¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Abajo la Ley Orgánica de Universidad!

 MANIFIESTO Y BASES POR UNA LÍNEA DE CLASE EN LA EDUCACIÓN.

Con una vuelta de tuerca más, esta vez encabezada por la Ministra de Educación y su Ley Orgánica de Universidad, sigue la ofensiva de la contrarrevolución destinada a barrer con todo aquello que pueda servir a la clase obrera y el pueblo para avanzar por una senda de futuro y progreso, hacer la revolución que dé el poder a la clase sobre la que se sustenta el trabajo y única que puede garantizar el futuro y la auténtica democracia para las clases populares, sin opresores ni oprimidos, sin explotadores ni explotados: el proletariado.

Para tener una comprensión cabal de lo que está ocurriendo y qué pretende el Gobierno, hemos de partir del análisis de la situación de la lucha de clases y su aspecto fundamental hoy, es decir, de las relaciones entre el imperialismo y las naciones y pueblos oprimidos, de las relaciones y contradicciones entre potencias imperialistas, teniendo especial atención en la condición del imperialismo yanqui como superpotencia hegemónica única y el papel del Estado Español como estado imperialista, y de la contradicción principal en el Estado Español: burguesía-proletariado.

El imperialismo, fase superior y última del capitalismo, viene desenvolvindose desde hace más de un siglo, pero ha sido desde el advenimiento del imperialismo yanqui como potencia imperialista de primer orden que las mayores infamias, crímenes y maldades han crecido, con escasas excepciones, a fin de imponer su dominio con su política de agresión y rapiña. Por donde ha extendido sus zarpas el imperialismo yanqui los resultados no han sido otros que el aumento de masacres, explotación, opresión, ocupación y anexión de territorios. Desde que tras la II Guerra Mundial interimperialista, que generó más de 50 millones de muertos, el imperialismo yanqui se instaura como gendarme mundial, no ha cejado en exprimir la sangre de los pueblos de las naciones oprimidas y de la clase obrera, de devorar millones en la lucha de clases cotidiana, de atizar y desatar cruentas guerras, agresiones, represión y cárcel, mostrando como único argumento su poderío militar para establecer su hegemonía e instaurar su “nuevo orden mundial”. Ejemplos claros de su negra acción belicista, explotadora y opresora, los encontramos comenzando por la desmembración y ocupación de las colonias del extinto imperio español a finales del siglo XIX, las reiteradas invasiones de Centroamérica, en la invasión de Taiwán en el 49, la guerra de Corea del 50, la agresión e invasión de Vietnam, Laos y Camboya en los años 60, la directa y permanente agresión a Oriente Medio y los pueblos Árabes o utilizando al estado sionista de Israel, desatando su desenfrenada agresión y expansión en Asía, África y América Latina, y oprimiendo, explotando y utilizando al proletariado y al pueblo de su propio país como carne de cañón; en definitiva, extendiendo su acción reaccionaria por todo el orbe para imponer su dominio aplastando revoluciones, instalando bases militares y apuntado contra la revolución proletaria y el sistema socialista.

La fragua e implantación a sangre y fuego de las maquinaciones del imperialismo yanqui con el fin de afianzar y mantener  su hegemonía como superpotencia hegemónica única, ha desatado de nuevo una agresión militar tomando como pretexto la acción de guerra del 11 de septiembre que golpeó su seno y apuntó directamente sus centros económico y militar. Cabalgando por encima de las propias víctimas, los hechos nos demuestran cómo éstas se han convertido en un instrumento más para traficar y lograr sus fines, que no son otros que un nuevo reparto del botín a través de la guerra y que no es sino continuación de la guerra económica imperialista de tan siniestros resultados y que repercutirá sobre la clase, el pueblo y las naciones oprimidas.

A primeros de los sesenta se abre el período de lucha contra la estrategia global contrarrevolucionaria del imperialismo yanqui. Con la restauración del capitalismo en la URSS, la que fuera la primera Dictadura del Proletariado y primer Estado Socialista, se convierte en un estado socialimperialista, desenvolviéndose así el período de lucha contra el imperialismo yanqui y el socialimperialismo ruso, quienes en colusión y pugna, en larga y compleja contienda y persistente acción corrosiva se reparten zonas de influencia y áreas de dominio, desatando guerras y contrarrevoluciones cuyo fin es continuar con la opresión y explotación de pueblos y naciones del mundo. Con la completa bancarrota del revisionismo contemporáneo y el hundimiento del socialimperialismo entre 1988-91, el imperialismo yanqui pasa a organizar su dominio para erigirse en superpotencia hegemónica única, pasando a encabezar la ofensiva contrarrevolucionaria general del imperialismo, desenvolviendo su hegemonía con el poder militar de sus armas atómicas, bacteriológicas y guerra tecnológica, con grandes planes militares, artillan y centran su poderío en la coacción del mundo, desarrollándose a base de chupar la sangre en todo el planeta y ejecutando matanzas como jamás antes ha conocido la historia, apuntando a establecer e instaurar un nuevo orden mundial perdurable, planteando que no podrá haber más desarrollo en la historia que la evolución dentro de su ideología, de su política y su economía, la globalización como modelo último de la sociedad y para ello predican el arrasamiento de la soberanía de las naciones, enseñoreándose como gran gendarme mundial y entrando al siglo XXI como superpotencia hegemónica única, deviniendo enemigo principal de los pueblos del mundo.

¿En qué está consistiendo el botín de la globalización? En los últimos diez años hemos visto la desenfrenada agresión imperialista contra las naciones oprimidas y los derechos y conquistas de la clase y si bien la lucha por el dominio mundial se ha librado, principalmente, a través de la guerra económica, el imperialismo yanqui no ha cejado en descargar siniestros zarpazos guerreristas como forma principal de su acción contrarrevolucionaria, apuntando a demoler lo más posible para conjurar la revolución y el avance de las naciones oprimidas y del pueblo, para imponer su orden imperialista en todo el orbe, desatando agresiones directas y otras bajo bandera de la ONU como la guerra del Golfo en el 91 que pretendió sojuzgar a Irak sin lograrlo, la desmembración de Yugoslavia y el genocidio de sus pueblos, el genocidio de Ruanda y Burundi dentro de la contienda franco–norteamericana por el dominio en África y la continuación de la lucha en Zaire, la brutal y genocida agresión contra Yugoslavia el 99, avalando y actuando conjuntamente con otras potencias imperialistas (el Estado Español entre ellas) para futuros repartos del mundo. Hoy, buscando mantener su hegemonía imperialista mundial única, ha desenvuelto su continuada y siniestra maquinación para desencadenar su desenfrenada agresión imperialista contra las naciones oprimidas, llegando a amenazar al mundo entero con "o están con nosotros o con los terroristas", ensañándose con el pueblo afgano, chantajeándole con exigencias arrogantes e irrazonables levantando la "batalla" contra el llamado terrorismo para combatir la revolución y sojuzgar a las naciones oprimidas, negando el derecho político por excelencia de transformar el orden, pretendiendo desarrollar su "futuro glorioso" a costa de cerrar las puertas al futuro de los pueblos y las clases oprimidas.

Como los hechos de la política mundial confirman, para comprender la situación internacional hay que partir de la base económica del imperialismo, el cual continúa siendo monopolista, parasitario, agonizante y última etapa del capitalismo, que hoy desenvuelve como parte de él la globalización que expande su dominio explotador y opresivo por todo el mundo, como jamás se viera en la historia, en beneficio de Estados Unidos principalmente, quien mediante el Fondo Monetario Mundial, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio, impone a la fuerza la globalización y neoliberalismo por todo el orbe. La globalización implica en esencia la mayor socialización de la producción que somete a cientos de millones de personas al mismo proceso explotador y como contraparte la mayor concentración de la riqueza en menos manos, madurando así la necesidad de transformar la sociedad.

Pero, la Globalización no puede soslayarse de su esencia parasitaria capitalista, así vemos como ha generado su primera gran crisis económica mundial desde 1997, golpeando principalmente al sudeste asiático, Rusia y América Latina. Esto no es más que un ejemplo de otras crisis más graves que el futuro vivirá. La lacra del paro creciente que asola al mundo no es sino producto de la globalización y neoliberalismo. En 1995, el paro en el mundo alcanzó a 120 millones de personas, 71% de las cuales están en las naciones oprimidas, en el propio Grupo de los Siete había 24 millones de desocupados. Un claro ejemplo de los efectos del neoliberalismo y la globalización, lo podemos ver en China, donde a pesar de ser una de las economías más boyantes, esto es a costa de la restauración del capitalismo y la implantación de las medidas neoliberales, las cuales han borrado de un plumazo todos los derechos y conquistas de la clase obrera, ofreciendo a las multinacionales una mano de obra especializada y sumisa a sangre y fuego, han generado de 120 millones de parados a día de hoy y la explotación y exportación de mano de obra barata se ha convertido en un negocio más para el estado capitalista chino y las bandas mafiosas que controlan dicha emigración. En los Estados Unidos, quienes falsamente achacan la crisis al ataque del 11 de septiembre,  las empresas norteamericanas han continuado con los despidos, en lo que va de este año hay casi un millón de parados más y según la empresa Challenger Gray&Christmas durante el mes de julio se produjeron 205.985 despidos, con lo que el total de despidos desde enero suman 983.337 trabajadores más a las largas listas de desempleo.

La insultante concentración de riqueza en menos manos, en las de la oligarquía financiera y sus lacayos, tiene como contraparte el hambre, atraso, infamia y sangre, que aplasta y se ceba sobre las naciones oprimidas, en sus pueblos; el derroche y la opulencia de Nueva York tienen como la otra cara de la moneda el hambre, el dolor, el atraso y la muerte de Irak, Congo, Somalia, Yugoslavia, Ruanda, Burundi, Palestina, Afganistán ...., y esta situación no se podrá acabar mientras exista el imperialismo pues son la esencia sobre la que se sustenta el su sistema. La supuesta luminosidad del imperialismo se sustenta en la creciente pobreza de las naciones oprimidas con la cifra aterradora de más de 1.000 millones de indigentes y 350 millones de pobres, 800 millones de personas en Asia, África y América dependen de las ayudas internacionales para sobrevivir, mientras que por otro lado las 358 personas más ricas del planeta tienen ingresos anuales superiores a los generados en conjunto por más de 2.300 millones de personas de todo el mundo, casi la mitad de la población global. Todo esto muestra que la explotación y opresión imperialista son innecesarias para los pueblos del mundo y se debe seguir combatiendo la hegemonía de Estados Unidos hasta el fin desenvolviendo la lucha anti-imperialista.

El imperialismo yanqui y su “Santa Alianza”, ávidos de explotar sus aparentes victorias, se pavonean desafiantes y amenazantes por el planeta recortando derechos y conquistas, instaurando tribunales militares para los que osen cuestionar su poder. Si antes pregonaron la certeza de haber terminado con el marxismo, con toda oposición revolucionaria organizada del proletariado y los pueblos del mundo en su lucha por la emancipación, hoy lanzan el mensaje al mundo de que todo aquel que ose enfrentarles será aplastado por la fuerza de sus bombas y no encontrará lugar donde esconderse de su ira guerrerista.

¡Pobres ignorantes! ¡Tigres de papel envilecidos! Jamás comprenderán que imperios poderosos han habido a lo largo de la historia, mas todos han sucumbido ante las ansias de emancipación de las clases y los pueblos oprimidos, todos han pasado al igual que estos pasarán.

Esta situación demanda acentuar la respuesta de la clase y el pueblo contra el paro y la explotación creciente generados por la globalización. Respuesta que vemos en las luchas y combates de la clase y el pueblo, como muestran los ejemplos de París en diciembre del 95, Estrasburgo en el 97 y 98, Alemania en el 98, la lucha de los ferroviarios en Rusia y de los mineros en Rumania -auténticas luchas políticas que muestran además que la huelga sigue siendo la escuela forjadora de la clase-, las luchas y los movimientos antiglobalización en las multitudinarias manifestaciones de Seattle en noviembre del 99, Washington en abril 2000, Praga en septiembre del 2000, Davos (Suiza) en enero 2001, Gotenburgo (Suecia) en julio 2001 y en Génova en julio 2001 -donde más de 100.000 manifestantes protestaron contra la globalización y donde la reacción italiana asesinó a un joven manifestante, las luchas protagonizadas por los estudiantes en nuestro país contra la LOU. Así, contra su voluntad, la globalización madura la revolución pues todas estas luchas contra el paro, los movimientos antiglobalización, y la lucha de los estudiantes, muestran los resueltos despertares que, disipando brumas, van signando las olas mayores que los nuevos tiempos han de traer en la perspectiva de la forja del nuevo torrente rojo.

Como señalamos, nos presentan su “Nuevo orden mundial”, como el mejor de los sistemas sociales posibles. La realidad es muy distinta a como tratan de pintarla, su sistema hiede por todos los costados demostrando ser lo que es: un cadáver insepulto que demanda ser enterrado. Es más, a falta de otros recursos arrojan su máscara y tratan de continuar imponiendo con su fuerza autista su ofensiva contrarrevolucionaria general contra el proletariado y los pueblos del mundo. Mas, el viejo topo sigue hozando y el avance de las luchas de los pueblos y naciones oprimidos del mundo, las luchas del proletariado en el propio seno de los países imperialistas enfrentando la “Globalización”, el nuevo impulso tomado en la entronización del maoísmo como mando y guía de la revolución, la reconstitución de Partidos Comunistas y la forja del Nuevo Torrente Rojo, les están haciendo su sueño inconciliable.

Esta situación lleva a plantearnos cómo estón hoy las contradicciones fundamentales en el mundo: 1º) la contradicción principal naciones oprimidas–imperialismo y las contradicciones interimperialistas se agudizarán más aún con el reparto del botín por medio de la guerra; 2º) las contradicciones burguesía–proletariado y capitalismo-socialismo se desenvuelven hoy en el terreno ideológico.

La Revolución Proletaria Mundial como futuro inexorable.

El Presidente Gonzalo, Jefatura del Partido Comunista del Perú y la revolución peruana, luchando tenaz y heroicamente en las condiciones más adversas de aislamiento absoluto y perpetuo, recluido junto con camarada Míriam en el Penal Militar de la Base Naval del Callao, en 1993 en el Gran Balance de 150 años de Revolución Proletaria Mundial, definió el término de su primera, grandiosa e imborrable etapa que nos ha dejado la Base de Unidad Proletaria Mundial: la ideología, el marxismo-leninismo-maoísmo, el programa de las revoluciones democrática, socialista y cultural y la línea política general de cada una con su centro la línea militar que es la guerra popular. Nos señala que el 89-91 la revolución proletaria mundial entró en un repliegue político general estratégico y global, tercer gran repliegue signado por la restauración. Asimismo establece las bases y rumbo de su II etapa mostrando una vez más su condición de gran continuador de Marx, Lenin y del Presidente Mao Tsetung y portaestandarte de la revolución proletaria mundial. Resolviendo los problemas nuevos que la compleja realidad contemporánea plantea y estableciendo la estrategia y la táctica de la revolución proletaria mundial, da rumbo al proletariado y los pueblos del mundo y manteniendo en alto y defendiendo la bandera del marxismo-leninismo-maoísmo aporta decisivamente al desarrollo de una nueva etapa de nuestra ideología.

El proletariado brega en un recodo de la historia, más su marcha a la meta prosigue aunque en medio de dificultades pues la revolución proletaria mundial y el comunismo son inexorables y el desarrollo de la lucha de clases a nivel mundial muestra que el viejo topo sigue hozando y si ya con las últimas luchas se empezó a salir del repliegue hoy, en el combate a la siniestra maquinación del imperialismo yanqui, saldrá del repliegue y se desarrollará la  Nueva Ola de la Revolución Proletaria Mundial en medio de esas luchas que adquirirán nuevas y más desarrolladas formas, impulsaremos nuevamente el movimiento proletario internacional y el movimiento de liberación nacional y esto demanda la dirección de verdaderos Partidos Comunistas marxistas-leninistas-maoístas que pongan el maoísmo como mando y guía de la revolución proletaria mundial, que asuman la guerra popular y la apliquen según el tipo de revolución y según las condiciones específicas, que el Movimiento Comunista Internacional prepare con sentido estratégico la nueva gran ola de la revolución proletaria mundial, por lo que es tarea indispensable de los comunistas en el mundo bregar por la reconstitución del Movimiento Comunista Internacional; que el Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) -un paso en la reagrupación de los auténticos comunistas- cumpla su papel, pudiendo hacerlo sólo guiado por una línea ideológica y política justa y correcta, enarbolando, defendiendo y aplicando en los hechos el maoísmo para imponerlo como mando y guía de la revolución proletaria mundial, desarrollando la lucha de dos líneas, combatiendo siempre el revisionismo y criticando las posiciones hegemonistas y sectarias opuestas a la dirección y línea proletaria en el Movimiento Comunista Internacional.

Los Partidos Comunistas, el MRI, las organizaciones comunistas y revolucionarias y a los pueblos de las naciones oprimidas, han de combatir la siniestra maquinación del imperialismo yanqui y desenvolver la lucha antiimperialista preparando con sentido estratégico en medio de ella la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial.

El movimiento estudiantil, sobre el que se han sustentado el inicio de tantos procesos revolucionarios, ha de examinar los hechos y cuestionarse sobre ellos. ¿No cave una salida revolucionaria en la actualidad? ¿El nuevo orden, del que tanto hablan va a eliminar la contradicción entre el imperialismo y los pueblos oprimidos, las clases y lucha de clases e impedir avance y progreso de la humanidad? Obviamente, ¡No!. Muy al contrario, todas las contradicciones que bajo el sistema imperante estremecen el planeta se agudizan cotidianamente remarcando que la revolución es inexorable y la tendencia principal en el mundo.

Los vivos ejemplos históricos del movimiento estudiantil, fundamentalmente los que han brillado bajo la pujante antorcha del marxismo-leninismo-maoísmo, nos demuestran que sí es posible una salida revolucionaria a la actual situación, que es posible tomar nuestro destino en nuestras propias manos y terminar con este sistema caduco y reaccionario. Este movimiento estudiantil que abrió páginas gloriosas para la historia de los pueblos constituye un ejemplar patrimonio para el proletariado y todos los pueblos oprimidos del mundo.

La lucha por la emancipación de la humanidad se desarrolla con avances y retrocesos, victorias y fracasos, esta es una ley inmutable que el imperialismo y los reaccionarios tratan de negar y utilizar contra la revolución. Las leyes de la historia demuestran y la ideología del proletariado nos señala que:

Planes del Estado imperialista para la universidad.

Continuando con los planes de reforma universitaria iniciados por el franquismo en los años 60, los gobernantes y la LRU que los del PSOE se sacaron de la manga; hoy la nueva ministra de educación pretende dar un nuevo giro a la prensa que niega el derecho incuestionable a la educación. ¿Cuál es su fin? Hacer de la educación un mayor y mejor instrumento de explotación económica, control ideológico y político, instaurado un nuevo mecanismo regulador de las clases sociales que colocará –según su concepto- a cada clase social donde le corresponda y sea necesario para el nuevo desarrollo del Estado imperialista.

El aspecto fundamental de las reformas en la educación ha sido convertir ésta en una mercancía, en un negocio subvencionado por el Estado, entregando la educación bajo los intereses de las grandes empresas y las multinacionales. ¿Cuáles son sus conclusiones y aspiraciones? Perpetuar y ampliar las ganancias del capital financiero principalmente, obtener mayor libertad para explotar a las masas obreras, subordinándolas a sus egoístas intereses y suprimir con la toda manifestación de rebeldía que cuestione la hegemonía del imperialismo, avanzando en la globalización y el neoliberalismo que le permita contender en mejor situación en una nueva contienda por el reparto del mundo, para ello no necesita jóvenes formados sino sumisos e ignorantes soldados profesionales de 80.000 ptas al mes.

Las reiteradas reformas en la educación demuestran que ésta se haya sumida en una profunda crisis, reflejo de un sistema y una clase social caducos y que afecta a toda su estructura y superestructura. La universidad como parte de su sistema no es ajena a este padecimiento. ¿Qué se pude decir de un sistema educativo que genera un fracaso escolar de más de un 70 % en la educación primaria?

La ciencia, la cultura y la democracia son hoy algo ajeno a la educación y más a la universidad. La división entre el trabajo manual e intelectual que genera la sociedad burguesa y que se acrecienta fundamentalmente en la universidad burguesa, es al mismo tiempo la carcoma que la corroe y destruye.

Está demostrado que el desarrollo de la ciencia y la inteligencia por la humanidad, que todo su conocimiento surge de la práctica y mediante la práctica se prueba su validez; pero no de la práctica tal y como la entiende la burguesía que la reduce a absurdos experimentos tendentes a generar la máxima ganancia para las empresas y a la repetición de antiguos experimentos en los laboratorios. El manejo de las leyes del conocimiento científico nos demuestra que la práctica que lo origina es la práctica social, es decir, principalmente, la lucha de clases, la lucha por la producción y la experimentación científica. Por ello hoy la enseñanza en las universidades, al estar cada vez más alejada de la realidad, de las masas, lo está de la ciencia y el conocimiento. Su falta de contenido, limitándose a reproducir, una y otra vez, las viejas e inservibles recetas de la caduca ideología burguesa, hacen de las universidades burguesas no un foro de debate e investigación de las leyes del conocimiento sino un instrumento más de opresión de la juventud y los intelectuales.

Si en el pasado las universidades estatales fueron el instrumento de la gran burguesía para formar a sus dirigentes, ideólogos y técnicos, hoy quieren convertirlas en un apéndice al servicio de las grandes empresas y multinacionales. Aquellas carreras que no sirven directamente al capital financiero están siendo relegadas, considerándolas carreras de segundo orden, son meras productoras de individuos con título para ser utilizados como transmisores de su vieja y caduca ideología entre las masas. El gran capital va prescindiendo de las universidades estatales y únicamente atiende a la creación de nuevas universidades privadas donde la educación es una mera mercancía y forma a sus futuros dirigentes y cuadros.

Con la amenaza del paro y el señuelo de que sólo los mejores accederán a un puesto de trabajo, en las universidades se incita a los estudiantes a emprender la lucha de todos contra todos para ser el número uno; así transforman su caduca institución en un mercado de títulos al mejor postor que se logran a base de inversiones en seminarios, adular a los profesores y de aprenderse los textos de memoria como papagayos.

Con la superespecialización, se ha acabado con la ciencia, creando técnicos que no ven más allá de su cada vez más limitado campo de estudio, careciendo de una visión global de la ciencia y el conocimiento y siendo así absorbidos por la caduca y reaccionaria ideología que propaga el imperialismo yanqui.

Desmembración, corporativización de las organizaciones estudiantiles.

Finalizada la contienda de 1936-39, todas las organizaciones desarrolladas en el movimiento estudiantil fueron organizaciones corporativas impulsadas por la burguesía, la iglesia, etc., con el objetivo de apuntalar el Estado corporativo franquista. En los cincuenta comenzaron a desarrollarse organizaciones estudiantiles impulsadas por el inicio de la lucha contra el imperialismo y el revisionismo contemporáneo y desarrolladas desde la base, principalmente, entre los universitarios de las capitales más grandes. Incapaces de definir y asumir una línea ideológica y política correctas, pasan a ser controladas por el revisionismo y las organizaciones nacionalistas. Sus principios y objetivos no pasaron de ser una formal oposición al franquismo, en ningún momento cuestionaron el carácter de dictadura burguesa del Estado imperialista y la posterior reestructuración de los años 60-70. Asumieron y difundieron la ilusión de la "ruptura democrática" y el cambio sin revolución, descartando todo espíritu revolucionario y, siendo como eran movimientos reformistas, pronto pasaron a ser corporativos y sirvieron para entregar al movimiento estudiantil en manos de la gran burguesía y los presupuestos generales del estado.

Con la aplicación de la LRU, la constitución del consejo universitario y el desarrollo de las elecciones a éste, etc., se culminan los planes de sometimiento y corporativización de la universidad. De esta forma las pocas organizaciones estudiantiles que aún quedan, al integrarse plenamente en el sistema, al depender de los partidos burgueses, socialdemócratas y revisionistas e incluso claramente fascistas y pasar a depender de los presupuestos generales del estado, inician su agonía y descomposición.

Esta es la situación hoy del movimiento estudiantil en la universidad. Situación a la que el revisionismo ha contribuido desmovilizando a estudiantes, manejándolos y convirtiéndolos en votos para la contienda electoral y propugnando luchas corporativas y a menudo reaccionarias que no cuestionan ni la sociedad ni la universidad burguesas. No existe un movimiento estudiantil organizado contrario al Estado imperialista, a su dictadura burguesa, siendo necesario y urgente impulsar su desarrollo desde abajo.

La educación como dominación y segregación social.

El reforzamiento de las divisiones de clases y la selección de quiénes tendrán acceso a la universidad y la posibilidad de ascender de escala social ha entrado en su punto culminante con la LOU.

La clase dominante y el gobierno de turno, como gesto inequívoco de su talante "democrático", en los últimos 15 años fomentaron el acceso a las universidades de sectores de la pequeña-burguesía, profesionales y de la aristocracia obrera. ¿Realmente tenían en mente el abrir las universidades a las masas, tal y cómo predicaban? En absoluto. Su fin no era otro que el atraerse una parte de la juventud, fomentando entre ellos su despolitización, el academicismo, la competencia y el individualismo que los arrastra a la incomprensión del mundo, la angustia, la soledad, la incapacidad de pensar, el escepticismo, etc., para adormecerlos y eliminar así un enemigo potencial para el que no ofrecen otras perspectivas que el paro o el ejército.

Hoy, con el desarrollo de la crisis y los planes de ajuste económico, se ven en la necesidad de afianzar más la selectividad económica. La subida directa de las tasas y el recorte de las becas cierran las puertas de la universidad a las economías menos fuertes. Toda reforma educativa reproduce las relaciones sociales burguesas en la universidad. Tanto tienes, tanto vales, esta es la divisa dominante. La calidad del estudiante dependerá de la mayor o menor fuente de recursos de que disponga.

Con la Ley de Reforma Universitaria y demás ajustes se pretendía satisfacer los planes de futuro del Estado que aspiran a perpetuar el orden imperialista más allá del siglo XXI, la nueva Ley Orgánica de Universidad convierte la educación en una mercancía a la que sólo tendrán acceso aquellos que puedan pagarla.

Con la LOU, también se trata de desmontar toda forma de resistencia y organización de los intelectuales. Con la supresión de la autonomía universitaria y la implantación de la selección del estado y la movilidad de los funcionarios se garantiza la libertad de reubicar a los profesores, suprimir garantías y conquistas laborales, despidos cuando así se requieran y truncar cualquier tipo de organización contraria a los intereses del Estado.

En el contexto polííico, el Estado busca un nuevo marco jurídico a través del cual los profesores verán perder autonomía y marco para poder acceder a las innovaciones. La mayor imposición de controles a través de los organismos educativos, el Estado y la imposición de los exámenes anuales son ejemplos de la perspectiva en que se expresará el mayor control sobre los intelectuales.

Hemos de movilizar a los profesores de primaria, secundaria y universidad, y a los demás intelectuales progresistas para analizar y denunciar los planes del estado imperialista.

La forja del nuevo torrente rojo para la revolución como única solución.

Con la aplicación de la globalización y el neoliberalismo, la situación de las masas en general empeorará con el paso del tiempo, sin una salida que permita encontrar soluciones en el marco de este sistema. Las contradicciones de clase se irán agudizando cada vez más. Nos encontramos en medio de una ofensiva violenta, general y contrarrevolucionaria del estado imperialista contra las masas en general y los estudiantes en particular. El carpetazo que se pretende dar con la nueva ley, ¿es para proteger la universidad? ¿acaso se pretende proteger a los estudiantes de ellos mismos, o de las cada vez mayores incursiones de la policía y grupos fascistas en las facultades? No. Como los hechos vienen demostrando son para controlar más y mejor reprimir a quienes llevamos la ideología del proletariado y la política, a quienes cuestionen y se organicen por una sociedad de futuro.

Los estudiantes, por su contacto con la ciencia, tienen un papel muy importante que jugar en la lucha contra la superestructura política e ideológica de la caduca sociedad imperialista. Para ello han de someter a una profunda crítica, a la luz de la ideología del proletariado, el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, concretado a nuestra realidad en pensamiento guía en desarrollo del Pte. Víctor y la dirección del Partido Comunista de España, todos los conocimientos que han adquirido para despojarlos de toda la basura de la concepción burguesa del mundo y convertirlos en algo útil para el proletariado y las masas en su lucha por la dictadura del proletariado y la revolución socialista, la más alta expresión de democracia popular.

En lo inmediato es urgente crear organizaciones estudiantiles desvinculados de toda política corporativa del Estado, del revisionismo y de la socialdemocracia. Ningún movimiento de masas puede triunfar sobre los enemigos de clase si no se vincula orgánicamente a las luchas de otros sectores del pueblo y esto exige que se impulse la culminación de la reconstitución del partido revolucionario auténtico, del Partido Comunista de España, que oriente al movimiento estudiantil por el camino de la toma del Poder para el proletariado, la destrucción del decadente estado imperialista, su decadente cultura y la construcción de un Nuevo Estado y una Nueva Cultura. Nuevo Estado y Nueva Cultura en que la enseñanza esté realmente ligada a la lucha de clases, pues sólo así ésta será realmente progresista y revolucionaria; pues, el único e inexorable desarrollo posible para la humanidad está en el socialismo y en el comunismo.

Nueva Cultura auténticamente científica, puesto que el proletariado es la única clase consecuentemente revolucionaria y que, por lo tanto, no tiene interés alguno en falsear la ciencia que sala su triunfo inevitable. Nueva Cultura útil, porque servirá las necesidades de las masas y no a la de un puñado de privilegiados.

Nueva Cultura vinculada a la producción, y para ello no se trata únicamente de acercar la universidad a las fábricas y los campos sino también participar en el trabajo manual y así adquirir los conocimientos que las masas nos brindan y que la ciencia burguesa ignora; y ha de surgir de la experimentación científica, no limitada a tal o cual mejora técnica, sino abarcar todos los campos, aunque de ella no se obtengan resultados inmediatos. Nueva enseñanza por la que hemos de luchar y que no es posible en el marco de la sociedad burguesa que a cada paso que da demanda su total destrucción; pues el imperialismo falsea y oculta la ciencia porque sus descubrimientos expresan su condena, y sólo investiga en aquellos campos que le producen beneficios económicos inmediatos. Sólo con la revolución socialista que madura podrá desarrollarse la ciencia, sólo con el socialismo será posible ir sentando las bases para eliminar la contradicción entre trabajo manual e intelectual hasta su desaparición total en el comunismo.

Hacemos un llamamiento a forjar un poderoso movimiento estudiantil y de intelectuales al servicio de las masas, la revolución, la ciencia y el progreso, bajo la dirección del proletariado.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES.

Los Consejos de Estudiantes Populares no son la primera organización que el proletariado y el Partido han impulsado y generado entre los estudiantes, pero sí es la primera organización auténticamente revolucionaria de nuestra época por sus principios, objetivos y tareas que asume.

Los CEP, como todo movimiento de masas, cuenta con unos principios ideológicos y por su carácter auténticamente revolucionario, éstos no pueden ser otros que la todopoderosa ideología del proletariado: el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo.

Los CEP, asumen y se sujetan a la dirección omnímoda del Partido Comunista de España y al pensamiento guía en desarrollo del Pte. Víctor, defendiéndolo y aplicándolo. Esta es la única garantía que permitirá avanzar al movimiento de estudiantes e intelectuales por el camino de la guerra popular y la revolución socialista; uniéndose al nuevo torrente del proletariado y los pueblos del mundo en su senda tortuosa hacía el socialismo y el comunismo.

Los CEP centran sus tareas en su formación ideológica y política y la lucha de clases, reconocen y diferencian la violencia justa y revolucionaria de la injusta y contrarrevolucionaria. Asumen la guerra popular como única gesta emancipadora y liberadora para el proletariado y las masas oprimidas.

Los CEIP se rigen por el centralismo democrático; utilizará todos los medios, tanto legales como ilegales, para difundir sus postulados y se estructura internamente en consejos de facultad, consejos de estudios, etc.

TAREAS FUNDAMENTALES.

En su objetivo de impulsar un poderoso movimiento estudiantil al servicio de la clase obrera, la guerra popular y revolución socialista, sus tareas fundamentales se concretan en:

Luchar por la difusión y entronización en el movimiento estudiantil de la todo poderosa ideología del proletariado: el marxismo-leninismo-maoísmo, y el pensamiento guía en desarrollo, como único garante y mando y guía de la revolución socialista en el Estado Español, combatiendo el revisionismo y la caduca ideología imperialista en la cultura y la sociedad.

Recoger las reivindicaciones del movimiento estudiantil, organizando su creciente lucha, y defendiéndolas con razón, ventaja y límite en función de una cultura proletaria y la revolución socialista.

Asumir los llamados de, La lucha del proletariado y los pueblos del mundo es nuestra lucha, Yanquis fuera y “Conjurar la ofensiva belicista contrarrevolucionaria general del imperialismo; difundiendo entre el movimiento estudiantil los grandes hitos del movimiento estudiantil, enarbolando defendiendo y aplicando sus avances y logros.

Combatir las lacras de la universidad burguesa, como la contradicción  entre el trabajo manual y el trabajo intelectual, luchando por una universidad científica y de masas, participativa y al servicio de la revolución la ciencia y el progreso.

Combatir las falsas ilusiones burguesas del título como diferenciación clasista y fin único  de toda carrera universitaria, llevando la política y los problemas del proletariado y las masas a los estudiantes, impulsando el apoyo y solidaridad con el proletariado y el resto de las clases revolucionarias.

Impulsar la lucha contra la superestructura ideológica y política de la vieja y caduca universidad burguesa sometiendo a una dura crítica todos los conocimientos impartidos por la burguesía y el imperialismo; luchar por una auténtica autonomía universitaria ligada únicamente a las masas, la ciencia y el progreso.

Contra la universidad tecnócrata, elitista y al servicio del imperialismo. Por una universidad pública, abierta a las masas y al servicio de éstas, auténticamente democrática y sin sujeción alguna a los intereses del imperialismo, llevando la universidad al proletariado y las masas y éstos a la universidad.

 

¡POR UNA LINEA DE CLASE MAXISTA-LENINISTA-MAOÍSTA EN EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL!

¡IMPULSAR LA RECONSTITUCIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA, ORGANIZAR EL NUEVO TORRENTE ROJO!

¡POR UN PODEROSO MOVIMIENTO ESTUDIANTIL AL SERVICIO DEL PUEBLO!

¡POR UNA UNIVERSIDAD DEMOCRÁTICA, CIENTÍFICA Y POPULAR!

¡CONTRA LOS PLANES DEL ESTADO PARA LA EDUCACIÓN!

 

Comité Central

Partido Comunista de España

Otoño de 2001.