¡Proletarios de todos los países, uníos!

 

A Cerca de la "Democracia Real" y la Democracia Obrera

 

En el comunicado del Primero de Mayo señalábamos:

Aunque lo dominante aún del momento histórico que nos está tocando vivir siga caracterizándose por la ofensiva reaccionaria y conservadora, que encabeza el imperialismo yanqui, en colusión con un revisionismo en galopante crisis, es un hecho que el proletariado y las masas pugnan por salir del repliegue general y estratégico de sus fuerzas y han iniciado su camino. Las condiciones objetivas marcadas por la agudización de la lucha de clases son muy propicias, aunque sigue manifestándose la carencia subjetiva principal de falta de auténticos Partidos Comunistas sustentados en el Marxismo-Leninismo-Maoísmo concreto, pues no existe una concepción del mundo del proletariado en abstracto. A pesar de las carencias, el actual momento está fraguando acontecimientos futuros colosales como jamás ha habido en la historia; en poco tiempo, millones de obreros y masas por el Mundo se seguirán uniendo y se levantarán con los que ya lo hacen para sacudir los cimientos del imperialismo con una veloz tormenta, con una fuerza tan feroz y violenta que ningún poder, por todopoderoso que sea, será capaz de detener.”

En nuestro proceso de lucha y brega por dotar al proletariado de su vanguardia organizada y que ésta sea por él reconocida, hemos avanzado hacía la reafirmación de las bases ideológicas y políticas, definidas en la aplicación especifica y creadora del Marxismo-Leninismo-Maoísmo, y continuamos con la reconstitución retomando y desarrollando las Bases y Tesis Fundamentales del Partido Comunista de España.

Si para los comunistas es sumamente importante impulsar las luchas reivindicativas de la clase obrera, mayor importancia adquiere el enrumbar esas luchas hacia la defensa y conquista de sus derechos fundamentales y la democratización de la sociedad, en la perspectiva de irnos forjando hacía la histórica e insoslayable tarea de tomar el Poder para crear una sociedad basada en nuevas relaciones sociales de producción bajo la hegemonía del proletariado, para iniciar la construcción del socialismo bajo la omnímoda hegemonía del proletariado y su Partido, sustentada en la Dictadura del Proletariado. Estos son los retos planteados para la clase obrera y su vanguardia. Por esa razón, aprendiendo de la historia y poniendo la ideología y la política de clase al mando, hoy es necesario que los comunistas recordemos y hagamos saber al proletariado y las masas del Estado Español, las sabias palabras del gran poeta Antonio Machado, cuando nos señala que “la política que no hagan los obreros, la hará otro por ellos y, generalmente, en contra de ellos”. Aprendiendo de estas sabias palabras, los comunistas tenemos ante nosotros el reto de impulsar, forjar y asumir la dirección de los movimientos sociales y sus luchas, siempre teniendo presente y sin perder el horizonte final al que nos encaminamos en lo inmediato: la destrucción del Estado burgués, la implantación de la dictadura del proletariado y el desarrollo de la revolución socialista; como tarea final, la meta del comunismo, la sociedad de la eterna armonía.

Como consecuencia del deterioro de las condiciones de vida de la clase obrera y las amplias masas, de la galopante pérdida de derechos y conquistas, y del monopolio político ejercido por el ala conservadora de la gran burguesía y la izquierda burguesa representada por el PSOE, el 15 de mayo, en el fragor del reciente proceso electoral para renovar los cargos a los pilares más bajos de la actual forma de organización estatal de la dictadura burguesa, ayuntamientos y diputaciones territoriales y forales, y a la estructuración descentralizada del Estado, reflejada en las Comunidades Autónomas, miles de manifestantes se lanzaron a la calle y toma de plazas de las principales ciudades del Estado Español, repercutiendo, además, en respuestas solidarias por diversas capitales de Europa y América Latina.

En este contexto, no han faltado las voces de las corrientes burguesas de los oportunistas, revisionistas y anarquistas de turno, que, en un afán ejercer su control, para posteriormente descarrilar el movimiento hacia su liquidación, división o disolución, comenzando por exaltar y glorificar, con el ánimo de subirse al carro de las movilizaciones. Así, han llegado al colmo de equiparar el movimiento del “15 de mayo” con la gran ola revolucionaria que recorrió Europa en mayo del 68. A estos oportunistas de todo color y pelaje, hemos de señalarles que, a pesar de su fracaso, los millones de obreros y jóvenes que se movilizaron por toda Europa, principalmente los más de nueve millones de obreros que secundaron la huelga general en Francia, estaban encuadrados ideológicamente y querían hacer la revolución; por el contrario, el movimiento del “15 de mayo” no ha avanzado más allá de tratar de saber quiénes son, ninguno de sus objetivos coincide con las aspiraciones del proletariado, únicamente aspiran a alcanzar el logro de pequeñas reformas contextualizadas en lo que denominan “movimiento alternativo”, pero sin cuestionar la concepción del mundo burgués, su sistema de ideas centrado en la pervivencia de la propiedad privada y cuyo eje es la extracción de la plusvalía, sin cuestionar el egoísmo y el marco de la actual forma de dominación burguesa. Para nada, manifiestan la necesidad de dotarse de un programa y proyecto estratégico de conquista del poder político por y para el proletariado y su Partido.

Sobre el camino de la gran burguesía

Tras un largo verano de agitación propagandística, impulsado desde todas las instituciones estatales y con la inestimable participación de las más altas instituciones y jerarquías de la Iglesia Católica, cuyo fin no es otro que el de perpetuar el orden social imperante y enmascarar, una vez más, la incapacidad y caducidad del modo de producción capitalista, el Gobierno burgués de turno ha tirado la toalla y convoca nuevas elecciones para el 20 de noviembre.

Si el Gobierno saliente obtuvo su aval en las urnas de poniendo a la cabeza de la gran movilización de masas contra la intervención imperialista y su guerra de pillaje y rapiña en Irak y el “No a la Guerra”, la realidad de los hechos ha venido a demostrar la característica fundamental del PSOE como partido burgués para obreros: que su tarea, en este contexto, no era otra que la de ejercer de bombero y apagar el gran movimiento de masas contra las agresiones imperialistas. Así, hoy persiste la intervención de tropas españolas en Afganistán, Libia, Bosnia, Líbano, Chad, Kenia y Haití; habiendo intervenido en las dos últimas legislaturas en Indonesia, Sudán y la república del Congo. A su vez, existen múltiples envíos de fuerzas policiales y de la Guardia Civil y, salvo que las fuerzas policiales y de la Guardia Civil hayan transformado su naturaleza y, por ejemplo, hoy se dediquen a reconstruir viviendas en Haití, sabido es que dicho “asesoramiento” no tiene otro objetivo que el de servir a salvaguardar los intereses carroñeros de las multinacionales españolas y como “asesores” de gobiernos pro-imperialistas en sus luchas contra las movilizaciones de sus pueblos contra el hambre y la miseria a que son sometidos. La no intervención, la paz y la denominada “Alianza de Civilizaciones”, que tanto defendió el jefe de Gobierno saliente, hoy se ha convertido en mayor compromiso con el imperialismo yanqui y la OTAN, en sus políticas de agresión y saqueo de los países dependientes, principalmente.

El proceso de reaccionarización del imperialismo, última y superior etapa del capitalismo, se halla hoy dominada por el capital financiero y está sellada por la concepción del Mundo del neoliberalismo, donde continúa el privilegio de los monopolios, la hegemonía rentista del capital financiero y un bloqueo al progreso que generaliza el estancamiento. La economía y la política del neoliberalismo, ha llevado al mayor desequilibrio de la historia entre el capital financiero especulativo y su descontrolado dinamismo y la producción real. Fiel a su naturaleza rentista imperialista, el neoliberalismo ha impulsado las actividades económicas especulativas y de apropiación y concentración de la propiedad financiera quimérica; lo que en los hechos significa favorecer las actividades en las que el enriquecimiento individual se alcanza a expensas de la riqueza de otros, sin que el aumento de la producción real intervenga en los mercados. Así se ha generado la mayor crisis estructural y global, que hoy afecta al Mundo globalizado y cuya salida no será posible, pese a las cortas recuperaciones transitorias que puedan acontecer, si no es con la total destrucción del modo de producción y de la sociedad capitalista, por medio de la revolución proletaria.

Bajo las directivas basadas en la concepción del neoliberalismo, el Gobierno burgués saliente ha seguido fiel la política económica neoliberal que le han definido el capital financiero y los mercados especulativos. Y, si en el contexto de la paz no ha hecho otra cosa que aplicar los principios de rapiña y saqueo por los que se guían el imperialismo y el neoliberalismo, las llamadas reformas del mercado laboral no han tenido otro objeto que persistir en la ofensiva contra la clase obrera y las masas y continuar con los recortes de derechos logrados a base de luchas por la clase obrera, para favorecer los intereses de los que únicamente buscan el enriquecimiento personal, la pervivencia de la opresión y la explotación del hombre por el hombre. Si como han dicho y continúan cacareando todos los partidos y organizaciones constitucionalistas, las reformas laborales buscan luchar por mantener los derechos sociales, reducir el paro, los contratos eventuales, el fraude, el abuso, fomentar el empleo, etc., ¿cómo es que sus medidas han beneficiado únicamente para que las empresas se amparen vía ERE para reducir plantillas, buscado únicamente la reducción de las indemnizaciones por despido, aumentado la vida laboral a los 67 años y la obligación de trabajar 38 años y medio para poder jubilarse a los 65 años? Si, como dicen los que salen y los que les sustituirán, unos y otros pretenden luchar contra el paro, ¿cómo es que sus reformas buscan únicamente abaratar los costes laborales y facilitar el despido?.

Según el Fondo Monetario Internacional, el Estado Español debe bajar su déficit en 9,4 puntos porcentuales. Si más del 60% de la deuda corresponde a la deuda privada y se prevé que para sanear los bancos se necesitan 120.000 millones de € ¿De dónde van a sacar los recursos? En 2008 se suprimió el impuesto de Patrimonio, pensado para gravar las grandes fortunas; a finales de 2010, las medidas comprometidas con Bruselas para reducir el déficit público incluyeron el anuncio de la privatización del 49% de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), de la gestión de los dos aeropuertos más rentables -Barajas y El Prat- y del 30% de Loterías y Apuestas del Estado. Lo que quiere decir que, los sectores aún productivos y generados con los recursos de todos, pasan a manos privadas para que sus ganancias continúen creciendo; uniendo a esto mayor explotación y de los de siempre. Si tenemos en cuenta las ideas que se propagan desde el Estado y todos sus medios de comunicación, parten del concepto de que: los ricos crean la prosperidad, progreso, circulación de la riqueza, renta per cápita, puestos de trabajo, justicia social y bienes culturales; que los ricos, por su laboriosidad, perspicacia y espíritu de iniciativa, merecen un premio; los pobres, un castigo fiscal, ligero, para que espabilen. Si vemos como en los procesos de fusión de las cajas de ahorros sus directivos se han blindado con sueldos e indemnizaciones millonarias de escándalo, que sonrojan al más pintado; si los casos de corrupción y saqueo de las arcas del Estado, salpican por doquier a las instituciones locales y autonómicas del Estado. ¿Quién va a pagar los costes de la crisis global estructural que hoy vive el capitalismo? ¿Sobre quién van a caer los costes para seguir perpetuando que los ricos acumulen ganancias? Obviamente, sobre la mayor explotación de los obreros y atacando a sus los derechos sociales conquistados.

Con el fin de favorecer una mayor explotación, durante años se fomentó y permitió la afluencia de inmigración ilegal, hasta el punto de que llegó a haber un millón de inmigrantes trabajando en las peores condiciones de explotación y sin ningún tipo de derechos. Así salieron a la luz miles de obreros, hasta entonces en el limbo legal. Acosados por la situación ilegal en que se mantenía a los inmigrantes, entre febrero y mayo de 2005, el Gobierno dio papeles a 580.000 inmigrantes, tras acreditar que llevaban seis meses en España, carecían de antecedentes penales y -ésta era la novedad- tenían un contrato de trabajo. Mas a pesar de ello el Gobierno rechazó la recomendación de firmar y ratificar la Convención sobre los Derechos de los Emigrantes y, un año más tarde, en julio de 2006, según el INE, volvía a haber un millón de inmigrantes sin papeles en España. En 2009, la Ley de Extranjería, se endureció adecuándose a las necesidades reales de los patronos, restringiendo la agrupación familiar y alargando el plazo máximo de internamiento de los sin papeles a 60 días, sin distinción entre los inmigrantes que pudieran haber sido objeto de trata. El gobierno ha reformado la definición de trata de personas contenida en el Código Penal para adecuarla al Convenio del Consejo de Europa sobre la Lucha contra la Trata de Seres Humanos. Pero, todavía no se han dado instrucciones a las autoridades correspondientes sobre cómo identificar a las víctimas de trata, lo que agrava la situación de los inmigrantes detenidos en redadas policiales o que son interceptados a su llegada. En 2010, según cifras del Ministerio de Interior, “3.632 inmigrantes irregulares llegaron a las costas españolas″, un 50% menos que el año anterior. Este descenso tiene su origen en las políticas de interceptación de migrantes y solicitantes de asilo aplicadas en aeropuertos, en el mar, los muros alambrados creados en las ciudades africanas de Ceuta y Melilla y los acuerdos de readmisión firmados con los países de origen y de tránsito.

A pesar de todas estas medidas siguen siendo muy criticadas por los sectores más reaccionarios y recalcitrantes de la sociedad, por quiénes de palabra se oponen a la regularización de los inmigrantes y usan a sus plumíferos para culparles de los deterioros de las condiciones laborales, fomentando el racismo, la xenofobia y la división entre los trabajadores. La realidad objetiva sobre la inmigración muy distinta a como pretenden pintarla y los obreros debemos hacernos la siguiente pregunta, ¿a quién favorece la inmigración y su ilegalidad? Obviamente, si la ilegalidad favorece y fomenta la explotación, la pérdida de derechos laborales de todos los obreros, el abaratamiento de los mismos costes laborales y la división entre los obreros, únicamente a los empresarios favorece que los inmigrantes sean mantenidos en el limbo legal, al mismo tiempo que son usados como arma para enfrentar obreros nativos contra obreros inmigrantes, fomentando el racismo y la xenofobia entre los primeros y el aislamiento y la desconfianza entre los segundos.

Pese a que el Gobierno saliente no ha escatimado esfuerzos en autoproclamarse defensor de la laicidad del Estado, llegando incluso a modificar la enseñanza de la  religión en las escuelas públicas e introducir la asignatura de ‘Educación para la Ciudadanía’, la realidad testaruda de los hechos es que las leyes impuestas por el Gobierno no son otra cosa que cruda y pura demagogia. Atendiendo a lo que han denominado “criterios de calidad, igualdad, tolerancia, justicia y respeto”, no han hecho otra cosa que recortar los presupuestos en educación y fomentar el trasvase presupuestario de los recursos económicos, para la educación no universitaria, de la educación pública hacia la privada. La financiación pública de los colegios concertados, no ha servido más que para potenciar el papel de la Iglesia y la religión como instrumentos para el control ideológico del Estado. Tras seis reformas educativas desde la “Transición”, la educación pública ha ido siendo denostada frente a la privada, mientras que la calidad de la enseñanza se ha ido deteriorando y el fracaso escolar sigue aumentando.

Tras el estallido en la conciencia de las masas, a finales de los noventa, del drama de la violencia sufrida por las mujeres a manos de sus parejas (aunque el Estado Español esté entre los países europeos con menos asesinadas), y con el fin de perpetuar las ideas burguesas sobre la doble opresión social que sufre la mujer en la sociedad burguesa, el Gobierno saliente se presentó como adalid en la defensa de la igualdad entre mujeres y hombres. Así, Zapatero creó el Ministerio de Igualdad. Sus medidas más significativas han sido la Ley de Igualdad y la Ley Integral de la Violencia de Género. Desde la subjetividad de éste representante del ala izquierda de la burguesía, e imprimiendo a sus medidas el sistema de ideas burgués dominante, trató de vender el caramelo de que con sus decretos se lograría la igualdad real entre hombres y mujeres y acabar con la lacra de la enquistada violencia machista en el Estado Español. A pesar del endurecimiento del Código Penal, de medidas sociales, educativas y judiciales; entre ellas, la más controvertida: la desigualdad judicial por la que si un hombre maltrata a una mujer, la condena es mucho más dura que si la mujer maltrata al hombre. La trata de mujeres (se calcula que en el Estado Español más del 39 % de los hombres buscan sexo en la prostitución), la violencia de género (con casi 400 denuncias de media cada día) y las muertes de mujeres a manos de sus parejas (con más de medio centenar de media cada año). La realidad muestra que, por más medidas administrativas que se implanten, la violencia y la doble opresión sobre la mujer continúan produciéndose, pues se hayan enquistadas en la propia moral y concepción burguesa que todo lo convierte en mercancía.

Pese a la aprobación de leyes que afectan a la relación social más íntima y en apariencia pretender mostrar al E. Español como muy moderno, como: el Divorcio Exprés, para agilizar los procesos de divorcio a los tres meses de matrimonio, sin alegar motivos y sin separación previa; la regulación de la custodia compartida, (el juez puede decretarla aunque los padres no lo hayan acordado y que graba, por lo general a la mujer); y la reforma legal, de junio de 2005, por la que se autoriza el matrimonio entre homosexuales, pudiendo adoptar niños. Estas leyes, que en apariencia pueden parecer muy progresistas, y que chocan frontalmente con la moral proletaria, son una muestra más de la base sobre la que se sustentan las relaciones sociales más íntimas, centradas en lo económico y el sexo, del intento de la perpetuación del concepto burgués de primacía del individuo sobre el conjunto de la sociedad y las masas, y ejemplo fehaciente de la podrida decadencia social alcanzada por la gran burguesía.

Tras 72 años de finalizada la Guerra Civil, con la victoria del golpe de estado militar, el Estado Español es el único estado de la U.E. donde los represaliados, víctimas de ejecuciones sumarias, siguen aún enterrados por los montes y cunetas donde fueron asesinados, negándoseles el derecho a una sepultura digna. Si bien, las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura franquista, se ven reconocidas con Ley de Memoria Histórica, a pesar de dicho reconocimiento, de la declaración de "ilegítimos" a los tribunales franquistas y sus sentencias, la realidad es que no se han anulado las sentencias. Pese a que se establecen ayudas para la localización, identificación y exhumación de las fosas comunes de las víctimas del franquismo y la retirada de los símbolos franquistas de los edificios y espacios públicos, la realidad es que las pocas fosas localizadas se han realizado con la voluntad de familiares y sus organizaciones y, la retirada de los símbolos franquistas de espacios y edificios públicos depende de la voluntad de alcaldes y la Iglesia. El Estado se comprometió a "ayudar" en la apertura de las fosas comunes, mas el hecho real es que muchos jueces no han hecho otra cosa que poner un sinfín de trabas y el Estado no se hace cargo de los medios económicos para llevar a cavo las exhumaciones. Así, con la Ley de Memoria Histórica, que la derecha de la gran burguesía ha calificado como “un ataque a la Transición”, se ha pretendido dar carpetazo en falso definitivo a todos los sangrantes crímenes de lesa humanidad cometidos por el franquismo y que aún perviven en la memoria de hijos, nietos y biznietos.

El Gobierno y los tribunales, airean que en el Estado Español está prohibida la tortura y que se han erradicado las medidas xenófobas y racistas en las instituciones del Estado. Contrariamente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos concluye que el Estado Español sigue violado la prohibición de la tortura y otros malos tratos. A pesar de que el Estado Español ha apoyado las recomendaciones del Grupo de Trabajo de la ONU, sobre el Examen Periódico Universal de recopilar y publicar datos estadísticos sobre delitos cometidos por motivos raciales y elaborar un plan nacional de acción contra el racismo y la xenofobia, todas estas firmas y recomendaciones de organismos internacionales, se las saltan a la torera.

La tortura y la xenofobia siguen siendo práctica habitual de la policía y la Guardia Civil y no se han tomado ningún tipo de medidas en este sentido. Como ejemplo, se pueden citar los siguientes casos:

Las autoridades no han investigado las denuncias de tortura formuladas por Mikel San Argimiro Isasa, por el trato recibido durante cinco días que había estado detenido en régimen de incomunicación en la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid en mayo de 2002.

La celebración del juicio de los dos agentes de policía acusados de matar al nigeriano Osamuyia Akpitaye por asfixia durante su expulsión de España, en junio de 2007, estaba prevista el 16 y 17 de marzo de 2011. Aún no se ha celebrado.

Mohammed Fahsi, detenido en enero de 2006 por la Guardia Civil, denunció haber sufrido torturas “durante su reclusión en régimen de incomunicación”.

El Juzgado de Instrucción núm. 23 de Madrid aceptó examinar las acusaciones pero en abril ya había cerrado la investigación, después de que la Fiscalía y el Juez Instructor la hubieran desestimado anteriormente. Fahsi pasó cuatro años en prisión preventiva, fue condenado a siete años de prisión por pertenencia a una organización terrorista. Recurrió la decisión ante el Tribunal Supremo y estaba en libertad en espera del resultado a finales de 2010.

La denuncia de María Mercedes Alcocer, por torturas, lesiones y amenazas graves sufridas a manos de miembros de la Guardia Civil estando recluida en régimen de incomunicación. El informe pericial recogía la presencia de hematomas y señales de patadas y golpes, pero el Juzgado afirmó que en ninguno de los documentos periciales aparecían señales externas de violencia y que “la única finalidad de la denuncia era identificar a los miembros de la Guardia Civil”.

El caso de Igor Portu y Mattin Sarasola, declarados culpables de pertenecer a ETA, se les desestimó las denuncias de torturas por falta de pruebas.

El Estado Español desoyó la petición del Comité de Derechos Humanos de la ONU para que no extraditara a Marruecos a Ali Aarras, acusado de delito de terrorismo, hasta que no hicieran pública su decisión sobre el caso. El organismo pretendía evitar que Aarras pudiera sufrir torturas, malos tratos, un juicio injusto, entre otras irregularidades procesales, en Marruecos donde no son excepcionales.

Según denuncian organismos internacionales de DD.HH. “Las autoridades no tomaron medidas para combatir la discriminación de ciudadanos extranjeros y apoyar la libertad de expresión y religión”.

A pesar de que sindicatos policiales han solicitado la retirada de la circular de la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil, por la que se han puesto en práctica las ‘redadas invisibles’, y que se autorizaba a la detención preventiva de los ciudadanos extranjeros que no presentaran documentos de identidad al pedírselos en un control, esta práctica sigue siendo habitual, pese a incurrir en detenciones ilegales.

La disposición para prohibir el velo integral en edificios municipales, aprobada por varios municipios, así como la moción del Senado que insta al gobierno a prohibirlo, hace temer a AI que “una prohibición tan general violará el derecho a la libertad de expresión y a la libertad religiosa de las mujeres que decidieran llevar este velo como expresión de su identidad o de sus creencias”.

Pese a que la ONU ha recomendado abolir reiteradamente la práctica del régimen de incomunicación a personas sospechosas de actividades terroristas, sigue vigente. Esta forma de detención permite permanecer bajo custodia hasta 13 días, y en ese tiempo, los detenidos no pueden designar a un representante letrado de su elección, ni consultar con su abogado de oficio de manera confidencial; tampoco se tiene acceso a un médico de su elección, ni pueden comunicar su paradero a su familia.

Vistos los aspectos generales del desarrollo del Estado burgués en los últimos siete años, del camino de la gran burguesía. ¿Qué motivos impulsan a la clase burguesa, de manos del capital financiero dominante, al presente adelanto electoral? Agotado el Gobierno de la izquierda burguesa, encabezado por Zapatero, el Estado de dictadura burguesa se ve en la necesidad de buscar de nuevo el aval de la clase obrera y las masas, para profundizar las reformas que permitan la pervivencia de la forma actual de dictadura burguesa y cuyos fines no son otros que: afianzar el poder del capital parasitario, del capital financiero, profundizar en el proceso de privatización de los cada vez más escasos recursos del Estado y sus instituciones autonómicas y locales, llevar a cavo un mayor recorte de los beneficios sociales conquistados, un mayor recorte de derechos y conquistas con el fin de aplicar medidas contrarrestantes que sirvan a seguir extrayendo mayores tasas de ganancia y que afectarán, principalmente, a las relaciones laborales, la educación, la sanidad y los ya escasos servicios sociales que quedan del denominado “estado de bienestar”. Sea del color que sea, el nuevo Gobierno resultante de sus elecciones, ese será su camino.

Sobre la consigna "Democracia Real Ya"

A pesar de la recuperación transitoria vivida por el imperialismo hasta finales de la primera década del nuevo siglo, esto no supuesto ningún cambio para su esencia. Su carácter monopolista y parasitario persiste con el predominio del capital financiero sobre las otras formas de capital, siendo el signo dominante el sector rentista, sustentado por la oligarquía financiera, sobre el de la producción, los países imperialistas, de primer y segundo orden, siguen aplicando el recorte de derechos y conquistas sobre el proletariado y las masas, y a pesar de las medidas tomadas para paliar su deuda, ésta sigue aumentando, razón principal por la que los pueblos del Mundo siguen siendo atacados. Toda esta situación nos muestra que el escenario en el que se desenvuelve el imperialismo sigue estando marcado por su situación agónica; en lenta agonía pero inexorable muerte, el de la decadencia del capitalismo, la época de su crisis general e histórica, el imperialismo. Terreno abonado para el desarrollo de las condiciones objetivas que, día a día, se van agudizando por todo el Planeta a medida que la agonía imperialista se prolonga y que nos encaminan hacia la Revolución Proletaria Mundial.

Frente a la situación y desenvolvimiento agonizante del imperialismo, los pueblos se defienden y luchan. Las indignadas recientes protestas han cargado contra los aspectos más aparentes del desarrollo agonizante del imperialismo, como son: la corrupción política, el mercantilismo financiero depredador y la supeditación de los grandes partidos del sistema a los poderes bancarios y empresariales. Cuestionan las apariencias más sangrantes del sistema, pero no la esencia de la forma de dominación y su dictadura burguesa actual. Imbuidos de conceptos demo-liberales, anarquistas o del podrido revisionismo, las luchas desatadas, habitualmente de forma espontanea, están carentes de objetivos de clase claros y definidos, aunque en apariencia estos movimientos se opongan a ciertas formas del imperialismo, en esencia lo abonan, sirven a su regeneración y futura nueva recuperación transitoria.

En el Estado Español, a la luz del momento de tensión política generado por las pasadas elecciones municipales, hastiados, y a pesar de los problemas existentes, que conviene tener bien presentes, las movilizaciones del 15-M señalaron una primera respuesta de masas de jóvenes y trabajadores ante la crisis después del 29-S y tras el Pacto Social firmado por las direcciones sindicales mayoritarias. Nos encontramos, pues, ante unas movilizaciones con posibles perspectivas de futuro que, si son capaces de librarse de las lacras demo-liberales, anarquistas y revisionistas, pueden abrir una puerta a la esperanza que nos encamine hacía la Revolución Proletaria Mundial. Se ha tratado de una respuesta impulsada por las condiciones objetivas del desarrollo de la lucha de clases; limitada aún por la división y debilidad de las condiciones subjetivas, pero respuesta masiva a la crisis, a las políticas de recorte del cupón aplicadas por parte del Gobierno demo liberal del PSOE, constituido en ala izquierda de la burguesía, en bombero de las luchas sociales, y del PP, que aglutina las fuerzas de derecha más recalcitrantes, y al desastroso comportamiento de los sindicatos mayoritarios y resto de los partidos denominados de izquierdas. Ante el papel nefasto de los grandes partidos y sindicatos y la incapacidad actual de otras fuerzas políticas y sindicales para aparecer como alternativas creíbles, se ha producido un incipiente proceso de auto-organización de masas de jóvenes y trabajadores para mostrar su rechazo al actual estado de cosas y el futuro poco halagüeño que se nos ofrece. No solamente el incipiente movimiento de masas tiene ante sí importantes retos, sino principalmente el Partido, para impregnar a este movimiento de la concepción del mundo del proletariado y dotarlo y atraerlo hacía los objetivos y metas de la clase obrera,

¿Por qué hemos de dotar al movimiento 15-M de objetivos y metas de la clase obrera? En primer lugar, para que dicho movimiento tenga perspectivas de futuro, puesto que se haya plagado de alternativas y carece de propuestas reales frente a la crisis, ya que vemos como se haya impregnado de ilusiones de determinadas posiciones pequeñoburguesas, anarquistas y revisionistas, que hoy participan de la convocatoria. En segundo lugar, no se declaran ni de izquierdas ni de derechas, lo que no son más que puras y simples ilusiones. Porque para oponerse a la corrupción política, a los dictados de la oligarquía financiera y a la crisis, se han de aplicar medidas que son claramente de izquierdas, han de sustentarse en principios y objetivos de clase. Pero también la propia organización del movimiento que deberá superar listones importantes, como los de articular a sus participantes más allá de las redes sociales, en las que, por el momento, se han desenvuelto. Si realmente se consideran anticapitalistas, deberán favorecer de manera solidaria y leal, el debate y la definición política, la articulación organizativa que han de dotarse en un marco organizativo bajo la dirección del proletariado, como única clase consecuente que puede dirigir al movimiento a señalar y atacar la raíz de los problemas que padece la sociedad. Quienes desde dentro del incipiente movimiento, traten de defender la denominada independencia organizativa, a otros sirven y a otros alientan, para caer, en definitiva, en manos de nacionalistas pequeño-burgueses, revisionistas y anarquistas, o lo que es lo mismo, tratar de regenerar la sociedad burguesa planteando que vuelva a sus orígenes.

Históricamente, no le ha correspondido al proletariado desentrañar la existencia de las clases y la consiguiente lucha de clases. Siglos y décadas prueban que la existencia del Estado fue y es consecuencia de esas clases antagónicas y que se expresa, de diversas formas, como una dictadura de las clases dominantes. Nuestra ideología científica nos enseña que, como hecho incuestionable, la sociedad actual dominante se divide en clases sociales, que cada clase social se dota de sus partidos y que, cada partido cuenta con sus jefes. Contrariamente, fieles con las tradiciones del primer movimiento opositor al Marxismo, surgido en las filas del proletariado en el siglo XIX, y que se oponían al socialismo científico defendiendo las tesis del socialismo utópico que pretendía volver al inicio de las tradiciones burguesas, los representantes del 15-M se nos presentan como un movimiento apartidista y asindical. Las mismas recetas del oportunismo y el revisionismo de los años 80, los mismos argumentos con que los burócratas de la aristocracia obrera ayudaron a desorganizar y desmembrar el movimiento obrero organizado surgido durante la dictadura franquista.

Por lo general, las dictaduras de las clases que han tratado de perpetuar las divisiones sociales y las clases, se han mostrado como fieles seguidores de posiciones y líneas genocidas, que aplican siempre contra el proletariado y las masas. Así, vemos como cada día se comprueba la estigmatización, discriminación y estereotipa a los luchadores sociales, y se justifica la persecución y hasta el asesinato, de quienes luchan por sus derechos. Entonces, ¿porqué negar la existencia de una línea represiva del Estado y sus gobiernos frente al proletariado y las masas?

Si como los promotores del Movimiento 15-M llegan incluso a reconocer en sus puntos programáticos: “El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia, lo cual conduce a la violencia, que rechazamos”; la pregunta que les haríamos ante tal afirmación es, ¿a qué violencia se refieren, entonces?, ¿a la violencia institucionalizada del estado y que los jóvenes sufrieron en propias carnes en mayo pasado, o se refieren a la violencia de quiénes se defienden de la violencia institucional? La ambigüedad, como hemos señalado, siempre sirve al oportunismo. Los comunistas diferenciamos claramente que, como en todo, existe violencia injusta: la institucionalizada por el estado burgués, y las cruentas agresiones que sufren a manos del imperialismo los pueblos y naciones oprimidos y explotados por el imperialismo; y violencia justa: la de los que se rebelan contra toda forma de opresión y explotación que sufren el proletariado y las masas del Mundo.

Como el tiempo ha venido demostrando, los apologistas del “pacifismo” y la “no violencia”, han sido los primeros que se han vendido y santificado unas u otras armas del imperialismo. Quienes han proclamado su oposición a la violencia revolucionaria, son los que, en última instancia, se han decantado por la "violencia del Estado como justa", son los mismos que, a la hora de la verdad, cuando el proletariado y las masas se rebelan, propician, promueven, ocultan y defienden los genocidios como método de guerra; bien usando "masas contra masas". A la cabeza de la defensa de la violencia injusta, siempre se colocan desde los medios de comunicación, Universidades, Colegios, instituciones policiales y militares, Iglesias, partidos burgueses para obreros, oportunistas tanto de derecha como de izquierda y revisionistas.

A pesar de lo que propagan los apologistas de la pervivencia de la forma de dictadura burguesa actual, queda demostrado que la aparición y existencia organizaciones armadas subversivas, son la expresión de una sociedad opresiva, represiva y explotadora, que justifica la rebelión de quiénes sufren opresión, explotación y represión. Hoy se trata de estigmatizar a todos los que se rebelan con el apelativo de “terroristas”, pero generalmente, se esté de acuerdo o no con sus postulados, quiénes se han rebelado son civiles con una ideología, y un programa político y la propia existencia misma de grupos que se alzan y toman las armas, demuestra que son una respuesta cruenta a la violencia institucionalizada, es decir la expresión política violenta de una parte de la sociedad civil que, harta, se rebela y por lo tanto, puede regresar nuevamente, ya sea como un conflicto cruento con los protagonistas de los últimos 30 años o simple y llanamente con otros protagonistas. La raíz de la política represiva, está en la inmersa en la negación los derechos y conquistas, la continuación de la dictadura burguesa, el neoliberalismo y la legislación contra la clase obrera y las masas, que criminaliza y estigmatiza toda lucha social. Tener una meridiana claridad sobre el carácter de la violencia es necesario para luchar por soluciones de clase si se quiere resolver para avanzar en la perspectiva de la auténtica la democratización obrera de la sociedad y que únicamente se logrará con el aplastamiento del poder hoy dominante de la oligarquía financiera y el triunfo de la Revolución Socialista.

Sin comprender que la organización política y “democrática” del régimen burgués actual, con el sufragio universal y el parlamentarismo, es el instrumento del que se sirve la clase burguesa dominante para ocultar a las amplias masas proletarias la dictadura capitalista en que se sustenta, las movilizaciones del 15-M caen en las mismas ilusiones harto sembradas por oportunistas y revisionistas y reivindican una “democracia más participativa”, lo que no es más que tratar de arrastrar a la clase obrera y las masas al terreno de las concesiones hacía la gran burguesía. Así, hemos de rechazar estas propuestas ilusorias y, de una vez por todas, comprender que toda concesión que la clase obrera haga la burguesía en el terreno legislativo, queda anulada después por su poder económico, amparado y sostenido por la fuerza material de su control sobre los poderes económico y, en última instancia como la historia ha demostrado, en sus poderes judicial, policial y militar.

¿Acaso son tan infantiles que creen que “una reforma de la ley electoral, que incluya listas abiertas y circunscripciones únicas con escaños en proporción del número de votos, así como una ley de responsabilidad política”, serviría para anular y arrebatar los poderes reales sobre los que se sustenta la gran burguesía? En esencia, no son más que posiciones de derecha con palabrería revolucionaria. Por más participación política y democracia más participativa que lográramos arrancar a la gran burguesía, éstas no serían más que ilusorias mejoras que no podrían llevarnos a eliminar la raíz sobre la que se sustenta el poder de la gran burguesía, eliminar su poder político, económico y militar, y su sustitución por la Dictadura del Proletariado y la construcción del socialismo. Los comunistas decimos que la nuestra participación en las elecciones, en el parlamento, en los municipios y diputaciones, según las circunstancias y desarrollo de la lucha de clases, puede servir para despertar y reafirmar la conciencia revolucionaria de clase en el proletariado y participamos en dicha acción política siempre que convenga al Partido y la los intereses de la clase obrera, considerando que esa actuación política es siempre preparación de luchas posteriores.

Nosotros, los comunistas, partiendo de que contamos con una línea ideológica y política correcta, no ocultamos nuestros propósitos, entendemos que la auténtica revolución social es aquella que enmarca la lucha política de las masas obreras en la lucha por el Poder; intensificamos y organizamos la lucha de la clase obrera y las masas, con el fin de forjarlas, llevando la ideología Marxista-Leninista-Maoísta a sus conciencias para darles la confianza y firmeza necesarias en las metas de la victoria revolucionaria y la toma del Poder. Estamos pasando de la defensa de la reconstitución y la vida del Partido, a dar un mayor impulso a la politización y organización de las masas, en función de la reconstitución del Partido entre las,  con las masas y para las masas. Rechazamos por igual la concepción sindicalista y anarquista, que declara inútil toda actuación política y se enmascara bajo lo que denominan “acción alternativa”; rechazamos al revisionismo y el oportunismo, que únicamente busca encauzar las luchas por el camino de las elecciones y el parlamento y pactos con la gran burguesía.

Los comunistas combatimos la creencia de que una revolución económica es independiente de una revolución política, por ello demandamos todo el poder político y económico para los Consejos de obreros, pues el régimen de Consejos obreros son el mejor instrumento de democracia obrera e instrumento para combatir y vencer la opresión y explotación capitalistas e implantar la Dictadura del Proletariado. En su consecuencia, el Partido Comunista de España dedica todo su esfuerzo a propagar entre la clase obrera del Estado Español la necesidad de dicha organización, al mismo tiempo que la encauza y orienta como mejor sirva a los intereses y perspectiva de la Revolución Socialista. Históricamente, la organización de los Consejos obreros ha respondido, y lo sigue haciendo, al espíritu revolucionario y a la voluntad de las masas proletarias. Los Consejos de Obreros son la expresión ideológica y orgánica del anhelo del proletariado de conquistar el Poder; dirigen y fomentan la acción revolucionaria de las masas.

Lucha contra el revisionismo

Hoy se manifiestan tres fundamentales corrientes de revisionismo en el Estado Español. Por un lado están los impenitentes continuadores de la corriente “eurocomunista” surgida en los años sesenta y a la que se han unido socialdemócratas desencantados con el PSOE, trotskistas, republicanos de izquierdas y algunos sectores del nacionalismo radical, aunque hoy se decantan de forma oportunista, por la república y un lenguaje más radical para atraerse a los sectores de la juventud que se revela frente al paro, la sobrexplotación, la corrupción y la crisis estructural de capitalismo, su esencia es que son profundamente institucionalistas y constitucionalistas burgueses; por otro, están los restos residuales de las corrientes otrora conocidas como pro-soviéticas, los autoproclamados m-l y las reliquias del revisionismo armado, sus posiciones son las de reivindicar la República del 36, unido a un lenguaje radical y un profundo economicismo; finalmente, las posiciones más extremas del nacionalismo radical y nuevas corrientes que se definen m-l-m, la esencia de los primeros es la reivindicación nacional en las nacionalidades históricas que componen el Estado Español, los segundos se dividen en dos posturas: primero, los que incluso se autodenominan m-l-m de Castilla enarbolando así el nacionalismo pequeño burgués y tienen su reflejo en cada comunidad autónoma en la que está estructurado el Estado burgués, estos constituyen una línea oportunista de derechas, y segundo, aquellos que se llenan la boca con fraseología revolucionaria, se guían únicamente por apetitos personales y dicen enarbolar la “guerra popular”, hablan de la reconstitución del partido pero se oponen a la reconstitución y más entre las masas y ligado a sus luchas, estos constituyen una línea oportunista de izquierdas.

Es necesario combatir todas estas corrientes parte por parte y que comprendamos que, cuando estos liquidacionistas se dedican a hablar de “guerra popular”, sus palabras no son otra cosa que el medio utilizado para desviar y desarmar al proletariado consciente de las tareas esenciales que actualmente debe desenvolver. Sus palabras, por muy alto que griten, no son otra cosa que simple saludo a la bandera, simples invocaciones carentes de contenido que ocultan algo más: organizarse al margen de las masas. Huérfanos de espíritu de partido y conscientes de las derrotas sufridas al seno del Partido, únicamente son capaces de dedicarse a la táctica de crear grupitos fuera de sus filas, pues así, consideran que al menos podrán entrabar la culminación de la reconstitución.

Como siempre, los revisionistas y todos los reaccionarios crean sus engendros, los destruyen y se dedican a cacarearlos como derrotas de quienes somos sus únicos enemigos: los comunistas. Actualmente, nuestros dogmáticos, sin entender adecuadamente la universalidad de la contradicción o las cualidades comunes a las cosas distintas, incapaces de ir de lo particular a lo general y de ahí volver a lo concreto, se dedican a lanzar loas al Marxismo-Leninismo-Maoísmo y siguen empecinados en centrarse únicamente en llenarse la boca hablando de “guerra popular”, “odio de clase”, etc.. Incapaces de ver y distinguir entre lo universal y lo particular y la importancia de estudiar la particularidad de la realidad concreta del Estado Español, para guiarse por la lucha de clases, no ven que la auténtica debilidad de la clase obrera en estos momentos no está en iniciar o desarrollar guerra popular, sino en bregar denodadamente por la entronización concreta del Maoísmo como tercero y principal y avanzar en el proceso de reconstitución del de Partido Comunista de España sustentado en el Marxismo-Leninismo-Maoísmo y su aplicación concreta.

Los que proclamamos "La Rebelión se Justifica", “Salvo el Poder Todo es Ilusión” y “El Poder Nace del Cañón del Fusil”, asumimos nuestras responsabilidades políticas por los errores cometidos. Somos conscientes de que el revisionismo se incuba en nuestras propias filas, por ello hay que combatirlo sin descanso; pero también, nos arrogamos el derecho de deslindar responsabilidades y desenmascarar a tantos traficantes que siempre se han mostrado como los jueces más implacables contra quienes enarbolamos, defendemos y aplicamos a nuestra situación concreta los principios de la clase, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo.

Basta de hipocresía, los que seguimos luchando sin abandonar nuestros principios y Tesis Fundamentales, buscando y desarrollando espacios políticos, abriendo otros canales por donde la clase y las masas puedan expresar sus ideas, necesidades y hasta sus odios, centramos nuestra tarea fundamental en la reconstitución, movilizando, organizando y forjando el contingente necesario de la Línea Roja Proletaria entre el proletariado y las masas y guiados por los principios irrenunciables ¡Ploclamamos!

Como partido Comunista, el Partido Comunista de España se fundamenta y guía por el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, y especialmente impulsa y desarrolla el pensamiento guía del Pte Víctor como aplicación creadora de la verdad universal del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, a las condiciones concretas de la revolución en el Estado Español.

El Pte. Víctor es el jefe del Partido Comunista de España y garantía del correcto rumbo de la reconstitución, quien brega por dotar del imprescindible Partido de Vanguardia y del arma estratégica y principal, al proletariado del Estado Español, como parte integrante e incuestionable del proletariado internacional.

Asumimos la contradicción, como la ley única de las incesantes transformaciones de la materia eterna.

Partimos de los principios incuestionables de: las masas hacen la historia, la rebelión se justifica, salvo el poder todo es ilusión y el poder nace del cañón del fusil.

Asumimos los principios de la lucha de clases, la dictadura del proletariado, el internacionalismo proletario y la violencia revolucionaria.

Partimos de la incuestionable necesidad de un Partido Comunista marxista-leninista-maoísta que aplique con firmeza la independencia, la autodecisión y el auto sostenimiento.

Nos comprometemos en el combate implacable contra el imperialismo, el revisionismo y la reacción, de forma indesligable.

Nuestras tareas se desarrollan en función de conquistar y defender el Poder para el Partido y la clase, aplicando a nuestras condiciones concretas la estrategia militar del proletariado: la guerra popular.

La militarización del Partido y la construcción concéntrica de los tres instrumentos de la revolución, son principios incuestionables que quien cuestione estará demostrando su revisionismo.

Nos basamos en la lucha de dos líneas como fuerza impulsora del desarrollo del Partido.

La transformación ideológica constante es el instrumento de forja comunista que, con la política al mando, nos templa en el fragor de la lucha de clases y la lucha de dos líneas como comunistas.


Nuestro compromiso en servir al pueblo y la revolución mundial, con desinterés absoluto y justo y correcto estilo de trabajo.

Algunos Apuntes Sobre el Movimiento Comunista Internacional.

Nuestras experiencias, en cuanto a las relaciones con otros partidos comunistas y organizaciones Marxistas-Leninistas-Maoístas, nos han enseñado lo complejo y difíciles que dichas relaciones pueden llegar a ser. Para concretar el Internacionalismo Proletario en los hechos, a ser posible, debemos esforzarnos más en llevar a desembocar nuestras relaciones al terreno del mutuo trato personal y conocimiento, a través de nuestros delegados, con el fin de fortalecer lazos que, en lucha, forjen la unidad entre comunistas; de lo contrario, el principio del Internacionalismo Proletario que nos guía se convertirá en un simple saludo a la bandera. En el desarrollo de nuestras relaciones internacionales, también hemos de tener en cuenta que, dependiendo de la línea bajo la cual estén los partidos comunistas y organizaciones Marxistas-Leninistas-Maoístas, nuestras relaciones serán fructíferas si dichos partidos y organizaciones Marxistas-Leninistas-Maoístas se hallan bajo la dirección de una línea roja proletaria y estériles si se encuentran bajo la dirección de una línea derechista o izquierdista, que, en esencia es también derechista.

Desde que el MRI fuese avocado al fracaso de la mano de las posiciones del revisionismo prachandista al seno del PCNU (M) y “nueva síntesis” del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos -PCR USA, encabezado por B. Avakian, nuestra tarea se ha centrado en dar un nuevo impulso a la “Declaración Conjunta” y “Acuerdos”, de 1987, entre el PCP y el PCE, como síntesis de nueva base de unidad Marxista-Leninista-Maoísta justa y correcta, entre partidos y organizaciones comunistas, que sirva a dar un nuevo paso en la perspectiva de la reconstitución de la Internacional Comunista. En nuestra tarea de bregar por la entronización del Maoísmo y a la hora de entablar nuevos contactos con partidos comunistas y organizaciones Marxistas-Leninistas-Maoístas, nunca podemos olvidar que tenemos una ideología proletaria, una línea política y de construcción en desarrollo y también un estilo proletario de trabajo y acción. Así, también hemos de tener presente que, salvo uno, todos los partidos y organizaciones Marxistas-Leninistas-Maoístas, que figuraban oficialmente como miembros del MRI en 1994, tacharon de línea oportunista de derechas la Nueva Gran Estrategia del Pte. Gonzalo y apoyaron la línea militar burguesa contraria al Marxismo-Leninismo-Maoísmo que encabezaba el recalcitrante e impenitente revisionista Feliciano.
Sin descuidar nuestra lucha contra el revisionismo, desde el año 1980 hemos ido analizando las posiciones del PCR, USA, y el Sr. B. Avakian, a quienes ya definimos, en el año 2009, como apologista de la teoría de las fuerzas productivas, revisionista y recalcitrante seguidor de Browder.

Respecto a la línea prachandista que domina el PCNU (M), hemos de confesar que por el momento nos falta un mayor y profundo análisis, por carecer de un más hondo conocimiento del desarrollo de la lucha de dos líneas al seno del PCNU (M) y para no caer en la crítica oportunista fácil sin saber de qué se trata hemos buscado la forma de establecer contacto, sin resultado, con el PCNU (M). Esto no evita que señalemos que, como a todos los revisionistas y oportunistas caracteriza, y hasta dónde conocemos, nunca les ha importado la situación de la lucha de clases internacional, siempre han mirado a su propio ombligo, jamás se han preocupado por la entronización del Maoísmo y la Revolución Proletaria Mundial. Por todas estas cuestiones fundamentales, hemos mostrado nuestro total rechazo a sus posiciones que llevan a la dirección del PCNU (M) hacía la traición a la revolución, la conciliación con el imperialismo, la defensa de la línea de unitarismo con el revisionismo y sostener una línea oportunista de conciliación de clases.

Rememorando y sacando lecciones de nuestras experiencias, hemos de tener siempre presentes las grandes lecciones aportadas a nuestro Partido y su proceso de reconstitución, por el más grande comunista vivo, el Pte. Gonzalo y la siempre recordada camarada Norah. No buscamos hacer aquí una historia de la lucha del Partido en el plano internacional, pero si es necesario dar a conocer ciertos hitos y problemas, para analizar profundizando y resolver problemas concretos con los que nos hemos encontrado, nos armen para resolver problemas actuales y futuros.

En nuestro primer encuentro con el Pte Gonzalo, tras mutuo y profundo conocimiento camaraderil, como ha de corresponder siempre a Partidos Comunistas con una misma ideología, una misma lucha y una misma meta, al tratar el tema de la lucha de dos líneas al seno de los Partidos Comunistas, aprendimos del Pte. Gonzalo que, allí dónde se reúnen tres personas, se manifiestan tres posiciones. Así, a la hora de valorar nuestro mutuo conocimiento, se nos señaló que, definida muy correctamente la base ideológica de nuestro Partido, en el proceso de la reconstitución nos encontraríamos como enemigo principal a nuestro seno y habríamos de combatir acertadamente, el liquidacionismo de derechas e izquierdas que apuntarían a controlar primeramente el Partido para desviarlo de sus objetivos; si no podían conseguirlo, enfocarían su acción a liquidarlo desde dentro. Se nos señaló, además que, en nuestra delegación se manifestaba una línea roja proletaria y una línea no estructurada de posiciones de liquidacionismo de derechas.

Como posteriormente se nos manifestó en los hechos, primeramente tuvimos que combatir las posiciones de liquidacionismo de derechas y, posteriormente, las posiciones de liquidacionismo de izquierdas. ¿Cuál era la esencia de ambas posiciones y qué buscaban? Controlar el Partido para frustrar su proceso de reconstitución y destruirlo.

Por nuestra parte, si bien vimos que el PCP se hallaba bajo la dirección firme una Línea Roja Proletaria sustentada en el Pte. Gonzalo y la amarada Norah, también vimos como se manifestaban en algunos camaradas, de forma individual, posiciones de empirismo y dogmatismo, así como manifestaciones de liberalismo. A pesar de que señalamos algunas cuestiones en nuestro primer encuentro y de que en encuentros posteriores las volvimos a plantear, hasta el día de hoy no hemos tenido ninguna respuesta. Si analizamos algunos de los acontecimientos y nos atenemos a hechos concretos acontecidos después del 87 y el 91, éstos nos dan plena razón y tenemos la firme seguridad de que se habrán sabido sacar lecciones para el futuro, puesto que, como nos enseña el Pte. Mao, al seno de cada Partido hay revisionistas que empollan a nuestro lado ó que nosotros mismos estamos empollando.

A pesar de todos los problemas, lo que queda y perdurará, es que fuimos capaces de lograr un pequeño hito para el proletariado internacional al conseguir sacar adelante la primera Declaración y Acuerdos Marxista-Leninista-Maoísta. Acuerdos y Declaración Marxista-Leninista-Maoísta, que inmediatamente pasó a ser negada por el Cte. del MRI y la mayoría de los organismos generados del PCP en Europa, tachándola -como ya nos tienen acostumbrados algunos- de “patraña”, de “engendro” inventado por el PCE para darse prestigio, lo que en sí es muestra palpable de los criterios contrarios al Marxismo-Leninismo-Maoísmo por los que algunos se guían. Posteriormente, ante los múltiples acontecimientos acaecidos en el MCI y como medio para dar mayor impulso a la Lucha de Líneas y que sirva para impulsar la unidad en la perspectiva de impulsar la reconstitución del la Internacional Comunista, entrados ya en el nuevo siglo, por dos veces –en el 2004 y en el 2010- hemos insistido ante algunos miembros de la Dirección Historia del PCP, la ratificación de dichos Acuerdos y Declaración, sin que a fecha de hoy hayamos obtenido respuesta alguna.

Afirmamos rotundamente que el Pte. Gonzalo es el único que enarbola y defiende una línea roja proletaria, mientras que otros se visten de rojo para imponer su autoridad y poder personal. Las repercusiones de la detención del Pte. Gonzalo llevó a muchos buenos comunistas a la parálisis. El debilitamiento e inacción de la línea roja proletaria en el seno del PCP, que aún persiste, comenzó con el fallecimiento de la cámara Norah, continuó con los asesinatos selectivos en los penales de lo mejor de décadas de forja y culminó con la detención del Pte. Gonzalo y la Dirección Histórica, dieron como resultado "una izquierda débil que cedía a la presión del derechismo; una derecha y un izquierdismo"; situación que aún sigue repercutiendo, y será necesario un tiempo más para que la nueva forja dé sus frutos y se abra paso en el largo porvenir, en lucha de clase y lucha de dos líneas.

Aún, después de 28 años, en un ejercicio sin precedentes de subjetivismo que únicamente trata de enmascarar dogmatismo y poder personal, hay quienes siguen empecinados en seguir difundiendo la continuidad de la guerra popular en el Perú. Para ellos, los dos años de conmociones habidos en el PCP, desde la detención del Pte. Gonzalo y la mayoría de la Dirección Central Histórica, hasta el planteamiento de terminar la guerra a través de un acuerdo de paz, primero, no creían, después pasó a ser “patraña” de los servicios de inteligencia para, finalmente, haciéndose eco de los deseos subjetivos de la reacción que cacareaban la victoria completa que no se producirá, sin presentar argumentos políticos pasaron a difundir “capitulación” y “línea oportunista de derechas”. Más, la conmoción no afectó únicamente al PCP, si no que tuvo y sigue teniendo gran repercusión internacional al seno del MCI y el MRI.

Hay quienes aferrados al Discurso de septiembre, después de 28 años, siguen enarbolándolo sin comprender y tratar de desentrañar su fondo político, que tenía como objetivo mantener y elevar la moral tras la detención. De la misma forma, conscientemente, haciendo el caldo a los restos del Bloque Escisionista y al oportunismo, a sus campañas y acciones, se siguen negando y ocultando Documentos de suma importancia como: “Nueva Gran Decisión y Definición”, “Luchar por un Acuerdo de Paz y Sentar Bases para el II Congreso”, ¿porqué se siguen negando y ocultando? porque dieron rumbo al PCP en momentos trascendentales de su historia. De la misma forma, se siguen ocultando y negando Documentos como: “¡Unirse Más Bregando Decididamente en Luchar por un Acuerdo de Paz y Sentar Bases, Defender y Combatir!”, “¡Defender la vida del Partido!”, “¡Que la Mitad que Sostiene el Cielo Sea Ejemplo, Una Vez Más, Hoy en la Nueva Etapa del Partido!”, “Comentario al Documento Escrito por el Camarada Feliciano, Cabeza del Bloque Escisionista y la Línea Revisionista”, etc.; Documentos, todos ellos, que tuvieron gran trascendencia para abrir paso y forjar la nueva reagrupación cerrando filas en torno al Pte. Gonzalo y la nueva línea roja proletaria Marxista-Leninista-Maoísta, Pensamiento Gonzalo, en lucha de dos líneas y lucha de clases. ¿Qué críticas o argumentaciones contrarias, se han presentado contra los Documentos señalados por todos aquellos que aún siguen propagando, como si nada hubiese pasado, la continuidad de la guerra popular en el Perú? ¡Ninguna! Arteramente, callan y ocultan todo aquello que les puede desenmascarar como oportunistas y seguidores de una línea militarista; cobardemente ocultan todo aquello que pueda restarles el prestigio que lograron a costa de la sangre y lucha del los buenos camaradas del PCP y las masas del pueblo peruano.

Es necesario que aprendamos a desarrollar una correcta lucha de dos líneas en el plano internacional, teniendo siempre presente la ideología, la situación de la lucha de clases a nivel internacional, los intereses del Partido y desarrollar siempre la lucha por niveles; pues en el contexto internacional, y a su vez en el seno del Partido, siempre ha habido una rica trayectoria de necesaria, correcta y justa lucha de dos líneas.

Noviembre de 2011

Comité Central

Partido Comunista de España