¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡No Votar!

Desenmascarar la Falacia de su Democracia y el Circo Electoral al Parlamento Europeo

"Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo orden social existente. Las clases dominantes pueden temblar ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar."

Manifiesto del Partido Comunista, C. Marx y F. Engels, febrero 1848.

 

 

 

 

Fueron los antiguos griegos quienes acuñaron la palabra “Democracia”, para denominar el sistema social por el que se regían, y que alternaron, hasta ser sometidos por otros pueblos, con gobiernos de un hombre cuyo derecho al trono no era hereditario. Para los griegos “Democracia” significaba: un gobierno de todos los ciudadanos, regido por un Consejo de Mayores quiénes dirigían al rey, con la prohibición de que éste quebrantase las costumbres, es decir, el orden social imperante. Este sistema social fue asumido, en su esencia, posteriormente por el Imperio Romano.

Los que hoy únicamente tratan de presentarnos de forma tan idílica la sociedad de la antigua grecia y se consideran herederos de dicha tradición: los denominados liberales y progresistas, los oportunistas y revisionistas de todo pelaje, nos están ocultando las esencias y realidades de las sociedades griega y romana, de la misma forma que nos tratan de ocultar las esencias y realidades de la sociedad actual.

La sociedad griega era una sociedad donde prevalecía la propiedad privada y la acumulación privada de riquezas; era una sociedad sustentada en la división de clases sociales, una sociedad esclavista, donde los esclavos y esclavas, tras ser poseídos por medio de las guerras, eran sometidos a un régimen de opresión y explotación del cual no podían salir y eran excluidos de la condición de ciudadanos; el Consejo de Mayores estaba constituido, principalmente, por los representantes de la plutocracia más rica; los reyes eran miembros de dicha plutocracia; todo aquel que osase levantarse contra el régimen social era aplastado; y, las mujeres eran fundamentalmente también excluidas de la condición de ciudadanas.

Pero ¿cuál es la forma que toma hoy la tan manida “Democracia” para la gran burguesía en Europa?

De la misma forma que para los griegos “Democracia” significaba gobierno de los que únicamente eran considerados ciudadanos, hoy, la gran burguesía dominante actual -habiendo alcanzado su etapa superior y última: imperialista y a cuya cabeza se hayan el capital financiero y los grandes trust y corporaciones imperialistas- trata de hacernos creer que todos somos ciudadanos y encandila al proletariado y las masas con su concepto de “Democracia”, cuando, en esencia, oculta un sistema social que trata de perpetuar la división de clases y ejerce su dictadura minoritaria dominante sobre la gran mayoría del proletariado y las masas.

Es un hecho incuestionable que la esencia de la sociedad actual sigue siendo la propiedad privada sobre los medios de producción y la riqueza, la explotación del hombre por el hombre y la división de la sociedad en clases sociales. Mientras existan clases sociales, existirán conceptos e intereses concretos de clase que, por la naturaleza de las distintas clases sociales, serán irreconciliables, por lo tanto, mientras las clases no sean abolidas persistirá la lucha de clases. De esta misma forma, tampoco puede haber “Democracia” estricta para el conjunto de la sociedad mientras existan divisiones de clase y, por más democrática que se autodenomine la sociedad actual, la realidad es que únicamente enmascarará el ejercicio de la dictadura de una clase sobre las otras.

La gran burguesía nos dice que en el sistema social actual los gobernantes son elegidos, mediante votación, por los ciudadanos. Basta con mirar los presupuestos económicos que son necesarios para concurrir a unas elecciones, para deducir quiénes tienen la más mínima posibilidad de ser elegidos. Este hecho innegable, por sí mismo, ya excluye a la gran mayoría del proletariado y las masas. Mas, con el fin de cerrar todas las posibles puertas a posibles osados, las constituciones imperantes y las leyes, prohíben -como manifiesta la ley de partidos políticos- presentarse a todo aquel ciudadano que abiertamente se declare contrario al orden económico y político imperante. Si estas medidas destinadas a salvaguardar el orden burgués dominante no bastasen, hoy, colocando el calificativo de “terrorista” a quien de palabra u obra cuestione o tenga como fin subvertir su orden social, cuentan con sus aparatos policiales y militares.

Lenin nos señaló que la auténtica e igual unidad de los pueblos y naciones de Europa, solo podría venir de la mano del triunfo de la revolución socialista en todos los países. La actual unidad europea no es más que la unidad de banqueros y patronos para mejor explotar al proletariado y las masas. Y, las actuales elecciones al Parlamento Europeo servirán, como todas anteriores elecciones en la sociedad burguesa, para que elijamos qué miembros afines a la dictadura burguesa seguirán perpetuando el desigual sistema económico, político, represivo y explotador. Esta es la única concesión que es posible obtener de la gran burguesía por el proletariado y las masas. Todos los demás derechos que únicamente con lucha y sangre, hemos sido capaces de arrancar a la burguesía, nos son automáticamente negados al día siguiente, como así hemos demostrado en el análisis del “Tratado de Constitución Europea”.

Los comunistas consecuentes, hoy devenidos en Marxistas-Leninistas-Maoístas, principalmente Maoístas, siguiendo nuestro propio camino marcado por nuestras ideas, principios y objetivos del proletariado consciente, aprovechamos las presentes elecciones para agitar y propagandizar entre nuestra clase combatiente y las masas, la necesidad de rechazar el camino marcado por la burguesía, poner la ideología y la política proletarias al mando y de organizarnos para las tareas por venir.

Hoy, definidas nuestras bases ideológicas, con entrega total y desinterés personal absoluto, nuestra tarea principal ha de ser la de seguir empeñados en impulsar a un nuevo nivel la reconstitución del Partido Comunista de España, combatiendo el imperialismo y el revisionismo, como única garantía que nos encaminará por la senda luminosa de la revolución proletaria hacía el derrocamiento y destrucción de la sociedad burguesa, por el camino de aplicar a las condiciones concretas y específicas de nuestra revolución la estrategia militar del proletariado: La Guerra Popular. Nuestra única meta es instauración y construcción del Socialismo sustentado en la omnímoda dictadura del proletariado, dictadura que se ejercerá sobre las clases reaccionarias y todos aquellos que pretendan volver atrás por el camino de la restauración capitalista. El proletariado, bajo la dirección de su Partido Comunista, gozará al fin de una plena Democracia, sustentada y ejercida a través de los Consejos de obreros, de campesinos, de mujeres, jóvenes, barriales y demás clases revolucionarias. La nueva sociedad socialista, a través de Revoluciones Culturales Proletarias y con la garantía del mar armado del proletariado y las masas, luchará y combatirá los intentos de restauración capitalista y avanzará hacia la definitiva emancipación de la humanidad, la eliminación de toda forma de explotación del hombre por el hombre y propiedad individual de los medios de producción: El comunismo

El proletariado y las masas, de Europa y el Mundo, nada tenemos y nada tenemos que perder, únicamente nuestras cadenas de explotación y opresión. Sí tenemos, en cambio, un Mundo que ganar.

Junio, 2009

Partido Comunista de España