¡DEMANDAMOS SOLUCIÓN POLÍTICA A LA SITUACIÓN DE NUESTROS FAMILIARES!

      

      En nuestra condición de familiares de los presos políticos nos dirigimos a la opinión pública nacional e internacional, para expresar nuestra profunda preocupación respecto a la situación de nuestros hijos, padres, esposos y hermanos, quienes cómo consecuencia de la guerra interna vivida en nuestro país, hoy se encuentran detenidos en diversas prisiones del Perú. Son más de 4.000 prisioneros políticos a los que hasta hoy se les impone la aplicación de las leyes más restrictivas y violatorias de los derechos de la persona, esto está harto comprobado, pues desde el momento mismo de su detención nuestros familiares fueron sometidos a todo tipo de tortura, para después ser llevados a juicios ignominiosos, enfrentando a los tribunales sin rostro donde se les negó el derecho a la defensa, a muchos ni siquiera se les dejó hablar y sólo fueron llevados frente al "tribunal" para que escuchen la lectura de sus altas sentencias, emitidas con criterios puramente políticos y a todas luces guiadas por la línea y política restrictiva que el Estado peruano viene aplicando contra el pueblo, política que en el caso de nuestros familiares se sigue implementando a través de su sistema carcelario y judicial. Allí tenemos por ejemplo la mantención de la ley 25475 que viola  el ordenamiento jurídico, así cómo las duras y difíciles  condiciones de carcelería que les imponen, persistiendo en mantenerlos aislados para ir aniquilándolos sistemáticamente. Consideramos que el aislamiento -como es el caso de las prisioneras que se encuentran en el penal de Chorrillos, donde se nos niega el contacto directo con ellas, restringiéndonos a verlas a través de negras mallas de fierro sin tener en cuenta nuestra condición de ancianas (buena parte)- más aún el aislamiento absoluto y perpetuo expresa flagrante violación de derechos fundamentales de la persona humana universalmente reconocidos, violación que se agrega a la privación de sus libertades y apunta a reducirlos a la condición de sub-humanos y a destruir su esencia social de hombres, de seres humanos, lo cual es total mente incompatible con el nivel de avance alcanzado hasta hoy por la humanidad y además expresa violación de la propia Constitución Política del Perú (que consagra estos derechos), viola la legislación y tratados internacionales (Pacto de San José de Costa Rica) del cual el Estado peruano es parte, como el derecho a la vida (Art., 4 inciso l), derecho a la integridad personal (Art. 7) etc; no respeta tampoco las normas mínimas aplicables a los conflictos internos establecidas en el Art. 3º Común de los Convenios de Ginebra. Además, de acuerdo al Art. 129 inciso 3 del Código Penal Peruano, el régimen de aislamiento y reducción que aplican contra nuestros familiares constituye una modalidad de genocidio, lo cual debe terminar. Así mismo, creemos que debe cesar la persecución y detención de los requisitoriados, que son como 15.000, a quienes se imposibilita desenvolver su vida social y cotidiana normalmente pues son acosados constantemente; como es sabido, los encarcelamientos (que últimamente han seguido) agravan la ya difícil situación de carcelería de nuestros familiares, por hacinamiento.

      Vemos también que el Estado no atiende el clamor de familiares de los desaparecidos (que son entre 7.000 y 10.000, a quienes prosiguen buscando sin encontrar respuesta) y por el contrario se les persigue y hostiga similar como a nosotros. A todo esto debemos agregar la situación de un millón de desplazados, de miles de expatriados que se encuentran en diferentes partes del mundo en contra de su voluntad y sin poder volver. Además sabemos que las leyes de excepción no han sido derogadas, las vienen manteniendo y usando como garrote contra el pueblo. Estos entre otros hechos prueban que los problemas derivados de la guerra interna aún no han sido resueltos y exigen una solución política, por lo tanto deben ser desterrados los tráficos y usos que se han estado haciendo con estos problemas.

      Y en cuanto a nuestros seres queridos, consideramos que en este contexto cuando nuestro país vive el proceso del término de la guerra interna y habiendo ellos devenido prisioneros por esa causa, ya no hay pretexto para mantenerlos encarcelados, pues es por todos sabido que los prisioneros por cuestiones de guerra deben ser librados al término de ésta. Es nuestra exigencia que se dé una verdadera Amnistía General que sirva a la reconciliación nacional, sin represalias, venganzas, persecuciones ni restricciones personales contra nadie.

      Creemos además que la legislación debe ser ajustada al más estricto respeto  de los derechos fundamentales tanto de la persona como los económicos y sociales, por lo cual exigimos que de inmediato se amplíen los vínculos sociales, laborales y académicos de todos los prisioneros por causa de la guerra, sin excepción alguna, esto significa que debe ampliarse las visitas irrestrictamente, dar facilidades para que desarrollen su trabajo manual, intelectual, de investigación científica y se les permita vínculos con instituciones académicas como las universidades, teniendo en cuenta además que buena parte son profesionales y estudiantes universitarios, muchos de los cuales desean continuar sus estudios.

      Finalmente, como familiares y con justificadas preocupaciones y razones  demandamos al gobierno dé solución política a la situación de nuestros seres queridos, más aún sabiendo que ellos se encuentran detenidos por haber enarbolado el principal derecho político y en razón de sus ideas.

¡EXIGIMOS SOLUCIÓN POLÍTICA A LA SITUACIÓN DE NUESTROS FAMILIARES!

¡POR LA LIBERTAD DE NUESTROS HIJOS, PADRES, HERMANOS Y ESPOSOS!

¡POR EL CIERRE DEL PENAL MILITAR Y CESE AL AISLAMIENTO ABSOLUTO Y PERPETUO!

¡DEMANDAMOS LA ANULACIÓN DE LOS DL. 25475 Y 25654!

¡POR NUEVOS JUICIOS PARA NUESTROS FAMILIARES!

 

Noviembre 2000

Familiares de los Presos Políticos