¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡VIVA EL 1º DE MAYO!

Sin Partido Comunista, Nada Lograremos, Todo Perderemos

¡¡Por el Pan, el Trabajo, la Salud y la Libertad!!

En este 1º de Mayo, saludamos al proletariado y a los pueblos del Mundo, reafirmando nuestro compromiso incuestionable en seguir luchando por la reconstitución del Partido Comunista de España, para servir al proletariado y a las masas oprimidas del Estado Español, e integrarnos en la gran marea roja del proletariado internacional, que aplastará al imperialismo y a todos los reaccionarios.

Enarbolando, defendiendo y aplicando el Marxismo-Leninismo-Maoísmo a nuestras condiciones concretas, reiteramos nuestro espíritu internacionalista proletario y saludamos a los Partidos Comunistas del Mundo Marxistas-Leninistas-Maoístas, especialmente al Partido Comunista del Perú y al, por siempre, gran forjador de comunistas, el Pte. Gonzalo.

Desenvolviendo sus guerras de baja y media intensidad, el sistema imperialista dominante Mundial avanza hacia la configuración de la nueva bipolaridad. USA-China es hoy la nueva bipolaridad en la que se desenvuelve el Mundo.

La superpotencia imperialista yanqui, fiel a su innegable naturaleza, continúa mostrándose como la principal causa de guerras, agresiones, opresión, explotación y sufrimiento del proletariado, de las masas, naciones y pueblos oprimidos del Mundo. Así, tras configurar sus dos principales frentes militares, sigue afinando sus alianzas geopolíticas estratégicas enfocadas a mantener sus áreas de influencia, desatar nuevas agresiones contra los pueblos y naciones que pugnan por sacudirse el yugo de su opresión y desatar nuevos ataques contra los pueblos y naciones que se hayan alejados de su influencia.

Así, entre los pueblos y naciones árabes, establece sus alianzas con los regímenes y sectores más reaccionarios ligados al fundamentalismo religioso. En África, convertida en el basurero de los llamados países desarrollados, sigue la contienda entre los países imperialistas por el control de sus recursos, que ha sembrado el continente de hambre y destrucción crónica. En Europa, conjuntamente con la Unión Europea, desatan los viejos fantasmas de las organizaciones fascistas, xenófobas y racistas, para expandirse hacia el Este, hacia las zonas de influencia de lo fue que la otrora superpotencia imperialista, Rusia.

Aunque China aún no ha alcanzado la condición de superpotencia imperialista, es un hecho objetivo que su propio desarrollo apunta a convertirse en tal. La consolidación de las alianzas estratégicas establecidas con Rusia y la India, afianzan su condición y desarrollo como superpotencia imperialista.

La crisis económica actual nos muestra la naturaleza económica del imperialismo, de una economía cuya base fundamental es la máxima ganancia con el mínimo coste, en la que lejos de alcanzarse una recuperación equilibrada y sostenible, sigue presente el fantasma de una nueva caída y recesión.

A pesar de las palabras motivadoras de los gobiernos europeos, la realidad es que en la conocida como eurozona continúa la recesión, particularmente en su periferia. Es un hecho que el impulso del crecimiento en USA, trata de buscar y ampliar nuevos cauces para continuar con el desarrollo de su economía. Para ello, en la reciente Cumbre del Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP), y a pesar de la colusión y pugna de las relaciones entre USA y la Unión Europea, se han propuesto dar una nueva vuelta de tuerca en el nuevo proceso de acumulación originaria a favor del capital financiero y las grandes multinacionales.

Las medidas tomadas, tienen el fin de implementar una mayor degradación y eliminación, de las normas y regulaciones de los mercados internacionales, eliminación de conquistas sociales, laborales, alimentarias, en la educación, medioambientales, sanitarias y energéticas, imponiendo políticas de recorte y austeridad, que acrecientan el ya gran sufrimiento que padecen el proletariado y las masas.

La pérdida del dinamismo económico de las economía de China y el resto de Asía, ya no es una evidencia, sino una realidad mostrada por las caídas de entre dos y tres puntos porcentuales en su crecimiento y las dificultades en desarrollar sus mercados internos.

Los riesgos geopolíticos, ya no afectan únicamente al Medio Oriente y África, si no que se hayan a las puertas de Europa, con el grave riesgo de enfrentamiento armado en Ucrania.

Frente a la situación Mundial actual en la que se desenvuelven las contradicciones entre el imperialismo y los pueblos y naciones oprimidos, como principal; entre el sistema imperialista Mundial dominante y el proletariado. ¿Cuál es la posición de oportunistas y revisionista de todo pelaje?

Para esa llamada izquierda, que no crece ni en número ni en calidad, y sí en grupitos y membretes, para ellos, no hay un problema de clases y de lucha de clases, su preocupación fundamental es la de defender el sistema político imperante, defender la “democracia”, independientemente de la clase social que ostente el Poder. Así, nos dicen que, “el recorte generalizado de los derechos fundamentales de la población y el poder de influencia sin precedentes de las grandes corporaciones”, supone “un choque frontal con la democracia”. Que, “la mayor privatización de los servicios públicos y la liberalización de los servicios financieros,” “impedirá a la administración regular el sector financiero, establecer impuestos y tasas a bancos y transacciones financieras o establecer un control de los capitales.”

Frente a la situación que describen el oportunismo y el revisionismo, ¿qué es lo que proponen estos partidos y organizaciones autodenominados de “izquierdas”?

En lugar de organizar al proletariado y a las masas para expropiar al capital financiero, sus multinacionales y fábricas, su propuesta no pasa de sustituir el capitalismo financiero salvaje que hoy domina, por otro capitalismo “más humano”. Nos dicen que la alternativa es la “de desembocar en un modelo basado en más democracia, cooperación, participación ciudadana, derechos humanos, justicia social, igualdad y sostenibilidad.” Pero, por más amplitud de derechos sociales que se consigan:

¿La historia no ha demostrado fehacientemente que el desarrollo natural de las democracias burguesas es la restricción y negación de todos los derechos sociales?

Sus únicas alternativas están ligadas, obviamente, no a ir cuestionando la pervivencia del capitalismo y su sistema económico, sino a su propia pervivencia; huyen, como es de esperar, de la única tarea posible que han de enfrentar y desarrollar el proletariado y las masas: la de dotarse de su Partido Comunista que organice y forje al proletariado y las masas oprimidas del Mundo en función de la revolución proletaria, la guerra popular especificada a cada situación concreta, la conquista del Poder y el inicio de la construcción socialista.

En el Mundo y en el momento actual, hay situación revolucionaria, atizada en los últimos años por la crisis económica, con las diferencias, grados y especificaciones que puedan darse en las diversas regiones o países. La lucha armada en la India bajo la dirección del Partido Comunista, las guerras antiimperialistas como la de Afganistán, la agresión armada imperialista en Siria, las intervenciones militares en África Central, la desmembración de Ucrania como consecuencia del avance hacia el Este de la UE y USA, las grandes movilizaciones del proletariado y las masas por el Mundo y las contiendas interburguesas por el poder en el mundo árabe, son ejemplos vivos de la situación revolucionaria en desarrollo desigual que vivimos.

Pero, esta situación revolucionaria en desarrollo desigual, no basta para que las luchas y movilizaciones, que hoy se dan por el Mundo, desemboquen en crisis revolucionaria y en revolución proletaria, para ello son necesarios Partidos Comunistas sustentados en el Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Tarea en la que hemos de centrarnos y redoblar esfuerzos.

En lo que concierne específicamente a la Unión Europa, las grandes movilizaciones del proletariado y las masas contra las consecuencias de la actual crisis económica general, entre las que hemos de resaltar las grandes luchas del proletariado y las masas en Grecia y en el Estado Español. Vemos, también, el resurgir del neofascismo xenófobo y racista, con el fin de desviar a las masas hacía el camino de la gran burguesía. Súmese las ejemplares luchas de los estudiantes chilenos por la educación, así como las similares de colombianos, argentinos, etc. Finalmente, tengamos en cuenta, la gran lucha que se desenvuelve contra la concentración de la propiedad de la tierra, por el agua y contra la minería en América Latina.

En el Estado Español, y ante una situación que se agrava cada día para el proletariado y las masas, el Gobierno de turno, las fuerzas de la llamada izquierda y los sindicatos, se esfuerzan únicamente en utilizar eufemismos con el fin de enmascarar la continua negación y recorte de los derechos sociales.

¿Qué hemos de entender, cuándo el Gobierno -representante de turno de la gran burguesía financiera, monopolista y parasitaria- nos habla de que lo prioritario es “reducir el déficit”? La machacona realidad diaria nos muestra que continuarán recortando las conquistas sociales que aún quedan.

¿Qué hemos de entender, cuándo el Gobierno nos dice que es necesario lograr mayores cotas de “productividad”? Nos quiere decir que su única alternativa económica es el aumento de la explotación y reducción salarial, para aumentar el beneficio de los grandes banqueros parasitarios, los monopolistas y demás empresarios.

¿Qué nos quieren decir cuando nos hablan de lograr “mayor flexibilidad”? Nos están diciendo que el trabajo ya no es un derecho, que el desempleo estructural seguirá persistiendo. Que en la “Nueva cultura del empleo”, de la que nos hablan, seguirá dominando el miedo a perder el trabajo, persistirá la precariedad y no habrá esperanza de encontrar un medio lícito para poder subsistir.

Así, el recorte de las pensiones, el creciente aumento de la edad de jubilación, el 27% de paro, el más de millón y medio de personas que tienen que acudir a los comedores de caridad para tener al menos una comida al día, los recortes, la privatización de la sanidad negando el derecho a la salud, los recortes y privatización en la educación, etc., son las únicas políticas de un Estado, de su Gobierno y de la dictadura ejercida por una clase social parasitaria dominante. Nada pueden esperar el proletariado y las masas de esta sociedad.

Consciente el Gobierno de turno al servicio del Estado y del capital financiero que ejerce su dictadura de clase, de que el agravamiento del paro y la pobreza, genera y atiza la creciente protesta social, se apresta a criminalizar las luchas y movilizaciones sociales con la nueva Ley de Seguridad Ciudadana. Esta nueva ley tiene como objetivo tratar de inducir el miedo entre las masas obreras y frenar los progresivos ejemplos de movilización, lucha y organización que cuestione la actual forma de dictadura burguesa.

Mientras la corrupción imperante ha generado a las arcas del Estado un coste de 40.000 millones de €, con 1700 causas judiciales y 500 imputados, únicamente han dado con sus huesos en la cárcel una veintena de corruptos. Obviamente, la corrupción reinante tiene su única raíz en el sistema económico dominante y, mientras persista y no sustituyamos el sistema económico basado en la máxima ganancia, por el sistema económico basado en la necesidad, la corrupción y los corruptos seguirán campando a sus anchas.

Nadie, en este Mundo, nace sabiendo resistir y revelarse frente a las arbitrariedades y agresiones del capital financiero dominante, todos hemos de aprender a hacerlo. Tenemos la firme seguridad de que el proletariado combatiente, aprende y aprenderá día a día, sacando lecciones de su lucha.

Así, extrayendo lecciones, hemos de ver a dónde nos han llevado las aventuras -porque en eso han quedado en realidad- guiadas por principios y objetivos no proletarios: a extravíos, episodios y derrotas, que han desembocado en los diversos callejones sin salida por los que viene atravesando la clase obrera en el Estado Español.

Desvaríos, como los que, de una forma u otra, anteponen la cuestión nacional a la revolución socialista y que, en realidad, no se han manifestado más que como una forma específica de situar a la clase obrera como peón en la defensa de los intereses de la burguesía media, la pequeña burguesía y la aristocracia obrera, en otra forma más de oponerse a la Revolución Socialista, a la Dictadura del Proletariado y al inicio de la construcción del Socialismo.

A todos estos nacionalistas, hemos de decirles que, por más radicales que traten de mostrarse, por más que traten de “nacionalizar” y dividir al proletariado del Estado Español, se vistan con pieles de cordero, se afiancen a su memoria selectiva o flaqueen en la misma, no podrán seguir engañando por mucho tiempo a la clase obrera y las masas. El proletariado guarda en su memoria las agresiones -incluso armadas- sufridas a manos de los nacionalistas, de los seguidores de Sabino Arana por las calles de Bilbao; guarda en su memoria las posiciones claudicantes -parejas a las de los sindicatos amarillos- de los sindicatos nacionalistas; guarda en su memoria las posiciones de los radicales catalanes al servicio de la patronal.

El concepto nacional que enarbolan, que dicen se pierde en la “menoría de los tiempos”, no es alternativa para el proletariado y las masas. Los comunistas no nos guardamos nada en la chistera. Así, les decimos que, como representantes de las clases sociales intermedias, tienen únicamente dos alternativas: o desaparecer traumáticamente en la sociedad burguesa imperante actual, o proletarizarse y desaparecer sin trauma en la futura sociedad socialista.

Lenin estableció la base objetiva para que la revolución pueda concretarse. Y ese principio sigue plenamente vigente y de él partimos. Así, nos dice que “para la revolución no basta con que las masas explotadas y oprimidas tengan conciencia de la imposibilidad de seguir viviendo como viven y exijan cambios; para la revolución es necesario que los explotadores no puedan seguir viviendo y gobernando como viven y gobiernan. Sólo cuando los ‘de abajo’ no quieren y los ‘de arriba’ no pueden seguir viviendo a la antigua, sólo entonces puede triunfar la revolución”.

Todo proceso revolucionario en la historia de la humanidad ha demandado de esa base objetiva. Mas aparte de la base objetiva, de la situación revolucionaria; para realmente dirigir y llevar a cavo la revolución se necesita, principalmente de un Partido. En el caso de la revolución proletaria, lo indispensable es la existencia de un Partido Comunista capaz de organizar, forjar y dirigir el proceso. Esa es la cuestión principal, lo indispensable, con lo que aún no contamos en el Estado Español, es por ello que, a pesar de que la situación continúa agravándose para el proletariado y las masas, que las movilizaciones siguen creciendo, no desembocan más que movilizaciones espontáneas y la revolución no se concreta. El Partido Comunista es la parte subjetiva y principal para que la revolución se realice.

Una cuestión muy distinta, pero que algunos podrían ligar a lo anteriormente dicho sobre la concreción de la revolución, es lo referente al tan cacareado “fracaso del socialismo” que se empeñan en pregonar los revisionistas, los oportunistas los renegados, los burgueses y sus sirvientes. La cuestión es, como bien sabemos los comunistas: Sin Partido Comunista todo lo logrado se perderá y nada se logrará, no será posible la revolución socialista y nada tendrán la clase obrera y las masas.

La historia ha demostrado la imperiosa necesidad de un fuerte Partido Comunista que una bajo la roja bandera de la hoz y el martillo a toda la clase obrera del Estado; firmemente asido a los principios ideológicos de la clase, al Marxismo-Leninismo-Maoísmo; un solo Partido con una única, firme y clara posición de clase, puesto que, la clase obrera de todo el Estado, como clase principal, es la única que puede dirigir y enfrentar al fuerte Estado Español, en la lucha por la única y posible revolución hoy pendiente: la Revolución Socialista; Revolución Socialista que se logrará a través de la aplicación de la estrategia militar del proletariado.

Ante la continuada negación de los derechos y conquistas fundamentales, nos corresponde únicamente la organización y forja de los instrumentos necesarios para defenderlos y luchar, principalmente el Partido Comunista de España, único instrumento de organización y lucha que enarbola los derechos de la clase obrera y las masas populares, derechos que la clase organizada defiende, día a día, con su lucha por el derecho a la salud y la vida; el derecho a la educación, la cultura y el desarrollo de la persona al servicio de la sociedad; el derecho al trabajo y el bienestar social; los derechos políticos y, principalmente, el supremo derecho a conquistar el PODER y ejercerlo en función de transformar este viejo orden opresor y explotador y construir un nuevo Estado y una nueva Sociedad para el proletariado y las masas.

Mayo 2014

Comité Permanente

Partido Comunista de España