viejo vicio de la falsa apariencia y socavando el principio incuestionable de la lucha de dos líneas como motor de toda organización de clase, y ante la lucha de dos líneas en el seno del PCP, ha tomado partido por el Bloque Escisionista surgido en el seno del Partido Comunista del Perú. Otro de sus graves defectos ha sido el presentar las decisiones del CORIM – por cierto, generalmente tomadas sin consulta previa como siempre - como algo monolítico, unánime e incuestionable, sin reflejar para nada las diversas posiciones existentes en su seno. En el 92, el CORIM nos remitió un borrador en lo que habría de ser una declaración para definir el maoísmo como tercero y principal, en la que se reeditaban los planteamientos que siempre habíamos criticado. El Partido envió sus críticas a su propuesta, ¿se tuvieron en cuenta? ¡Para nada! Se publicó la declaración manteniendo errores, sin contar con nadie, mas que con ellos mismos.  De esta forma, con esta manera de actuar, escaso favor se le ha hecho al MRI, al MCI, la clase, los pueblos del mundo y la revolución.

       Hoy en día, desafortunada, pero pasajeramente, hay muy pocos Partidos Comunistas en el mundo y menos aún los que sean marxistas-leninistas-maoístas. Este es un hecho importante que siempre ha demando solución, y más en perspectiva, y que consideramos no analizado y enfrentado correctamente por el CORIM; pero además, de ninguna manera, podríamos pretender aún, como ha hecho el CORIM, que los pocos Partidos existentes sean una unidad monolítica, pues esto sería una grabe aberración contraria a los principios marxistas. Por ejemplo, se ha manifestado una absoluta falta de tacto y correcto tratamiento en las luchas de dos líneas en seno de los Partidos en los diversos países; el único fin que se ha buscado, por encima de todo, ha sido potenciar aquellas posiciones afines a los postulados del CORIM, independientemente de que sus posiciones fueran correctas o incorrectas frente a la ideología y la clase. Tan manifiesto se ha mostrado este hecho, que la impresión que hemos tenido y nos ha dado siempre, ha sido la de pensar que el CORIM lo único que buscaba eran sucursales sumisas y afines a sus postulados. Esta es la impresión dejada por el representante del CORIM, en la primera reunión mantenida en la época de la “Unión” y, ante los hechos posteriores, no se ha hecho otra cosa que corroborar nuestras afirmaciones.

       Más concretamente, en nuestras primeras conversaciones como Partido con el representante del CORIM, se acordó la total inclusión de nuestro Partido en el MRI, mas este hecho nunca se hizo efectivo, a pesar de que en los mejores momentos de nuestras relaciones fue publicado en UMQG algún comunicado firmado por nuestra Jefatura. Tras surgir la lucha contra las posiciones liquidacionistas del 91, las diferencias del 92 y, finalmente, después de nuestra toma de posición a favor de la línea proletaria que encabeza el Presidente Gonzalo, el CORIM ha cambiado totalmente de actitud hacia el Partido Comunista de España. Nos atrevemos a afirmar que de la misma forma que mantiene una total negación e indiferencia hacia la línea proletaria del Presidente Gonzalo, esto mismo se manifiesta hacia nuestro Partido. En su afán de negar aquello que se sustrae a lo existente en sus cabezas, parece como si quisieran tapar el sol con un dedo.

       Por todos fue asumida la declaración de principios del MRI (en nuestro caso y en el del PCP, como base de unidad relativa), y en ella se asume como una tarea fundamental el potenciar el desarrollo de Partidos y organizaciones de clase. Al respecto nos asaltan una serie de dudas que desdicen mucho el trabajo realizado por el CORIM y que necesitan urgente respuesta, pues, en los hechos, han actuado como la burguesía: negando hoy aquello que firmaron ayer. ¿Cuántos Partidos y organizaciones integraron desde su constitución el MRI y cuántos quedan hoy?. Los hechos hablan por sí solos. El número de integrantes no ha hecho otra cosa que disminuir, bien por la desaparición de algunas organizaciones o por la exclusión abierta o solapada ejercida por el propio CORIM. Salvo ciertas vagas explicaciones de lo ocurrido en la India, nada se ha señalado sobre los demás acontecimientos parejos ocurridos en otros países. Pero si de por sí el hecho señalado es bastante grave, no lo es menos el que se mantenga la duplicidad de organizaciones del mismo país. Como los hechos nos han demostrado, en nada favorece el desarrollo de la clase y los procesos de constitución, reconstitución o construcción del imprescindible Partido de Vanguardia de la clase obrera, muy al contrario, ya que la existencia de diversos partidos u organizaciones en un mismo país no tiene otro significado que la existencia de diversos intereses de clase y dichas organizaciones, no son consecuencia sino de la acción del revisionismo, no representan mas que las diversas diferencias clasistas concretadas en organización. Esta última cuestión, además, no tendría otro significado que el MRI es un organismo interclasista y no la necesaria organización internacional del proletariado en la perspectiva de la reconstitución de la Internacional Comunista. Cuando en el Perú se lanzaban loas al PCP, se mantenían al mismo tiempo relaciones con el grupo revisionista “Patria Roja”. En nuestro país, la cruda realidad nos ha mostrado que lo único hecho por el CORIM ha sido socavar el proceso de reconstitución del Partido, pues cuando se mantenían relaciones con nuestro Partido, al mismo tiempo se relacionaban con grupos afines al nacionalismo Catalán, por más siglas y apelativos que se pusieran apelando a un supuesto carácter de clase, cuando la cruda realidad es otra, pues el fin de dicha organización no es otro que el reeditar las organizaciones nacionalistas Vascas en Cataluña, cuando sabido es que, por ese camino, no se defienden los intereses y objetivos del proletariado en nuestro país.

       ¿Qué ha estado demostrando el CORIM? Esto no se explica sino por carecer de una clara definición ideológica, una incomprensión de la ideología y objetivos e intereses del proletariado por parte del CORIM. Así sólo puede ocurrir, cabe derivar, hacía los derroteros del oportunismo y el revisionismo. Contrariamente, nuestro Partido, primero como fracción proletaria y con la sabía dirección del Presidente Víctor, en más de dieciséis años, hemos sabido asumir y encarnar el maoísmo como tercero y principal, retomar las justas bases de constitución Partidarias, dotando de línea proletaria al Partido y la clase, constituyéndonos hoy en la única y sola alternativa a la dictadura burguesa, superamos las tormentas y dificultades y avanzamos por la senda luminosa de la reconstitución del Partido.

       A nuestro entender la Declaración del MRI tenía y tiene, serios problemas ideológicos y políticos, sin embargo la asumimos como paso en la perspectiva de la reconstitución de la Internacional Comunista, siempre que dichos problemas fuesen solucionados. Los hechos, testarudos ellos, nos demuestran que no sólo no se han solucionado los problemas, a pesar de la declaración del 92, “¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo!”, sino que éstos se agravan y, por el contrario, poco se ha hecho por la entronización del maoísmo, por definir clara y globalmente las cuestiones políticas y por aglutinar a los comunistas.

       ¿Cómo está reaccionando el CORIM ante la serie de problemas que no ha sabido resolver desde su constitución y los nuevos hoy surgidos? Acentuando su debilidad ideológica, política y organizativa, cayendo, cada vez más, por los derroteros del oportunismo. Contrariamente, a aquellos que nos hemos esforzado en comprender la realidad de la lucha de clases a la luz del marxismo-leninismo-maoísmo se nos tacha de oportunistas, se oculta y niega nuestro desarrollo, se silencia y miente sobre nuestras posiciones y el esfuerzo porque éstas se guíen por una línea proletaria. Así, se acusa al Presidente Gonzalo y a aquellos que hemos asumido su justa posición proletaria de seguir una línea oportunista de derechas.

       Finalmente, en lugar de tratar nuestras contradicciones como contradicciones en el seno del pueblo, no antagónicas, la impresión es que se tratan como si con el enemigo mismo se tratara, pero, aún así, ¡malamente!. En contraposición a esto, el Presidente Gonzalo, a pesar de que los máximos exponentes del Bloque Escisionista representan una línea burguesa dentro del PCP, aún sigue tratándolos de camaradas y no ceja en demandarles que rectifiquen su camino. De la misma forma que, a todos aquellos-as camaradas que han abandonado nuestras filas, presentan o han presentado dificultades, siempre han contado con una discusión y planes de rectificación de sus errores.

       Muy a pesar nuestro, vemos que las relaciones en el CORIM se desenvuelven de tal manera en que cada gallo trata de elevar su cresta por encima del resto del gallinero, cada grillo procura elevar el tono de su canto por encima del resto de la jaula de grillos en que se están convirtiendo, lo que refleja problemas de individualismo burgués y carencia de planes de rectificación ideológica. Mas, esta situación la hemos de entender como necesaria y pasajera. Necesaria porque nos mostrará las posiciones de cada uno y nos ayudará a combatir a todos aquellos enemigos infiltrados en nuestras filas; pasajera porque definitivamente serán desenmascaradas y derrotadas las posiciones revisionistas y oportunistas, y además nos mostrarán el camino para superar el actual recodo, entronizaremos el maoísmo como mando y guía, nos fortalecernos más ideológica y políticamente en el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, y nos forjaremos con temple de acero para enfrentar la Futura Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial, construyendo un poderoso Movimiento Comunista Internacional con Partidos Comunistas marxistas-leninistas-maoístas, principalmente maoístas.

 

II.- Sobre las Posiciones del CORIM en la Lucha por que Retorne al Mando la Línea Proletaria en el PCP, Encabezada por el Pte. Gonzalo.

       En marzo de 1995 el CORIM hizo pública su posición respecto a los problemas que enfrenta el Partido Comunista del Perú, negando la Nueva Gran Estrategia desarrollada y propuesta por el Presidente Gonzalo y llamándonos a apoyar al Bloque Escisionista quien se opone con todo el arrebato de su furia a la línea proletaria del Presidente Gonzalo y la Dirección Central de nuestro Partido hermano. Intentando imponer su posición en el seno del MRI y sustentándola con arteras mentiras y silencios, el CORIM dedica prácticamente todo el número 21 de “Un Mundo Que Ganar” a criticar la Nueva Gran Decisión y Definición, dentro de la cual está el Luchar por un Acuerdo de Paz, negando que se trata de una parte de una Gran Estrategia, Política General y Línea General para que el PCP pueda cumplir su papel como eje de la revolución peruana y gozne de la revolución proletaria mundial en la perspectiva de la nueva Gran Ola de la revolución proletaria mundial por venir.

       En su parcialidad subjetiva el CORIM admite su desconocimiento de la situación específica por la que atraviesa la lucha de clases en el Perú, lo que no le impide hacerse eco y confiar plenamente en las informaciones suministradas por el Bloque Escisionista (a pesar de que uno de sus miembros más significativos hizo pública autocrítica y reconoció haber engañado al CORIM), las cuales se reducen en más de cuatro años a un par de comunicados, cuyo contenido sólo son citas sacadas de contexto, sin ningún desarrollo y análisis político, y a dos números de El Diario, los cuales por su presentación y contenido más bien parecen haber sido sacados del patio de un colegio de primaria y no por un periódico del prestigio y línea demostrados siempre por El Diario. Pues bien, dicen oponerse a los Acuerdos de Paz porque “echan por la borda el M-L-M” y que los términos en que ha sido planteado, significa “capitulación”. No obstante, lo único realmente cierto es que, su intento de rebatir la línea correcta proletaria del Presidente Gonzalo les lleva a coincidir con la línea revisionista expresada sistemáticamente por el Bloque Escisionista.

       Aquí se demuestra una vez más que los problemas del CORIM tienen su punto de partida en una grave incomprensión de la ideología, de su manera subjetiva de comprender el marxismo-leninismo-maoísmo, dan a entender que, para ellos, la ideología no sigue un proceso dialéctico, sino que es algo acabado que sólo hay que aplicar, esta forma de ver la ideología es un concepto dogmático de la misma que nada tiene que ver con sus principios. La experiencia de la lucha de clases nos ha enseñado que ninguna revolución es igual a otra, no sólo porque las características de los países sean distintas, sino porque los momentos históricos son cambiantes, evolucionan, no son idénticos. Es por ello que a las condiciones concretas de cada revolución hay que aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo, porque cada revolución tiene sus propias leyes y sólo a la luz de la ideología podemos desentrañarlas y avanzar. Además, como la experiencia del proletariado viene demostrando, siempre surgen cosas nuevas en el transcurso de la lucha que hay que analizar y dar la respuesta adecuada. Por estas razones, volvemos a insistir y nunca nos cansaremos de repetirlo, cada revolución ha de impulsar y generar un pensamiento guía que no es más que la correcta aplicación creadora de las leyes generales del marxismo-leninismo-maoísmo y que ha de constituirse en arma estratégica, específica y principal de la revolución de que se trate.

       En nuestro país se ha venido especificando, primero como necesidad de impulsar el pensamiento guía, luego como pensamiento guía en desarrollo del Presidente Víctor y, en la perspectiva, continuará alcanzando cotas más altas refrendadas por la aplicación creadora del marxismo-leninismo-maoísmo a las condiciones concretas de la revolución española. ¿Por qué razones es así? La historia de nuestra clase siempre nos demostró la carencia de una jefatura que representase la línea proletaria. Hoy es la Jefatura del Partido en quien se está concretando la aplicación creadora del marxismo-leninismo-maoísmo a las condiciones concretas de la revolución en España; primero, asumiendo el maoísmo como tercero y principal; segundo, impulsando y manteniendo en alto la bandera de la reconstitución del Partido; tercero, retomando las justas y correctas Bases y Tesis de constitución del Partido; cuarto, desarrollándolas y dotando al Partido de Línea, del arma indispensable que garantizará la culminación de la reconstitución, para, posteriormente, continuando desarrollando el pensamiento guía, avanzar hacía la toma del Poder para el Partido y la clase obrera, cuando las condiciones  lo permitan, exijan y demanden.

       ¿Cómo piensa el CORIM al respecto?

       Como claro ejemplo de sus posiciones, podemos ver cuáles son las posturas respecto al Partido Comunista del Perú, y deducimos que esa es su idea para el resto del mundo. Sustenta que el PCP tiene ya su línea completamente acabada, o lo que es lo mismo, entienden que la línea es algo estático, inmutable y que únicamente cabe aplicar, independientemente de los cambios, tanto de la situación objetiva como de la subjetiva, que se den en el transcurso de la revolución. Como hemos señalado, eso no ni más ni menos que puro y simple dogmatismo, y caer en el dogmatismo, es dejarse rodar por una pendiente sin frenos hacía el oportunismo.

       Por si lo anterior fuera poco, tampoco entienden que en la sociedad y en las clases que hoy la conforman, una de sus características es el desarrollo desigual de las conciencias y del nivel de comprensión de las leyes que rigen la sociedad; es decir, siguiendo el principio del desarrollo desigual, siempre nos encontraremos con avanzados, medios y atrasados, de lo que necesariamente sólo cave deducir la necesidad de la vanguardia; porque no todos los hombres somos iguales. En este sentido, tampoco entienden que un pensamiento guía recaiga en una persona en concreto, por casualidad y necesidad histórica. Dicha persona no ha de ser otra que la que demuestre en teoría y práctica ser la más capaz para dirigir el Partido, enfrentando en la necesaria dura lucha contra el revisionismo y manteniendo una línea roja proletaria. Esta cuestión de principios tan elemental no la entienden porque parten de la idea del igualitarismo, y esas no son ideas de la clase sino de los revolucionarios pequeño burgueses que hay que combatir constantemente.

       ¿Acaso toda revolución triunfante no lo fue por contar con un pensamiento guía y una jefatura? Efectivamente, la Revolución Rusa triunfó porque contaba con Lenin, el proletariado de la Unión Soviética triunfó sobre la agresión y el fascismo Alemán porque contaba con Stalin, la revolución China triunfó porque contaba con el Presidente Mao; en definitiva, porque contaban con una jefatura y un pensamiento que tenían la capacidad de manejar la lucha en medio de la tormenta y las dificultades que ha de enfrentar lo nuevo.

       ¿Qué sostiene el CORIM? Plantean que “Si bien el papel de los altos mandos ha sido importante y algunas veces decisivo en la historia de nuestra clase y en la vida de los partidos comunistas, estos mismos dirigentes son el producto de la lucha colectiva y en un sentido global esta colectividad es el aspecto principal”. Osea, nos quieren dar a entender claramente que los grandes jefes de la clase han jugado un papel secundario en la historia de la clase y la revolución. Pues bien ¡Después de soltar tal sandez se quedan tan campantes! ¿No es esto una forma de negar el marxismo-leninismo-maoísmo? ¿Acaso no nos están diciendo lo mismo que dicen los revisionistas chinos respecto al Pensamiento Mao Tse-tung?

       Así mismo, definen el Pensamiento Gonzalo como producto de todo el PCP, de toda la clase y el pueblo peruanos, del proletariado internacional, del MRI....; en consecuencia, no se necesita al Presidente Gonzalo para continuar enfrentando las nuevas situaciones y aplicar el propio Pensamiento Gonzalo. Esto es lo que dice el revisionismo y hoy defiende el Bloque Escisionista que habla de “Pensamiento Gonzalo sin el Presidente Gonzalo”. De esta forma están preparando el terreno para negar el papel que hoy. y para el futuro, juega el Presidente Gonzalo. Aquí una vez más nos encontramos con una clara incomprensión de la ideología al no entender la relación entre masas y Partido y entre Partido y Dirección. Ciertamente, nadie puede negar que las masas siempre han luchado y de su mayor peso cada día en la sociedad en relación al individuo como parte de la sociedad, pero lo que es innegable es que las masas por sí solas no pueden hacer la revolución si no hay un Partido que las dirija. Aparte de no comprender el papel del pensamiento guía como arma específica, estratégica y principal para una revolución. Partiendo de lo anterior, podemos deducir de todo esto y comprendemos ahora también, el poco empeño que ha caracterizado al CORIM en su tarea de impulsar Partidos Comunistas en el mundo, porque sin Partido no hay revolución posible.

       La caída del Presidente Gonzalo ha supuesto un grave problema para la revolución peruana por el carácter estratégico que tiene la Jefatura y el Pensamiento Guía; no es, como sostiene el CORIM, que sea una dificultad más de las que se ha encontrado la revolución peruana en su proceso de guerra popular, porque fue gracias a la dirección del Presidente Gonzalo que otros problemas habidos fueron superados. La situación que hoy enfrenta el PCP es una nueva situación, tanto en el propio Partido como en la revolución proletaria mundial.

       ¡Jamás, entiéndase bien, en todo el proceso histórico de la clase, nunca se dio que la cabeza del Partido, y no sólo del PCP sino también la cabeza visible de la revolución proletaria mundial, cayese preso y mucho menos en un proceso exitoso de guerra popular!.

       ¿Es  o no éste un hecho nuevo que han de enfrentar el PCP y todos los verdaderos comunistas a nivel internacional?

       Por lo tanto, esta nueva situación generada demanda de nuevas respuestas, de nuevo rumbo, como lo ha hecho ya el Presidente Gonzalo al dotar al PCP de Nueva Gran Estrategia, preservando al Partido, defendiendo su unidad, y para derrotar al Bloque Escisionista, negro engendro de puestistas, caudillos y anarquistas que siguen una línea revisionista, para de esta forma, poder continuar cumpliendo el Partido su papel de eje de la revolución peruana y gozne de la revolución mundial.

       Continua el CORIM con la defensa de sus aberrantes posturas diciendo que: “...si el Presidente Gonzalo hubiera muerto, también otros hubieran tenido que asumir la dirección y proseguir la revolución con el Pensamiento Gonzalo y ahora, estando el Presidente Gonzalo preso, es lo mismo”. Argumento tan infantil no podríamos haber escuchado. Veamos, si el Presidente Gonzalo hubiera muerto, la conmoción en el Partido y fuera de él habría sido aún mayor, mayor la desbandada de las fuerzas revolucionarias y mayor el debilitamiento de dichas fuerzas. Es mas, ¿dónde iríamos con una dirección como la de Feliciano?. Si a los simples hechos nos limitamos, ¿qué ha aportado el Bloque Escisionista a la revolución peruana y la revolución mundial desde la detención del Presidente Gonzalo? ¡Nada! Lo único que de él se conoce es la responsabilidad directa del c. Feliciano - denunciada por el propio Pte. Gonzalo y otros miembros del CC -, en la detención. Sus palabras y hechos sólo han sido engaños y mentiras. Por si esto fuera de poca gravedad, le podemos añadir la dedicación de sus seguidores a difundir infundios y mentiras, fomentar divisiones y escisiones, hechos alimentados por su lucha por la hegemonía egoísta de la concepción pequeño burguesa de la que se nutren, no sólo en el Perú sino por todo el mundo, cuando más necesaria es la unidad de los marxistas-leninistas-maoístas para enfrentar y solucionar las dificultades; y a esto hemos de añadir además las agresiones físicas, amenazas, delaciones e insultos a camaradas, por el simple crimen de defender la justa posición proletaria del Presidente Gonzalo.

       ¡Estas son, y no otras, las aportaciones del Bloque Escisionista a la revolución peruana y la revolución mundial!

       Por otra parte, y como expresión de lo que es el Bloque Escisionista y realmente significa, el CORIM tiene el ejemplo del auto denominado MPP-USA, el cual se ha constituido en el más empedernido defensor del Bloque Escisionista fuera del Perú. Pues bien, para el que quiera ver lo puede hacer en Internet, donde desde las sus páginas de Web se impulsó un denominado Movimiento Internacional Maoísta, cuyo fin no es otro que el de socavar y escindir el MRI. El CORIM, ciertamente ha criticado a dicho grupo, pero ha silenciado arteramente que el MIM estaba siendo apoyado por aquellos que difunden las posiciones del Bloque Escisionista desde la revista “The New Flag”, a pesar de que, según las últimas informaciones, hoy anden a la gresca unos y otros.

       Los que hoy tanto vociferan en contra de la NGDD establecida por el Presidente Gonzalo, nos recuerdan a aquellos oportunistas de los setenta que, con el objeto de negar el pensamiento Mao Ste-tung, pusieron la voz en grito en el momento en que el Estado Español estableció relaciones diplomáticas con la República Popular China, en el año 73. A aquellos y a todos estos, el marxismo-leninismo-maoísmo y el pensamiento Gonzalo, les importan un comino, su único fin no es otro que el buscar cualquier punto que consideren apropiado para apuntalar su dogmatismo, su empirismo, en definitiva, su oportunismo, y sembrar la duda y la división en las filas de la clase para impedir su desarrollo e implantar la liquidación.

       ¡Tal es su fin supremo! De todos es conocido que el revisionismo trata de alzar siempre su cabeza, y más en tiempos de dificultades. No es casual la coincidencia del Bloque Escisionista y  de los que se oponen a la NGDD con el revisionismo. Así vemos que, los que más critican el Acuerdo de Paz en nuestro país, son los mismos revisionistas empedernidos que antes se oponían a la guerra popular, como Anguita y el nido de víboras de Izquierda Unida, a los que se les han unido, en santa comunión, descarados liquidacionistas y capituladores combatidos y derrotados en el pasado.

       El MRI, en su afán de mantener su apoyo a la guerra, que no a la guerra popular, sin importarles el momento político y la situación objetiva de la lucha de clases, lo que realmente está haciendo es socavar el principio de la guerra popular, mostrar una clara posición militarista y una sobreestimación de la reacción. Puede sonar muy fuerte, pero así es.

       La estrategia militar desarrollada por el Presidente Mao, en aplicación de la concepción del mundo del proletariado al arte de la guerra, jamás ha sido derrotada, pero para desarrollarla y llevarla a su triunfo, en la guerra popular, como en todo, han de darse las condiciones objetivas y subjetivas, de lo contrario la guerra popular puede llegar a ser derrotada, lo cual supondría un grabe perjuicio para el proletariado internacional y la revolución proletaria mundial. Además se olvidan de la relación entre la política y la guerra, entre la lucha cruenta y la incruenta. Sostienen que la lucha incruenta no es posible porque el imperialismo no lo permite, y piensan así porque para ellos no hay otras formas de lucha dentro del imperialismo que el desenvolvimiento dentro de la legalidad burguesa y la participación en sus elecciones o la lucha armada. ¿No es esto negar lo establecido por Lenin y por el Presidente Mao? Todo Partido que se precie ha de desarrollar e impulsar la lucha política y económica sin armas, no sólo antes de iniciar la aplicación de la estrategia militar de la clase a las condiciones concretas sino también en medio de la guerra; de lo contrario ¿cómo vamos a ir elevando el nivel de conciencia y organización de la clase y las masas?, ¿cómo, partiendo de qué, impulsaremos la incuestionable y necesaria militarización de las organizaciones de masas y las masas mismas?. Actuar como defiende el CORIM frente a la lucha política significaría dejar la lucha de las masas y su organización en manos del revisionismo, negar el papel de vanguardia del Partido y aislarlo de la clase y las masas. Cuando defendimos la guerra popular como de aplicación universal, en tanto es la estrategia militar del proletariado, nos decían que sólo servía para los países dependientes del tercer mundo y que para los países imperialistas había que aplicar la insurrección, que hay que aplicar lo que dice el Presidente Mao sobre la lucha prolongada; hoy nos dicen que en el imperialismo no hay posibilidad de desarrollar la lucha política, lo que manifiesta una clara tergiversación de lo dicho por Lenin y el Presidente Mao en cuanto a la guerra y la política.

       Es muy sencillo ver la corrida desde la barrera; y más aún, dedicarse a la crítica fácil para ocultar la propia ineptitud. Pero, siguiendo con los postulados de los que hoy tanto se oponen a la Nueva Gran Decisión y Definición,  y si lo ven tan sencillo, si creen estar en lo cierto ¿por qué no han tomado las armas en Europa o en USA los Partidos y organizaciones del MRI?, ¿por qué razones las organizaciones que desarrollaron lucha armada han desaparecido?, ¿a qué grado de militarización se ha llegado en el MRI y en el propio CORIM? ¡Qué se dejen de contarnos historias para no dormir! La cháchara fácil ha sido, de siempre, el recurso de los inoperantes e ineptos.

       Por si el CORIM no lo sabe, el PCP siempre ha desarrollado la lucha política sin armas, antes y después de iniciar la guerra popular. Es más, enarbolan lo que les interesa del II y el III Pleno del PCP, pero niegan lo que establecieron el Presidente Gonzalo y la Dirección Central antes de su detención, sobre la necesidad de impulsar la lucha política en función de la construcción de la conquista del Poder e impulsar una amplia movilización de masas. Es más, aparte de esto, hay una clara diferencia entre el momento anterior a la detención en el que no había problemas de dirección y la guerra estaba en desarrollo, y el actual en el que el PCP y la revolución enfrentan serios, complejos y difíciles momentos, y además existe un Bloque Escisionista que lleva la guerra popular a la derrota y al Partido a la destrucción.

       Haciéndose eco del Bloque Escisionista y siguiendo sus posiciones revisionistas, en esencia, el CORIM se opone a que el PCP dirija el momento por el que pasa la clase obrera en el actual período de repliegue político general de la revolución en que se desenvuelven sus luchas incluida la lucha armada, no viendo la necesidad de construcción ideológico política, que es lo principal en todo el trabajo de construcción. Para nada entienden que tanto la guerra popular como las demás formas de lucha, han de servir al manejo de la situación política actual. No comprenden, porque no manejan ni la ideología ni la política, que con Acuerdo de Paz o sin él, la guerra popular iniciada en el 80 está entrando a su término y que la conclusión ha de producirse en las condiciones más favorables posibles para salvaguardar su invencibilidad y preservar al Partido para que en el siguiente inicio esté y lo haga en las mejores condiciones posibles. No quieren comprender esto porque no han sido capaces de concebir, asumir y aplicar la dialéctica, y menos el marxismo-leninismo-maoísmo.

       El Bloque Escisionista surgido en el seno del PCP, guiado por el concepto burgués de la guerra, como una de las expresiones de la política, considera que combatir es únicamente destruir. Los comunistas, ciertamente, luchamos para destruir la vieja sociedad, pero ese no es el principal objetivo de nuestra lucha, ésta ha de guiarse siempre por el principio de poner al frente la construcción, construcción ideológico-política, de una nueva sociedad..., lo que necesariamente implica la destrucción de la vieja ideología, del viejo orden burgués..., en cualesquiera de sus expresiones. De esta forma ligamos y relacionamos intrínsecamente los dos aspectos de la contradicción, construcción y destrucción, y no uno sólo de ellos como hace el Bloque Escisionista y aquellos que como el CORIM hoy apoyan sus posiciones.

       Pero, además de no asumir y menospreciar la ideología, también lo hacen con las masas y el trabajo de masas cuando de sus posiciones se trasluce la idea de “zonas inexpugnables”, lo que es lo mismo que el concepto de una línea militar burguesa. Así dicen: “De... (las) bases el ejército rojo recluta sus combatientes, consigue suministros y una superioridad en la inteligencia.” Su concepto sobre la guerra se basa en la conquista militar de territorios de difícil acceso con el objetivo de desplegar desde allí toda acción militar, de lo que se desprende un total desprecio por las masas, y quien desprecia a las masas, también lo hace con el Partido, porque como seguidor de criterios burgueses sobre la guerra, se centra en las zonas inexpugnables y las armas y no en los hombres.

       En nuestro país estos criterios fracasaron del 39 al 48. Las guerrillas impulsadas por la línea revisionista que se hizo con el control del Partido, fracasaron por aplicar una línea militar burguesa de zonas inexpugnables, totalmente alejados de las masas; finalmente, y a pesar del cariño con el que les recuerdan las masas del lugar por donde actuaron, la realidad es que los guerrilleros se convirtieron en bandoleros errantes, totalmente apartados de las masas y sin ningún criterio político en sus acciones. Lo mismo ocurrió en Bolivia, Perú, etc., en los sesenta.

       Contrariamente, la guerra popular, como estrategia militar proletaria de aplicación universal a todo tipo de revolución dirigida por el Partido de la clase, se basa y sustenta en las masas y no sólo en las bases de apoyo. La guerra popular es una guerra de masas a las que moviliza, organiza y dirige el Partido, dándoles el rumbo y la línea política correctos. El Partido es la fuerza imprescindible y dirigente de la revolución, es quien da la dirección política, quien define el objetivo político de cada acción militar, y para eso se necesita de una dirección política que es el Partido, la revolución la hacen las masas, sino la guerra se convierte en una serie de acciones militares sin sentido político, sin rumbo, sin meta, y son condenadas al fracaso. Por eso, los comunistas hemos de formarnos siempre como tales, es decir lo principal es nuestra educación ideológica y política, después como militares y como administradores de la nueva sociedad, del nuevo estado. Si olvidamos el principio de poner siempre la ideología y la política al mando, perdemos nuestra condición de comunistas, no merecemos la más alta distinción que pueda alcanzar una persona hoy. Es mas, las posiciones que hoy enarbolan el Bloque Escisionista y el CORIM, fueron combatidas por el Presidente Gonzalo en los años 70.

       Cuando nos hemos preguntado y señalado, por qué el CORIM ha fracasado en una de sus tareas, la de impulsar Partidos Comunistas, y al analizar sus posturas sobre los acontecimientos del Perú, enseguida obtenemos la respuesta, pues para ellos el Partido no es más que un simple cuartel general de la guerra popular, una simple dirección militar y, sus dirigentes simples cuadros militares con cargos burocráticos (al igual que piensan los revisionistas chinos), que pueden ser sustituidos si caen en manos del enemigo. Incluso, de sus posiciones se deriva que un comunista pierde su condición cuando cae preso, al afirmar que un preso queda incapacitado para hacer un análisis correcto de la situación. Ciertamente, no podemos decir que desde la cárcel se pueda tomar el Poder y planificar acciones militares; pero lo que no se puede afirmar es que un preso quede incapacitado, a pesar de la represión más inhumana, para pensar, analizar y opinar. Aquí, lo que no son capaces de asimilar los que así opinan, es que la dirección de la revolución es política y lo que principalmente se necesita para ello es manejar y desarrollar las leyes del proceso revolucionario. Con estos criterios, vemos que el CORIM apunta a cuestionar la jefatura del Presidente Gonzalo y el propio pensamiento Gonzalo, quieren silenciarlo entre cuatro muros para que su voz y correctas posiciones, no les molesten. Desde siempre hemos sostenido que la cárcel era la universidad del Partido y la Luminosas Trincheras de Combate en el Perú, han demostrado que no sólo son una escuela teórica del marxismo para el PCP, sino que aferrándose a la ideología, desarrollando planes de lucha y organizándose, han desarrollado luchas políticas y militares para arrancar conquistas al enemigo y han escrito páginas de gloria para el proletariado internacional legándonos la fecha de celebración del día de la Heroicidad.

       El CORIM se encuentra hoy enfermo de militarismo e inventa un supuesto principio, que no existe más que en su atormentada cabeza, según el cual una vez comenzada una guerra popular no puede interrumpirse si no es por la victoria de las fuerzas revolucionarias o la derrota. Así sostiene que el problema principal hoy en el Perú es mantener la guerra popular, el ejército y las bases de apoyo. Dicen que la razón de existir del Partido es la guerra popular, porque si se termina la guerra el Partido se destruye. Esto es lo que vienen a decir con sus planteamientos. Pues bien, nosotros tomando como guías para nuestra acción partidaria a Marx, Lenin y el Presidente Mao, hemos comprendido hace tiempo la importancia cardinal del Partido y al frente de éste la ideología y la política proletarias, la necesidad imperiosa de poner la ideología y la política proletarias al mando y al servicio de las masas. No nos cansaremos de repetirlo, ¡Partido!, ¡Partido! y siempre ¡Partido! Pues, con Partido y línea proletaria, todos los milagros serán hechos. La historia nos ha demostrado que cuando el Partido es usurpado por una línea no proletaria, todo aquello que hemos logrado lo perdemos. Y, obviamente, los dirigentes con línea proletaria son el patrimonio partidario que hemos de tratar de impulsar por todos los medios y salvaguardar.

       Para la clase, el Partido y sus dirigentes con una línea proletaria, es lo principal, pues sin Partido no puede haber guerra popular, y no como decían los del Grupo Comunista Bandera Roja de Canarias, cuando afirman que, no importa si hay que sacrificar a toda la organización en aras de desarrollar unas cuantas acciones armadas para preservar la moral de la clase. Estos criterios maximalistas, son, a pesar de que puedan regalar los oídos de cuatro estúpidos e ignorantes, posiciones liquidacionistas que niegan el papel del Partido y de los dirigentes, niegan a las masas y sólo aspiran a utilizarlas en aras de su propio beneficio.

       La razón de ser de los comunistas es siempre el Partido y obviamente, la tarea central del Partido es la conquista y defensa del Poder político para el Partido, el proletariado y las masas, y esto sólo se puede llevar a cabo por la violencia revolucionaria. Este es un principio incuestionable para todo aquel que se precie comunista. Ahora bien, hemos de tener bien claro que la violencia revolucionaria es sólo un medio para la conquista y defensa del Poder, no el fin en sí mismo. Pero, también hemos de tener presente que, nosotros no tomamos el Poder al margen de la clase y las masas, en consecuencia, si se da una circunstancia histórica como la actual en que no podemos tomar el Poder, carece de sentido empeñarnos en mantener la violencia, pues ésta no se sostendrá por mucho tiempo al margen de la clase y las masas.

       Nuestra clase, en el Estado Español, cuenta con una clara experiencia histórica sobre el significado de lo inútil que es mantener la violencia revolucionaria al margen de las condiciones subjetivas. Millones de los mejores hijos de nuestra clase y las masas, han derramado su sangre y dado sus vidas, aún sin contar con un objetivo político de clase claro, es por ello que hemos comprendido que lo esencial es no permitir la derrota de la clase, saber replegarse a tiempo cuando las condiciones de la lucha de clases así lo demandan y esperar a mejores condiciones para seguir luchando y alcanzar el triunfo final. Por todo esto, quisiéramos recordarle a los Dirigentes del CORIM el gran principio establecido por el Presidente Mao, cuando nos dice que, la diferencia entre el enemigo y nosotros es: Nosotros combatimos a nuestra manera y ellos a la suya.

       Una clara definición del anterior principio ha sido ampliamente difundida por el PCR USA, cuando afirma con toda la razón que, no podemos derrotar al enemigo si levantamos su bandera.

       Efectivamente, si combatimos con la bandera del imperialismo, éste es más diestro que nosotros a la hora de utilizar sus armas; mas lo esencial es que si combatimos a su forma y manera, es el imperialismo quien dirige la lucha y no el Partido de la clase. Lo que los dirigentes del MRI hacen con sus posturas actuales, es precisamente situarse a la cola de las condiciones objetivas. Contrariamente el marxismo nos señala que el Partido ha de manejar las leyes de la revolución, tener sentido práctico, clarividencia, lo que no significa otra cosa que situarse a la vanguardia, prever los problemas y preparar a las masas para que éstas aprendan a enfrentar los grandes cambios que se producen en el desarrollo de la realidad objetiva y la lucha de clases.

       Cuando los dirigentes del MRI brindan su apoyo al Bloque Escisionista, han de tener bien presente que están apoyando a quienes niegan la condición de comunistas a los presos del Partido -es de suponer que también han incluido al propio Presidente Gonzalo-, a quienes han reconocido públicamente haber ordenado el aniquilamiento de los comunistas que servían de enlace entre la Dirección Central Histórica del PCP presa y los miembros del Partido de fuera de las cárceles, a quienes entienden que las contradicciones en el seno del pueblo han de resolverse como si fueran con el enemigo: asesinando a aquellos que están en desacuerdo con las posiciones revisionistas del Bloque Escisionista. Esta vil y reaccionaria violencia, no sólo se ha empleado en el Perú con los camaradas, también hemos visto como se ha extendido a Europa en el cobarde ataque a los familiares del Presidente Gonzalo residentes en nuestro viejo continente. Es más, en uno de los últimos comunicados de los seguidores del Bloque Escisionista, señalan su disposición a perseguir, donde quiera que se encuentren, a todos aquellos que apoyamos la NGDD del Presidente Gonzalo.

       Pues bien. No nos preocupan sus bravatas. Como comunistas, como marxistas-leninistas-maoístas, nos hallarán cumpliendo con nuestra tarea de servir al Partido, la clase y la revolución. No tememos a nada ni a nadie, menos a sus cobardes amenazas.

       Para los comunistas, al igual que la lucha de clases es el motor de la historia, la lucha de dos líneas es esencial para el Partido. Pero no asesinando a los que piensan contrario a nosotros, así sólo actúan los revisionistas. Si analizamos la historia del proletariado, vemos que los únicos que han utilizado la violencia, que siempre han tomado las armas para resolver la lucha de dos líneas, estos no han sido otros que los revisionistas. Así es como actúan. La línea no se impone impartiendo órdenes y mucho menos a tiros al estilo de los burgueses y los revisionistas, sino convenciendo de su corrección en medio del debate y la lucha de dos líneas. La negación de desarrollar una correcta lucha de dos líneas, la carencia de argumentos y los métodos del Bloque Escisionista, nada tienen que ver con la condición de comunista. Además, el propio Presidente Gonzalo ha dejado bien claro que no puede haber Acuerdo de Paz sin la participación directa de los dirigentes del Partido en libertad.

       El Pte. Mao nos enseña que existen dos tipos diferentes de contradicciones: contradicciones en el seno del pueblo y contradicciones con el enemigo. Pero además nos enseña que hemos de aprender a precisar en cada momento y período histórico, qué entendemos por pueblo y qué por enemigo, pues las contradicciones en el seno del pueblo no son antagónicas, mientras las contradicciones con el enemigo son antagónicas, pero no hemos de olvidar nunca que, aparte de su antagonismo, las contradicciones con el enemigo tienen una parte no antagónica. Este principio señalado por el Presidente Mao ha de ser ley para todos los comunistas y revolucionarios que se precien. Así pues, las contradicciones en el Partido hemos de tratarlas como contradicciones en el seno del Partido, contradicciones entre comunistas y tratarlas en base a una correcta lucha de dos líneas, lucha entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo rojo reflejo de la línea proletaria y lo negro reflejo de la línea revisionista; en el pueblo tratamos las contradicciones como contradicciones en el seno del pueblo. Considerando siempre como comunistas a los militantes del Partido y pueblo al proletariado y demás masas trabajadores, al campesinado y a todos aquellos sectores del resto de las clases sociales que se oponen al imperialismo y la reacción mundial; como enemigos podemos considerar al imperialismo, principalmente yanqui, a sus colaboradores y sus lacayos, así como al revisionismo y el anarquismo, pues ambos reflejan las posiciones del imperialismo en el seno del pueblo. Con los enemigos tratamos las contradicciones como antagónicas, considerando la parte no antagónica que nos señala el Presidente Mao.

       Una cuestión final quisiéramos plantear al CORIM al respecto de los prisioneros de guerra en el Perú. Como prisioneros de guerra, presos políticos, rehenes hijos del Partido y del pueblo en manos de la reacción que siguen las correctas posiciones del Presidente Gonzalo, ¿por esta condición se han constituido en enemigos del Partido, la clase, el pueblo y la revolución, para tratarlos como hacen los revisionistas del Bloque Escisionista?

       Si así los consideran: ¡Apaga y vámonos! Como diríamos por aquí.

       Y, más, nuestro Partido así lo ha comprendido, tras analizar las posiciones del Presidente Gonzalo. El Presidente Gonzalo ha expuesto sus correctas posiciones y las del Comité Permanente Histórico, para que sean debatidas entre los camaradas del Partido en libertad, pues, como también señala, sólo ellos son quienes pueden llevarlas a cabo. Contrariamente, por su parte el CORIM se muestra incapaz de ver la total dimensión de la revolución peruana, principalmente el debilitamiento del Partido Comunista del Perú y de su línea roja con la caída del Presidente Gonzalo y la Dirección Central, que ha supuesto que el Acuerdo de Paz devenga en una necesidad para el Partido Comunista del Perú, el pueblo y la sociedad peruana en su conjunto. Entienden que la detención del Presidente Gonzalo es una simple derrota militar, un simple recodo superable militarmente; no entienden el carácter estratégico de la detención y mucho menos los problemas nuevos que el PCP y la revolución estaban enfrentando. Por eso dicen que el problema fundamental hoy del PCP y la guerra popular es el de sobrevivir y no el de renacer, que los momentos de esplendor y de luz para, el PCP y la revolución proletaria mundial, están en el futuro.

       Todas estas cuestiones nos demuestran una total incomprensión por parte del CORIM sobre cual ha de ser la condición de los comunistas, el papel del Partido, etc.

       También vemos una total incomprensión de lo que son las condiciones objetivas y subjetivas y su incapacidad para analizarlas correctamente y, especialmente, no ven la importancia de los Partidos Comunistas, porque carecen de espíritu de Partido.

       Para finalizar con este capítulo hemos de señalar que, El Partido Comunista de España, Partido marxista-leninista-maoísta guiado por el pensamiento guía en desarrollo del Presidente Víctor, estableció acuerdos de hermanamiento como Partidos hermanos e iguales con el Partido Comunista del Perú, en 1987; acuerdos sellados por el Presidente Gonzalo y el Presidente Víctor personalmente, tras largo, amplio y fructífero debate y discusión fraternal. Acuerdos corroborados por el Comité Central del PCP y nuestro Comité Central.

       Transcurridos diez años de la firma de los Acuerdos, seguimos fieles a los principios establecidos mutua y libremente como comunistas; por ello y por considerar justas y correctas las posiciones actuales del Presidente Gonzalo y del Comité Permanente Histórico del PCP, nos adherimos firme y resueltamente a sus planteamientos, comprometiéndonos a que la línea roja proletaria que encarnan triunfe en el seno del PCP, combatiendo con la ideología y la política proletarias al mando, en la medida de nuestras posibilidades, las posiciones revisionistas que hoy tratan de destruir el bastión rojo del proletariado internacional: ¡El Heroico Partido Comunista del Perú!. Este es nuestro firme y resuelto compromiso y resolución marxista-leninista-maoísta; defenderemos aplicando una correcta lucha de dos líneas en el MRI y en nuestro propio Partido.

 

III.- Ignorantes Infelices o Avispados Oportunistas.

       Algunos camaradas menosprecian las posiciones que hoy se están generando. Su miopía e ignorancia, les impide ver el origen y las consecuencias que dichas posturas están causando en los comunistas actualmente.

       Niegan el repliegue político general de la revolución porque sólo ven las condiciones objetivas y las luchas de las masas. Pero no entienden, porque niegan el Partido, que estas luchas son únicamente en defensa del aumento de la explotación y la opresión del imperialismo. Su ceguera no les hace ver la importancia del Partido en las luchas, pues sólo el Partido puede dar rumbo a las luchas de las masas, de los obreros y campesinos. En su carencia de visión llegan a comparar la actual situación a la de los sesenta, lo que es totalmente absurdo, ya que en los años sesenta la revolución se encontraba en ascenso, contábamos con China como base de la revolución mundial y además fue allí donde la revolución proletaria logró su punto más alto. Contrariamente, hoy el capitalismo ha sido restaurado en China, en la URSS y los países del este, el revisionismo ha renegado abierta y plenamente del marxismo y avanzan en una restauración plena del capitalismo. El derrumbe del revisionismo en Rusia y los países del este, no favorece a la revolución, como sostiene el CORIM, ya que las campañas del imperialismo sobre el fracaso del comunismo siembran mayor confusión aún entre las masas.

       Por ejemplo, si analizamos los años cincuenta vemos que, tras el fallecimiento del camarada Stalin y la toma del poder por el revisionismo, el imperialismo desató una enorme campaña contra el camarada Stalin y el marxismo, coleando sus resultados por mucho tiempo entre nuestras filas, incluso hoy, después de cuarenta años, hemos de continuar respondiendo a los ataques al camarada Stalin. Con el fallecimiento del Pte. Mao y la toma del poder en China por el revisionismo, ha ocurrido lo mismo. Cada vez que la clase sufre algún fracaso en su lucha, el imperialismo arrecia en sus campañas contra el marxismo y, querámoslo o no, éstas tienen su efecto pasajero, eso sí, entre las masas.

       Todas estas cuestiones y la innegable acción del revisionismo, están desarmando a los comunistas más débiles, desarman y destruyen a los Partidos comunistas sembrando en ellos el liquidacionismo, querámoslo o no, hemos de lidiar con los fracasos de nuestro insuficiente desarrollo, de nuestros herrores y ceguera y, enciama, hemos de cargar con las culpas del revisionismo. Culpas que aún tendremos que arrastrar por un tiempo.

       No negamos que la lucha de clases sigue desenvolviéndose, incluso en las propias entrañas del imperialismo podemos ver la lucha de las masas a pesar de la ofensiva contrarrevolucionaria del imperialismo, pero esto es porque la opresión no sólo subsiste sino que crece, porque crece la opresión imperialista sobre los pueblos y las naciones. Vemos los golpes del imperialismo USA contra las naciones y los pueblos oprimidos como zonas atrasadas de Africa y Asia, y como también Alemania, Francia e incluso España, tratan de actuar en los procesos de desintegración que se dan en los pueblos y naciones. Vemos como se desintegra lo que fuera la URSS y las luchas nacionales que se desarrollan en su seno. Vemos como a pesar de haber aumentado la capacidad de producción a límites inimaginables, la pobreza de los pueblos ha ido en aumento: Los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Pero todos estos hechos no son sino las dos caras del imperialismo. Todo esto ni el más lerdo podría negarlo, pero la cuestión esencial que los comunistas hemos de ver en esta situación es definir quien se haya a la ofensiva y quien a la defensiva. Confundir, como hace el CORIM, los golpes del imperialismo yanqui en su afán de convertirse en superpotencia, con la ofensiva de la revolución mundial, es caer en la ceguera más absurda.

       Nadie en sus cabales puede negar hoy el aumento de la explotación y la opresión, entonces ¿por qué no estamos ante un gran auge de la revolución en vista del aumento de las contradicciones? La respuesta es muy simple y sencilla: se carece de la necesaria e imprescindible conciencia política y la organización y movilización de las masas para la revolución. Todo esto constituyen las condiciones subjetivas, las cuales muestran palpablemente un insuficiente desarrollo. La razón no es otra, deriva y es expresión, del insuficiente desarrollo de los Partidos Comunistas, pues éstos son la vanguardia y sólo el Partido puede hacer que las condiciones subjetivas avancen, lo que manifiesta un insuficiente desarrollo ideológico y político. Muestra de ello son los planteamientos actuales de algunos comunistas que sólo ven los avances y cierran los ojos a las dificultades, incluso algunos han dejado de ver los avances y sólo ven las dificultades, y si no se es capaz de concebir la realidad evidente del repliegue político general y los problemas que conlleva, lógicamente no se puede encontrar el camino y avanzar armados hacia el encuentro de la futura gran ola. Aquí por ejemplo, la influencia del revisionismo entre los comunistas sigue siendo abrumadora. Aparte de la atomización evidente generada en los comunistas, tras hacerse trizas el Partido a finales de los cincuenta por la acción del revisionismo y por carecer de línea proletaria, uno de los problemas generados que no se han analizado hasta hoy es la pérdida del espíritu de Partido.

       Efectivamente, la pérdida del espíritu de Partido generada por el revisionismo y que tiene sus causas en el ejercicio del bastón de mando como una de las características del revisionismo, pues el éste es el método utilizado para imponer su línea al carecer de las posiciones correctas, que son contrarias a los intereses de la clase, centrando en una férrea disciplina burguesa, contrapuesta siempre a la disciplina consciente de los auténticos partidos comunistas. Este sigue siendo uno de los lastres de los cuales aún no nos hemos desprendido los comunistas. Esto se refleja tanto en el Partido, como en el CORIM y en los numerosos grupos y grupúsculos generados tras las rupturas de los años sesenta. A los comunistas se nos está llevando, por la influencia burguesa en nuestras filas y el individualismo, a convertirnos, si no lo remediamos, en viandas de carne para las cuales cada una cuenta con su chef, el cual la guarda para ser devorada en el momento apropiado. Así, de no resolver este problema, sustituyendo en el Partido la influencia revisionista del bastón de mando, por la disciplina comunista consciente, de ninguna forma alcanzaremos la madurez, necesaria hoy, para enfrentar los problemas derivados del repliegue político general de la revolución.

       Los medios de comunicación del imperialismo y la reacción y sus serviles plumíferos, especialistas en inventar argucias verbales y retorcimientos de ideas, nos presentan a menudo las informaciones de tal forma que horroricen a las masas y renieguen de su espíritu de sacrificio y entrega. Nos bombardean constantemente con imágenes, de tal forma y manera montadas, que espantan al más pintado, y lo hacen así porque rechazan el espíritu de sacrificio de las masas, porque lo temen y saben que en él reside parte de lo que supondrá su total y definitiva destrucción. Contrariamente, tratan de fomentar sus métodos de anulación de mentes y conciencias; impulsan y siembran entre las masas, todo tipo de religiones para anular las conciencias y preparar su nueva gran orgía de sangre, pues la religión cumplen el papel en la sociedad, del matarife, en el matadero, quien con una descarga eléctrica anula la resistencia del animal que va a ser sacrificado. Nos dicen: El mundo está lleno de problemas y sólo cave mirar a Dios para escapar de ellos. Esta es la única forma en que tratan sembrar de horrores el mundo y mantenerse. Como dice el dicho popular: “Mexan por nos e tenmos que decir que chove”.

       Hay un hecho objetivo e innegable: ¡Todos hemos de morir!. Nadie puede negar esto. Entonces. ¿Cabe mayor gloria en una vida, que vivirla y entregarla al Partido, las masas y la revolución? ¡No! De ninguna manera. Pues bien, el imperialismo y sus aliados, tratan de mostrarnos este hecho, en todas sus acciones propagandísticas, como algo horrible, cuando ellos son los mayores carniceros de la historia. Tengámoslo en cuenta. Sus acciones propagandísticas sólo buscan adormecer y anular las conciencias, para mejor hacer y deshacer a su antojo y capricho.

       Ciertos camaradas se asustan al hablarles de disciplina comunista, pues no ven mas que un aspecto: la disciplina. Es así porque sólo conocen el sentido burgués de la disciplina y no el comunista de disciplina consciente, que nada tiene de tremendo, muy al contrario. Aunque, ciertamente, tan aplastadas están las conciencias por la acción del imperialismo y el revisionismo, que es duro comprender el término de disciplina comunista, y más habiéndose producido una pérdida de cuadros conscientes como la sufrida en nuestro país y generándose tanta desviación, falta de ideas y distanciamiento generacional, entre aquellos que fueron capaces de romper con el revisionismo en los sesenta, lo que ha ahondado en el problema de la comprensión de la disciplina comunista consciente.

       No existen recetas milagrosas para superar este problema, para generar nuevos cuadros comunistas, con disciplina de clase y espíritu de Partido, por lo tanto, la primera medida que hemos de tomar es, mantener una dura beligerancia contra toda manifestación de individualismo y egoísmo, mantenernos prestos, en todo lugar y momento, a entregarnos a la defensa, formación y organización de las masas, sólo así podremos ir encarnando lo que el Presidente Mao nos señala respecto a la condición de comunista: Un comunista es quien antepone los intereses del Partido, las masas y la revolución, a sus propios y egoístas intereses, quien entrega su vida a el Partido, las masas y la revolución; a lo que hoy hemos de añadir: sólo se es comunista siendo marxista-leninista-maoísta, principalmente maoísta. Si somos capaces de asumir cabalmente y cumplir con dichos principios, comprenderemos el significado de lo que es la disciplina consciente comunista y el verdadero espíritu de Partido que ha tratado de arrebatarnos el revisionismo. Teniendo además presente, que siempre habrá avispados oportunistas que traten de utilizar la disciplina comunista consciente, para influenciarnos con su rastrero oportunismo, para imponer su bastón de mando, desviarnos de las tareas exigidas en cada momento y lugar e inducirnos hacia el camino del liquidacionismo.

       Hay también quienes influenciados por las ideas derrotistas burguesas, en los momentos actuales de dificultades, ven las ansias de revolución subyacentes en la profundización de la lucha de clases, como lastres de los que desprenderse para ir acomodándose a lo que consideran una nueva situación en la que no es posible ver e impulsar grandes luchas de masas, lo cual es contrario a los intereses del Partido y la clase. Unos buscan abandonar las tareas y la lucha, pues han sido ganados por el pesimismo burgués; otros, más avispados, vuelven a la carga con su oportunismo diciendo: “¿no nos estará perjudicando demasiado a la construcción del Partido el apoyo, ligazón y dependencia del PCP y la revolución peruana?” Estas reflexiones de los últimos son claramente peligrosas, pues son y actúan como siempre han hecho los oportunistas al pretender hacer leña del arbol caído. Como las ratas, mientras el barco está a flote y navega - independientemente de cual sea el rumbo y siempre que éste sirva a sus intereses egoístas -, no ponen pegas porque en él viven y de él se alimentan; pero una vez que empiezan las dificultades, son los primeros que lo abandonan procurando dejar sus miserias, comienzan a cuestionar aquellas cosas que, al parecer de sus posiciones oportunistas, pasan por dificultades, y encima pretenden hacerlas parar por una negación de la línea y la ideología, y es así que pretenden que rompamos con el PCP.

       Primeramente, en tanto que rechazan el maoísmo como tercero y principal, apuntan contra el PCP como paso previo para negar nuestra base ideológica.

       En segundo lugar, niegan el principio incuestionable del internacionalismo proletario y, por lo tanto, aspiran a que rompamos la unidad más alta lograda actualmente entre comunistas y expresada en los Acuerdos firmados por ambos Partidos el 87.

       En tercer lugar, están contra la revolución, la toma del Poder y la violencia revolucionaria y, en tanto que entienden que el PCP representa la confirmación de dichos principios incuestionables, pretenden que rompamos con el PCP, para posteriormente pasar a cuestionarlos en el Partido y encarrilarnos por la vía pacífica y el cretinismo parlamentario.

       En cuarto lugar, empapados de revisionismo como están, sólo conciben las relaciones entre Partidos como relaciones de dependencia, su concepto burgués les domina y sólo son capaces de ver un Partido “padre” que crea sus sucursales para difundir sus planteamientos. No comprenden la relación de Partidos Comunistas porque sólo ven el interés burgués en todo. Este concepto fue muy difundido en los sesenta; así, toda fracción que se generaba, enseguida buscaba aliarse con algún otro Partido de fuera del Estado Español del que pasaba a ser su sucursal en nuestro país, principalmente, por dependencia económica.

       Nunca se ha querido ver por la mayoría, la esencia real de los de los Acuerdos, la importante trascendencia para el Movimiento Comunista Internacional, por eso, siempre se los consideró como la extensión de una sucursal más, en este caso del PCP, cualquiera que haya estudiado en profundidad los Acuerdos y Declaración y haya seguido nuestro desarrollo demostrado por los hechos - si no está ciego y sólo quiere ver lo que sus instintos egoístas le indican -, podrá comprobar que somos únicamente expresión de la exigencia y madurez del Partido Comunista de España y la clase del Estado Español. Tampoco negaremos, por supuesto, las brillantes aportaciones del PCP, que hemos asumido como consecuencia de nuestra madurez ideológica y política; de lo contrario, sí hubiésemos caído en el tópico de “sucursal”.

       Reiteramos. Mantenemos, desarrollamos y perpetuaremos, nuestras relaciones con el PCP, con quien ha demostrado en los hechos hallarse en la vanguardia de todos los Partidos Comunistas actualmente en el mundo, como expresión de nuestra madurez ideológica y política y nuestra condición de comunistas.

       Otro asunto de suma importancia para los comunistas, que hoy algunos camaradas echan en el saco del olvido, es la ley de la contradicción. ¿Por qué es de suma importancia la ley de la contradicción? Porque atañe a nuestra incuestionable base ideológica.

       Es un hecho realmente cierto e inmutable que en la tierra y el universo, no hay más que movimiento, nada es estático.

       Se ha establecido que la ley de la unidad de los contrarios es la ley fundamental que rige el universo. De esta forma, los lados opuestos de una contradicción forman una unidad y a su vez luchan entre sí, y en base a esto se genera y produce el movimiento y cambio de las cosas. Por ello los comunistas no hemos de temer al desarrollo de líneas contrarias en nuestro seno. Al contrario, conscientes de que la lucha de dos líneas es el motor al seno del Partido, que genera su movimiento, que lo mantiene vivo, siempre saludamos el desarrollo de la lucha de dos líneas, con la firme certeza de que las líneas derivadas del reflejo de las ideas burguesas y reaccionarias en nuestro seno serán derrotadas, barridas con escoba de acero, por más tiempo que pase.

       Hemos de entender siempre, además, que las contradicciones tienen diferente carácter según sea su naturaleza, que en la parte del todo la unidad de los contrarios es limitada, temporal, y por esa misma condición, relativa, mientras que la lucha entre los contrarios es absoluta. El Presidente Mao y Lenin, expusieron con absoluta claridad la ley de la contradicción. A pesar de esto, en nuestro Partido hay muchos camaradas que no tienen ni meridiamanente clara la ley de la contradicción. Cuando se debate u expone algo, todos dicen, sin reparos, que lo han comprendido, no se atreven a confesar sus deficiencias en este terreno. Y así no se soluciona nada.

       Los oportunistas, por el contrario, tienen un actuar diferente. Los más, se enmascaran bajo la negación más absoluta, no dan argumentos; al verse sin salida, únicamente te dicen que se han cansado de la lucha, que no lo ven claro, pero si ahondamos en la discusión y no tienen más remedio que buscar argumentos para fundamentar sus posiciones, no se encogen y llegan incluso a la tergiversación del marxismo, para reafirmar sus errores. Así es como están actuando muchas camaradas hoy  en día caídos en posiciones liquidacionistas.

       Otro problema de suma importancia que está afectando gravemente a algunos camaradas de nuestro Partido, es la no distinción entre lo objetivo y lo subjetivo. Así las cosas se sustituye la realidad objetiva por sus deseos y posiciones subjetivas, por el movimiento fantástico de sus maltrechas cabezas. No son capaces de ver el desarrollo de las condiciones objetivas, de la lucha de clases y la lucha de dos líneas. Son incapaces de entender y comprender que la lucha se desarrolla en oleadas que, en cada una de las olas, hay inicio, cresta y caída; no son capaces de ver más allá de sus propias narices, no la parte, el todo, en lucha, desarrollo y constante movimiento. Esto es consecuencia de no haber superado la castración mental a que son sometidos por la educación burguesa.

       En esencia hemos visto algunas cuestiones que hoy afectan al Partido y sus organismos. En consecuencia, las diversas posturas que hoy se nos están manifestando, sólo podemos calificarlas, han devenido, en posturas de tontos ignorantes o avispados oportunistas y, por más que se empeñen, están destinados a fracasar. Pues, como tontos ignorantes no comprenden que lo que realmente están haciendo es hacerse eco de las posturas del imperialismo y los reaccionarios, sobre el fracaso del comunismo. Como avispados oportunistas, buscan cualquier oportunidad para reafirmar la caducidad del marxismo pregonada por todos los reaccionarios. Unos y otros, no han comprendido aún que el triunfo definitivo de la clase no ha sido posible, por el insuficiente desarrollo de nuestras fuerzas, principalmente del Partido, por la acción del revisionismo de dentro y fuera del Partido y por las leyes históricas de las cuales la clase no puede sustraerse.

 

IV.- Sobre la Situación Internacional.

       Los comunistas somos la vanguardia del proletariado, lo más avanzado de la clase, de la sociedad humana, su parte e instrumento más consciente; por tanto, tenemos la obligación de reflexionar y tener claro el desenvolvimiento del mundo y las clases, para extraer enseñanzas que nos permitan manejar la situación actual y su perspectiva, para educar y organizar a la clase y las masas, y prepararlas para el triunfo final.

       Desde que, como expresión de nuestra madurez y desarrollo, fuera aprobada la Línea Internacional por nuestro Partido, en enero 1989, muchos e importantes cambios se han producido en la situación de la lucha de clases a nivel internacional.

       Definimos la situación en el mundo en 1989, como revolucionaria en desarrollo desigual. Tras los cambios producidos en el mundo en los últimos seis años, ¿sigue siendo la situación cómo definimos en la Línea Internacional? ¿Ha terminado la revolución hoy?

       A pesar de los cambios habidos en el mundo en lo que va de década, del fin de la primera gran ola de la revolución proletaria mundial, del mayor repliegue político general vivido por el proletariado en siglo y medio de su historia, las relaciones económicas del imperialismo siguen siendo la base de la situación hoy existente, tal y como fuera definida Lenin. Continúa, en los albores del siglo XXI, claramente definida la última y superior etapa del capitalismo como imperialismo, siendo su rasgo distintivo la división del mundo entre un pequeño puñado de países imperialistas que subyugan y oprimen a la gran mayoría de los pueblos del mundo, controlando las riquezas de la humanidad, utilizando grandes fuerzas militares con las que nos amenazan y subyugan. Por lo tanto, todas las contradicciones existentes hoy en día tienen como base el imperialismo y la situación internacional debe analizarse partiendo de las relaciones económicas del imperialismo y de la contradicción países imperialistas-naciones oprimidas. Lenin también precisó que el mundo había ingresado a una era de guerras de diverso tipo, en medio de las cuales se hundirán el imperialismo y la reacción.

       También continúan siendo válidas las brillantes tesis del Presidente Mao, acerca de que “la rebelión se justifica”, “el imperialismo y todos los reaccionarios son tigres de papel”, y “el pueblo es quien es realmente poderoso”. Si tenemos en cuenta que la clase es la última clase de la historia y superior a todas las demás porque es la única auténticamente revolucionaria, que el poder del pueblo crece cada día y seguirá creciendo, somos cerca de 6.000 millones de habitantes y a mediados del próximo siglo serán 13.000 millones, y que la guerra imperialista hizo entrar a los pueblos dependientes en la historia mundial; en consecuencia, el aumento del peso de las masas mostrará su poder, más teniendo en cuenta que la mayoría serán la clase y el pueblo. A pesar de que la revolución Proletaria Mundial haya entrado hoy en repliegue político general, éste terminará y se desencadenará una nueva ola como jamás nunca ha vivido la humanidad, en que el imperialismo y la reacción mundial, serán barridos por el poder inagotable e inmenso de la clase y las masas populares, con la dirección de Partidos comunistas.

       Entronizando el maoísmo como tercero y principal de nuestra invencible ideología, seguiremos luchando contra las superpotencias USA y Rusia, contra las otras superpotencias emergentes, contra las potencias imperialistas. Hoy, analizando y dirigiendo el repliegue político general de la revolución, investigando las condiciones de cada revolución, retomando las bases del Partido donde las hubiese y analizando las contradicciones de clase a fin de ver cuál es el enemigo principal a combatir y derrotar y cuáles son los sectores de la sociedad a neutralizar.

 

V.- Sobre la Nueva Era.

Con el presente siglo, a punto de terminar, y más desde el comienzo de la I Guerra Mundial, la humanidad ha experimentado grandes cambios desarrollados en el torbellino de ingentes luchas. La sociedad burguesa alcanza su etapa superior y última, el imperialismo, pero es la clase quien marca la historia con un gran hito mundial con el triunfo de la Revolución de Octubre, originando el comienzo del fin de la era burguesa y plasmando el inicio de la Revolución Proletaria Mundial, que muy a pesar del momento actual sigue vigente su perspectiva en los próximos “50 a cien años” como señalara el Presidente Mao.

       Como expresión de la descomposición y caducidad del viejo y muerto orden burgués, pero no enterrado, el aumento de la violencia ha sellado el presente siglo; pero, el aspecto más importante ha sido sin duda la madurez del proletariado quien, a través de dos guerras mundiales, la revolución de Octubre, la revolución de Nueva Democracia en China, el establecimiento del campo socialista, la Gran Revolución Cultural Proletaria, la guerra popular del Perú y las grandes luchas desarrolladas en todo el mundo, en el presente siglo a punto de terminar, se ha forjado para, con energía creadora e inteligencia, dar el asalto definitivo al imperialismo, a pesar de encontrarse éste hoy a la ofensiva y nuestra clase a la defensiva. Bien, a pesar de todo esto la clase, y principalmente su Partido con una línea proletaria, ha demostrado saber dirigir la revolución, tomar el Poder y mantenerlo con la dictadura del proletariado.

       Como ha sido demostrado por los hechos históricos, la paz imperialista no es tal paz, sino la mayor causa de las guerras. Y es así porque en el fragor de guerras de todo tipo se hundirán el imperialismo y la reacción mundiales y surgirá la nueva y resplandeciente aurora, la sociedad socialista. Tanto la reacción como la revolución son conscientes de que sólo a través de la guerra se definirá la lucha entre una y otra. Como expresión de esto, con la existencia del bloque socialista, los imperialistas apuntaban sus armas contra el campo de la revolución; hoy, desaparecido el bloque socialista, podemos ver como en todos los tratados internacionales están siempre presentes las medidas que toman los imperialistas para contrarrestar y triunfar sobre el terrorismo (apelativo con que el imperialismo y el revisionismo actualmente denominan a las fuerzas de la revolución) desarrollando sus planes en ese sentido en lo que denominan guerra de baja intensidad.

       Nuestra ideología científica, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, nos enseña que las guerras siempre tienen carácter de clase. La clase dominante se vale de la guerra para mantener su dominio sobre los explotados, dando lugar a guerras de represión contra los movimientos revolucionarios, como las desencadenadas por todas las potencias imperialistas contra la URSS en 1921 o la represión de la revolución de octubre del 34 en Asturias y la posterior guerra civil de 1936 para impedir el ascenso de las fuerzas revolucionarias en 1936-39; para contender con sus rivales imperialistas por un nuevo reparto del mundo, generando guerras interimperialistas como las dos guerras mundiales; o para apropiarse de una nación oprimida o conservar su control o acentuar el debilitamiento de una nación que impide el desarrollo de otras potencias imperialistas más fuertes, dando lugar a una guerra de agresión imperialista como la denominada Guerra del Golfo, la Guerra de los Balcanes, la intervención imperialista en Sudán, el centro de Africa, etc..

       Por su parte, el proletariado lleva adelante guerras revolucionarias, como la guerra popular del Perú, guerra que hoy trata de llevar a la derrota el Bloque Escisionista surgido en el seno del PCP y la guerra popular recién iniciada por el Partido Comunista del Nepal. La guerra popular nos enseña que no hemos de sujetarnos a superpotencia o potencia imperialista alguna, nos muestra a los comunistas, que hemos de poner el acento en dotarnos de Partido militarizado, con línea proletaria al frente y prepararnos para iniciar y desarrollar la guerra popular como forma principal de lucha y de organización en el mundo, pues la guerra popular es la senda de furia de la verdad de la clase; también nos enseña que hemos de desarrollar la guerra combatiendo a nuestra forma y manera y siempre que las condiciones nos lo permitan sin consentir nunca que la guerra popular sea llevada a la derrota, principalmente, por una línea revisionista que se apodere del Partido.

       Asimismo las masas desarrollan guerras revolucionarias, como las luchas de liberación nacional que hoy se dan en Asia, Africa y América Latina u otras guerras, que sin ser revolucionarias, son justas en la medida que debilitan al imperialismo.

       Como el gran Lenin nos enseña, “sin una guerra civil no ha habido todavía ninguna revolución importante en la historia, sin una guerra civil ningún marxista serio se imagina el tránsito del capitalismo al socialismo” y el Estado burgués “no puede sustituirse por el Estado proletario (por la dictadura del proletariado) mediante la ‘extinción’, sino sólo, por regla general, mediante la revolución violenta” y “sólo los bribones o los tontos puede creer que el proletariado debe primero conquistar la mayoría en las votaciones realizadas bajo el yugo de la burguesía, bajo el yugo de la esclavitud asalariada, y que sólo después debe conquistar el Poder. Esto es el colmo de la estulticia o de la hipocresía, esto es sustituir la lucha de clases y la revolución por votaciones bajo el viejo régimen, bajo el viejo Poder”. Así pues, los comunistas hemos de educar a las masas en la necesidad de la guerra revolucionaria, puesto que como el Presidente Mao, ratificando a Marx y Lenin, nos enseña, “La experiencia de la lucha de clases en la era del imperialismo nos enseña que sólo mediante el Poder del fusil pueden la clase obrera y las masas trabajadoras derrotar a la burguesía y los terratenientes armados; en este sentido podemos decir que solamente con fusiles puede transformarse el mundo entero”. Enarbolamos la omnipotencia de la violencia revolucionaria, esto es, de la guerra revolucionaria, de la guerra popular como teoría militar del proletariado, la más alta que ha creado la humanidad, desarrollada por el Presidente Mao y que ha de ser especificada por los comunistas a las condiciones concretas de cada país, ya sea éste imperialista, colonial o semicolonial. Al mismo tiempo, la guerra popular mundial es la única respuesta a la guerra imperialista, a fin de impedir su estallido y, si éste se produce, transformarla en guerra popular para destruir el imperialismo y la reacción mundiales. Los comunistas somos conscientes de que hacemos la guerra para terminar con la guerra definitivamente, para a través de la guerra establecer la paz perdurable; por ello somos los únicos que luchamos por la auténtica paz, a diferencia de los imperialistas y socialdemócratas que mientras más hablan de paz, más afilan sus sables y más guerras desatan, siendo ellos la causa principal de las guerras.

       Los comunistas, guiados por nuestra ideología científica, el marxismo-leninismo-maoísmo, nos reafirmamos en la violencia revolucionaria como ley universal para tomar el Poder, en que sólo con la violencia revolucionaria se sustituye el Poder de una clase por el de otra. Sólo con violencia revolucionaria se pueden llevar a cabo, hacer realidad, revoluciones de Nueva Democracia y socialistas y, de la misma forma, para conjurar las restauraciones y mantener y recuperar el Poder, sólo con violencia revolucionaria podremos continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado mediante Revoluciones Culturales Proletarias, y al comunismo sólo llegaremos todos o ninguno, también con violencia revolucionaria, puesto que mientras exista un lugar en la Tierra donde haya clases y explotación del hombre por el hombre, únicamente con violencia revolucionaria podremos y debemos eliminarla.

       Los comunistas nos sujetamos al principio de que “la violencia es la partera de la historia”; y así, en la nueva era y más en la perspectiva de la futura Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial, nos hemos de armar más altamente y forjamos ideológica, política, militar y organizativamente, para llevar a cabo las tareas que nos demanda la era del hundimiento del imperialismo y la reacción mundiales y el desarrollo hasta la culminación e inevitable triunfo de la Revolución Proletaria Mundial.

       Durante la era que estamos viviendo, y a pesar del repliegue político general, se expresan en el mundo cuatro contradicciones fundamentales: 1ª) Contradicción entre capitalismo y socialismo, entre dos sistemas totalmente opuestos que perdurará tras la toma del Poder y la construcción del socialismo y no se resolverá hasta la total implantación del comunismo en el mundo; 2ª) Contradicción entre la burguesía y el proletariado, en los países imperialistas y capitalistas, entre dos clases antagónicas, que persistirá en el socialismo, con múltiples manifestaciones ideológicas, políticas y económicas, alcanzando su solución con la implantación del Comunismo; 3ª) Contradicciones interimperialistas, como contienda por la hegemonía mundial entre las superpotencias, entre las superpotencias y potencias imperialistas y de éstas últimas entre sí. Esta contradicción se resolverá en la época de “los 50 a 100 años“ en la que se hundirán el imperialismo y la reacción mundiales; 4ª) Contradicción entre las naciones oprimidas y el imperialismo, como lucha de las naciones oprimidas por su liberación del yugo imperialista y por la destrucción del imperialismo y la reacción mundiales. Esta contradicción se resolverá en los “50 a 100 años”, siendo durante este período la principal, aunque cualquiera de las cuatro pueden serlo temporalmente en circunstancias concretas. Estas contradicciones, así como las luchas que engendran, están vinculadas entre sí e influyen unas en otras. Nadie puede borrar ninguna de estas contradicciones ni sustituir de modo subjetivo por una de ellas todas las demás.

       Los comunistas, a fin de alcanzar nuestra meta final, el Comunismo, hemos de desarrollar tres tipos de revoluciones: 1ª) Revoluciones de Nueva Democracia, que no son sino revoluciones burguesas de nuevo tipo bajo la dirección del proletariado en los países feudales y semifeudales, con su triunfo implantamos la Dictadura del Proletariado y el Pueblo, participando de esta dictadura el proletariado, el campesinado pobre y sin tierra, la pequeña burguesía y, en ciertas condiciones, la burguesía nacional o media, bajo la hegemonía del proletariado; 2ª) Revoluciones Socialistas a desenvolver en los países imperialistas y capitalistas donde implantamos la Dictadura del Proletariado; 3ª) Revoluciones Culturales Proletarias, para continuar la revolución bajo la Dictadura del Proletariado, para someter y eliminar toda generación del capitalismo, transformando la concepción del mundo y combatiendo, incluso con las armas si fuera necesario, los afanes de quienes, sirviéndose del socialismo, pretendan restaurar el capitalismo y, así, fortaleciendo la dictadura integral del proletariado sobre la burguesía, avanzar en el socialismo y marchar al Comunismo, meta final del proletariado, a la que entraremos todos o ninguno.

       Hemos de tener presente que nada, y menos las luchas sociales, se desarrolla de forma lineal sino en zigzagues, que el camino es siempre sinuoso no recto, que el proceso de la lucha se desenvuelve en ascensos y descensos, a saltos, no de forma vertical, y que el desarrollo es en espiral, no en círculos. Vistos y dejados claros estos principios corroborados por la historia y el conocimiento logrado por la humanidad; afirmamos de forma irrevocable, que ninguna de las clases habidas en el mundo ha tomado el Poder de una sola vez, sino que, siguiendo las leyes de la historia, han tenido que lidiar con todo un proceso de luchas entre restauraciones y contrarrestauraciones. En China cuando la clase feudal era avanzada demoró más de 250 años en aplastar definitivamente el esclavismo; la burguesía en Europa hubo de luchar contra la feudalidad enfrentando y derrotando las restauraciones o intentos de restauración de los feudales, tardando 300 años en implantarse definitivamente en el Poder. Siguiendo las leyes históricas, la revolución proletaria ha de enfrentar una lucha no menos dura y enconada entre restauración y contrarrestauración, que durará unos 200 años desde su inicio con la Comuna de París en 1871. Las experiencias de las restauraciones capitalistas en la URSS y China, principalmente, nos han dejado grandes lecciones tanto positivas como negativas; especialmente destacamos los avances gigantescos en la plasmación del Nuevo Estado y cómo la Gran Revolución Cultural Proletaria, mediante la guerra popular si fuese necesario, es la solución para conjurar la restauración.

 

VI.- El Proceso de la Revolución Proletaria Mundial

     Un aspecto esencial que no hemos de olvidar, pues no en vano subsisten corrientes que han planteado lo contrario, es que en la revolución proletaria mundial convergen dos corrientes: el movimiento –proletario internacional y el movimiento de liberación nacional, siendo el primero directriz y el segundo base. Es importante no olvidar esta cuestión y criticar cualquier manifestación contraria por revisionista, pues han aparecido corrientes en nuestro país, que plantean que el marxismo es sólo aplicable a las revoluciones europeas y que, los pueblos y naciones dependientes del imperialismo, deben guiarse por cualesquiera otras concepciones del mundo, llámese fundamentalismo árabe u otra cosa que pretenda negar la dirección del proletariado y, en esencia, impedir la auténtica revolución.

       El movimiento de liberación nacional es la lucha que las naciones y pueblos oprimidos, sean colonias o semicolonias, desarrollan contra la opresión y dominación que sobre ellas ejercen el imperialismo y la reacción mundiales. Marx y Engels desentrañan y denuncian con toda crudeza el significado de la libertad de comercio como el esbozo del mercado mundial, como la más alta expresión de la defensa de los intereses de los grandes capitalistas, a costa de ejercer la rapiña y la explotación a sangre y fuego,  de los pueblos del mundo. Marx nos destaca la importancia y los efectos de las luchas en las colonias y semicolonias, para la revolución proletaria mundial; así nos dice: “Quizá sea muy extraña y paradójica la afirmación de que el próximo levantamiento de los pueblos de Europa, y su próximo movimiento en procura de la libertad y la economía republicanas de gobierno, puedan depender, con mayores probabilidades, de lo que lo que está sucediendo ahora en el Celeste Imperio –la antítesis de Europa- que de cualquier otra causa política existente; y más aún que de las amenazas rusas y de la consiguiente probabilidad de una guerra europea.” Continuando con las enseñanzas de Marx y Engels, Lenin nos señala que la clase obrera de los países capitalistas no puede liberarse sin la alianza con los pueblos de las naciones oprimidas y sin la liberación de éstas y que, por tanto, la causa revolucionaria del proletariado internacional en su conjunto depende del desenlace de la lucha revolucionaria de los pueblos dependientes, coloniales y semicoloniales, que constituyen la abrumadora mayoría de la humanidad; así nos dice: “En realidad, el movimiento revolucionario en los países adelantados sería prácticamente un engaño, sin la unión completa y más estrecha de los obreros en la lucha contra el capital en Europa y América con los cientos y cientos de millones de esclavos ‘coloniales’ oprimidos por el capital”. Al mismo tiempo, señalándonos la importancia de los movimientos de liberación nacional para la revolución proletaria mundial, y sin negar la revolución en los países capitalistas, nos señala desarrollando a Marx la estrategia para la revolución que los comunistas hemos de dirigir, afirmando correctamente que “La revolución social no puede advenir sino en la forma de un período en el cual la guerra civil del proletariado contra la burguesía en los países avanzados se una a toda una serie de movimientos democráticos y revolucionarios, comprendidos los movimientos de liberación nacional, en las poco desarrolladas, atrasadas y oprimidas” y si bien el lema para los comunistas es el de “¡Proletarios de todos los países, uníos!”, nos plantea que el lema que debe guiar la confluencia del movimiento obrero revolucionario y los movimientos de liberación nacional ha de ser “¡Proletarios de todos los países y pueblos del mundo, uníos!”.

       El Presidente Mao, desarrollando la estrategia de Lenin, nos señala la enorme importancia que tienen para la revolución proletaria mundial los movimientos de liberación nacional, afirmando resueltamente: “Sean cuales fueren las clases, partidos o individuos de una nación oprimida que se incorporen a la revolución, tengan o no conciencia de este punto, lo entiendan o no en el plano subjetivo, basta con que luchen contra el imperialismo para que su revolución sea parte de la revolución mundial socialista proletaria, y ellos mismos aliados de ésta.”

       En la Línea Internacional, como parte de los Documentos Fundamentales del Partido, aprobada en 1989, el comentario que sigue a la cita anterior del Presidente Mao, por su forma que no por el contenido, llevó a algunos mal intencionados a señalar que se negaba al Presidente Mao. Por dicha razón aclararemos dicho comentario.

       Los hechos de las últimas décadas han demostrado, y sobre todo las luchas de liberación libradas en Latinoamérica como Nicaragua y El Salvador, que sólo bajo la dirección de un Partido Comunista los pueblos bajo las garras del imperialismo pueden lograr su emancipación, que únicamente la Revolución de Nueva Democracia es la garantía que puede impedir que el pueblo retorne bajo el yugo opresor y explotador del imperialismo. Ciertamente, las luchas de liberación nacional no dirigidas por la clase socavan al imperialismo y forman parte por ende de la revolución proletaria mundial; mas, el alto coste exigido al pueblo sin la garantía de alcanzar sus metas al carecer de una correcta dirección, necesariamente ha de plasmarse en enseñanzas a asumir en la perspectiva futura del nuevo flujo de la revolución proletaria mundial.

       Si desconocemos la historia del proletariado, si no tenemos claro cual ha sido el proceso de la clase, no podremos extraer las lecciones necesarias que nos permitan manejar la situación actual y mirar la perspectiva. Por ello los comunistas, como vanguardia del proletariado, como su parte más avanzada y consciente, tenemos la obligación insoslayable de comprender, manejar y propagar los hitos y enseñanzas de la clase obrera, pues en la historia del movimiento proletario internacional se sintetiza su práctica y teoría.

       Todo el proceso histórico de la humanidad, desde el final de la Barbarie, ha sido marcado por el surgimiento de las clases sociales y la lucha de clases; pero el hecho más trascendental ha sido, sin lugar a dudas, el florecimiento de la clase obrera ya que el proletariado es la última clase histórica condenada a borrar de la faz de la tierra las clases y la lucha de clases. Así pues, la clase obrera marca su desarrollo en lucha contra las clases reaccionarias que tratan de mantener las clases sociales. Nuestro sino es la lucha y ésta se desarrolla en lo teórico, político económico y militar. Siendo más claros y específicos, la historia de la clase es la historia de su ideología: el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, es la historia de su Partido: el Partido Comunista; y es la historia de su revolución: la Revolución Proletaria Mundial, o lo que es lo mismo, es la lucha por implantar la dictadura del proletariado, construir el socialismo y avanzar al comunismo, donde entraremos todos o ninguno. La historia de la clase es la innegable confirmación de la ley de la contradicción, pues la vida de la clase nos muestra que la lucha es lo absoluto y la victoria relativa, y la victoria se alcanza a través de fracasos que son a su vez relativos.

       El devenir de la historia del proletariado tiene su inicio en febrero de 1848, con la publicación del Manifiesto Comunista por Marx y Engels. Ahí está su primer gran hito, donde se señala que la clase obrera es la última clase de la historia, la única consecuentemente revolucionaria, pues carece de cualquier medio de producción salvo sus manos; la clase que a través de la violencia revolucionaria ha de cumplir con su tarea histórica de abolir la propiedad privada sobre los medios de producción y construir una sociedad sin clases; pues la propiedad privada de los medios de producción es el gran lastre que impide el desarrollo de la humanidad, que cuestiona su futuro y perspectiva; revolución proletaria en la que la propia clase se haya condenada a desaparecer como clase social. Estos son principios incuestionables que nos guían a los comunistas y nos guiarán hasta nuestra meta final, el comunismo.

       Todos los revisionistas, principalmente los revisionistas que hemos tenido que combatir desde los sesenta, han negado y siguen negando la validez de los principios del Manifiesto Comunista. Los comunistas rechazamos tal postura revisionista, y nos reafirmamos en la validez y vigencia del Manifiesto Comunista, el cual es y seguirá siendo nuestro Programa.

       Tras la fundamentación teórica, Marx y Engels, a la vez que escriben magistrales obras teóricas y dirigen y organizan luchas obreras, marcan otro gran hito para la clase forjando la primera organización de la clase: La Asociación Internacional de los Trabajadores, la Primera Internacional en 1864. Con este reimpulso del movimiento obrero, tras el repliegue de 1848, Marx señala que la clase había alcanzado su madurez, pues ya contaba con política y partido propios, opuestos y distintos a los de la burguesía, con la tarea histórica de tomar el Poder.

       El desarrollo del movimiento obrero revolucionario nos lleva a 1871 en que el proletariado toma por primera vez el Poder derrotando a la burguesía, concretándose en la Comuna de París. A pesar de haber retenido sólo por unas semanas el Poder en sus manos, este es el primer gran hito en la conquista del Poder por la clase obrera. Marx, a parte de haber previsto que no era posible el triunfo de la Comuna, señaló que en ella lo que falló fue la carencia de más violencia revolucionaria hasta demoler el Estado burgués, y lo principal: se careció de Partido Comunista que dirigiera.

       Con el ocaso del siglo XIX y los albores del XX, aparecen las primeras ideas del Leninismo. Lenin, comprendiendo magistralmente el Marxismo, deviene en creador del Partido de nuevo tipo que dota al proletariado del arma necesaria e imprescindible, para la toma del Poder. Así, en 1905, sorprendiendo al imperialismo, se lanza la revolución, donde surgen los Soviets por vez primera en la historia. A pesar de la derrota, Lenin va a señalar que, sin el ensayo general de 1905, hubiera sido imposible la toma del Poder en Octubre de 1917. En fecha tan histórica, por vez primera el proletariado toma el Poder, iniciándose así una nueva era, la era de la revolución proletaria mundial, hito imperecedero en la historia de la humanidad.

       Recién entrados en la nueva era, el 15 de abril de 1920, un grupo de jóvenes provenientes de las Juventudes Socialistas, y como expresión de la madurez de nuestra clase, funda nuestro Partido: el Partido Comunista de España; hito imperecedero que marcará por siempre la historia de nuestro país. Con la fundación del Partido se desenvuelve en ascenso de la revolución en España, que es derrotada en 1939, como consecuencia de la línea revisionista que dirigía el Partido, costando más de un millón de muertos y llevándose la flor y nata de lo mejor de nuestra clase y el pueblo.

       El desarrollo de la revolución mundial continua desenvolviéndose con la guerra civil en Rusia en defensa del nuevo Poder de los Soviets, que continua triunfante con la construcción socialista, derrotando las posiciones socialdemócratas de la Internacional Socialista, del troskismo, del oportunismo de derecha e izquierda, del nuevo revisionismo en gestación. Continua la lucha con el desarrollo y gestación del movimiento antifascista y el poderoso movimiento de liberación nacional que tiene su centro en China y desemboca en la gran tormenta de la lucha de clases mundial impulsada por la II Guerra Mundial, la matanza más horrorosa generada por el imperialismo hasta hoy, en su impenitente afán por repartirse el mundo e implantar una sola hegemonía, que siega la vida a más de cincuenta millones de hijos de la clase y el pueblo, principalmente soviético y chino, y a través del cual es derrotado el fascismo. La revolución se expande a Europa Oriental y sus vientos se propagan por el mundo.

       Con el triunfo de la revolución China, se cambia la correlación de fuerzas a favor del socialismo y con la derrota del imperialismo yanqui en Corea, el campo socialista se extiende del Pacífico al Báltico. “El viento del este prevalece sobre el viento del oeste”, como señalara el Presidente Mao. Pero el revisionismo enmascarado y reptante usurpa el poder en 1956, mientras que en China Liu Shao-shi y Deng Siao-ping comienzan a tomar posiciones para asaltar y usurpar el poder del proletariado y el pueblo.

       El revisionismo en la URSS infringe la más severa derrota al proletariado en el presente siglo, pero en los sesenta el proletariado alcanza, sin lugar a dudas, la más alta cresta de la ola de la Revolución Proletaria Mundial que ha marcado de forma imborrable la historia de la humanidad y del proletariado en particular, pues la Gran Revolución Cultural Proletaria, será en el futuro comunismo, la cumbre más alta del siglo XX, del siglo, como nos dice el Presidente Gonzalo, “en que se pusieron sus cimientos”.

       Los años sesenta son también la más alta ola del movimiento de liberación nacional, que barren Asía, Africa y América Latina, mostrándonos su gran potencial para la revolución proletaria. En esos momentos, el propio imperialismo se ve remecido por la luchas contra la discriminación racial en USA y la intervención yanqui en el Vietnam (donde fue derrotado), y el mayo Francés que sacude Francia, principalmente, y el resto de Europa.

       Diez años después de iniciada la Gran Revolución Cultural Proletaria y tras el fallecimiento del Presidente Mao, un golpe militar contrarrevolucionario dirigido por Deng Siao-ping, usurpa el poder en China e inicia su cabalgada desenfrenada hacia la restauración del capitalismo, con lo que el proletariado internacional sufre su segunda gran derrota en el presente siglo. En esa coyuntura trascendental por la defensa y mantenimiento de la revolución proletaria mundial, se inicia la guerra popular en el Perú, bajo la guía inquebrantable del más grande comunista viviente, el Presidente Gonzalo, constituyéndose en vanguardia, en faro y guía para el proletariado y los pueblos del mundo.

       ¿En qué momento estamos hoy? El momento histórico actual está marcado por la ofensiva contrarrevolucionaria general del imperialismo y el repliegue político general de la revolución proletaria mundial. El viento ha cambiado de dirección y, momentanea pero pasajeramente, prevalece el viento del oeste sobre el del este.

       Efectivamente, los sucesos de finales de los ochenta, como caída del muro de Berlín y la reunificación de Alemania, la aplicación del capitalismo salvaje en los países de Europa del Este, el Putch en la otrora URSS, la invasión de Irak, la guerra de los Balcanes, Somalia, etc., entre otros, marcan la ofensiva del imperialismo bajo la hegemonía del imperialismo yanqui, obviamente en colusión y pugna con la otra superpotencia y el resto de las otras potencias imperialistas. Estos acontecimientos marcan también el fin de la primera ola de la revolución proletaria mundial y la gestación de la segunda gran etapa que se expresará como nueva ola revolucionaria en las próximas décadas del Siglo XXI.

       El proletariado inicia su historia luchando. Así, en su lucha reivindicativa ha generado la huelga y el sindicato, los cuales, a parte de ser sólo instrumentos de lucha económica, constituyen su primera escuela en las cuales la clase se forja y prepara para las largas luchas por venir. Pero ni la huelga en tanto que lucha económica, ni la huelga general revolucionaria, se puede tomar el Poder, ni un sindicato puede dirigir la revolución y mucho menos suplantar y asumir el papel del Partido, como erróneamente plantea el anarquismo y otros oportunistas de distinto pelaje. Así, los comunistas entendemos que la huelga es un instrumento de lucha reivindicativa en función del Poder.

       La clase, en su proceso histórico de lucha, ha generado ideología, que en su aplicación ha demostrado su validez universal, deviniendo científica: el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente Maoísmo, para la Revolución Proletaria Mundial, teniendo que ser aplicada a cada revolución concreta de cada país y de cuya aplicación ha de generar el pensamiento guía específico. Así ocurre en nuestro país con el desarrollo del pensamiento guía del Presidente Víctor, en tanto que aplicación creadora del marxismo-leninismo-maoísmo a la revolución española.

       El Marxismo es creado y fundamentado por C. Marx que, recogiendo y desarrollando las mejores aportaciones de la humanidad en su proceso histórico: la filosofía clásica alemana, la economía política inglesa y el socialismo francés, sienta las bases de nuestra ideología. Esta se ha forjado y desarrollado siempre en medio de una férrea y firme lucha contra las posiciones erróneas que se han ido manifestando. Así Marx y Engels se enfrentaron y derrotaron a Proudhon y al anarquismo, a las desviaciones derechistas de Düring y Lassalle y al oportunismo que surge en las organizaciones obreras alemanas, lucha que continuará Engels contra Bernstein. Tras la muerte de Engels, este viejo revisionismo va a desenvolverse encabezado por Bernstein, Kautsky, etc., que son derrotados por Lenin. En síntesis, el Marxismo en su primera etapa establece sus tres partes integrantes: la filosofía marxista o materialismo dialéctico, la economía política marxista y el socialismo científico.

       Con Lenin nuestra ideología científica se desarrolla y eleva a una nueva etapa en dura lucha contra el viejo revisionismo que negaba la filosofía marxista sustituyéndola por el neo-kantismo idealista, antimaterialista y antidialéctico; en economía política, negaban la pauperización creciente a la que el imperialismo somete al proletariado, las masas trabajadoras y las naciones y pueblos oprimidos del mundo, diciendo que el capitalismo satisfaría las necesidades de la clase obrera, negando la existencia del imperialismo; en cuanto al socialismo científico, negaban el principio de la lucha de clases sustituyéndolo por el de la “paz social” del capitalismo, se oponían a la violencia revolucionaria y propugnaban el pacifismo, la capitulación de la clase ante la burguesía y llamaban a colaborar con el imperialismo en sus guerras de rapiña. Estas posiciones combatidas y derrotadas por Lenin, han sido hoy rescatadas, desempolvadas y embellecidas, por el revisionismo contemporáneo y sostenidas en nuestro país, por los revisionistas de la denominada Izquierda Unida, a cuya cabeza se haya el recalcitrante revisionista, J. Anguita.

       Lenin definió a los revisionistas como la avanzada de la burguesía en las filas del proletariado, señalándonos rotundamente, que no podemos combatir al imperialismo sin hacerlo al mismo tiempo contra el revisionismo, pues son las dos caras de una misma moneda. Los revisionistas son aquellos que niegan los principios marxistas-leninistas-maoístas de muchas y diversas formas y maneras, según la circunstancia histórica del momento. Unas veces lo hace por la derecha y otras por la izquierda, pero su esencia apunta a dividir al proletariado sembrando la escisión en nuestras filas. En su acertada e implacable lucha contra el revisionismo Lenin nos señala que, en caso de guerra imperialista, el proletariado ha de bregar incuestionablemente por transformarla en guerra revolucionaria, desenmascarando a los revisionistas como social-patriotas. Nos señala que en tiempos de revolución hay que crear organizaciones nuevas, pues la reacción apunta a golpear las organizaciones legales del proletariado y por tanto hemos de montar aparatos clandestinos incluso para el trabajo de masas, estableciendo al mismo tiempo el principio de que el Partido de nuevo tipo o es clandestino o no es nada. Esto lo plasma en la Revolución de Octubre con el Partido Comunista y la insurrección armada.

       Con el Presidente Mao y desarrollando el Marxismo-Leninismo, nuestra ideología científica se eleva a su cumbre más alta, deviniendo en Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Esta tarea la cumple llevando adelante una firme, tenaz y resuelta lucha, aplastando las líneas oportunistas de derecha e izquierda surgidas en el seno del Partido Comunista de China, derrotando así a las líneas de Liu Shao-chi y Deng Xiaoping. En el plano internacional dirigió la lucha contra el revisionismo contemporáneo, derrotándolo en todos los frentes. Dirigió la Revolución de Nueva Democracia en China, llevando adelante la Revolución Socialista y la Gran Revolución Cultural Proletaria, legándonos grandes enseñanzas para la construcción del socialismo y la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado y la lucha contra la restauración. Lo fundamental del Maoísmo es el Poder, el Poder para el proletariado, el Poder para la dictadura del proletariado basada en la fuerza armada dirigida por el Partido. El Presidente Mao nos lega asimismo la teoría militar del proletariado, la guerra popular, de validez y aplicación universal, se trate de revolución de nueva democracia, socialista o cultural proletaria en la lucha por continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado e impedir la restauración.

       Los comunistas contamos con tres luminarias, tres grandes e invencibles armas: nuestro fundador C. Marx, el gran maestro del proletariado Lenin y el Presidente Mao Tsetung, siendo nuestra tarea enarbolar, defender y aplicar el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente Maoísmo, bregando por su entronización en la Tierra como mando y guía de la Revolución Proletaria Mundial.

       En nuestro proceso histórico de lucha hemos generado aparato político: el Partido Comunista, radicalmente opuesto y distinto a los demás partidos, con el fin de tomar el Poder como fue definido por Marx. Pero es Lenin quien establece los caracteres del Partido de nuevo tipo, combatiendo las influencias destructivas del viejo revisionismo socialdemócrata de la II Internacional que generó partidos obreros al servicio de la burguesía, basados en la aristocracia obrera, la burocracia sindical al servicio de la patronal y el cretinismo parlamentario que desvía a nuestra clase de sus objetivos. El Presidente Mao nos plantea, desarrollando a Lenin, la construcción del Partido en torno al fusil, señalando al mismo tiempo las directrices para la construcción de los tres instrumentos de la revolución.

       Hoy, el Presidente Gonzalo nos ha legado enseñanzas de aplicación universal, pues como toda revolución, la revolución peruana deja aportaciones innegables que hemos de asumir y aplicar. Ante la imposibilidad de que el PCCH definiese y sancionase el maoísmo como tercero y principal, ha sido el Presidente Gonzalo quien, como expresión de su condición comunista, impulsó esta tarea de importancia cardinal para el proletariado. Asimismo, nos ha legado aportes como, la militarización del Partido y la construcción concéntrica de los tres instrumentos, principalmente en el proceso de la guerra popular. El Presidente Gonzalo nos enseña también a cómo aplicar la dialéctica a todos los problemas, principalmente al desarrollo de la lucha de dos líneas en el Partido durante la reconstitución y en el desarrollo de la guerra popular. Su análisis de las relaciones económicas, políticas y militares del imperialismo, su inquebrantable firmeza en el internacionalismo proletario, su síntesis de la historia del proletariado y el análisis y fundamentación del fin de la primera Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial y el repliegue político general de la revolución proletaria, la Nueva Gran Estrategia y la Nueva Gran Decisión y Definición, etc., son todas ellas aportaciones innegables y valiosas que los comunistas hemos de asumir y aplicar.

       Nuestra jefatura el Presidente Víctor, ha definido en nuestro país el maoísmo como tercero y principal y, bregando incansablemente por la entronización del Maoísmo en el mundo, impulsa y garantiza la reconstitución del Partido en dura batalla contra las posiciones liquidacionistas, revisionistas y anarquistas. Nos señala que la tarea de los comunistas hoy es la construcción, reconstitución o constitución  del Partido, potenciando la línea roja marxista-leninista-maoísta en su seno, pues sin Partido las masas se hayan desamparadas. Nos señala que, en la perspectiva de la futura nueva  gran ola de la Revolución Proletaria Mundial, únicamente el Partido puede garantizar su desarrollo; Partido que ha de desarrollarse como militarizado en la perspectiva del Poder y la guerra popular. Para Europa, señala que la tarea principal de los comunistas es, reconstituir los Partidos Comunistas fundados por nuestra clase, por su sector más resuelto, y hoy en manos de podridos revisionistas a los que hemos de combatir asiéndonos con firmeza a nuestra ideología, el Marxismo-Leninismo-maoísmo, retomando la historia de nuestra clase, negada y tergiversada por el revisionismo, retomando las justas y correctas bases partidarias a fin de avanzar en el proceso de reconstitución en la perspectiva del Poder con guerra popular, y así servir a la Revolución Proletaria Mundial.

       La Revolución Proletaria Mundial, en tanto que guerra del proletariado contra la burguesía, como todo proceso social, sigue un proceso sinuoso, con ascensos y descensos, en zigzagues, por oleadas. Si representamos el proceso de la Revolución de la clase a nivel mundial como una ola, podemos ver que las olas tienen de tres momentos: inicio, cresta y caída, donde a su vez se gesta la siguiente ola. Pues bien, en su primera gran ola la Revolución Proletaria Mundial ha desenvuelto tres momentos que denominamos de la siguiente forma: defensiva, equilibrio y ofensiva. Defensiva Estratégica: Abarca desde 1848, pasando por la Comuna de París, su más grande hito la Revolución de Octubre, hasta la II Guerra Mundial con la victoria sobre el fascismo alemán. Equilibrio Estratégico: Comprende desde la II Guerra Mundial, teniendo su hito más alto con la toma del Poder en China en 1949, cambiando la correlación de fuerzas a favor del socialismo, desarrollándose asimismo el gran movimiento de liberación nacional en las colonias y semicolonias dependientes del imperialismo. Ofensiva Estratégica: Se inicia con la Gran Revolución Cultural Proletaria que marcará el presente siglo como la cumbre más alta lograda por el proletariado, tomando un gran impulso y desarrollo las luchas de liberación nacional en Asía, Africa y América Latina.

       Veinte años después de la primera gran derrota del proletariado, se produce la segunda con el golpe contrarrevolucionario dirigido por Teng en China. Ahí comienza la gran lucha por la defensa y mantenimiento de la revolución proletaria mundial, los intentos de reconstitución y reconstrucción de los Partidos Comunistas, tras derrotar al revisionismo contemporáneo y, en esa coyuntura, se inicia la guerra popular en el Perú. Guerra popular que se inicia en 1980 enarbolando el marxismo-leninismo-maoísmo, y que trece años después, por problemas de dirección proletaria en el contexto del Repliegue Político General de la revolución mundial, no puede ni debe continuar y objetivamente, se desee o no, ha entrado a su fin.

       ¿Quiere decir que ha terminado la Revolución Proletaria Mundial? No, la revolución prosigue y continua desarrollándose en nuevas condiciones. Es un hecho objetivo que, tras más de cien años de luchas proletarias, hemos llegado al fin de la primera gran ola de la revolución mundial, debemos comprender y asumir esta realidad, no tener ningún temor al hecho de no haber alcanzado el éxito en la lucha por el socialismo, pues el que no hayamos alcanzado nuestros objetivos no es expresión sino del insuficiente desarrollo de nuestras fuerzas. Nuestras derrotas no han sido generadas por la incorrección de nuestra ideología, sino por la acción de las líneas oportunistas que se han desarrollado en el seno de los Partidos Comunistas y la deformación de las conciencias de la clase por la acción de la ideología egoísta de la burguesía. La historia de la clase nos muestra que a través de reiterados fracasos se conquista la victoria y el Poder. El presidente Mao nos enseña que el sino de los oprimidos es, levantarse y volver a caer, y así hasta la victoria final; mientras que el destino de la burguesía es, crear conflictos y fracasar, y así hasta su hundimiento final. Lo viejo, representado por la burguesía, y dado su carácter caduco y antihistórico, está condenado a la derrota; mientras que el proletariado como depositario de lo nuevo está condenado a triunfar.

       Enarbolemos el optimismo de clase y recordemos las palabras pronunciadas por el Presidente Mao en su intervención ante la conferencia ampliada de trabajo del Comité Central del Partido Comunista de China, el 30 de enero de 1962: “Los próximos 50 a 100 años más o menos, a partir de hoy, serán una época de cambio radical del sistema social en el mundo, una época que estremecerá la Tierra, una época con la que ninguna época anterior podrá compararse”. A pesar de todo lo acontecido hasta hoy, el Presidente Mao comprendió siempre que el camino de la clase se desarrolla en zigzag y nos previno para un momento como el actual, de pérdida de lo logrado, debiendo empeñarnos más que nunca en preservar el cúmulo de hitos, lecciones y experiencias, que constituyen nuestro más preciado tesoro y punto de partida en las futuras luchas por venir. Así, también nos previno que, si el revisionismo tomara el poder en China jamás viviría en paz. Así mismo, nos indicó que los “50 a 100 años” incluían el período de la Ofensiva Estratégica de la Revolución Mundial, en que barreremos al imperialismo y la reacción mundiales; a partir de entonces persistirán por largo tiempo las contradicciones entre socialismo y capitalismo y entre proletariado y burguesía. Concebimos incluso un período más largo del que se necesite para lidiar con los reveses y fracasos que nuestra ceguera nos pueda deparar, con los flujos y reflujos de la lucha, y así sacar lecciones enriquecedoras con la convicción de que alcanzaremos nuestra meta final. No se trata aquí, como algunos erróneamente piensan, de que en nuestro período de vida alcancemos las metas de la clase. ¡No! Esto sería ver el interés personal y no el interés de la clase, sería ver las cosas desde el punto de vista del egoísmo pequeño burgués y no desde el interés de la clase y su brillante futuro.

 

VII.- Situación Actual y Perspectiva.

       De que acertemos o no,  en la clara definición del momento actual y su configuración, depende que los comunistas nos hallemos capacitados y armados, para cumplir nuestras tareas de vanguardia, en la perspectiva de los “50 a 100 años” en que el proletariado mundial aplastará al imperialismo y la reacción mundial, se afirmará en el Poder y establecerá su Dictadura definitivamente. El hecho de que se hayan producido las restauraciones en la URSS y China, y hallamos perdido el campo socialista no niega el desarrollo pujante y arrollador del proletariado; por el contrario, es una muestra, una reafirmación, de la lucha dialéctica entre restauración y contrarrestauración, de la cual hemos de extraer lecciones y avanzar hacia el establecimiento definitivo de la Dictadura del Proletariado.

       La revolución y la contrarrevolución se desenvuelven en zigzagues, en un proceso de lucha dialéctico. Esta es una ley que los comunistas nunca hemos de olvidar. Así, dentro de la ofensiva estratégica, nuestra clase no está libre de contragolpes del imperialismo y la reacción. El imperialismo hoy se haya a la ofensiva y a nosotros se nos ha empujado a la defensiva, a causa del debilitamiento del campo de la revolución y de la recuperación transitoria del imperialismo, principalmente yanqui.

       La Primera Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial, iniciada en 1848, ha finalizado, nos hayamos pues, en medio del período de transición del fin de su Primera Gran Ola, lo cual no implica el fin de la revolución, que ésta no sea la principal tendencia política e histórica en el mundo y que el imperialismo haya derrotado definitivamente al proletariado, sino que estamos pasando a desenvolvernos en nuevas condiciones. Esta es una realidad insoslayable que hemos de comprender y asumir los comunistas y no temer al fracaso, pues éste es consecuencia del insuficiente desarrollo de las nuevas fuerzas de la revolución, así como la derrota es consecuencia de una línea oportunista. La burguesía y la pequeña burguesía temen al fracaso, porque su mundo se sustenta en la propiedad y su concepción en el egoísmo, tienen miedo al fracaso porque temen perder su propiedad, posición social, poder personal, prestigios, privilegios, influencias y expectativas. Contrariamente, el proletariado no teme al fracaso porque se sustenta en su fuerza de trabajo, centrado en su invencible y superior ideología e interés de clase, sin embargo, a pesar de que en nuestra clase subyace el desinterés, el imperialismo y su sistema de explotación atan al proletariado a la propiedad privada y deforman su conciencia en el egoísmo burgués. No hemos de olvidar las palabras de Marx referentes a que en toda sociedad de clases la ideología dominante es la de la clase dominante; por ello hemos de forjar a los comunistas en el desinterés absoluto para hacerlo extensivo a la clase obrera y el pueblo. Como bien nos señala el Presidente Gonzalo y hemos de tener siempre presente que, a lo viejo y a lo nuevo, constantemente les acecha el fracaso, pero mientras que en lo viejo lleva a la derrota, por la caducidad histórica de sus fuerzas, en lo nuevo, el fracaso es consecuencia de la debilidad de sus fuerzas, no porque su objetivo, política y lucha, sean erróneas. La historia del proletariado y los oprimidos, prueba que a través de reiterados fracasos conquistan la victoria y el poder.

       El Presidente Mao desarrolló la tesis de que se ha abierto un período de lucha contra el imperialismo yanqui y el socialimperialismo Ruso, definiendo así los dos principales enemigos del proletariado y los pueblos oprimidos del mundo, los dos principales enemigos tanto de las Revoluciones de Nueva Democracia y Socialistas como de los movimientos de liberación nacional. Asumimos plenamente la correcta tesis del Presidente Mao de que “Tres mundos se delinean”, que entronca con las correctas tesis de Lenin sobre la distribución de fuerzas en el mundo basada en un correcto análisis de las clases y contradicciones existentes bajo el dominio de la burguesía en su etapa superior y última: el imperialismo. Rechazamos la tergiversación oportunista y revisionista de la teoría de los tres mundos difundida por los revisionistas chinos, en la medida en que pone al proletariado y a los pueblos y naciones oprimidos del mundo bajo el yugo del imperialismo yanqui, al mismo tiempo que renuncia a la revolución.

       ¿Siguen siendo hoy válidas tan brillantes tesis del Presidente Mao? A pesar de los rápidos cambios que se han ido produciendo en el mundo en los últimos años, nosotros consideramos que son plenamente válidas. El problema que hoy se nos plantea es, ver como se especifican, ver como se hunden los imperios, ver cómo ha reventado un gigante con pies de barro como era la URSS, entender que el hundimiento de los sistemas reaccionarios se produce en un largo lapso de tiempo, que el imperialismo y la reacción son cadáveres insepultos, pero que pueden tener momentos de recuperación transitoria, para caer en más profundas simas hasta su hundimiento y el resurgir de otros, o el definitivo aplastamiento del imperialismo por la acción revolucionaria de la clase y su Partido en un mar armado de masas con guerra popular.

       En el desarrollo histórico de nuestro país tenemos un ejemplo muy claro que nos lega enseñanzas claves sobre el hundimiento de los imperios. Así, vemos como, al no ser barrido completamente, el imperio español en el orden feudal, y a pesar de las buenas intenciones enmarcadas en la Constitución de 1812, dicho imperio reaparece –aunque debilitado- con la burguesía, para hundirse en larga agonía, pero inexorable muerte. Ver como hoy los valores, que desde el Estado se propagan, no son otros que los del pasado, incluso pretende revivir el espíritu del “Cid Campeador”, incluso, tergiversando y cambiando la forma en como enseñar la historia en los colegios, institutos y universidades, apuntando, como no, a crear un clima emocional en el que la clase apoye la participación del Estado en la rapiña sobre los pueblos y naciones oprimidos y en un nuevo reparto del mundo.

       ¿Cómo se haya hoy el estado de los imperios?

       El año próximo se cumplen 100 años de la caída y pérdida de las últimas colonias de lo que quedaba, tras la revolución burguesa, del resurgido imperio español, al mismo tiempo que se iniciaban los albores de un nuevo y siniestro imperio que hoy pugna por erigirse en superpotencia hegemónica en el mundo: USA.

       La andadura contemporánea de los Estados Unidos de América, se inicia a sangre y fuego, conquistando, ocupando e iniciando el saqueo de las colonias, que el más viejo, débil y tambaleante imperio español no podía sostener.

       Reiteramos. Es importante analizar hoy este proceso para comprender más y mejor la naturaleza de los países imperialistas, su inicio, desarrollo y caída y extraer lecciones inexcusables en la perspectiva de la futura nueva gran ola de la revolución proletaria mundial.

       Desde la finalización de la II Guerra mundial, vemos como la economía dominante del imperialista se desarrolla en medio de convulsiones agónicas, que manifiestan serios problemas derivados de su parasitismo. Ya desde los años 70, la inflación se disparó, la rentabilidad entró en clara recesión y las inversiones a largo plazo se restringieron. La economía mundial imperialista entró en una profunda crisis estructural, caracterizada por un fuerte descenso del crecimiento y la inversión, el aumento del paro y la precariedad del trabajo, cada vez más sectores de la economía imperialista mundial son improductivos desde la óptica capitalista. Así, la economía imperialista ha entrando en un constante proceso de reestructuración, con crecimiento muy lento, sus capitales se dedican a la mera especulación a corto plazo, dando lugar a una permanente inestabilidad financiera y monetaria que amenazan la economía a nivel mundial.

       Es importante analizar siempre el estado de la economía capitalista; más, lo esencial para nosotros es ver en qué repercute toda esta situación para nuestra clase. El “Estado de bienestar”, con que los países imperialistas han tratado de pudrir a la clase e impedirla cumplir con su papel histórico, está siendo liquidado a marchas forzadas, el paro y el subempleo, sacuden a más del 30% de la población activa mundial, los ingresos de subsistencia y la pérdida de derechos y conquistas son una constante que día a día estamos padeciendo, 250 millones de niños son explotados en un clima de cínica esclavitud. Como claro botón de muestra de la sin razón y caducidad imperialista, la mayor parte de estos 250 millones de niños de todo el hemisferio sufren una situación de abusos sexuales. La tan cacareada liberación de la mujer defendida por las organizaciones feministas burguesas para impedir la auténtica organización revolucionaria y emancipadora de las mujeres, se nos presenta en los hechos como un grado más elevado de opresión sobre éstas. Las medidas tomadas al respecto por los gobiernos, no persiguen otra cosa que eliminar los pocos derechos conquistados con la lucha por la mujer al no atacar la raíz del problema: el carácter machista de la sociedad burguesa.

       En nuestro país, si se sigue la tendencia marcada por el goteo de los últimos años, serán más del medio centenar las mujeres asesinadas por sus maridos, novios, etc.; a estos asesinos enfermos de la podrida ideología machista burguesa, los tribunales les ponen sentencias ridículas al serles aplicadas todo tipo de atenuantes; contrariamente, en los pocos casos en los que, harta de palizas y vejaciones, es la mujer la que se libera matando al marido, no se le aplica ninguna atenuante porque, dada la presupuesta debilidad física de la mujer respecto al hombre, todo tribunal burgués, por ende reaccionario, parte de la existencia de premeditación fría y calculada de la mujer para librarse del marido, querido o novio opresor.

       La cuestión fundamental de la presente situación no es otra que la desorganización obrera que, por carecer de Partidos Comunistas, nos impide, por el momento, enfrentar las diferentes situaciones y dar la respuesta adecuada.

       A pesar de que los países ricos no suponen más del 15% de la población mundial, acaparan más del 80% de los recursos del planeta. Mientras, los países pobres siguen padeciendo el peso de una enorme deuda externa, estancamiento económico, sometimiento a planes de austeridad elaborados por el FMI, ajustes dictados para sus economías maltrechas, apertura de sus economías internas a más inversión, control y propiedad extranjeros, liquidación a precios de saldo del capital acumulado en sus sectores estatales, de sus economías nacionales, millones de campesinos son obligados a desplazarse y expulsados hacía las ciudades o la emigración, donde sólo encuentran miseria y explotación y, lejos de incorporar al campesinado al proletariado, el imperialismo está incorporando formas de explotación semifeudal. Estas medidas agudizan las contradicciones campesinado - semifeudalidad, nación oprimida - imperialismo y burguesía - proletariado, que impulsará, con Partido al frente, las luchas contra la semifeudalidad, el imperialismo y la reacción.

       ¿Cómo se desenvuelven los países imperialistas y sus contradicciones?

       Comenzaremos por USA. El pretendiente a ser el último poder global sobre la tierra, no es más que un tigre de papel cargado de armas nucleares, bases militares y deuda creciente para satisfacer sus apetitos hegemónicos. Así pues, la feria orquestada por sus aparatos de propaganda, no es más que un frágil salón de espejos en el que se empeñan en deformarnos la realidad. Y, esa deformación contraria a los hechos, es lo que nos presentan como el único camino, la única alternativa posible para la humanidad.

       Su imagen deformadora nos presenta a USA como una democracia perfecta, con el objetivo de negar que la democracia siempre tiene carácter de clase; un imperio de la democracia amante de la libertad, la paz, el desarrollo y el progreso, cuando su realidad nos muestra que las leyes se hacen a espaldas de su propio pueblo, por el poder ejecutivo, si ningún debate, consensuadas por un Congreso cuya razón de existir no es otra que la de defender el carácter de dictadura de clase de un estado dominado y controlado por grandes familias y multinacionales, para perpetuar la acumulación de las inmensas ganancias de unos pocos en detrimento y a costa de gran mayoría del pueblo norteamericano y los pueblos y naciones oprimidos por el imperialismo yanqui.

       ¿Qué modelo de democracia es cuando la clase política se dedica, principalmente, a recoger dinero a espuertas de las empresas y grandes familias burguesas norteamericanas y ... de dónde venga ...? De estos políticos, como resultado de su principal actividad, siempre son elegidos, como es lógico, aquellos que mejor pueden servir a los intereses de los grandes capitalistas y las multinacionales de quienes dependen económicamente.

       Exhiben por doquier las bonanzas de su modelo económico, de su progreso, en el que unos pocos acumulan riquezas y poder, a costa de la explotación y opresión de su propio pueblo y de los pueblos y naciones oprimidos por su sistema imperialista. Pero, ¿qué bonanza económica es la de un sistema que vive a costa de la pobreza y miseria de los demás? ¿Cómo puede ser posible que la cuarta parte de su presupuesto estatal se destine a pagar intereses? Su deuda  estatal sobrepasa la escalofriante cifra de 5 billones de $, de los cuales 700.000 millones de $ son de deuda externa, su producción –a pesar de la pequeña recuperación transitoria- se haya en recesión, soportando un paro gigantesco con trabajadores que se ven obligados a vender su fuerza de trabajo por la simple comida. Ciertamente, no se puede negar el crecimiento del capital financiero y de movimiento de capitales especulativos, pero, ¿no es esto expresión de la disminución de la formación de capital a largo plazo en USA?

       ¿Qué progreso ha revertido para el conjunto de la clase obrera y la mayoría del pueblo norteamericano? ¡Ninguno! Las pocas organizaciones obreras existentes han ido siendo diezmadas o degeneradas. Tras el desarrollo y aplicación de la Ley de Seguridad Nacional, la cual niega su propia Constitución y enmiendas, todos aquellos aspectos que pudieran beneficiar al pueblo han sido borrados de un plumazo. Los escasos beneficios que para el conjunto de la clase obrera y el pueblo europeos ha dejado el llamado “estado de bienestar” en educación y sanidad, en USA brillan por su ausencia. Para sacar un jornal los hombres y mujeres, se ven en la necesidad de emplearse en trabajos precarios, mal pagados y sin ningún derecho. Por estas circunstancias, los padres se ven obligados a abandonar tempranamente a sus hijos, quienes caen desde temprana edad en los círculos de la droga, la prostitución, la delincuencia y la cárcel, o bien les es aplicada la pena de muerte, de la que únicamente  se pueden librar, a pesar del horrendo crimen cometido, siempre que posean medios económicos suficientes para pagar a un buen profesional de la justicia yanqui (en el año 97 han sido ejecutadas 80 personas, después de haber pasado hasta una decena de años de tortura a la espera de que les sea o no conmutada la pena de muerte). Pero, eso si, de nada tienen por que preocuparse los padres de los adolescentes, pues el Congreso está encargándose de revisar la Legislación en cuanto a la mayoría de edad penal, para poder meter en la cárcel a los jóvenes a partir de los 14 años, de esta forma sustituirán la escuela por el régimen represivo de la prisión.

       Dicen contar con la cifra más baja de desempleo, pero ¿en qué quedan sus cifras de paro cuando una décima parte de la población no contabiliza al hallarse en la cárcel o en libertad vigilada, víctimas de un estado policial y carcelario podrido hasta el tuétano?, ¿qué tipo de empleo cuando la precariedad del trabajo es lo normal en las relaciones laborales de USA?.

       El imperialismo USA dice estar por la salvaguarda de la paz, cuando estamos a las puertas de cumplirse el centenario del inicio de su expansión colonial, tras establecer sus fronteras internas a sangre y fuego, por medio de la rapiña y el genocidio, cuando su principal industria es la bélica y el rearme y modernización de sus ejércitos es una constante, cuando en los últimos 50 años no ha disfrutado de un solo día de paz, sin intervenir en todos los conflictos a lo largo y ancho del planeta y que le han generado al estado 5 billones $ de deuda, cuando hoy se pavonea por el mundo amenazando a diestro y siniestro.

       La Ley de Seguridad Nacional, que viene de la época de Truman, ha puesto bajo su punto de mira al proletariado y los pueblos y naciones del mundo. En su aplicación están dedicando a sus agentes de la CIA y el FBI a la búsqueda, detención e incluso asesinato, de los hombres y mujeres que dedican sus vidas a la defensa de los intereses de la clase y los pueblos oprimidos, catalogándolos de terroristas. En el desenvolvimiento de sus planes de guerra, en la etapa denominada “guerra de baja intensidad”, en su cruzada contra el comunismo, tienen previsto incluso el que los luchadores de la clase y los pueblos puedan ser juzgados y condenados por sus propios tribunales. De esta forma pretenden aplastar definitivamente las justas ansias de emancipación, amparándose en su legalidad criminal acorde a sus intereses imperialistas, presentan como meros criminalesde a la clase y las masas de los pueblos oprimidos por el imperialismo. Pero, no solamente se ha detenido ahí. En su arrogancia imperialista sin freno, han desarrollado leyes para impedir y sancionar el justo mercado entre las naciones y los pueblos. Así, por ejemplo: empresarios españoles han sido detenidos, juzgados y encarcelados, por desarrollar relaciones comerciales con la Cuba sancionada por el imperialismo yanqui.

       A la luz de lo sintéticamente señalado y a pesar de que el modelo de sociedad de USA pretenda presentarse al mundo como la más alta sociedad lograda hasta hoy por la humanidad, la realidad de la feria Americana, en sí,  no es el salón de los espejos de feria donde todos nos reímos de la imagen deformada que nos reflejan, sino el salón de los horrores de una sociedad muerta que demanda su extinción.

       Nos hablan de “globalización”, unos como amenaza y otros como panacea para resolver los problemas, ¿de quién?.... Nosotros no la tememos, si la “globalización” pretendida va a ser reflejo de la sociedad imperialista de USA, ¡bienvenida sea!, pues podemos contar con la seguridad de que una sociedad tal, acentuará los crímenes del imperialismo, su sinrazón e incrementará el odio de las masas por un sistema que agoniza, impulsará las conciencias de la clase y los pueblos en la lucha por su emancipación y nos acercará más a la revolución proletaria mundial, al socialismo y el comunismo. Hoy más que nunca hemos de enarbolar la consigna de los sesenta: “Yankis go home! .......... ¡Yanquis fuera!”

       La rivalidad entre USA y Rusia, USA y los países de la CEE, entre USA y Japón, entre USA y China, entre USA y los pueblos y naciones oprimidos del mundo y las propias contradicciones de clase que se desenvuelven en su seno, ¿no son manifestaciones de su debilidad y dificultades crecientes? Si.

       USA pugna por erigirse como superpotencia hegemónica única, lo que, al mismo tiempo, desata una tendencia hacia la conformación de bloques económicos que acentúan la competencia y rivalidad entre los imperialistas, acerca de cómo y quién establecerá su autoridad en los mercados y el control de los países dependientes, o lo que es lo mismo, qué potencia va a ser la dominante en los bloques en formación y en el resto del planeta. En definitiva, lo único que consigue es añadir enemigos a su larga lista al mismo tiempo que profundiza en sus propias contradicciones internas y dificultades.

       A pesar de la aparente recuperación transitoria y la colusión momentánea entre las potencias y superpotencias imperialistas, esta situación manifiesta que USA no es más que un gigante podrido, con pies de barro que ha de ser barrido con escoba de acero por la tormenta revolucionaria de las masas. El Problema fundamental para que no se desenvuelva la situación revolucionaria en USA, tiene su origen al seno de la clase y su Partido, al no haberse conformado, no existir planamente desarrollada una línea roja proletaria marxista-leninista-maoísta al frente, que impulse y organice el potencial revolucionario de la clase y las masas, que desarrollo las fuertes contradicciones existentes al seno del estado imperialista yanqui, sin embargo tenemos la certeza y firme convicción de que lo rojo se desarrollará e impondrá inevitablemente y nos legará un sus aportes al torrente inagotable de la revolución proletaria en la perspectiva de la futura nueva ola de la R.P.M.

       Refiriéndonos sintéticamente a Europa, el panorama no es menos halagüeño.

       Una Alemania que pugna por erigirse en potencia hegemónica de Europa, pero a la que se le ha atragantado lo que devoró con la anexión a lo cual hay que añadirle sus crecientes dificultades económicas que trata de paliar con el desmantelamiento del “Estado de bienestar”, una mayor agresividad económica y financiera, mayor intervención en los asuntos geopolíticos de Europa y su entorno, un rearme creciente e intervención militar fuera de sus fronteras, con el fin de ir asegurando sus zonas de influencia. Todos estos hechos llevarán a Alemania a agudizar sus contradicciones con las otras potencias y los pueblos y naciones oprimidos del mundo. Por otra parte,  el paro que se acrecienta, y es realidad y sufren más del 12% de la población activa, más de 5 millones, (cifra que se dispara al 21% en la antigua Alemania del Este), la desigualdad social entre los alemanes de la Alemania del Este y la pérdida de derechos y conquistas de la clase obrera, están agudizando las contradicciones de clase internas, todo lo cual manifiesta un desarrollo creciente de movilizaciones de la clase que comienza a despertar tímidamente de su largo letargo y una juventud que inicia el mismo camino de movilización al no ver perspectivas en un sistema caduco y muerto.

       La situación de Francia no es menos favorable, la entrada en la recesión es palpable. Francia no padece de indigestión como Alemania, su problema deriva y es causa de la pérdida de sus mercados e influencias en Africa. Pretende repartirse el pastel con Alemania, pero a éstos se les trata de unir España, y es poca tarta para su voraz apetito, aunque de momento se muestran complacientes como valedores e impulsores de la CEE. Como el resto de las potencias, se ve en la necesidad de desmantelar su “Estado de bienestar”, lo que genera pérdida de derechos y conquistas, paro y carencia de perspectivas, lo que agudiza las contradicciones de clase, al carecer de alternativas y perspectivas para la clase y la juventud.

       Italia, adolece de los mismos problemas globales que el resto de las potencias europeas, pero se ve relegada, centrada como está, en la resolución de rencillas internas, entre un norte egoísta más desarrollado, que busca la sedición para paliar los efectos de la crisis estructural, y un sur estancado en el subdesarrollo, que vive de los aportes de las zonas más ricas del estado. También sigue el camino del resto de las potencias europeas desmontando el “Estado de bienestar”, lo que agudiza las contradicciones de clase e impulsa la resistencia espontánea de las masas.

       Inglaterra es un imperio en declive constante, que se adelantó a los acontecimientos derivados de la crisis estructural que padece el sistema capitalista. En los setenta el estado dejó de comportarse como el patrono que mira por el bienestar de sus obreros, para pasar a ejercer y garantizar el sistema de explotación parecido al que rige en USA. Su primer ataque se desarrollo en dos frentes; por un lado se desprendió de aquellos sectores mineros e industriales obsoletos y que no se adecuaban al modo de producción capitalista, de máxima ganancia con mínimo coste, desatando un plan de privatización del caudal público, para lograr una liquidez monetaria que le permitiese invertir en otros sectores más rentables; por otro lado, al mismo tiempo que se desprendía de dichos sectores económicos, se lanzó desde las estructuras del estado el mayor ataque habido en Europa  (desde la época de la Alemania nazi) a las organizaciones sindicales obreras, desmembrándolas, arrebatándolas todos los derechos y conquistas acumulados a lo largo de luchas obreras y sometiendo al movimiento obrero a una crisis de la cual aún no ha sido capaz de superarse hasta hoy. Como reflejo de fin del imperio inglés, se han ido produciendo, desde finales de los setenta, movimientos espontáneos de lucha reflejo de la falta de perspectivas que ofrece el sistema capitalista, de un país que ha generado las mayores bolsas de pobreza habidas en un miembro de la CEE. Los sectores más avanzados de todos los movimientos espontáneos desarrollados, han visto la carencia y necesidad de nueva ideología, de revolución y Partido; pero a pesar de algunos avances, y siendo una responsabilidad importante del CORIM, aún no se ha concretado más que en hechos esporádicos dicha necesidad. Otro de los problemas que aún pende como espada de Damocles sobre el imperio Inglés, es la cuestión de Irlanda del Norte. A pesar de haber abierto hoy una ronda de conversaciones para lograr la paz, la paz solo podrá venir, se conseguirá el día que se cumpla con la total descolonización y unificación de Irlanda en una sola nación soberana, eliminando así los vestigios de la vieja Europa colonial.        El Reino Unido, el mayor imperio de otras épocas, contestado y rechazado en lo que fueron sus inmensas colonias por todo el mundo, se ha situado hoy bajo la cobertura de USA, siendo su más firme aliado en Europa en su pretensión de convertirse en superpotencia hegemónica única.

       A la clase obrera de esta vieja y caduca Europa, se nos trata de engañar con la caducidad del comunismo y disuadir de nuestra misión histórica de clase. Con la extensión hacía los países del Este y conformación definitiva del Bloque europeo en torno a la CEE, se nos presenta un panorama como la panacea que resolverá nuestros males. Pero la realidad es muy distinta. ¿Qué se nos ofrece a la clase realmente? Por lo visto hasta ahora, su Mercado Común, su “Globalización” y demás lisonjas, se han manifestado como lo que son, el club donde los capitalistas buscan las fórmulas para agrandar su parte de la tarta y se reparten el pastel. Así, ¿qué nos han dado?, los resultados hablan por sí mismos, más de 18.300.000 parados, mayor precariedad en el trabajo, descenso del nivel de vida, más de tres millones de europeos viven en la calle sin vivienda ni ingresos, de los cuales 250.000 corresponden al Estado Español; en definitiva, pérdida de derechos y conquistas y desorganización de la clase. Por el contrario, quieren que les sirvamos en la opresión y explotación de las naciones y pueblos oprimidos, que les entreguemos, como en el pasado, lo mejor de la sangre de los hijos de la clase en futuras contiendas interimperialistas por un nuevo reparto del mundo, bien sea como “soldados de casco blanco” en sus ONG o como soldados profesionales de opresión, explotación y rapiña. Esta es su única perspectiva. Contrariamente, nuestra perspectiva se encuentra en retomar nuestra senda luminosa hacia la revolución, la reconstitución del Partido guiado por el marxismo-leninismo-maoísmo, la guerra popular, la revolución socialista y la Dictadura del Proletariado, que nos encamine a través de revoluciones culturales proletarias al comunismo.

       Rusia sigue siendo una superpotencia militar enemiga del proletariado y los pueblos del mundo. Pese a encontrarse hoy sumida en la mayor crisis y descomposición del presente siglo, no podemos olvidar el poderosísimo poder militar que conserva, no porque creamos que las armas son lo fundamental, sino por el dolor y sufrimiento que éstas pueden aún generar en nuestra clase y las masas; no solamente contra el pueblo ruso, sino contra la clase obrera y los pueblos del mundo. La Rusia actual ha de ser, además, el ejemplo vivo para el proletariado y los pueblos del mundo, de lo que nos puede devenir por la acción del revisionismo, por la destrucción de la dictadura del proletariado y el socialismo, una sociedad donde el resurgir del capitalismo se nos presenta con toda su crudeza y horror. Rusia está hoy desarrollando su economía capitalista a costa de créditos, mas pronto descubrirán que los créditos en el marco del capitalismo no sirven más que para engordar a los deudores y acentuar la miseria, explotación y hambre de la clase obrera y el resto de las clases oprimidas, principalmente. La modernización del Estado Ruso capitalista agudizará sus contradicciones de clase internas; también con los países que conformaron la Unión de Repúblicas Socialistas; y finalmente, con el resurgir de sus aspiraciones de superpotencia imperialista, con el resto de las potencias imperialistas en su lucha por el control, reparto y hegemonía del mundo. No hemos de olvidar que nos hayamos en la época del imperialismo y nadie puede sustraerse a las contradicciones que éste genera, desenvuelve y agudiza. Consecuentemente, la experiencia acumulada por la clase obrera rusa, quien marcó el presente siglo abriendo una nueva era para la humanidad, pronto dará sus frutos y se abrirá a la nueva perspectiva de la futura nueva gran ola de la RPM.

       A la hora de analizar sintéticamente el panorama mundial que se desenvuelve en el marco actual, no podemos dejar de ver el desarrollo de Asía. En primer lugar, por el gran peso que, en la perspectiva de la futura nueva gran ola de la RPM, tendrán las masas, siendo el continente asiático el más poblado del mundo; en segundo lugar, porque en Asía confluyen todas las principales contradicciones que siembran el panorama mundial hoy.

       Efectivamente, Asia es un polvorín por cuyo control no solamente compiten las potencias actuales del área del pacífico, sino también las potencias emergentes y las potencias imperialistas europeas; es más, en las últimas décadas, la cuenca del Pacífico ha ido ganando terreno e importancia en el mercado mundial, a la del Atlántico. Como consecuencia de la II Guerra mundial, el imperialismo USA resultó frente al Japón superpotencia vencedora; de forma que han quedado heridas abiertas; pero además, no hemos de olvidar que en la zona del planeta donde el imperialismo yanqui comenzó a saborear el gusto amargo de la derrota, ha recibido mayores y severos golpes, ha sido precisamente en Asia. Fue derrotado en Corea y en Vietnam enfrentándose a la estrategia militar de la clase, todo su poderío militar fue aplastado por la superior estrategia de guerra popular, de guerra de masas, donde lo fundamental es el hombre y no las armas.

       Japón, recuperado tras la derrota sufrida en la II Guerra Mundial, ha logrando situarse entre los países de cabeza más desarrollados del mundo en lo económico, esto le ha obligado a iniciar su rearme, pues el imperialismo es consciente que únicamente con la guerra se conquista , se defiende y expande lo logrado, mucho más en el nuevo orden mundial que trata de concretar el imperialismo yanqui. Para ello no le han dolido prendas e incluso aún teniendo que reformar su propia constitución, impuesta tras su derrota en la II Guerra mundial. Japón es consciente de que, tarde o temprano, habrá de competir por el control de la cuenca del pacífico, más aún en la circunstancia en que toma cuerpo la dura competencia del resurgir imperialista de China, amén del imperialismo yanqui.

       Para la clase obrera en Japón, el problema fundamental con el que tiene que lidiar, es la fuerte influencia del trotskismo, tanto en las organizaciones sindicales de clase como en el Partido. Trotskismo que ha permitido el paternalismo patronal e impulsado y teñido de nacionalismo a las organizaciones clasistas

       China, tras el golpe de estado militar encabezado por Teng Hsiao-ping, ya no es un estado socialista sino, como señalara el Pte. Mao, un estado de corte fascista que, tras la celebración del XII Congreso del PCCH, sigue un camino desenfrenado hacia la restauración capitalista.

       A pesar de que siga siendo el blanco utilizado por los países imperialistas para verter toda su bilis propagandística contra el marxismo y los logros de la clase con la revolución proletaria; la cruda realidad es que bajo la mascarada de, emancipar la mente, actuar en función de la verdad, la dictadura democrático popular, el desarrollo de las fuerzas productivas, el desarrollo del país por medio de las inversiones extranjeras, las zonas económicas especiales, etc. ....., y demás lisonjas con las que se trata de engañar al proletariado y el pueblo chinos, lo verdaderamente cierto es, que todas estas intenciones ocultan la  más cruel dictadura fascista, como base sobre la cual se restaura el capitalismo en China.

       Partiendo de una clara y precisa comprensión del mundo y sus contradicciones, el Pte. Mao nos explicó claramente que los principalmente interesados en impedir que en China tomase el poder el revisionismo, no solamente habrían de ser el proletariado y las masas, sino también los países imperialistas, principalmente, Japón. La razón, de por sí, es bien simple y los propios revisionistas nos la señalan abiertamente. ¿Cuáles son sus planteamientos? Dicen poder alcanzar el nivel del resto de las potencias imperialistas en la segunda década del tercer milenio. ¿Qué hemos de entender con esto? Obviamente, por alcanzar el nivel del resto de las potencias imperialistas, sólo lo podemos entender (y dado que parten de sus mismas bases económicas sustentadas en lo que denominan economía mercantil, ideológicas y políticas)  como la pretensión de situarse al nivel del resto de esas mismas superpotencias y pasar a competir con las demás potencias imperialistas por el reparto y control del mundo, principalmente, en el área en torno al pacífico. Por más que hablen de tomar como guía el marxismo-leninismo y el pensamiento de Mao Zedong, el hecho incuestionable es que, todas sus palabras alusivas a algo que tenga que ver con la ideología de clase, no son más que frases huecas revocadas por lo que denominan como socialismo con peculiaridades chinas. Pero, por si algún despistado intencionado, como los que han aparecido por aquí, tuviese alguna duda al respecto, y para que vea claras las intenciones de los nuevos mandarines encabezados por Jiang Zemin, Zhu Rongji, Hu Jintao y el carnicero de Tiananmen Li Peng, puede remitirse a analizar los 12 principios básicos de “un punto de no retorno” aprobados en las “Propuestas sobre la elaboración del Programa Decenal y del VIII Plan Quinquenal de Desarrollo Económico y Social”, aprobados por la VII Sesión Plenaria del XIII Comité Central del Partido llevada a cabo en diciembre de 1990. Esta, y no otra es la realidad de la restauración en China.

       Hasta aquí hemos visto como se desarrollan y cuales son las principales contradicciones, tanto en el primer mundo como en las potencias principales del segundo mundo. Hoy el imperialismo yanqui ha pasado a ser el peligro principal para la revolución y los pueblos y naciones oprimidos del mundo, el principal foco de guerras, al tratar de imponer su nuevo orden mundial y su hegemonía, lo que no niega que en la perspectiva futura una de las otras potencias pase a ser el peligro principal.

       El tercer mundo lo constituyen los países dependientes del imperialismo de Asia, Africa y América Latina. En dichos países no se ha destruido el feudalismo y sobre él se desenvuelve el capitalismo burocrático, sujeto a las potencias imperialistas. Estos países tienen contradicciones con el imperialismo y con sus grandes burguesías y terratenientes al servicio del imperialismo.

       Lo expuesto nos dota de las bases para extraer la estrategia y la táctica de la Revolución Proletaria mundial, en la perspectiva de la futura nueva gran ola, establecida por el Presidente Mao y ocultada por los revisionistas. Nuestra tarea es establecerla partiendo de sus enseñanzas, aplicándolas a las nuevas situaciones a nivel internacional y asumiendo los desarrollos plasmados por el Pte. Gonzalo en la Nueva Gran Estrategia.

       Seguimos sosteniendo que hoy en el mundo se manifiestan tres contradicciones fundamentales y que por su estricto orden de importancia exponemos: 1ª- Contradicción entre países dependientes, colonias y semi-colonias, y el imperialismo. Esta es hoy la contradicción principal que se manifiesta en el mundo y su solución sólo podrá venir  de la mano de la clase obrera con su Partido al frente, desarrollando revoluciones de Nueva Democracia, a través de la concreción específica de la estrategia militar del proletariado: la guerra popular. 2ª- Contradicción entre el proletariado y la burguesía, que se manifiesta en los países capitalistas y en aquellos socialistas en los que se ha producido la restauración  del capitalismo, se resolverá únicamente con revoluciones socialistas y continuará con revoluciones culturales proletarias, en ambos casos con Partido y a través de la guerra popular aplicada a las condiciones concretas de un país capitalista y desarrollada de la periferia al centro. 3ª- Contradicción interimperialista, que provoca guerras por el reparto del mundo y la hegemonía mundial y guerras de rapiña. No hemos de temerlas, hemos de denunciar entre las masas su peligro y si estallan nuestra tarea será la de enfrentarlas y transformarlas en guerra popular mundial por la revolución proletaria mundial. La contradicción entre socialismo y capitalismo no se da hoy más que a nivel ideológico y político, ya que no existe ningún estado socialista y plantear y defender su existencia implica sostener que las dictaduras fascistas o populistas en que se han convertido los que fueron países socialistas siguen teniendo el carácter de socialistas, eso sólo lo sostienen el revisionismo para deformar la idea de la nueva sociedad por venir y el imperialismo como medio para continuar atacando el marxismo y el comunismo.

       Conociendo las contradicciones principales y en la  perspectiva de la futura nueva gran ola de la revolución proletaria mundial, podemos analizar la situación mundial para definir la estrategia y la táctica en la disposición de la Revolución Proletaria Mundial. Los puntos más candentes en el mundo siguen siendo hoy el Sudeste asiático siendo Vietnam, Laos y Camboya el foco de esta gran tensión estratégica; la India, que por su gran concentración de masas podría servir al avance de la revolución mundial si contase con Partido Comunista con línea de clase suficientemente desarrollado; Oriente Medio, donde se manifiesta una gran confrontación entre las potencias imperialistas por el control de la riqueza petrolífera que guarda su subsuelo y se desarrollan guerras de baja intensidad y media. En Africa, donde en los últimos cinco años se han desatado fuertes contradicciones y una gran mortandad de masas indefensas a causa de la rapiña del imperialismo y la indefensión ante los señores de la guerra que sirven a unos intereses u otros de una u otra potencia imperialista. América Latina, donde Perú es la clave para impedir la derrota de la guerra popular y ser gozne entre la primera gran ola de la revolución proletaria mundial y la segunda por venir. En Europa, se manifiesta, a pesar del repliegue político general de la revolución proletaria, una situación revolucionaria en desarrollo desigual; la lucha de resistencia de las masas obreras así lo manifiesta, mucho más ante la imposición de la Globalización y la pérdida de derechos y conquistas, el paro creciente, la falta de perspectivas de las democracias burguesas y la descomposición social, que han llevado a la ruptura de la paz social propugnada por los gobiernos, los sindicatos y el revisionismo, al servicio de las instituciones de las dictaduras burguesas. Rusia y los países del Este, tras la plena restauración capitalista y ante el aumento de la pobreza de las masas obreras, se han convertido, principalmente Rusia, en crisol y fuente de luchas en la perspectiva de la futura nueva gran ola. El problema fundamental hoy en el mundo es la carencia de Partidos marxistas-leninistas-maoístas, principalmente maoístas. En cualquiera de los puntos conflictivos señalados puede estallar la chispa que haga estallar una conflagración mundial. Ahora bien, esto sólo puede producirse, una vez se ha definido cual es la superpotencia que pugna por imponer su hegemonía, en el momento en que otra u otras potencias imperialistas consideren definida su superioridad estratégica y cuestionen el nuevo orden mundial que trata de imponer el imperialismo USA. Definir las zonas principales y secundarias para la revolución, aún en el repliegue, es de suma importancia para saber cuál es el papel que cada región del mundo y cada Partido han de cumplir en el proceso de la revolución proletaria mundial. Los comunistas hemos de bregar por la entronización del maoísmo, por desarrollar Partidos Comunistas, por conocer y manejar las leyes del repliegue político general de la revolución y extraer las correspondientes al futuro desarrollo de la nueva gran ola, y forjarnos tanto en los fracasos como en las derrotas para y en Partidos militarizados, impulsar en la futura nueva gran ola la guerra popular en la perspectiva del Poder para el Partido y la clase.

 

VIII-. Sobre la Futura Nueva Gran Ola de la Revolución y Cómo Afrontar el Repliegue Político General.

       En estos días tan confusos para nuestra clase y las masas, surgen por doquier malabaristas y magos, quienes por arte de magia, sin investigaciones previas, sin fundamentar analíticamente y argumentar en base a la realidad objetiva de la lucha de clases, nos hablan del “inicio de la nueva gran ola de la Revolución Proletaria Mundial”, e incluso que hemos entrado y “avanza incontenible la contraofensiva marxista”. A nuestro corto entender, lo único que podemos entender por sus palabras, que no por sus análisis, es que hemos pasado de una ola a otra por causa y arte de lo divino. Sin explicar él porqué, sin decirnos ni argumentarnos nada sobre las causas que han llevado al fin de la primera Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial, vemos que su único interés es dedicarse a endulzar nuestros oídos con una hipotética, ya presente y desarrollándose, nueva Gran Ola. Unos, con su negación del Repliegue Político General de la Revolución Proletaria Mundial, niegan lo establecido por el Pte. Gonzalo y, por lo tanto el pensamiento Gonzalo que tanto dicen adorar; otros, porque jamás han entendido ni se han preocupado por comprender las leyes de la revolución, porque dicen asumir la dialéctica pero no la aplican, defienden lo mismo y hablan de que ya se ha iniciado la Nueva Gran Ola. Los primeros, porque parten de posiciones revisionistas y anarquistas; los segundos, porque su ceguera e ignorancia les impide aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo para ver la realidad objetiva. Lo realmente cierto es que unos y otros, consideran que una bomba en sí tiene carácter estratégico, cuando lo que le da el carácter estratégico es contar con una acertada y justa base ideológica. Y... ¡Cuan difícil es hacer comprender a estos estúpidos e ignorantes, que quién no tiene una acertada y justa concepción ideológica-política realmente carece de alma!

       Otro tipo de personas que nos encontramos son aquellos que, como todos los oportunistas, niegan o asumen según su propia conveniencia e intereses y no los de la clase. Hay quienes asumen de los correctos análisis del Pte. Gonzalo, sobre el momento actual de la Revolución Proletaria Mundial, aquello que les interesa para sus oscuros fines. Ciertamente, lo que más abunda hoy es ese cierto tipo de personas que (aún llamándose comunistas sin demostrarlo en los hechos) únicamente están dispuestos a luchar cuando los vientos de la revolución son favorables. Confunden el poder que dan las armas al Partido, la clase y los pueblos, con el prestigio personal, pues solamente viven para adularse y sentirse adulados; pero cuando nos hayamos en momentos difíciles, complejos y hasta adversos para la revolución, incapaces de renunciar a la autoadulación, llegan hasta la sustitución de la realidad objetiva por su deseo subjetivo con el único fin de mantenerse en la cumbre de la exaltación y el prestigio, sin pensar en lo que puedan perjudicar al Partido, la clase y la revolución. Estos no se guían por el marxismo-leninismo-maoísmo, sino por el pequeño y ruin concepto pequeño burgués del yo primero.

       Bien, dicen que hay inicio de una nueva gran ola, esto no puede querer decir otra cosa que se terminó la anterior y, si se terminó la anterior ola, esto no puede significar más que la anterior entró en repliegue por causas y razones que no quieren o no son capaces de explicarnos. Esto es sumamente peligroso pues nos deriva hacía la concepción burguesa del idealismo subjetivo, que nos aparta de la realidad objetiva de la lucha de clases y de la revolución, impidiéndonos al mismo tiempo, desarmándonos, para organizar y dirigir el repliegue político general y prepararnos para el desarrollo de la futura nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial

       ¿Es cierto qué se ha iniciado la nueva gran ola? Muy a nuestro pesar aún es pronto para hacer tal afirmación. Pero, además de esto, hemos de preguntarnos ¿sirven sus palabras a la necesidad perentoria de la reagrupación de los comunistas, ya sea como comunistas individualmente hablando, como organizaciones, o como Partidos, para defender el marxismo manteniendo en alto la roja bandera y bregar por la revolución proletaria mundial? Rotundamente ¡No! ¿No es más cierto que, a pesar de la apariencia, de sus palabras altisonantes, únicamente sirven a fomentar las divisiones y pugnas en el seno del MCI, entrando así en colusión con la ofensiva contrarrevolucionaria del imperialismo y el revisionismo? A nuestro entender, esta es la auténtica realidad. Pues, al no manejar y aplicar la ideología de la clase y ver las cosas desde el punto de vista del idealismo subjetivo, se sirve a los intereses de la burguesía y no a los del proletariado y las masas oprimidas.

       Niegan el repliegue político general de la revolución porque sólo ven las condiciones objetivas y las luchas de las masas. Pero no entienden, porque niegan el Partido, que estas luchas son únicamente expontáneas, en defensa del aumento de la explotación y la opresión del imperialismo. Su ceguera no les hace ver la importancia del Partido en las luchas, pues sólo el Partido puede dar rumbo a las luchas de las masas, de los obreros y campesinos. En su ceguera llegan a comparar la actual situación con la de los sesenta, lo que es totalmente absurdo, ya que en los años sesenta la revolución se encontraba en ascenso, contábamos con China como base de la revolución mundial y, además, fue allí donde la revolución proletaria logró su punto más alto, su cumbre en la primera gran ola. Contrariamente, hoy el capitalismo ha sido restaurado plenamente en China, en la URSS y los países del este, el revisionismo ha renegado abierta y plenamente del marxismo y avanzan en una restauración plena del capitalismo. El derrumbe del revisionismo en Rusia y los países del este, no favorece a la revolución, como sostiene el CORIM, ya que las campañas del imperialismo sobre el fracaso del comunismo siembran mayor confusión aún entre las masas. Todas estas cuestiones y la innegable acción del revisionismo, están desarmando a los comunistas más débiles, desarman y destruyen a los Partidos comunistas sembrando en ellos el liquidacionismo y, los que seguimos en la brecha defendiendo y aplicando la ideología de la clase a las condiciones concretas de nuestra revolución, nos hayamos inmersos en un mar tormentoso de dificultades; pues, no solamente hemos de capear el temporal y superar los problemas actuales, sino que nos toca cargar y pagar por los delitos del revisionismo. Culpas que aún tendremos que arrastrar por un tiempo.

       No negamos que la lucha de clases sigue desenvolviéndose, incluso en las propias entrañas de los países imperialistas podemos ver la lucha de las masas a pesar de la ofensiva contrarrevolucionaria del imperialismo, pero esto es debido a que la opresión no sólo subsiste sino que aumenta y crece con la ofensiva imperialista, porque las clases reaccionarias que ejercen su dictadura sobre la clase y las masas avanza en su inevitable proceso de reaccionarización, porque aumenta constantemente la arbitrariedad imperialista sobre la clase, los pueblos y las naciones. Vemos como imperialismo USA, principalmente, golpea duramente a las naciones y los pueblos oprimidos, como en las zonas atrasadas de Africa, Asia y América latina aumenta la opresión y son esquilmadas día a día; como también Alemania, Francia e incluso España se suman a la orgía y festín imperialistas e impulsan y actúan en los procesos de desintegración que se dan en los pueblos y naciones. Vemos como se desintegra lo que fuera la URSS, como las luchas nacionales que se desarrollan en su seno debido a éste proceso traen violencia, pobreza, explotación y miseria para el proletariado y las masas. Vemos como a pesar de haber aumentado la capacidad de producción a límites inimaginables, la pobreza de los pueblos ha ido en aumento. Los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Pero, todos estos hechos, no son sino las dos caras del imperialismo. Todo esto ni el más lerdo podría negarlo, mas la cuestión esencial que los comunistas hemos de ver en esta situación, es definir quien se haya a la ofensiva y quien a la defensiva; pues confundir, como hace el CORIM, los golpes del imperialismo yanqui en su afán de convertirse en superpotencia, con la ofensiva de la revolución mundial, es caer en la ceguera más absurda.

       Nadie en sus cabales puede negar hoy el aumento de la explotación y la opresión. Entonces ¿por qué no estamos ante un gran auge de la revolución proletaria en vista del aumento de las contradicciones? La respuesta es muy sencilla: Carecemos de Partidos marxistas-leninistas-maoístas. Pero, ¡sí continua habiendo Partidos Comunistas! Nos dirán algunos. Mas lo realmente cierto es que la mayoría de dichos Partidos o han devenido en revisionistas –lo que es lo mismo: en partidos burgueses para obreros-, o se hayan debilitados a causa de la ofensiva contrarrevolucionaria general del imperialismo y el revisionismo y porque carecen de línea ideológica y política acertadas.

       A pesar de la reiteración y porque es de suma importancia hoy, no hemos de olvidar lo siguiente: ¡El imperialismo se haya a la ofensiva y el proletariado a la defensiva!.

       Objetivamente, tampoco hay que olvidar, que partimos del principio de que la sustitución de lo viejo por lo nuevo es en sí una ley universal, eterna, ineludible e incuestionable. En consecuencia, lo nuevo sigue siendo el proletariado, la nueva clase que surge en la historia con el fin de terminar con las clases y lucha de clases. Su ideología completa es el comunismo y, al  mismo tiempo, un sistema social; ambos son diferentes a cualquier otra ideología y sistema social habidos, siendo los más completos, progresistas, revolucionarios y racionales desarrollados en toda la historia de la humanidad. Por lo tanto, independientemente de la voluntad del hombre, el socialismo terminará por reemplazar al capitalismo. Esta es una ley objetiva que tarde o temprano se cumplirá, a pesar de todos los impedimentos que traten de imponer los reaccionarios hoy y en la perspectiva. Ni los reaccionarios ni nosotros podemos poner freno a la rueda de la historia y, tarde o temprano, se producirá la revolución y su triunfo. Si no somos nosotros, serán nuestros hijos, nietos o biznietos, quienes lo logren. Pero también hemos de hacer ver a los que hoy dicen que no es posible la revolución que, al igual que la vida del árbol es imposible sin sus raíces, nosotros hemos de ser, somos nosotros, esa esencia oculta que hace florecer las plantas cada primavera. Constituimos esas imprescindibles raíces alimentadas de marxismo-leninismo-maoísmo y de voluntad de servir a la clase, que harán posible mañana el florar de la futura nueva gran ola y, por lo tanto, estamos obligados a cumplir con nuestras tareas. Pero, porque las necesidades históricas se hayan de cumplir, tampoco hemos de relegar al futuro lo que hoy se demanda. Y, si por casualidad o necesidad histórica, cumpliendo adecuadamente con nuestras tareas, nos surge la posibilidad de iniciar y triunfar, estaremos prestos a asumir la tarea sin esperar a que los que nos sigan lo hagan.

       Hoy, en consecuencia, hemos de asumir plenamente los momentos y situaciones que nos han tocado vivir y bregar sin descanso por nuestras tareas inmediatas actuales; las cuales no son otras que, continuar la lucha por la entronización en el mundo del maoísmo como tercero y principal, desarrollando una correcta y completa lucha de dos líneas, combatiendo al revisionismo y el oportunismo, dirigir el repliegue político general de la revolución y su expresión aquí, aglutinar a los comunistas forjando en nuestro país la nueva fracción roja que culmine la reconstitución del Partido y organizar a la clase y las masas partiendo de sus luchas cotidianas por mantener conquistas y derechos y lograr otras en la perspectiva de la futura nueva gran ola y el Poder.

       Jamás, ninguna otra clase revolucionaria en la historia de la humanidad pudo contar con las armas con que cuenta hoy la clase obrera. Nuestras verdades incuestionables han marcado la tierra en pocos años, siempre en beneficio de las clases oprimidas. Que quede claro que los beneficios recibidos por la clase obrera y las masas fue inmenso mientras duró, como nunca antes porque antes siempre se benefició a grupúsculos, que siempre han tratado a la humanidad como el amo que da sus despojos al perro. La clase obrera pronto se dará cuenta del inmenso daño que se ha generado con los ataques a la ideología, de lo que se ha perdido con la restauración del capitalismo y todo lo perdido será reconquistado a sangre y fuego. A sido el cielo lo que hemos perdido y hay que reconquistarlo, no es tan complicado volver a asaltar los cielos.

       Más que nunca, hemos de defender la grandeza del marxismo, del socialismo, de la dictadura del proletariado, del Partido; explicar arduamente las transformaciones extraordinarias logradas en pocos años bajo la dictadura del proletariado. ¿Quién puede rebatir y argumentar contra la potencialidad de las relaciones de producción del socialismo, cuando lo que demoró en Inglaterra 250 años, los comunistas lo logramos en pocas decenas? ¡Nadie! Si no es con habladurías y mentiras.

       Hemos de defender el materialismo dialéctico, siendo lo medular la ley de la contradicción, frente al idealismo subjetivo de las clases reaccionarias; pues el idealismo de la burguesía castra las conciencias y adormece a la clase y las masas. No estamos para tiempos de ambigüedades, pues para que avance la revolución hemos de contender con violencia y generar grandes separaciones. Sólo un gran desorden puede traer un nuevo orden. Hemos tenido insuficiente caos y hay que generar más, hacerlo a nivel de ideas, pues mover ideas es vital para crear opinión pública, sin eso no podemos conquistar el Poder. Defender la dictadura del proletariado, frente al viejo cuento de totalitarismo del imperialismo, pues quieren aturdirnos. A los reaccionarios les corresponde hablar y loar el pacifismo, la paz de las bayonetas. Son dos posiciones, el imperialismo tiene su paz y cada uno maneja su guerra. Tienen un empeño desenfrenado en hablar de paz, de pacificación, de diálogo, desbordante desenfreno de pacifismo burgués ramplón, veneno para emponzoñar a las masas. Hablan de paz, pero el mundo se estremece con guerras brutales, con armas desconocidas que agudizan la carnicería imperialista.

       Hay un sinfín de cosas que tienen que reventar, la rebatiña del imperialismo, USA vocifera con su poderío para sembrar el pánico. El nuevo gendarme se presenta  como todo poderoso y cada día se apoya en armas atómicas, hacen chantaje con armas nucleares, sueñan con la “pax romana”, pero se olvidan que esa paz se impuso con legiones de hierro a los oprimidos. Hemos de desenmascarar toda esa propaganda pacifista burguesa y pequeño-burguesa pues es defensa de su dictadura burguesa y las pitanzas con que se paga a la recua de imbéciles que la sostienen.

       El CORIM tiene la obsesión de ver únicamente las contradicciones antagónicas con el imperialismo, se centra tanto en ellas, que sitúan al mismo nivel las contradicciones en el seno del pueblo, las cuales no son antagónicas, de esta forma, menospreciando al Partido, la clase y las masas, ponen por encima de los intereses de la clase y la revolución sus propios apetitos personales, deviniendo en podridos revisionistas y sirviendo así al imperialismo y la reacción. Por esta razón, hoy más que nunca hemos de poner énfasis en un correcto análisis de las contradicciones y el empleo de métodos democráticos para resolver las contradicciones no antagónicas en el seno de la clase y el pueblo, las contradicciones en el seno del MRI, para desenmascarar a aquellos que tratan de debilitarlo y destruirlo con el fin de impedir la perspectiva de la reconstitución de la IC y el desarrollo de la Futura Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial y manejarlo en función de sus propios intereses.

       Es un hecho que, a pesar de contar con línea roja proletaria, tras la aparición del Manifiesto el proletariado sufre su primera derrota en casi toda Europa¡Error! Marcador no definido.. La línea roja proletaria, a todo lo largo de la historia del Partido, se ha encontrado muchas veces en minoría. Esto es más patente hoy en el MRI, donde incluso se están comenzando a defender posturas abiertamente revisionistas.

       Como complemento de los problemas por los que atravesamos, y para añadir más leña al fuego, desde el Bloque Escisionista surgido en el seno del PCP se acusa al Presidente Víctor de ser un “agente del CESID”. El revisionismo es siempre recalcitrante, por más que se empeñe en lo contrario siempre repite los mismos tópicos. No nos preocupan sus insultos, caminamos por la senda acertada, firme y segura, del marxismo-leninismo-maoísmo, sus viles ataques lo prueban.

       ¿No son estos síntomas de que la línea roja se encuentra en dificultades? Ciertamente. Así, lo que hacemos es bregar por una correcta lucha de dos líneas, desarrollarla en base al marxismo-leninismo-maoísmo y esperar. La sabia imperecedera de nuestro pueblo nos enseña:” Tiempo le pido  al tiempo y el tiempo, tiempo me da”. Tiempo para comprender los nuevos, complejos y difíciles problemas; tiempo para enfrentar el repliegue político general de la revolución proletaria mundial; tiempo para derrotar las posiciones liquidacionistas y revisionistas que acechan a los Partidos Comunistas; tiempo para culminar la reconstitución del Partido y dirigir las luchas de la clase en la perspectiva del Poder; tiempo, en definitiva, para luchar, fracasar, volver a luchar y triunfar. En el marco particular de la lucha contra el revisionismo aquí y ahora, hemos de continuar con el análisis y crítica del período de reconstitución de los 60-70, pues continuarán con sus posturas revisionistas, su teoría de las fuerzas productivas, su revolución democrático-popular para negar la socialista y enarbolando banderas republicanas frente a la roja de del Partido y la clase. Otro problema particular sobre el que hemos de profundizar es sobre la situación de la mujer, la mitad de lo que brilla bajo el sol como fuera definido. Nuestro punto de partida ha de ser el análisis de su opresión como clase y como mujer, pues se ha agravado en los dos aspectos. Cada hora se maltrata a 30 mujeres, lo que supone más de 400.000 anuales y la resultante de 75 asesinadas de las que el 95% se hallaba en trámites de separación. La realidad es que el crimen encubierto más extendido es la agresión psíquica y física que sufre la mujer, más teniendo en cuenta que la denuncia se produce sólo después padecer una media de 7 años de malos tratos. La burguesía mantiene su ideología sexista, sólo considera a la mujer como un objeto más a explotar, oprimir, poseer como algo vistoso y modificar su conducta en pro del hombre y el sexo.

 

Enero-marzo, 1998

 

Comité Central

Partido Comunista de España

 

Nota. Artículo aparecido en el nº 20 de Bandera Roja