¡Proletarios de todos los países, uníos!

 

A Propósito de la Jefatura y los Jefes del Proletariado

 

      De un tiempo a esta parte, una de las cuestiones que más está en candelero, más atacadas por los revisionistas y la reacción, es el problema de la Jefatura, los jefes proletarios del Partido y lo que denominan la "dictadura del partido".

      En recientes conversaciones mantenidas con algunos compañeros, surgió y se habló, en términos generales, de varias cuestiones concernientes a aspectos ideológicos y políticos, tanto de nuestro país como de la situación internacional. Entre las cuestiones que setrataron, como no, y en tanto que reflejo de los últimos ataques a la clase, surgió el tema de la jefatura y los jefes del Partido.

      De las conversaciones habidas, deducimos que es en este aspecto esencial donde los cc presentan más incomprensiones. Estas desavenencias son el reflejo en las filas del proletariado de los ataques que la reacción y revisionistas vierten sobre la jefatura, los jefes del Partido y la dictadura del proletariado. Por otra parte, muestran una absoluta incomprensión del punto de vista y la posición de la clase, respecto a dicho problema fundamental para la clase obrera y la revolución socialista aquí.

      Llegamos a escuchar ataques carentes de todo rigor histórico, cabal y científico sobre C. Marx; otros plantearon que la causa de los problemas del PCP (y hemos de entender que, aunque no lo nombrase expresamente, también se referían a nuestro Partido), tenían su origen en la cuestión de la jefatura, en cómo se plantea el PCP la cuestión de la dirección. Estas críticas no son algo nuevo, acciones de este tipo siempre se han manifestado, son reflejo, de las posiciones de la reacción a nuestro seno ante el avance de nuestro Partido

      Para tratar este tema, la cuestión esencial es adoptar el método marxista-leninista-maoísta de la crítica y la lucha, con el deseo incuestionable de la unidad y, a través de la crítica y la lucha alcanzar una unidad más alta sobre una nueva base, en nuestro afán de servir, con entrega total y desinterés absoluto, a la clase obrera y, principalmente, al desarrollo del nuevo torrente rojo que forje la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial.

      Los ataques a C. Marx, tienen su origen en una serie de artículos publicados por el vocero del Gobierno y representante del ala más reaccionaria de la oligarquía financiera: "El Mundo". Estas posiciones han sido asumidas y son difundidas, principalmente entre la mujer, por posiciones feministas, las cuales reducen la lucha por la emancipación de la mujer a cuestiones sexistas y, amparándose en la situación constante de agresiones machistas que sufren las mujeres en nuestro país, pretenden expandir sus miserables lodos sobre la gran obra de C. Marx, la clase obrera, las naciones oprimidas por el imperialismo y los movimientos revolucionarios.

      El ataque a la jefatura del PCP (y de rebote a nuestra garantía de la reconstitución), entendemos que tiene su origen en la justificación que buscan algunos para argumentar su propia inoperancia y voluntad de avance.

      Escuchamos ataques inventados a su antojo, achacando a C. Marx y a la figura del Presidente Gonzalo todos los "errores" posibles, sin presentar hechos y razonamientos y que sólo sirven al objeto de envenenar las conciencias de la clase. Al escuchar estas injurias ¿no es lo mismo que decir que el movimiento obrero internacional ha estado dirigido por un inconsciente? Al escuchar los ataques a la jefatura del Pte. Gonzalo, ¿no es lo mismo que decir que la gesta heroica del inicio y desarrollo de la guerra popular en el Perú, ha sido un error? Aunque no se manifiesten directamente, los ataques a nuestra jefatura y garantía de la reconstitución demostrada durante más de catorce años, ¿no es lo mismo que decir que durante estos catorce años hemos estado perdiendo el tiempo, que hemos ido por un camino erróneo?

      Estos ataques lo son a aspectos fundamentales de nuestra ideología científica, plantear así las cosas, demuestran una total incomprensión del desarrollo de la lucha de clases, de la lucha de dos líneas al seno del Partido como motor de su desarrollo; no comprenden cabalmente el principio de que la sociedad está dividida en clases, que las clases lo están  en partidos y los partidos en jefes. ¿Qué diferencia hay entre estas posiciones y las que mantienen los imperialistas, revisionistas y reaccionarios al respecto? Estas posiciones tienen que ver con posturas y críticas mantenidas por el revisionismo contemporáneo de Jruschov y que hoy se encargan de propagar el imperialismo, los herederos del revisionismo contemporáneo y demás liquidadores y escisionistas del Movimiento Comunista Internacional en general y del movimiento obrero en particular.

      Los principios de la clase que nos guían, son claros y rotundos, respecto a los jefes de la revolución. Así, Lenin nos dice al respecto: "Ninguna clase ha logrado en la historia instaurar su dominio si no ha promovido a sus propios jefes políticos, a sus representantes de vanguardia, capaces de organizar el movimiento y dirigirlo". Entendemos, pues que, cualquier ataque a este principio apunta directamente a los intereses del desarrollo de la reconstitución, del Partido y de la clase.

      ¿Qué es lo que critican de Marx, qué es lo que realmente les duele? En Marx no hay ni rastro de utopismo, pues no inventa ni saca de su fantasía una nueva sociedad. No, Marx estudia, como un proceso histórico-natural, cómo nace la nueva sociedad de la vieja, estudia las formas de transición de la segunda a la primera. Toma la experiencia real del movimiento proletario de masas y se esfuerza por sacar las enseñanzas prácticas de ella. Aprende de la Comuna, como todos los grandes pensadores revolucionarios, que no temieron aprender de la experiencia de los grandes movimientos de la clase oprimida ni les dirigieron nunca sermones pedantes por el estilo del: No se debía haber empuñado las armas, o del: una clase debe saber moderarse, a que tanto nos han acostumbrado los revisionistas.

      ¿Qué esconden, en sí, las injurias que hemos escuchado hacia C. Marx? Viéndolo en su significado político, esta reiteración de los agravios a C. Marx y los jefes y cuadros del Partido, forman parte de la constante campaña del imperialismo y la reacción contra el movimiento obrero y de masas. Pero, además, las injurias vertidas esconden, encubren a menudo la total carencia de ideas, la impotencia, la flojedad repugnante de los injuriadores de los jefes del proletariado a lo largo de sus más de 150 años de historia. Cuando se ataca a C. Marx, o a cualquiera de los jefes del proletariado, lo que están expresando, aquellos que recurren a tales argumentos, no es mas que su miedo y temor a la clase, se sienten perseguidos por las ideas de los jefes del proletariado y tratan de encubrir su carencia de ideas para resolver los complejos problemas que nos ha tocado vivir y resolver.

      Pero, el imperialismo y los reaccionarios no se paran únicamente en verter infundios y mentiras, sobre los jefes del proletariado y las masas ya desaparecidos, sobre la clase obrera en su conjunto, el movimiento de masas y los pueblos y naciones oprimidos por el imperialismo; sus campañas apuntan, principalmente, a los jefes de la clase que se empeñan hoy en el desarrollo del movimiento obrero, del necesario nuevo torrente rojo que impulse la nueva ola de la revolución proletaria mundial. Estas son, como todos recordamos, y no otras, las causas de las reiteradas campañas contra el Pte. Gonzalo, sobre todo tras la Nueva Gran Decisión y Definición y las negociaciones y "Acuerdo de Paz", como necesidad histórica para el proletariado, las masas y la sociedad peruana en su conjunto. Estas son las razones de las campañas que se siguen, desde el año 91, contra el Pte. Víctor, comenzando por la de los medios de comunicación y siguiendo por las campañas que reiteran los del Bloque Escisionista contra nuestra jefatura y garantía del correcto rumbo de la reconstitución.

      Estas campañas no sólo buscan denigrar a los jefes del proletariado, sino que éstos sean denostados por el movimiento obrero y se aparten de la lucha política de la clase y al servicio del movimiento obrero. ¿Han de someterse nuestros jefes a estas maniobras del imperialismo, el revisionismo y los reaccionarios de distinto pelaje? ¡No! Como nos enseña Lenin: "Si nuestro Partido consistiera en la supresión de las actividades públicas de sus dirigentes porque ellos fueron calumniados por la burguesía, el Partido sufriría terriblemente; se causaría daño al proletariado; y sus enemigos se regocijarían".

      Otro de los ataques que sufren los jefes del proletariado y por ende la clase misma, es el argumento que, partiendo del concepto social de lo individual, del individuo frente a la clase obrera y sus intereses, trata de enfrentar a la clase obrera con sus jefes, con el Partido, los que argumentan que el socialismo es la dictadura del Partido, etc. La respuesta a estos ataques, una vez más, la encontramos clara y contundente en Lenin: "El solo hecho de preguntar: '¿dictadura del partido o bien dictadura de clase?, ¿dictadura (partido) de los jefes o bien dictadura (partido) de las masas?' acredita la más increíble e irremediable confusión de ideas. Hay gentes que se esfuerzan por inventar algo enteramente original y no consiguen más, en su afán de sabiduría, que caer en el ridículo. De todos es sabido que las masas se dividen en clases, que oponer las masas a las clases no puede permitirse más que en un sentido, sino opone una mayoría aplastante, en su totalidad, sin distinguirse las posiciones ocupadas con relación al régimen social de producción, a categorías que ocupan una posición especial en este régimen; que las clases están generalmente, en la mayoría de los casos, por lo menos en los países civilizados modernos, dirigidas por partidos políticos: que los partidos políticos están dirigidos, por regla general, por grupos más o menos estables de las personas más autorizadas, influyentes, expertas, elegidas para los cargos más responsables y que se llaman jefes. Todo esto es el abcé, todo esto es sencillo y claro".

      Así pues, apoyar firmemente a los dirigentes del Partido y destrozar las sucias calumnias del enemigo, es tarea esencial inexcusable de todo comunista, solo así podremos seguir firmemente nuestro propio camino, preservar la capacidad de trabajo de nuestro Partido, cuidar que sus dirigentes no pierdan su tiempo con los que contra ellos arrojan barro y sus sucias calumnias.

      Marx nos enseña que "las revoluciones son las locomotoras de la historia". Efectivamente, contrariamente a lo que hoy propagan el imperialismo y el revisionismo, las revoluciones son el motor que hace avanzar la historia. Para las clases y pueblos oprimidos y explotados, son su fiesta grande. A pesar de parecer que nada se mueve en los momentos previos, el "viejo topo" sigue horadando las profundidades de la tierra. Estallada la revolución, como nunca antes, la clase será capaz de obrar como creadora activa; en tales momentos, la clase será capaz de hacer milagros echando por tierra las teorías de todos aquellos que defienden el progreso gradual o el fin de la historia. Pero, como nos enseña Lenin: "es necesario que también los dirigentes de los partidos revolucionarios planteen sus tareas de un modo más amplio y audaz en tales períodos, que sus consignas se adelanten siempre a la iniciativa revolucionaria de las masas, sirviendo de faro a las mismas, mostrando en toda su grandeza y en toda su magnificencia nuestro ideal democrático y socialista, indicando el camino más corto y más directo hacia la victoria completa, incondicional y decisiva." Es en esta perspectiva que forjamos a nuestros jefes y cuadros del Partido.

      Nuestros largos años lucha por concretar la eliminación de las clases sociales y la lucha de clases, por implantar la dictadura del proletariado y construir el socialismo para avanzar al comunismo, nos han demostrado que la preparación de dirigentes del Partido, experimentados e influyentes, es una larga y difícil tarea; que sin ellos, la dictadura del proletariado, su "unidad de voluntades", quedará como una frase hueca, vacía de contenido, que el carecer de estos jefes del proletariado es camino más directo para que el revisionismo se haga con el control del Partido y que cuando carecemos de jefes proletarios es el momento en que el revisionismo emprende, más abiertamente, su afán por hacerse con el poder, implantar su dictadura contraria a los intereses de la clase y por restaurar el capitalismo, una vez tomado el poder.

      ¿Qué más experiencias nos han legado nuestros más de 150 años de historia, entrados en el nuevo milenio? Nuestra historia nos ha enseñado que los dirigentes del Partido son los más influyentes y experimentados revolucionarios, son quienes nos dan línea ideológica y política, quienes saben adelantarse siempre a la iniciativa revolucionaria de las masas y nos indican en cada momento el camino para resolver con prontitud y corrección los complejos y difíciles problemas políticos que la revolución demanda. Contraponer, en términos generales, la dictadura de las masas a la dictadura de los jefes, es un absurdo ridículo y una total imbecilidad.

      Las experiencias de la restauración capitalista en la antigua URSS y China, nos han legado enseñanzas enriquecedoras. Pero lo más divertido de todo esto (si algo hay de divertido) es que, de hecho, en ambas experiencias, en el lugar de los antiguos jefes que se atenían a las ideas comunes sobre las cuestiones simples de nuestra ideología, Jruschov y Deng Siao-ping se destacaron (encubriéndose con la consigna de 'abajo los jefes') como jefes nuevos diciendo tonterías y disparates que escapan a todo calificativo y cuyo fin no era otro que echar por tierra a los auténticos jefes del proletariado. Así pues, defender a los jefes de la clase que sustentan la línea roja proletaria es defender el marxismo-leninismo-maoísmo, defender y servir a los intereses del proletariado y las masas y defender la revolución.

      ¿Cuáles son los principios marxistas-leninistas-maoístas, principalmente maoístas, que nos guían?

      Partimos de que todo el proceso revolucionario de la clase obrera y, principalmente, del Partido Comunista que asume sus irrenunciables intereses, genera un grupo de jefes y, de entre ellos uno principal que asume, representa y dirige. En nuestro caso particular esto se ha hecho realidad, por necesidad y casualidad histórica, en el Presidente Víctor, como garantía del correcto rumbo de la reconstitución y jefe que encarna la línea roja proletaria marxista-leninista-maoísta de la misma. Esta cuestión esencial la aprendimos tempranamente de la mano del Pte. Gonzalo y nuestra experiencia nos ha mostrado lo acertado que fue tomar esta decisión en el I Pleno del Comité Central de la reconstitución.

      Toda revolución demanda de la aplicación creadora de la ideología universal del proletariado, el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, a las condiciones concretas de la lucha de clases de cada estado, generando un pensamiento guía indispensable para lograr la victoria del proletariado, conquistar el Poder e iniciar la construcción de la nueva sociedad socialista bajo la dictadura omnímoda del proletariado sobre la burguesía y, más aún, para continuar la revolución y mantener el rumbo hacía la grandiosa meta del comunismo. Dicho pensamiento guía, alcanzado el salto cualitativo para el proceso revolucionario que dirige, se identifica con el nombre de quien lo ha plasmado en teoría y práctica.

      En nuestro caso particular, aún no contamos con pensamiento guía, pero, como hemos señalado, comprendemos y asumimos su necesidad, nos esforzamos en su desarrollo, nos sujetamos a la correcta dirección del correcto rumbo marcado por nuestra jefatura y garantía en la reconstitución, rechazamos y combatimos todo ataque a su persona al entender que es un ataque directo al Partido y la clase obrera a la servimos. Admitir cualquier cuestionamiento de la Jefatura es abrir una puerta al liquidacionismo.

      Nuestra Jefatura se ha forjado a lo largo de años de lucha, que dieron su fruto encabezando e iniciado la reconstitución. No ha cejado en aprender, de alimentarse de las experiencias de los grandes líderes que nos ha legado la clase, de los grandes movimientos de las clases oprimidas y explotadas, principalmente del proceso revolucionario del Estado Español.

      En el contexto internacional, es fruto de cinco hechos de suma importancia para la lucha de clases: 1) La lucha entre el marxismo y el revisionismo contemporáneo; 2) el desarrollo del poderoso movimiento de liberación nacional; 3) la Gran Revolución Cultural Proletaria en China; 4) el movimiento revolucionario que sacudió Europa en mayo del 68; 5) las luchas de América Latina, principalmente la Revolución Peruana. Mas, lo esencial ha sido comprender, sancionar y asumir, que en el grandioso desarrollo de la lucha de clases ha surgido una nueva y superior etapa como marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, como base ideológica del proletariado y expresión actual incuestionable del marxismo de validez universal.

      En el marco de la lucha de clases del Estado Español: 1) La sociedad española posterior al levantamiento fascista y la guerra civil, la lucha contra el franquismo, la ruptura y lucha con el revisionismo contemporáneo y los intentos de reconstitución, la lucha armada del nacionalismo radical, la lucha armada de las organizaciones obreras, el desarrollo del estado imperialista de los 60 y 70 y la agudización de la lucha de clases que lo acompañó, la reestructuración del estado y la colusión y apoyo del revisionismo a este proceso; 2) las luchas obreras de los setenta y ochenta; 3) las luchas campesinas; 4) las luchas estudiantiles; 5) la lucha armada de los nacionalistas de ETA, así como las del FRAP y GRAPO; 6) la cuestión del Partido, como Partido fundado sobre las claras bases de la Internacional Comunista, que degeneró por la usurpación revisionista en el I Congreso de 1922, la necesidad de retomar sus Bases de Constitución, desarrollarlas y reconstituir el Partido (fracasados los intentos del 40, de los sesenta y setenta) y como construimos un Partido marxista-leninista-maoísta; 7) el fin de la Primera Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial, el Repliegue Político General y la necesidad del entronizar el maoísmo para el desarrollo de la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial. Es fundamental percibir cómo el Presidente Víctor comprende en profundidad la sociedad contemporánea, centrándose en la cuestión crucial del estado imperialista, planteando la necesidad de reconstituir el Partido, reconstituir las organizaciones obreras para conquistar el Poder aplicando a nuestras condiciones concretas la estrategia militar del proletariado de validez universal: La Guerra Popular.

      Sin el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, no se puede concebir el Partido, porque el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, es el marxismo de nuestra época, es la base ideológica correcta sobre la cual ha de sustentarse todo proceso de reconstitución, reconstrucción o construcción de un Partido Comunista donde se trate. Lo fundamental es comprender la verdad universal de que la ideología del proletariado cuenta con tres etapas en su desarrollo histórico, plasmándose hoy en marxismo-leninismo-maoísmo, siendo el maoísmo su superior y principal etapa; de ahí que el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, es la verdad universal de la cual ha de partir el necesario pensamiento guía, que será fundamental y específico a la revolución del Estado Español.

      El Pte. Víctor nos señala a importancia de comprender y aplicar las tres partes integrantes del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, destacando la importancia de la filosofía marxista, la necesidad de formarnos en ella y en especial la ley de la contradicción aplicada a todo problema que hayamos de enfrentar, viendo siempre cuál es el aspecto principal de las cosas y su desarrollo. En cuanto a la economía política, nos hace ver las relaciones de explotación muy especialmente por la oligarquía financiera del Estado Español como clase dominante, las relaciones económicas del imperialismo y la Globalización. En lo referente al socialismo científico, se centra en la revolución socialista y la guerra popular concretada a un estado imperialista; cómo nos plantea siempre la cuestión del Poder y, en particular su plasmación en las bases para el desarrollo del Estado de Dictadura del Proletariado sustentada en los Consejos Obreros, campesinos, de soldados, de jóvenes, de barrio, etc.

      Las tareas fundamentales desarrolladas por el Presidente Víctor, han sido las de definir y sancionar el maoísmo como tercero y principal, retomar la historia de la clase, retomar y desarrollar las Bases y Tesis Fundamentales del Partido, sentado las bases para el desarrollo de la línea política general y sus cinco elementos, manteniendo el rumbo del Programa de la Revolución Socialista, esforzándose en las exigencias de solidez teórica, comprensión de la historia y manejo práctico de la política.

      Lo fundamental que nos plantea el Presidente Víctor es la cuestión del Poder, del Poder para el Partido de la clase obrera, la conquista del Poder en todo el Estado Español y la constitución de la Unión de Repúblicas Socialistas en el Estado Español de dictadura del proletariado, sustentadas principalmente en los consejos obreros. Mas, como comunista, nos plantea que la conquista del Poder en el Estado Español es parte indivisible y se supedita, a la conquista del Poder para el proletariado en el mundo, sirve a la implantación de la dictadura del proletariado en la Tierra porque sin dictadura del proletariado no se puede avanzar al comunismo. Y, todo en función de servir con entrega total y desinterés absoluto, al establecimiento de repúblicas populares y socialistas y principalmente de la dictadura omnímoda del proletariado sobre la burguesía en todo el mundo, bajo la dirección de Partidos Comunistas, con ejércitos revolucionarios de nuevo tipo, a través de la guerra popular y el desenvolvimiento de revoluciones culturales para que el comunismo, la sociedad de la paz perdurable, brille sobre la faz de la Tierra.

      Ha sido a través de una persistente lucha de dos líneas, defendiendo siempre la línea proletaria y derrotando las posiciones liquidacionistas, que nuestra garantía y jefatura se está forjando y nos forja para cumplir con las tareas que la clase y la historia nos exigen y demandan.

      La importancia de contar con una organización de Partido y de jefes dignos de ese nombre, es esencial y consiste precisamente, entre otras cosas, en aplicar a nuestras condiciones concretas el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, en llegar por medio de un trabajo prolongado, tenaz, múltiple y variado, de todos los representantes de la clase capaces de pensar, a elaborar los conocimientos necesarios, la experiencia necesaria y además de los conocimientos y la experiencia, el sentido político preciso para resolver pronto y bien las cuestiones políticas complejas. Sólo así podremos dar nuestro aporte a la Revolución Proletaria Mundial, principalmente.

Junio de 2001

 

Comité Permanente

Partido Comunista de España