¡POR UNA VERDADERA AMNISTÍA GENERAL EN FUNCIÓN DE UNA FUTURA   RECONCILIACIÓN NACIONAL!

               

      En la década del 90, durante el proceso de concentración absoluta del poder en el Ejecutivo que se dio con el gobierno de Fujimori, fueron barridos los derechos fundamentales, económicos, sociales y laborales, afectando a la mayoría de los peruanos, principalmente a los más pobres. Mediante la dación de leyes de excepción y usando como pretexto la lucha contra lo que han llamado terrorismo, durante ese período acentuaron la violación de los derechos de la persona, para lo cual no vacilaron en violar la Constitución  y desconocer Convenios Internacionales que el Estado peruano ha suscrito.

      Esta situación puso a la mayoría de los peruanos en condiciones sumamente críticas: en condiciones difíciles de supervivencia con más del 50 % sumidos en la pobreza, de los cuales el 17 % se encuentra en pobreza extrema, restringiendo el derecho al trabajo y creciendo la desocupación y subocupación, llevando a que el 80 % de la población en condiciones de trabajar se encuentre sin trabajo, asimismo, hemos constatado cómo la producción nacional ha sido restringida al máximo, pues las medidas que se aplicaron sólo beneficiaron a los grandes monopolios extranjeros. Estas como otras expresiones que reflejan la violación de los derechos fundamentales, económicos, sociales y laborales de la mayoría de los peruanos han pretendido ser ocultadas y hasta justificadas por el gobierno de Fujimori y su comparsa, para lo cual usaron como pretexto la lucha contra la  subversión desarrollando acciones y campañas psicosociales que solo sirvieron a profundizar el enfrentamiento social y su consecuente mayor encono y resentimiento, culpando de todos los problemas a una parte de los  protagonistas del conflicto interno vivido en nuestro país, llegando incluso  en el colmo del absurdo a pretender hacer creer que sólo una parte es la que ha causado los muertos ocurridos durante el proceso de la guerra interna, lo cual reiteramos es ¡absurdo!, pues en una guerra siempre hay dos partes que se enfrentan ¿o no es así? salvo que la parte que busca lavarse como Poncio Pilatos haya usado siempre balas de salva lo cual, como es por todos conocido, en nuestro caso no ha sido así, al contrario, la realidad, los hechos se encargan de desmentir tan absurdas posiciones, pues es imposible querer tapar el sol con un dedo, de la misma manera hay personas que ya no pueden eximirse de ineludibles responsabilidades políticas de matanzas ocurridas, en esta situación está Alan García a pesar de que demagógica y  cínicamente proclama su inocencia, por ejemplo respecto a la matanza ocurrida el 86 en los penales. Hoy nuevamente sale a la luz la existencia de una fosa común en Pachamarca, Huancavelica: ocho campesinos que desaparecieron en 1984 han sido encontrados muertos, fueron torturados, acuchillados, ahorcados y luego arrojados a la fosa. Según el testigo presencial, eso ha sido obra de un grupo de militares. Además, las informaciones periodísticas señalan que por esa zona han desaparecido aproximadamente 600 personas, las que se encontrarían muertas y enterradas  en otras fosas por esos lugares, y todos ejecutados por el ejército. Estas son realidades que no pueden ni deben ser ignoradas, principalmente a los que unilateral y parcializadamente están enfocando el proceso de la guerra interna vivida en nuestro país les debe llamar a profunda reflexión para que  vean en su real dimensión tal proceso. No se trata de buscar o revivir el  enfrentamiento, encono o resentimiento, pues eso va contra los reales  intereses y necesidad del pueblo, por ello no estamos de acuerdo que se persista en montar campañas unilaterales y parcializadas como las difundidas por canal 2. Insistimos, en tanto que sus afanes de enlodar y desprestigiar sirvan a profundizar el resentimiento y atizar el encono, atenta también contra lo que necesita el pueblo, que requiere que sus derechos  fundamentales, económicos, sociales y laborales sean recuperados y  restituidos, y fundamentalmente que sus demandas básicas sean atendidas.

      Consideramos que hoy, cuando el conflicto interno ya ha terminado, es obligación y responsabilidad del gobierno y de las diversas fuerzas políticas contemplar con visión amplia y no unilateral todo el proceso de ambas partes involucradas en la guerra; creemos que es necesario que los problemas subsistentes del conflicto deben tener solución política y como parte de ella se debe promulgar una VERDADERA AMNISTÍA GENERAL QUE SIRVA A UNA FUTURA RECONCILIACIÓN NACIONAL, sin vencedores ni vencidos, sin  represalias, venganzas, persecuciones ni restricciones personales contra  nadie. La dación de esta ley de Amnistía está contemplada en el inciso 5 del Art. 6º del Protocolo II adicional a los Convenios de Ginebra, relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional, que a la letra dice: "A la cesación de las hostilidades, las autoridades en el Poder procurarán conceder la amnistía más amplia posible a las personas que hayan tomado parte en el conflicto armado o que se encuentren privadas de la libertad, internadas o detenidas por motivos relacionados con el conflicto armado". Este protocolo está vigente y el  Estado peruano lo ha suscrito, razón por la cual demandamos su aplicación  porque sirve a la democratización de la sociedad y porque es necesidad del pueblo, la nación y la sociedad peruana en su conjunto.

  ¡POR UNA VERDADERA AMNISTÍA GENERAL EN FUNCIÓN DE UNA FUTURA RECONCILIACIÓN  NACIONAL!

¡POR LA RESTITUCIÓN DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES, ECONÓMICOS, SOCIALES Y LABORALES!

¡NO A LAS CAMPAÑAS QUE ATIZAN EL ENCONO Y RESENTIMIENTO SOCIAL!

¡POR  SOLUCIÓN POLÍTICA A LOS PROBLEMAS DERIVADOS DE LA GUERRA INTERNA!

 

Perú - 24 de enero del 2001

Familiares de Prisioneros Políticos