¡Proletarios de todos los países, uníos!

 

 

Por la paz en Euskadi en base a:

  • Defensa de los intereses de la clase obrera
  • Defensa de derechos y conquistas
  • Libertad para todos los presos políticos
  • Derecho de autodeterminación para las nacionalidades históricas

Sobre las elecciones en Euskadi. Principios generales.

Se afirma que la transición ha finalizado, que el sistema "democrático" está firmemente asentado y no hay posibilidades de marcha atrás. Contrariamente a este criterio general, los hechos muestran la necesidad del Estado de profundizar en su desarrollo como estado imperialista al amparo de la OTAN y la UE, de reestructurar la opresión y explotación de las masas obreras y de avanzar en el control centralista manteniendo una descentralización regional administrativa al objeto de negar los derechos de las nacionalidades históricas. Su sueño es volver, unido y fuerte, al absolutismo imperial de los Austrias que le permita pugnar por el control y rapiña imperialista de pueblos y naciones oprimidos. Las manifestaciones por parte de los partidos burgueses mayoritarios (PP, PSOE, IU, etc.), de que la contradicción principal en el Estado Español es entre "demócratas y nacionalistas", apuntan a avanzar en la opresión y explotación de la clase obrera y a negar los derechos nacionales de las nacionalidades históricas en aras de lograr sus fines. La negación de las conquistas de las nacionalidades históricas es, pues, un problema de la lucha de clases en el Estado Español.

Hoy, en el Estado Español, se definen claramente dos caminos: el camino de la burguesía y el camino del proletariado. El camino político del régimen burgués, comandado por la oligarquía financiera, se autodenomina como democrático; sus bases se centran en el sufragio universal y el parlamentarismo, los cuales se centran en el ejecutivo y el judicial y sirven para ocultar a las masas proletarias la dictadura capitalista.

Nos hayamos en un momento decisivo de repliegue político general, de preparación de futuras luchas por venir, toda concesión que la clase obrera arranque por medio de sus luchas a la burguesía en el terreno legislativo, queda anulada por su poder económico, amparado y sostenido por los poderes ejecutivo, judicial y, en última instancia, por la fuerza material de su policía y fuerzas armadas. Por tanto, el Partido Comunista de España rechaza todo programa mínimo y toda acción política que tenga como finalidad la obtención de ilusorias mejoras y declara que su única finalidad es la eliminación del poder político de la burguesía, de la dictadura burguesa en cualquiera de sus formas y su sustitución por la dictadura del proletariado.

Obviamente, la situación de violencia que vive Euskadi y el cretinismo parlamentario constituyen una contradicción enmarcada en las contradicciones de clase del estado Español, y su solución sólo puede venir bajo la dirección de la clase obrera, única clase auténticamente revolucionaria, y la revolución socialista.

La Revolución Socialista, camino del proletariado, es la lucha política, en cualquiera de sus expresiones, de las masas proletarias por la conquista del Poder. El Partido Comunista tiene como razón suprema de su existencia, intensificar esa lucha, ilustrando las conciencias proletarias, dándoles la confianza, la firmeza, la ideología y organización necesarias para ese fin. La victoria revolucionaria del proletariado y la implantación de la dictadura del proletariado, sólo se obtendrá por el camino de la guerra popular especificada a las condiciones concretas de la lucha de clases en el Estado Español. En los períodos preparatorios de la Revolución Socialista, el Partido Comunista de España utilizará toda acción que pueda preparar a las masas para la guerra popular y la toma del poder.

El sistema parlamentario y las elecciones han sido desacreditados y negados por la propia burguesía en el pasado, es negado por la propia dictadura burguesa al poner su acento en los poderes ejecutivos y judicial, es un sistema que sirve a los intereses de la oligarquía financiera y al estado burgués, por lo tanto, nada puede esperar la clase obrera que sirva a sus intereses de clase. En la medida en que puedan darse las condiciones, la participación en las elecciones, en el parlamento, en los municipios y diputaciones, que esta participación pueda servir para despertar y afirmar la conciencia revolucionaria de clase en el proletariado, participaremos con nuestra propaganda y acción. El Partido Comunista de España considera, únicamente, esa actuación política como preparación del salto a la acción política por otros medios, hacia la toma del poder para el Partido y la clase obrera. Siendo las elecciones y la actuación política medios preparatorios de la lucha revolucionaria, el Partido Comunista de España podrá renunciar a dichos medios en función de sus objetivos inmediatos y finales, sobre todo cuando la acción revolucionaria así lo demande y exija.

Para el proletariado, la admisión de la lucha política incruenta, tiene como fin supremo y único, el de ser un medio de propaganda y agitación revolucionaria. En la medida en que las circunstancias lo demanden, la presentación de candidatos en las elecciones llevará implícita la prohibición a estos de colaborar, hacer labor fiscalizadora o aceptar cargos representativos dentro del régimen burgués.

La clase obrera ha de comprender y asumir que, el régimen de consejos obreros y campesinos, con sus consejos de economía popular y sus comités de taller, fábrica, barrio, etc., es el único que puede realizar la incautación de los medios de producción de la burguesía, su explotación y el desarrollo de una economía que sirva a las necesidades de las masas obreras, que eliminen la explotación, carencias y el trabajo asalariado. El régimen de consejos obreros se ha de fundar sobre las bases indestructibles la propiedad colectiva de todos los medios de producción, fundamento único de la libertad individual.

El Partido Comunista de España reconoce el régimen de Consejos de Obreros y Campesinos como el mejor instrumento revolucionario que la clase obrera pueda emplear para combatir y vencer la opresión capitalista, establecer la dictadura proletaria y construir el socialismo hasta el comunismo. En consecuencia, el Partido Comunista de España dedica todo su esfuerzo a propagar entre la clase obrera del Estado Español la necesidad de dicha organización, al mismo tiempo que procurará encauzarla y orientarla como mejor sirva a los intereses de la Revolución Socialista. La organización de los consejos obreros debe responder al espíritu revolucionario y a la voluntad de las masas proletarias. Los consejos obreros son la expresión ideológica y orgánica del anhelo del proletariado de conquistar el Poder; dirigen y fomentan la acción revolucionaria de las masas. Los miembros del Partido Comunista de España deben impulsar su organización, constituirse en fracción en su seno y procurar, por la palabra y la acción, elevar a éstos a la altura de su misión revolucionaria; deben procurar obtener la dirección de los consejos obreros y de las masas obreras.

El reconocimiento de la guerra popular, la dictadura del proletariado y de los Consejos Obreros como órganos de ejecución de esa dictadura, como los únicos medios de tomar el poder y organizar la sociedad socialista para avanzar al comunismo, son puntos fundamentales que han de ayudar al proletariado a comprender y diferenciar entre los que realmente sirven a sus intereses irrenunciables y los que únicamente utilizan a las masas obreras para sus propios fines particulares y, lo que es peor, desviarla de sus objetivos y servir a la burguesía.

La labor política revolucionaria del Partido Comunista de España tiene como expresión concreta el patentizar el antagonismo irreductible entre la burguesía y el proletariado, y la petición de todo el poder político y económico para los Consejos de Obreros y Campesinos. En esta primera fase de actuación del Partido Comunista de España, su fin inmediato es la organización de los consejos del proletariado en el Estado Español. La revolución no se hace de una sola vez; está sometida al flujo y reflujo por ser la lucha tenaz de una clase oprimida durante siglos, y que, por lo tanto, no tiene consciencia plena de su fuerza y de sus deberes. Cambia sus procedimientos según la situación; ataca al capitalismo, ya por el lado político, ya por el económico, ya por los dos. El Partido Comunista de España combate la creencia revisionista de que una revolución económica es independiente de una revolución política. Los procedimientos económicos de la lucha revisten extremada importancia, porque abren los ojos al proletariado sobre las causas de su miseria económica y política. El valor de esos procedimientos de lucha crece tanto más que el proletariado se convence de que esos procedimientos económicos sirven al fin político de la Revolución Socialista.

Partimos de los principios irrenunciables de:

¡La rebelión se justifica!

¡Salvo el Poder todo es ilusión!

¡El Poder nace del cañón del fusil!

¡El Partido manda al fusil y jamás permitiremos que el fusil mande al Partido!

¡Servir al Partido y la clase de todo corazón, con entrega total y desinterés absoluto!

¡Un Estado, un único Partido Comunista!

Por la solución política al enfrentamiento armado en Euskadi.

La historia de la humanidad, y más concretamente, la historia vista desde la concepción del proletariado, nos enseña que los enfrentamientos armados, la guerra, irrumpe en el devenir de la sociedad desde la aparición de la propiedad privada y las clases sociales. La guerra, el enfrentamiento armado, es pues la forma más alta de lucha para resolver las contradicciones de clases, naciones, Estados o bien de grupos políticos diversos; en definitiva, es el medio para resolver estos enfrentamientos cuando alcanzan una etapa concreta de desarrollo. Así pues, en el actual desarrollo alcanzado por la sociedad de clases, las revoluciones, los enfrentamientos armados revolucionarios y contra-revolucionarios, le son inherentes e inevitables. Son, en definitiva, fruto de grado de reaccionarización y degeneración social alcanzado por la burguesía que demanda salto social.

Sin enfrentamientos armados, sin revoluciones, sin guerras, es imposible concretar saltos en el desarrollo social y derrocar a las clases sociales dominantes reaccionarias, es impensable que la clase obrera y los pueblos oprimidos por el imperialismo puedan sacudirse el yugo de los opresores que les explotan y oprimen, es imposible que el imperialismo pueda contender y mantener su hegemonía y control del mundo. Si bien la práctica social, no niega sino afirma, estos hechos irrefutables, la oligarquía financiera, clase social dominante del imperialismo, se dedica a bombardear constantemente al proletariado y las masas, demonizando toda aquella violencia que no sirve a sus intereses de clase, colocando estigmas de terroristas, violentos, dictatoriales ....., a todos aquellos grupos sociales, organizaciones políticas diversas o naciones, que osan enfrentar su control y dominio de clase.

Frente a las guerras, los enfrentamientos armados, el proletariado tiene su propia visión, y entiende que éstas se dividen en dos clases: justas e injustas. Para nuestra clase, toda acción armada, toda guerra que sirve a impulsar y concretar saltos sociales, es necesariamente justa, todo enfrentamiento armado que sirve a intereses particulares que impiden el progreso de la humanidad, es injusto y la clase ha de oponerse, bajo sus propias consignas y defendiendo sus propios intereses de clase. La clase obrera no se opone a la violencia revolucionaria y sí a la violencia contra-revolucionaria; es más, no solamente no ha de oponerse a la violencia revolucionaria sino participar activamente el ella.

En definitiva, el proletariado entiende que la guerra, ese fenómeno de crueldad y matanza entre los hombres, tiene su origen en la división de clases existente actualmente. Comprende que toda esta barbarie que nos rodea será eliminada definitivamente por el avance y progreso de la sociedad humana con la desaparición de la sociedad de clases hacia donde irremediablemente avanzamos: el comunismo. Pero entendemos que sólo existe un medio para su eliminación definitiva: oponer la guerra a la guerra, la violencia a la violencia, oponer la guerra revolucionaria a la guerra contra-revolucionaria, la violencia revolucionaria a la violencia contra-revolucionaria, oponer la violencia revolucionaria de clase a la violencia contra-revolucionaria de clase. Los comunistas no satanizamos la violencia como hacen la oligarquía financiera y su gobierno de turno, quienes a la vez que nos hablan de paz, satanizan la violencia, se arman hasta los dientes, dotan a sus estados y dictadura de clase de mayores medios represivos y judiciales para enfrentar la acción revolucionaria de la clase y las ansias de libertad de pueblos y naciones; a la vez que hipócritamente nos hablan de paz, más y más cada día concretan agresiones, atizan guerras e intervienen en más conflictos armados con el fin de conquistar más mercados, defender sus intereses de clase imperialista y aumentar la opresión y explotación de las masas, de pueblos y naciones.

En el contexto actual de violencia, de enfrentamiento armado que se vive en Euskadi, entendemos que éste tiene una única vertiente: es expresión del desarrollo de las contradicciones de clase generadas y agudizadas por la oligarquía financiera que impiden el desarrollo y progreso de la sociedad. Como todas las cosas tiene dos aspectos: En la medida en que se enfrenta y socava al Estado, a la dictadura de la oligarquía financiera, entendemos que es violencia justa; por el contrario, es violencia injusta en la medida en que, por su dirección, objetivos, programa y acción, no está dirigida por la clase obrera y su Partido de Vanguardia, sus objetivos no se corresponden con los intereses de la clase obrera, su programa es un programa pequeño burgués que trata de sustituir la dictadura de la oligarquía financiera por una dictadura de corte nacionalista burgués y su línea militar es una línea militar burguesa.

Así pues, en la medida en que para nada se corresponde con el avance y progreso de la sociedad humana y los intereses de la única clase auténticamente revolucionaria en el Estado Español, entendemos que el enfrentamiento armado en Euskadi constituye un instrumento más que sirve a los intereses de la oligarquía financiera para desviar a la clase obrera y las fuerzas revolucionarias de Euskadi de objetivos auténticamente revolucionarios, de progreso y avance social y, por lo tanto su desenvolvimiento final es el fracaso.

Nunca cejaremos de insistir en lo planteado anteriormente, principalmente, es por su dirección, objetivos, programa y acción, que la violencia que se desenvuelve en Euskadi, bajo la dirección de ETA, ha ido demostrando su falta de perspectivas revolucionarias y su definitivo fracaso. La acción de los gobiernos de turno de la oligarquía financiera no ha sido determinante, pues también ha demostrado ser incapaces de resolver, por vía represiva o pacífica, la violencia que vive Euskadi. Estos hechos, paulatinamente, con el transcurrir del tiempo, han venido siendo comprendidos por la clase obrera y las fuerzas revolucionarias, acrecentándose la necesidad de la búsqueda de la paz en Euskadi. Es en este contexto, en la medida que el nacionalismo radical ha ido perdiendo apoyo entre la clase obrera y las fuerzas revolucionarias, que la dirección nacionalista de ETA ha tratado de alcanzar procesos de negociación con los diversos gobiernos de turno. Contrarios a este creciente deseo, los diversos gobiernos, desde la reestructuración del estado, han ido acentuando medidas genocidas, aplicando planes terroristas de reducción y aniquilamiento sistemático y sofisticado de todo movimiento armado en el Estado Español.

Sobre la situación de la lucha de clases.

¿Qué cambios, respecto a la lucha de clases, se han producido con el Gobierno de Aznar? Si bien los objetivos fundamentales del nuevo Gobierno son una continuación de las medidas emprendidas y aplicadas por el anterior Gobierno del PSOE, el actual las ha seguido profundizando, aplicando las medidas de la denominada globalización del imperialismo.

Ligado a los imperialistas de la UE y, a su vez principalmente al imperialismo yanqui, siguen avanzando en la profundización de su rapiña, control y dominio del mundo, aplastando por doquier a pueblos y naciones, aumentando la explotación de la clase y las masas, negando derechos y conquistas, tratando, en definitiva, de implementar su dictadura reaccionaria de clase expresada en su poder económico, político, militar y cultural, con su denominada "globalización". Esta situación genera e impulsa la respuesta del proletariado, las masas y los pueblos y naciones oprimidos, quienes se revelan como en Nepal, Palestina, India, Filipinas, Méjico, Ecuador, Colombia, África, etc., agudizando la contradicción entre el imperialismo y las naciones oprimidas, que sigue siendo la principal contradicción en el mundo.

Con el objetivo de lavar la imagen del estado, el Gobierno de Aznar comenzó a aplicar, desde el punto de vista y posición la oligarquía financiera a la que representa, medidas políticas para terminar con los grupos armados enfrentados al estado. Eliminó el terrorismo de estado, característica de los gobiernos que le precedieron para combatir al movimiento revolucionario y el nacionalismo radical. Siguiendo con su ofensiva, socavó conquistas y derechos de la clase obrera, barriendo de un plumazo los derechos fundamentales económicos y sociales. Su siguiente paso, con el objetivo de enfrentar el conjunto del pueblo con el nacionalismo y el pueblo de Euskadi, fue el inicio de movilizaciones en la calle contra el "terrorismo". Estableció acuerdos de cooperación policial con los países de la UE, implementando más medidas policiales y reforzando el poder judicial y penitenciario del Estado. Por último, y con el fin estrechar más el cerco al nacionalismo radical, de socavar y barrer definitivamente toda base social nacionalista de las instituciones del Estado, han obligado a la convocatoria de nuevas elecciones al Parlamento Autónomo, que esperan controlar con la alianza forjada por todos los partidos no nacionalistas.

En el marco de la Unión Europea, vieja expresión de las ansias de expansión al este del imperialismo alemán y de sus deseos de pugnar por el control del mundo, avanza en sus planes de "globalización" y neoliberalismo, liquidando el patrimonio público con la privatización de las empresas estatales que generan altas tasas de paro, avanzando en el recorte de libertades, de derechos y conquistas, retomando viejas ideas y organizaciones neofascistas, hoy enmascaradas bajo la aureola de demócratas, impulsando en santa alianza con intelectuales y plumíferos al servicio de ansias imperialistas la idea de la nueva Europa, desarrollando planes e intervenciones militares que han despertado la crueldad de la guerra imperialista en los Balcanes, preparándose, en definitiva, para pugnar por el control y dominio del mundo, para pisotear más las soberanías nacionales de pueblos y naciones oprimidos. Este desarrollo agudiza la contradicción entre proletariado y burguesía a su propio seno y la contradicción Europa naciones oprimidas e impulsan las luchas de la clase.

¿Cuáles son las posiciones del la UE y el Parlamento Europeo? No podemos obviar que la Unión Europea y sus instituciones interfieren más cada día en las cuestiones internas del Estado Español. Así pues, hemos de analizar cómo han ido evolucionando sus posiciones.

Se nos dice que la UE no es otra cosa que la unión de los países europeos en torno a una economía común, un marco de unidad y garantía democrática, etc..., pero la realidad es bien distinta. La CEE no es es sino el fruto del de la reactivación del expansionismo alemán, que a lo largo de todo el siglo pasado ha bregado por establecer su soñado Reich.

Viéndolo en su perspectiva histórica, vemos que el Reich inicia su impulso moderno en el siglo XVIII, y se concreta en el siglo XIX protagonizando dos guerras mundiales. El imperialismo alemán se desarrolló de la fusión de grandes burgueses con terratenientes, herederos de la vieja línea militarista prusiana, alimentados por la idea de buscar el dominio del mundo. Debido a su llegada con retraso al reparto del mundo se ve en la necesidad de desenvolver dos guerras mundiales por la conquista y el control de nuevos mercados y el mundo. Derrotada en la segunda guerra mundial, dividida, hoy ha logrado de nuevo su unificación, aunque lo que fuera Alemania Oriental pasa a ser socio oprimido, pobre. Desde su surgimiento el imperialismo alemán ha apuntado a desenvolver su expansión, su marcha al este, que no es más que el deseo de su expansionismo. Hoy vemos como, a pesar de sus dos derrotas anteriores, vuelve a tomar impulso y se expresa su viejo sueño de anexión de toda Europa para la raza aria, para Alemania, de ahí que emerjan de nuevo y surjan partidos y deseos fascistas, que alimentan el sueño de unir Austria, recuperar los territorios de Polonia, expandirse a lo que fueran territorios de Rusia, hegemonizar sobre Francia y el resto de Europa, desmembrar y atomizar Yugoslavia. Sus viejos afanes expansionistas los encubre con la UE, la Europa de todas las naciones, etc.

A pesar de todo, al imperialismo alemán la unificación no le está resultando nada fácil, pues se encuentra con toda una serie de problemas serios que afrontar y sus afanes de concretar sus intenciones de bregar por hegemonizar el mundo chocan con la realidad. La expansión a Alemania oriental implicó la desarticulación del proceso económico de Alemania democrática, el socavamiento de su agricultura, una inmensa desocupación, un ejército de reserva para rebajar el salario de toda Europa, especialmente en Alemania; sus necesidades inversoras para concretar este proceso, van a reducir sus inversiones fuera, pero piensan así elevarse a primera potencia; esto conlleva la necesidad de potenciar sus fuerzas armadas e impulsar militarismo, patriotería y racismo. También atizan rivalidades para alimentar sus rencores históricos con Francia, Polonia, etc. Estos problemas que vemos hoy en Europa y que hacen retroceder las fronteras a como eran antes de la II guerra mundial y están atizando nacionalismo, de esta forma no van a tener nada fácil su tránsito a superpotencia como sueñan. Así las cosas estas situaciones rompen los equilibrios derivados de la II guerra mundial.

Lenin nos enseña que la unidad europea tiene como condición indispensable el triunfo del socialismo; cualquier otra unidad hoy no es sino unidad imperialista bajo hegemonía alemana para dominar el mundo. Por esta razón la clase obrera no puede aplaudir la UE, al contrario, ha de desenmascararla y denunciarla como la Europa de la unión de los imperialistas bajo la hegemonía alemana, la Europa de la perpetuación de las desigualdades sociales que apunta contra la clase obrera y las naciones y pueblos oprimidos del mundo, que apunta hacia una nueva guerra de rapiña y lucha por el control del mundo. Su área de influencia es toda Europa. En la II guerra mundial invadió y amenazó a todos los países europeos, llegó hasta puntos vitales de la URSS, el norte de África. Su ámbito inmediato es Europa, su círculo mayor Rusia, África. y Medio Oriente. Alemania generó la geopolítica fundamentando la teoría es que si se controla Europa, la llamada isla mundial, se controla el mundo. Todas las mentiras y palabrería que se esconden bajo la bandera de la UE está fundamentada en que es la cultura superior de la tierra, en que la cultura europea está siendo recuperada sobre la cultura dominante norteamericana, etc.

El Gobierno español, continuando en su campaña internacional contra la violencia revolucionaria, contra las ansias de emancipación de pueblos y naciones oprimidos, impulsó recientemente que diputados de 120 países condenaran el terrorismo. El texto es similar al que Castro presentó en la Habana, en reunión de la 105 Conferencia de la Unión Interparlamentaria en la Habana. La resolución condena todo tipo de terrorismo, así como cualquier intento de justificar la violencia con planteamientos políticos, étnicos o religiosos. Fidel Castro, que pretendía presentarse al mundo como abanderado de la lucha de los oprimidos, se nos presenta como lo que realmente es: un revisionista que sirve a los intereses de la burguesía. ¿Cómo nos van a explicar ahora los nacionalistas radicales y el revisionismo esta actitud de Castro?

Como expresión actual de la dictadura de la oligarquía financiera, el gobierno actual sigue desarrollando y concretando los planes emanados de la Unión Europea, con un Parlamento, unos partidos políticos y unos sindicatos, plenamente sumisos a esta tarea. Esto ha generado la mayor tasa de paro y trabajo precario de toda la UE, la explotación y opresión de los emigrantes, la falta de perspectivas para la juventud, el mayor recorte de derechos y conquistas, la aguda opresión de la mujer (las cuales sufren miles de agresiones y más de un centenar de asesinatos anuales), los cambios en la educación que tienen como objetivo el castrar y negar el derecho incuestionable a la educación, la apropiación por ley del patrimonio de los pensionistas residentes en las residencias de ancianos del estado, la negación de los derechos de las nacionalidades históricas y los centenares de presos políticos, que impulsa la lucha armada de posiciones nacionalistas. Esta situación agudiza la contradicción principal entre burguesía proletariado e impulsa las luchas de la clase, como el ejemplo de los trabajadores de SINTEL, la movilización de los emigrantes, pensionistas, estudiantes, etc.

La oligarquía financiera, a través de partidos políticos, sindicatos, intelectuales y medios de comunicación, provocaron las elecciones al Parlamento de Euskadi, llevando adelante una campaña con el objeto de manipular y ganarse a las masas obreras. Como hemos señalado, plantean que la contradicción principal es entre demócratas y violentos, quieren así afianzar más su dominio, para desarrollar leyes más represivas contra la clase obrera y las masas, encerrar y librarse de todo aquel que cuestione, de una forma u otra, su poder reaccionario de clase, manteniendo tribunales y jueces de excepción como la Audiencia Nacional, que por más que tratan de enmascararlo no es mas que el Tribunal de Orden Público heredado del franquismo.

Nos dicen que están por y quieren la paz en Euskadi, cuando en esencia la oligarquía financiera es quien genera e impulsa las contradicciones con el nacionalismo en Euskadi, siendo la principal beneficiaria de la pervivencia del nacionalismo armado, pues desvía a los sectores revolucionarios hacia posiciones utópicas alejadas del único objetivo posible: la revolución socialista y la dictadura del proletariado. Frente a las diversas propuestas de paz del nacionalismo, el estado ha respondido con mayores recortes a las nacionalidades históricas, con mayor represión y encarcelamientos. La estrategia del estado se ha centrado únicamente en medidas policiales buscando el aniquilamiento del nacionalismo. ¡Jamás han buscado la paz! A lo sumo, ofrecen la única paz que es capaz de conceder la oligarquía financiera: La paz de los cementerios para todo aquel que cuestione su poder.

Hablan de terminar con la educación "étnica y sectaria generadora de odio", que se está impartiendo en las escuelas públicas de Euskadi. De esta forma enmascaran su objetivo de liquidar el derecho inalienable de la educación, su fin no es otro que el de liquidar la escuela pública, privatizar y hacer de la enseñanza una mercancía subvencionada. Con el fin de formar unos profesores afines a sus objetivos, hablan del retorno de los "exiliados", de crear las condiciones para que ejerzan su trabajo "sin miedo". ¿Cómo está la "regeneración" las escuelas públicas en el resto del estado, dónde nadie su cultura es dominante? El ejemplo del más del 75 % de fracaso escolar y la sangría económica para los padres son muestras palpables de sus objetivos. Respecto a la cultura nacional basca, hablan de impulsar una cultura que, como dicen, lleva veinte años sirviendo al adoctrinamiento ideológico, al odio y la manipulación desde el nacionalismo, al que acusan de practicar el "autismo cultural". ¿No es desde el mismo gobierno que se afirma, con el mayor cinismo posible, que en el Estado Español nunca se han perseguido otras culturas? ¿Acaso no se encarceló, durante más de 40 años, a vascos y catalanes por el simple delito de conservar, desarrollar, expresar y difundir su cultura? La historia demuestra que las diferentes culturas han sido fuentes de desarrollo y enriquecimiento de a la humanidad, los verdaderos autistas son los que niegan este hecho.

Cuando nos hablan de "liberar el euskera" de que está siendo "utilizado y falseado xenófobamente y usado como herramienta estratégica para la construcción nacional, de imposiciones lingüísticas, de inquietud en los centros escolares y ambientes enrarecidos, de falsear la enseñanza de la Historia, la Geografía, la Filosofía y hasta la Biología"; de "elegir entre educar jóvenes para la construcción nacional o para la libertad y la tolerancia"; de lograr que el sistema educativo deje de alimentar el odio, el victimismo, el miedo y la exclusión". ¿Cómo hemos de entender de todos estos argumentos? ¿Acaso el derecho a la educación y la conservación de la propia cultura no son derechos negados cada día? ¿No es el Estado quien alimenta el odio, el miedo y la exclusión? Lo realmente cierto de todo esto es que están ocultando el desarrollo planes para erradicar todo vestigio cultural ajeno a sus intereses de clase reaccionaria.

Para colmo, el revisionismo se une a las campañas de intoxicación y amedrentamiento, diciendo que se está conduciendo a una "campaña de enfrentamiento civil", que hay que "defender políticas sociales, de izquierda y en favor de la paz". Otros auténticos autistas. ¿Qué políticas sociales y en favor de la paz, se han defendido desde el Estado?

Sobre el derecho de autodeterminación y la libertad para todos los presos políticos.

A la luz de las reivindicaciones del nacionalismo, dos son las cuestiones fundamentales que impiden la culminación de un acuerdo de paz entre las fuerzas nacionalistas y el Estado: el derecho de autodeterminación y la libertad de los presos políticos.

Respecto a la primera; es un hecho innegable que el Estado Español está conformado por la integración de cuatro nacionalidades: Cataluña, Euskadi, Galicia y el resto de España. Durante períodos concretos de la historia, este hecho ha sido asumido por la burguesía, para después manipulado y negarlo, siempre en función de sus intereses económicos y de mercado. Hoy se está volviendo a abrir y manifestar un nuevo período de represión de las nacionalidades. Por lo tanto, toda política de represión nacional afecta directamente al proletariado, cuando se desarrollan planes que atacan directamente a la cultura popular de las nacionalidades históricas.

La política de la oligarquía financiera, de reprimir y negar el derecho de autodeterminación de las nacionalidades históricas, que el proletariado reconoce, desvía la atención de los verdaderos problemas de la lucha de clases derivándola, al crear y fomentar un terreno fértil para la prédica engañosa que esclaviza a las masas obreras en torno a la unidad del estado y el derecho de autodeterminación, levantando una barrera e impidiendo la necesaria unificación de la clase obrera y las fuerzas revolucionarias de todas las nacionalidades en la común tarea de la destrucción del estado burgués. Si hasta hoy una parte de la clase obrera y las fuerzas revolucionarias de Euskadi están esclavizadas por el nacionalismo radical, es porque el estado niega el derecho de autodeterminación y la libertad de los presos políticos, creando el terreno favorable para entorpecer la emancipación de la clase obrera de la misma.

Como Partido Comunista partimos del hecho de que somos rigurosamente internacionalistas y levantamos la bandera del internacionalismo proletario. De aquí no se desprende que la clase obrera no tenga que luchar contra la política de opresión de las nacionalidades históricas que conforman el Estado Español. ¿Cómo entiende la clase el derecho de autodeterminación? Para la clase obrera este derecho significa que cada una de las nacionalidades históricas puede organizarse según sus deseos; tiene derecho a a organizar su vida según los principios de autonomía; tiene derecho a entablar relaciones de federación con otras naciones; tiene derecho a separarse completamente del estado soberano y; tiene derecho a la plena igualdad con el resto de las naciones. Esto no quiere decir que la clase obrera asuma las reivindicaciones del nacionalismo. Pese a que una nacionalidad pueda volver al viejo orden, el proletariado seguirá bregando en la nación oprimida por la revolución socialista, la dictadura del proletariado y la libre unión de todos los estados proletarios, defendiendo siempre sus intereses y objetivos de clase internacionalista. En consecuencia, nuestra tarea es la de hacer frente y combatir, desde una posición de clase, la lacra del nacionalismo contraponiendo el arma del internacionalismo, la unidad y la indivisibilidad de la lucha de clases, haciendo que la clase obrera y las fuerzas revolucionarias, avancen bajo la roja bandera de la revolución proletaria y no bajo la bandera del nacionalismo.

Respecto a la segunda cuestión; a pesar de la amnistía lograda por las luchas obreras, iniciada la transición y reestructuración del Estado, éste creó, impulsó y financió, desde su propio aparato de estado, grupos parapoliciales para amedrentar, asesinar y aniquilar a los sindicados como militantes de izquierda y del nacionalismo radical. La triple A, el Batallón Vasco Español y el GAL, han sido los nombres bajo los que se han enmascarado los ejecutores de la política genocida amparada por el terrorismo de estado en los diversos gobiernos. Des estos, en la memoria retenemos al más siniestro y último: el GAL, dirigido desde los diversos gobiernos de Felipe González por su ministro del Interior: Barrionuevo, y el siniestro jefe policial Vera, ambos juzgados y condenados junto a los mandos de la Guardia Civil, policía y demás instituciones, que participaron en el secuestro, torturas y asesinato de militantes de izquierda y nacionalistas. Entre tanto y a pesar de ser encausados, juzgados y encarcelados los principales responsables de los crímenes de la política y aplicación del terrorismo de estado del Gobierno de González, sus condenas han sido una risa nacional, pues su estancia en la cárcel ha sido testimonial, mientras que los presos políticos cumplen íntegramente sus condenas.

Hoy, el estado, revisionistas, intelectuales a su servicio y demás fuerzas reaccionarias, señalan que no existen presos políticos. ¿Cómo argumentan esta cuestión? Negando todos los tratados internacionales firmados por el Estado Español sobre el derecho de los oprimidos y explotados a sacudirse toda explotación, el derecho de todos los pueblos y naciones a revelarse, luchar por su emancipación y acuñando el término de "terrorismo" propagado por el imperialismo yanqui para combatir todo movimiento de clase o revolucionario, la oligarquía financiera y sus plumíferos a sueldo, sólo consideran preso político quien ha sido condenado a prisión por realizar realizar actividades políticas ilegales. Desechando, claro está, el principio de que la violencia es la continuación de la política por otros medios, se oponen a considerar como preso político a todo aquel elemento de las masas que se oponga por medio de las armas a "un gobierno democráticamente establecido". Es partiendo de esta concepción, que los nacionalistas radicales de ETA o cualquier otro movimiento social que emplee medios violentos, y a pesar de luchar por cuestiones claramente políticas, es considerado "terrorista" y no preso político o prisionero de guerra.

Cuando los palestinos se oponen por medio de las armas a la ocupación, opresión y genocidio de su pueblo, por parte del Estado sionista de Israel, son considerados "terroristas". Contrariamente, en la medida que el Estado sionista de Israel, utiliza armas de guerra contra mujeres, niños, ancianos, asesinando, masacrando, destruyendo propiedades y enajenando a un pueblo de su lugar de origen, esto es considerado por la oligarquía financiera como legítima defensa del Estado "democrático" de Israel. Las masacres producto de los bombardeos indiscriminados de la Alianza Atlántica contra Irak, con el resultado de centenas de miles de muertos, esto es considerado legítima acción del imperialismo. Cuando el futuro estado de la UE, Turquía, masacra a poblaciones enteras del pueblo Kurdo, somete a torturas y asesina en las cárceles de extermino a obreros, campesinos o nacionalistas kurdos, es legítima defensa del estado, por el contrario quienes se revelan contra esta situación son considerados "terroristas". García Pérez y Fujimori en el Perú, auténticos genocidas servidores de los intereses del imperialismo, son legítimos demócratas; quienes se organizaron bajo la dirección de su Partido Comunista para terminar con siglos de opresión imperialista, feudalismo y capitalismo burocrático, son "terroristas" y su única alternativa, según la oligarquía financiera, es aguantar y no revelarse.

Entendemos que la lucha de los nacionalistas de ETA, es lucha política enmarcada los problemas de la lucha de clases inherente al Estado Español. A pesar de que los objetivos de esta lucha nada tienen que ver con los fines y objetivos del proletariado, los presos políticos de ETA son presos políticos y de la concesión de la amnistía depende la solución a la lucha armada que desarrollan.

Conclusión

Como Partido Comunista, el Partido Comunista de España se fundamenta y guía por el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, y especialmente impulsa y desarrolla el pensamiento guía del Pte. Víctor como aplicación creadora de la verdad universal del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, a las condiciones concretas de la revolución en el Estado Español.

El Pte. Víctor es el jefe del Partido Comunista de España y garantía del correcto rumbo de la reconstitución, quien brega por dotar del imprescindible Partido de Vanguardia y del arma estratégica y principal, al proletariado del Estado Español, como parte integrante e incuestionable del proletariado internacional.

Asumimos la contradicción, como la ley única de las incesantes transformaciones de la materia eterna.

Partimos de los principios incuestionables de: las masas hacen la historia, la rebelión se justifica, salvo el poder todo es ilusión y el poder nace del cañón del fusil.

Asumimos los principios de la lucha de clases, la dictadura del proletariado, el internacionalismo proletario y la violencia revolucionaria.

Partimos de la incuestionable necesidad de un Partido Comunista marxista-leninista-maoísta que aplique con firmeza la independencia, la autodecisión y el autosostenimiento.

Nos comprometemos en el combate implacable contra el imperialismo, el revisionismo y la reacción, de forma indesligable.

Nuestras tareas se desarrollan en función de conquistar y defender el Poder para el Partido y la clase, aplicando a nuestras condiciones concretas la estrategia militar del proletariado: la guerra popular.

La militarización del Partido y la construcción concéntrica de los tres instrumentos de la revolución, son principios incuestionables que quien cuestione estará demostrando su revisionismo.

Nos basamos en la lucha de dos líneas como fuerza impulsora del desarrollo del Partido.

La transformación ideológica constante es el instrumento de forja comunista que, con la política al mando, nos templa en el fragor de la lucha de clases y la lucha de dos líneas como comunistas.

Nuestro compromiso en servir al pueblo y la revolución mundial, con desinterés absoluto y justo y correcto estilo de trabajo.

En la coyuntura actual, entendemos que el futuro movimiento revolucionario en el conjunto del Estado, como un todo, sólo puede desarrollarse en base a estos puntos:

Rechazo del camino de la burguesía, de las elecciones y el cretinismo parlamentario;

La solución política al enfrentamiento armado que enfrenta al nacionalismo radical con el estado sólo puede culminar con un acuerdo de paz, sin vencedores ni vencidos;

Defensa de los intereses de la clase obrera;

Defensa de derechos y conquistas;

Libertad para los presos políticos;

Derecho de autodeterminación para las nacionalidades históricas.

Mayo, 2001

Partido Comunista de España