¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡No a la "Ley de Calidad"!

¡Por una Educación Pública al Servicio de la Ciencia y la Revolución!


Sumidos en la desenfrenada ofensiva imperialista, el Estado continua su tendencia reaccionaria contra los pueblos y naciones oprimidos, la clase obrera y las masas, como consecuencia del repliegue político general del movimiento obrero y las masas. Así, el Gobierno burgués de turno nos presenta hoy su llamada "ley de Calidad", tratando de justificarla como remedio milagroso al fracaso escolar, la mala convivencia en los centros escolares, el demostrado fracaso de la FP y, según ellos, para paliar las necesidades de la enseñanza pública.

Con las luchas de los 70, en un momento ascendente del torrente rojo del movimiento obrero, se logró que el Estado reconociese e impulsase la educación como una necesidad obligatoria, libre y gratuita para todos los ciudadanos del Estado Español, tal y como está reconocido y escrito en su propia constitución burguesa.

Con los gobiernos del PSOE, todo lo escrito en su constitución comenzó a negarse. La educación sí continuó siendo obligatoria, pero jamás se convirtió en gratuita, pasando de ser una necesidad para las masas obreras a una carga económica más sobre el mermado presupuesto familiar. Los posteriores desarrollos de las leyes sobre educación reconocieron que la educación pública sería laica, reconocimiento que jamás se llevó a la práctica. La baja calidad de la enseñanza, jamás superada en los colegios públicos, unido a las necesidades del mercado laboral y los acuerdos económicos con la Iglesia, comenzó a encauzar a los hijos de los que podían pagar una supuesta mejor calidad de la enseñanza hacia las puertas de los colegios privados, principalmente regentados en su mayoría por instituciones religiosas. Con la "concertación", iniciada con las reformas de los gobiernos del PSOE, se pasó a financiar abiertamente con dineros públicos la enseñanza privada.

La educación, como bien y necesidad social, no es un ente ajeno a la sociedad, a la clase social dominante, a su concepción y a sus necesidades económicas y políticas. Así pues, en la sociedad burguesa actual, los problemas inherentes a la educación tienen que ver con la condición de una clase social dominante que quiebra toda ilusión, que sólo es capaz de fomentar escepticismo, de una clase social dominante que se ha convertido en un cadáver insepulto, que hiede y que ha alcanzado su fase superior y última: el imperialismo.

En consecuencia ¿cuál es la esencia de las nuevas reformas del PP, como gobierno burgués de turno? Transformar definitivamente la educación en una mercancía más, como siempre, sujeta a las necesidades ideológicas, políticas, económicas y sociales de la sociedad burguesa imperialista, pasando a estar reglada por las leyes de mercado y de competitividad que rigen en la actual etapa de la sociedad burguesa, donde la mayoría ahondará en su alienación y se aplicará, por principio, la selección de los mejores, que pasarán a ser puntal y sostén del Estado; a los peores, es decir los que no dispongan de medios económicos, se les reserva la alienación social les segregará hacía las necesidades del mercado laboral y, en última instancia, su única alternativa será la de convertirse en carne de cañón para el ejército profesional y los cuerpos represivos del estado. Como siempre ha sucedido bajo la dictadura burguesa en cualquiera de sus formas, a los hijos de los obreros se les asigna como única oportunidad social la tarea de ser mano de obra barata o carne de cañón para sus fechorías represivas contra el proletariado y las masas o sus aventuras militaristas para saquear las naciones y pueblos oprimidos del mundo.

La nueva "Ley de calidad" se concreta, aún más, en la negación de derechos y conquistas. Así, a la Educación Infantil se le niega todo carácter educativo, permitiendo que pueda quedar en manos de denominan "profesionales", es decir, de empresas privadas que por ende pasarán a estar subvencionadas por el estado, pasando a depender del Ministerio de Trabajo y de Asuntos Sociales, por lo que se niega a la educación infantil todo carácter educativo, quedando reducida a una mera red asistencial que para nada solucionará los problemas de raíz en la educación. Por el contrario, el estado ampliará los conciertos económicos y las subvenciones a los colegios privados, a los que se les exonera de las normas de admisión de alumnos y de participación de la comunidad educativa en la gestión de los centros, que tendrán más libertad para elegir a los "mejores" -entiéndase con mayores medios económicos.

Los itinerarios que pretende aplicar la "Ley de calidad" son un instrumento más de segregación social, distribuyendo a los alumnos por clase social, relegando a la mayoría de los hijos de la clase obrera y los emigrantes a itinerarios basura que les van poniendo barreras en su educación y formación, que crearán centros guetos e impedirán se realice el posible ingreso en la universidad de las capas sociales más oprimidas y explotadas.

La propia Constitución burguesa, en su artículo  27 .5, establece la participación de todos los sectores afectados en la educación. Con la "Ley de calidad", los pequeños cauces de participación de padres y alumnos en la educación, que se permitían pasan a ser suprimidos, reforzando la autoridad del director/a como representante de la Administración en los centros públicos. ¡Además! Verán fortalecida su función represiva como único instrumento de convivencia en los centros escolares, lo que refuerza la concepción jerárquica e impositiva de control en la comunidad educativa y que no es más que la concreción del concepto "Estado Prisión" en que se está convirtiendo la actual forma de dominación burguesa.

Por si todas estas medidas fuesen insuficientes para ejercer más control en todos los centros escolares, en sus diferentes ciclos, algunos de los muy autodenominados "democráticos" gobiernos autonómicos van más allá, al pretender desarrollar normativas para la convivencia extraídas de la estrategia imperialista de enfrentar masas contra masas, proponiendo la creación de un órgano represivo compuesto por los estudiantes más afines al sistema y que bajo las órdenes de la dirección de los Centros, se encargará de ejecutar la represión sobre sus compañeros alumnos. Esta es su alternativa a la violencia social expresada en los centros escolares e institutos: más represión, pero eso si, ejecutada por los alumnos más escogidos para no manchar la imagen "democrática" de los profesores funcionarios del estado.

¿Cuáles son las alternativas que se han manejado desde sindicatos y organizaciones de la denominada izquierda? En su afán fiscalizador de la dictadura burguesa y cabalgando por encima de los intereses de las masas obreras, pretenden encauzar el movimiento estudiantil hacia criterios electoralistas, tratan de convencer al movimiento estudiantil de que ellos, la auto-denominada izquierda, son la única alternativa a todos los males que genera el gobierno y por ende el estado; cuando la realidad es bien distinta, sí son izquierda lo son de la burguesía y para nada representan los intereses de la clase obrera y las masas, sino los intereses del estado burgués, aunque de un modo populista. Así, reafirmándose en su condición de fieles servidores del estado imperialista burgués, continúan con sus engaños y mentiras; por ello, desde el Sindicato de Estudiantes, pasando por el PSOE, IU, etc., todos los partidos, sindicatos y organizaciones institucionales, coinciden en señalar que los problemas de la educación tienen su raíz en el gobierno actual del PP y que con un cambio de gobierno en las urnas todos los problemas de los que hoy adolecen la educación y la sociedad, serán solucionados.

Desde finales de los ochenta venimos señalando que el imperialismo, los reaccionarios y el revisionismo, habían entrado en una ofensiva contrarrevolucionaria general contra el proletariado, las masas y las naciones oprimidas del mundo. El definitivo hundimiento de la URSS, de los países del Este y la completa restauración del capitalismo en China, dieron paso a que el imperialismo yanqui se erigiese en superpotencia hegemónica única y que el proletariado entrase en el repliegue político general. Toda explotación y rapiña desenfrenadas con que hemos finalizado el siglo XX y continúan desenvolviéndose en los inicios del XXI; todo el despotismo imperialista, su política, armamentista, agresiva y guerrerista, tienen su raíz en el imperialismo yanqui y la desorganización del proletariado, las masas y los pueblos y naciones oprimidos por el imperialismo.

En consecuencia, la única alternativa para enfrentar los males y el mundo de horror originados por la sociedad burguesa imperialista, pasa por impulsar el nuevo torrente rojo y la reorganización y reconstitución de las fuerzas del proletariado y las masas asumiendo su base ideológica: hoy el marxismo-leninismo-maoísmo, impulsando la reconstitución del Partido en función del Poder y las organizaciones estudiantiles dirigidas por el proletariado. Por ello proponemos e impulsamos la creación de Consejos de Estudiantes que impulsen la formación, organización y luchas estudiantiles por la defensa de derechos y conquistas y por una educación pública y democrática, subordinada a la ciencia y la revolución.

Otoño, 2002

Comité Permanente

Partido Comunista de España