¡Proletarios de todos los países, uníos!
DE DONDE VENIMOS
:
BREVE REFERENCIA DEL DESARROLLO DE
LA REVOLUCIÓN BURGUESA EN ARGENTINA :
Tras la invasión de Napoleón a España, la burguesía criolla impulsada
por destruir el mono-mercado con el
Imperio Español y auspiciada por el imperio Británico (nacimiento de una
burguesía compradora), se organiza para tomar el poder aprovechando las
contradicciones que se daban en Europa, tras una maniobra del jefe del
Regimiento Patricios, Cornelio Saavedra, ocupan los cargos del Cabildo de mayo
de 1810. Como siempre, dos posiciones están en pugna, por un lado Saavedra bajo
el lema “las brevas no están maduras” no aceptaba la revolución sino que declamaba
la sujeción a la junta de Canarias (gobierno español provisional), por otro
lado Mariano Moreno, quien había sido abogado de indios en el alto Perú, y
abiertamente jacobino sostenía la revolución, textos como EL PLAN REVOLUCIONARIO DE OPERACIONES marcaban las contradicciones en él seno de
la Primera Junta de Gobierno, de esta forma Moreno como Secretario y Saavedra
como Presidente se agudizan de tal manera que luego de enfrentamientos
abiertos, en un viaje a Inglaterra, es asesinado Moreno.
Luego de este proceso, las luchas internas de lo que se dio en llamar,
la anarquía del año 20, donde las guerras entre caudillos y la guerra entre
Federales y Unitarios, terminaron con el triunfo de los federales. Y la instauración
de una Constitución (copia de la de Filadelfia) en 1853 y sancionada en la
ciudad de Santa Fe.
Muerto Rosas, los principales lideres de la corriente unitaria-liberal
regresan al país e instalan una hegemonía, dando comienzo al proceso de país
agro-exportador-dependiente.
Esta fue la que dio en llamar la generación del 80, la generación
positivista e iluminista, donde sus más grandes representantes son Sarmiento,
Mitre, Roca, entre otros y que hoy son consideradas familias patricias.
Es esta generación quien auspicia la inmigración europea a la
Argentina, desde la concepción de que la raza europea es mejor, gracias a esta
concepción llegaros junto a los inmigrantes las ideas proletarias que recorría
Europa como un fantasma.
BREVE RESEÑA HISTORICA DEL
DESARROLLO DE LA IDEOLOGÍA DEL
PROLETARIADO EN ARGENTINA
Desde 1850 se expresan tradiciones
revolucionarias en nuestro país, periódicos como El Proletario, de 1857,
publicado por representantes de la población negra e inmigrante con tradición
de lucha, como fue la sección francesa de la primera internacional en Buenos Aires
1872.
Ahora bien, el antecedente directo
más antiguo de la tradición política socialista y comunista, se remonta a 1890,
con la Comisión Organizadora de los actos del 1º de Mayo, que se celebraba en
simultaneo, por primera vez a nivel mundial. Estos actos se realizaron en Bs.
As., Bahía Blanca, y chivilcoy.
LA PRIMERA HUELGA PROLETARIA
En 1857 se funda la sociedad
tipográfica bonaerense, este tiempo fue un proceso de tránsito entre las formas
mutualistas a la organización de lucha de la clase obrera. En 1877 los mismos
gráficos son los que encabezan la primera huelga proletaria contra el sistema
capitalista, proceso que desemboca en mayo de 1890 en el intento de organizar
una Central Obrera en la Argentina con su periódico: El Obrero, de clara definición
marxista. Al fracasar la creación de la Central Obrera Argentina, en 1892, se
tomo la decisión de construir la Agrupación Socialista. En 1894 se funda el
periódico socialista La Vanguardia, lo que lleva a que en 1896 se constituya el
Partido Socialista. A partir del 2º Congreso se transforma en el principal
referente el Dr. Juan B. Justo quien fue el primer traductor de El Capital en
Argentina.
Hay que aclarar que aunque Justo haya
utilizado ideas del positivismo junto al pensamiento de la clase y que muchos
de los miembros fundadores del P. S., como Leopoldo Lugones, hayan devenido en
Fascistas, fue uno de los comienzos organizativos de la clase en Argentina y
hay que reconocerlos como tal.
LA GENERACIÓN DEL 80´
Esta generación instaura el modelo capitalista
agro-exportador, lo que requiere del endeudamiento con el Baring-Brothers y del
incentivo de la inmigración europea para tener mano de obra barata y
relativamente calificada, lo que como vimos, da nacimiento a dos ejes, la
burguesía compradora y la ideología del proletariado en argentina.
El
fin del siglo XIX muestra sus límites para contener a los nuevos actores
sociales, elementos como: la ley de residencia, que sirve para expulsar a los
inmigrantes con ideas sociales y la ley Sáenz Peña para “nacionalizar” a los
hijos de los inmigrantes.
La revolución del Parque, en
1890, en donde la UCR conduce al
campesinado y capas medias contra el modelo político de la generación del 80,
lo que lleva a que la burguesía
compradora desarrolle una vez más su mascaron de proa: el capitalismo
burocrático. Instaurándose en 1812 la ley Sáenz Peña (el voto masculino
obligatorio), instaurando a Hipólito Irigoyen como presidente en 1916, como
respuesta a la crisis y que más allá de las peleas internas en el bloque de
poder la burguesía logra acomodarse.
EL NACIMIENTO DEL PARTIDO COMUNISTA.
Como respuesta para neutralizar los
reclamos y luchas sociales, las elecciones también tienen éxitos entre los
socialistas, entre quienes los sucesivos avances electorales refuerzan la
tendencia a suplantar el objetivo revolucionario de abolir el capitalismo y
construir el socialismo, por la ilusión de reformarlo sucesivamente hasta
transformarse en socialismo democrático, olvidando la toma del poder.
En el plano internacional el
reformismo avanzaba en casi todo el movimiento obrero, salvo el partido
bolchevique y su dirigente Lenin y otros más, en el país se desataban como resistencia
al reformismo: La comisión de Propaganda Gremial, en 1914, y la Federación Juvenil
Socialista, en 1916.
Con el comienzo de lª guerra Mundial,
las posiciones dentro del P. S. se antagonizan, la mayoría de la dirección y todos sus legisladores se
pronuncian a favor del intervensionismo pro Inglaterra, EEUU, Francia, Rusia.
En 1917 se realiza un congreso
extraordinario e imprevistamente un grupo de izquierda logra imponer la
prohibición de que los legisladores socialistas se pronuncien a favor del
intervensionismo. Con la excusa del ataque de un barco Alemán a un buque
Argentino los diputados aprueban leyes de carácter belicista (demostrando una
posición seguidista al imperialismo Inglés) desatando una lucha interna en el
Partido. Estas disputas devienen en la expulsión de los internacionalistas.
Inspirados por la revolución
Bolchevique se deciden a fundar un nuevo partido: El Partido Socialista
Internacionalista, el 6 de enero de 1918, que más tarde se transformara en el
Partido Comunista de Argentina.
El primer comité fue encabezado por
Luis Emilio Recabarren (quien luego fuera fundador del Partido Comunista de
Chile). En su fundación difunden un manifiesto con el fin de explicar al
pueblo:
“El Partido Socialista, ha expulsado de su seno, deliberada
y concientemente al socialismo. No pertenecemos más al Partido Socialista, pero
el Partido Socialista no pertenece más al socialismo.
Denunciar esta verdad a los trabajadores y fundar el
verdadero Partido Socialista Internacional son deberes morales imperativos a
los cuales no podremos sustraernos sin traicionar cobardemente al proletariado
y a nuestra conciencia socialista.
Lucharemos en defensa de los intereses de los
trabajadores, pero cuando breguemos por el programa mínimo será para
abandonarlo, para empaparlo por decirlo así,
en levadura revolucionaria del programa máximo, consistente en la propiedad
colectiva, por cuya implantación, a la mayor brevedad lucharemos sin descanso y
sin temores”
El Partido actuaría como dirección en
los hechos más importantes de la época, La semana trágica, la patagonia rebelde, la reforma universitaria, la huelga
de los trabajadores de la forestal, la gran huelga de los trabajadores del
puerto de Bs. As. y Rosario.
Durante los primeros 10 años del
Partido se realizaron 8 congresos, donde se discute la aceptación o no de los
21 puntos de la IC, para admitirlos como miembros, programa mínimo, plataforma
reivindicativa de emergencia etc.
En el VII Congreso el Partido es
encabezado por Vitorio Codovilla y se designa al suizo Droz al frente de el
secretariado latinoamericano de la internacional Comunista.
En 1928 Droz impone una visión sobre la revolución latinoamericana, una copia
mecánica de la estrategia diseñada para las colonias europeas en Asia y el
lejano oriente .
Frente con las burguesías Nacionales,
para cumplir tareas de una revolución democrática-burguesa, desestimando el
pensamiento latinoamericano, en concreto, el pensamiento de José Carlos
Mariátegui, quien en la Conferencia Comunista de Sudamérica de 1929 presenta
sus tesis anti-imperialista que fue derrotada pese a estar en lo correcto, como
consecuencia de que la mayoría de los Partidos Comunistas habían pasado a ser
controlados por posiciones revisionistas, especialmente el de Argentina.
Es entonces, en el devenir entre el
VII y el VIII Congresos y la Conferencia Comunista de Sudamérica, de donde tenemos
que empezar como tarea colectiva a rastrear el nacimiento del revisionismo en
el Partido Comunista Argentino.
DONDE ESTAMOS
Enarbolar
Entendiendo que la clase obrera argentina sufre una orfandad
de Partido desde los años 20, entendiendo de nuestra responsabilidad histórica
para con nuestra clase y luego de tener experiencias concretas, como los
movimientos Piqueteros, el 20 de Diciembre, Brukman, el 26 de junio y tantas
otras experiencias de la lucha gris y cotidiana, nos hemos unido para plantearnos
la necesidad de la reconstitución del Partido Comunista de Argentina, ya que si
algo hemos aprendido es que las masas hacen la historia, pero el Partido las
dirige.
Si comprendemos que nuestras características como militantes deben ser
conciencia de clase, espíritu de partido y servir a las masas en forma desinteresada
y de todo corazón, las preguntas tienen sus respuestas.
Si tenemos conciencia de clase, ¿la clase ya en su madurez no se ha
puesto unos símbolos, un partido? el Partido Comunista y su bandera, la de la
clase, y el espíritu de Partido, entonces ¿no es el mismo que el espíritu de
Partido de la clase? Por lo tanto nuestro espíritu de partido es el del Partido
Comunista de Argentina. Y para servir a las masas, ¿no debemos tener la línea
correcta? ¡Por supuesto! Por lo tanto, si sabemos que la línea lo define todo y
que la línea la ha de dar el Partido Comunista de Argentina, sustentado en el
Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente Maoísmo, todo deviene en que la tarea principal es el camino hacia la
reconstitución del Partido Comunista de Argentina, el Partido de vanguardia de
la Clase Obrera Argentina.
Como dice el Presidente Mao Tsetung:
“Armado con la teoría y la ideología
Marxista-Leninista, el Partido Comunista de China ha aportado al pueblo chino
un nuevo estilo de trabajo, que consiste en integrar la teoría con la práctica,
mantener estrechos vínculos con las masas populares y practicar la autocrítica”
(sobre el gobierno de coalición).
Desde esto no podremos aportar nada a nuestro pueblo si no
hay partido y esta es nuestra tarea principal, el camino hacia la
reconstitución del Partido Comunista de
Argentina pertrechado con la todo poderosa y nunca vencida ideología del
proletariado, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente el Maoísmo como
tercero y principal. Solo esta tarea principal debe tener predominancia sobre
todas las demás tareas a las que nos aboquemos.
“La causa
fundamental del desarrollo de las cosas debe ser interno y no externo, reside
en su carácter contradictorio interno, todas las cosas tienen contradicciones
en su interior, de ahí su movimiento y su desarrollo, el carácter
contradictorio interno de una cosa es la causa principal de su desarrollo en
tanto que su interrelación e interacción con otras cosas son causas secundarias”.
Desde nuestras contradicciones internas solamente se desarrollará el
camino hacia la reconstitución del partido, abocándonos a la lucha de dos líneas
en el Círculo de Estudio Marxista-Leninista-Maoísta, que se expresará y
estructurará como liquidacionismo en cualesquiera de sus manifestaciones. De
derecha se expresa en estas circunstancias en la llegada tarde o en no
presentarse a las reuniones y de izquierda en prestarle más atención a los
frentes de masas y, por lo tanto, no prestándole la apropiada atención a la
reconstitución del Partido, siendo esta manifestación la principal a combatir
en estos momentos. Solamente aplastando la manifestación principal que brota en
nuestro seno y asumiendo como tarea principal la reconstitución del Partido
Comunista de Argentina, podremos darle a la clase su partido.
Para concluir, el Presidente Mao Tsetung nos dice: “... en ningún momento
y bajo ninguna circunstancia puede el comunista poner en primer lugar los intereses
personales, al contrario, debe subordinarlos a los intereses de la nación y de las masas populares de ahí que
el egoísmo, la flojera, la corrupción, el afán de figurar, etc, mientras que la
entrega abnegada, el entusiasmo y la energía en el trabajo, la dedicación de
todo corazón al deber público y el esfuerzo concienzudo y tenaz merecen
respeto”.
¿Cual es el interés de la
clase? No hay otra respuesta: ¡El Partido!. Por lo tanto, todas las tareas
individuales deben subordinarse a la reconstitución del Partido Comunista de Argentina.
Nuestra tarea, enfrentar las tres montañas que impiden el desarrollo
de nuestra clase y el pueblo, conquistar el PODER e iniciar la construcción del
socialismo que, bajo la dictadura conjunta del proletariado y el pueblo, desarrolle
la tarea de la destrucción la sociedad de clases, la lucha de clases y el
trabajo asalariado, nuestra meta final : EL COMUNISMO.
Pero no hay que esperar a la toma del Poder para empezar la gran
batalla de destruir a al imperialismo y la burguesía, principalmente esa que
está en nosotros mismos; el último reducto del imperialismo somos nosotros
mismos, por lo tanto la gran batalla de hoy, es transformarnos en COMUNISTAS
día a día, pero el trabajo no es individual es uno y un todo con el partido,
somos la imagen de el hombre y mujer nuevos y a la vez de la sociedad nueva.
“ los comunistas deben
asimismo dar ejemplo en el estudio. En todo momento, deben ser alumnos de las
masas populares a la vez que sus maestros”
“ los comunistas deben ser los más perspicaces los más dispuestos a
sacrificarse, los más firmes y los más capaces de apreciar las situaciones sin
ideas preconcebidas; tienen que apoyarse en la mayoría de las masas y
conquistar su apoyo”
“ los comunistas, al trabajar en los movimientos de masas, deben
comportarse como amigos de las masas populares y no sus superiores, como sus
maestros infatigables y no como politiqueros burócratas”
Finalmente hemos de sumir el espíritu que nos enseña el Presidente Mao
de ser y actuar “ como la semilla y el pueblo como la tierra ...... donde
quiera que vayamos debemos unirnos con el pueblo hechar raíces y florecer en él”
Para ser buenos comunistas tenemos herramientas, por ahora el Círculo
Marxista-Leninista-Maoísta y para cuidar él círculo hemos de asumir las 6
necesidades: El centralismo democrático, la clandestinidad, la disciplina, la vigilancia, el secreto y
el manejo de la técnica al servicio de la clase.
Nuestra arma invencible, la ideología, con la ideología todos los
milagros son posibles, estemos atentos y vigilantes externa e internamente y
caminemos a la recostitución del Partido.
¡VIVA EL PROLETARIADO INTERNACIONAL!
¡GLORIA AL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!
¡POR EL INCIO DEL
PROCESO DE RECONSTITUCION DEL PARTIDO COMUNISTA DE ARGENTINA¡
Argentina, 6 de enero, 2004
Círculo de Estudio
Marxista-Leninista-Maoísta