En este Primero de mayo, con nuestro más profundo júbilo comunista y optimismo inagotable de clase, cerrando filas en torno, al marxismo-leninismo-maoísmo, a nuestra jefatura y al internacionalismo proletario, saludamos al proletariado internacional, al proletariado y las masas del Estado Español, y a los pueblos y naciones oprimidos del mundo; a las justas luchas que el proletariado, las masas y las naciones y pueblos oprimidos vienen librando contra la explotación, opresión y el imperialismo, dentro del repliegue político general de la revolución proletaria mundial que se abre e ilumina las más altas cumbres por lograr.
Como camaradas, como internacionalistas, que enarbolamos defendemos y aplicamos una misma ideología, una lucha común y una meta común, fraternalmente saludamos al Partido Comunista del Perú, al Presidente Gonzalo, la Dirección Central y la Línea proletaria marxista-leninista-maoísta, pensamiento gonzalo; muy especialmente saludamos las luchas políticas que han desarrollado en los dos últimos años el Presidente Gonzalo, la camarada Miriam, los prisioneros políticos y prisioneros de guerra en todo el Perú y les expresamos nuestro más firme y resuelto apoyo por contribuir al desarrollo de la cuarta etapa del PCP, a la reagrupación de los comunistas y por ser sus demandas justas y enmarcadas dentro de la lucha por la solución política a los problemas derivados de la guerra interna, que es una necesidad histórica insoslayable para la clase, el pueblo y la sociedad peruana en su conjunto.
Saludamos con alegría y júbilo la decisión del Presidente Gonzalo de marchar y avanzar a la segunda reconstitución del glorioso Partido Comunista del Perú; proceso convertido en importante aportación de validez universal del pensamiento gonzalo. Es la política general que hoy guía a nuestro Partido hermano y tenemos la seguridad de que como lo hizo exitosamente con la primera, concretará esta segunda.
Así mismo, hacemos extensivo nuestro camaraderil saludo al Partido Comunista de Colombia Maoísta y al camarada Saúl Tapia, quien sabiamente encabeza la línea roja proletaria al seno de la clase y nuestro pueblo hermano colombiano y brega por transformar la guerra revolucionaria que vive Colombia en guerra popular por la conquista del Poder para el Partido, la clase y las masas como parte integrante de la revolución proletaria mundial.
Saludamos al Partido Comunista de México, marxista-leninista-maoísta, en reconstitución, que en dura y tenaz lucha desarrollada por la Unión Comunista Revolucionaria ha retomado el camino iniciado en 1919 asumiendo los desarrollos de la ideología y los aportes de la línea roja proletaria mejicana en sus más de ochenta años de historia.
El 13 de febrero de 1996, se inició un nuevo capítulo en la historia del Nepal. Bajo la dirección del Partido Comunista de Nepal (Maoísta), miles de hombres y mujeres, aplicando los principios del marxismo-leninismo-maoísmo y la estrategia militar del proletariado a la situación concreta de la lucha de clases del Nepal, iniciaron la guerra popular a fin de barrer el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático de la faz del país. Tras más de seis años de guerra popular victoriosa y ante la nueva ofensiva del Ejército Popular de Liberación, incapaz de frenar el impulso de la revolución, la clase reaccionaria de Nepal ha autorizado la intervención de los más de 50.000 efectivos del ejército y ha impuesto un estado draconiano de represión en todo el país violando los escasos y más elementales derechos demo-liberales de que gozaba el pueblo.
Tras el misterioso asesinato del anterior rey y su familia, el nuevo rey se ha plegado más a los intereses del imperialismo y ha declarado organización terrorista al Partido Comunista de Nepal. El imperialismo presuroso prepara una mayor intervención en los asuntos de Nepal dentro de su estrategia contra los pueblos en su denominada guerra contra el terrorismo y ha señalado que: EE.UU. va a luchar contra el terrorismo allí donde se encuentre. La India, que tiene fuertes y tradicionales intereses económicos y políticos, y los Estados Unidos, están preparando ayudas en armas y dinero para solucionar la situación social del país; en el fondo a lo que se aprestan es a combatir la Guerra Popular y perpetrar más genocidios contra el pueblo, pues como la historia nos muestra y hemos de recordar, cuando el imperialismo y las clases reaccionarias hablan de solucionar la situación del país, esta solución viene acompañada de un mayor empobrecimiento del pueblo y genocidios y matanzas que tienen como fin descabezar y aplastar las luchas populares. Se ha clausurado el derecho a informar, la única información posible son los partes de guerra del gobierno, se está produciendo el arresto de periodistas independientes por el solo hecho de citar en sus artículos a dirigentes del Partido Comunista del Nepal (Maoísta), todo simpatizante comunista será condenado a cadena perpetua y los asesinatos indiscriminados de campesinos se han convertido la receta para solucionar los problemas del país, demostrando una vez más que son expertos en cebarse con las masas desarmadas.
En el Nepal, hoy el centro de la tormenta es la revolución y en este proceso de guerra popular victoriosa ha generado el Pensamiento guía de la revolución" como consecuencia de la aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo. De esta forma se cumple la ley de que las grandes crisis objetivas en el mundo han generado grandes revoluciones y éstas grandes líderes. Así, en las cumbres del Nepal se está consolidando el poder popular, organizando a las amplias masas populares la defensa de lo conquistado a sangre y fuego y ello ha llevado a la conformación del Consejo Popular Revolucionario Unidos presidido por el camarada Baburam Bhattarai. Desde las más altas cumbres de la Tierra, las rojas banderas del proletariado brillan con todo su esplendor e iluminan la brillante perspectiva del camino a seguir por el proletariado y los países y pueblos oprimidos por el imperialismo. Saludamos desde aquí a nuestros camaradas del Nepal y glorificamos sus victorias, que son las nuestras.
Saludamos al Movimiento Comunista Internacional, y dentro de éste al Movimiento Revolucionario Internacionalista, reiterando nuestro compromiso en desarrollar una correcta lucha de dos líneas para dotarlo de una correcta línea marxista-leninista-maoísta y una dirección roja proletaria en la perspectiva de la reconstitución de la Internacional Comunista.
Finalmente, especialmente expresamos nuestro apoyo a las justas luchas del pueblo palestino en su resistencia contra el sionismo genocida del estado pro imperialista de Israel; las luchas del pueblo argentino en su resistencia contra el estado pro-imperialista; la resistencia de los presos políticos de Turquía contra el genocidio en las cárceles.
Línea Internacional.
Como partido proletario de nuevo tipo, como Partido Comunista, nos sujetamos a los principios irrenunciables del materialismo dialéctico, del materialismo histórico, del socialismo científico y del internacionalismo proletario, la revolución proletaria en el Estado Español, única y posible revolución en perspectiva, es parte integrante e inseparable de la revolución proletaria mundial, a la cual sirve hoy mediante la reconstitución del Partido Comunista para con la aplicación de la estrategia militar del proletariado, la Guerra Popular, a las condiciones concretas de la lucha de clases y el carácter socialista de la revolución, tomar el Poder para el Partido y la clase obrera, implantar la Dictadura del Proletariado, construir la sociedad socialista sustentada en los Consejos Obreros y, a través de las necesarias Revoluciones Culturales Proletarias, forjar en el fragor de la lucha de clases el avance a nuestra meta final: el Comunismo, al cual arribará el proletariado en su conjunto. Por lo tanto, la revolución socialista en el Estado Español se desenvuelve en el contexto de las mareas de la lucha de clases a nivel internacional.
Como fuera fundamentado por Lenin, la caracterización de la sociedad contemporánea sigue emanando de las relaciones económicas del imperialismo, las cuales constituyen la base sobre las que se sustenta la situación internacional hoy. Si a lo largo de todo el siglo XX se fue concretando y definiendo la nueva fase del capitalismo, como su fase superior y última, plasmando que el rasgo distintivo del imperialismo consiste en que actualmente, como podemos ver, el mundo se halla dividido por un lado en un gran número de pueblos oprimidos y por otro en un número de países opresores, que disponen de riquezas y un gran número de fuerzas militares. En los albores del siglo XXI, esta verdad sigue siendo incuestionable, manifestándose como únicos cambios y desarrollos, el que una superpotencia única, el imperialismo yanqui, emerge como superpotencia hegemónica dominante, globalizando la opresión y explotación de los pueblos, las naciones y las clases oprimidas y acelerando el proceso de proletarización y polarización mundial. Nuestro Partido se sujeta a estos principios incuestionables; así, a la hora de enjuiciar la presente situación mundial no podemos partir de la contradicción fundamental del capitalismo, sino de las contradicciones, sobre todo principal, de su fase superior y última, el imperialismo.
A pesar de que las tornas hoy han cambiado, de que hemos perdido lo logrado, de que hemos pasado, dentro de la Nueva Época, de la ofensiva estratégica a la defensiva estratégica, asumiendo y comprendiendo que las situaciones son cambiantes y de que el viento del oeste ha pasado a prevalecer sobre el del este, las tesis del Pte. Mao sobre el imperialismo siguen siendo totalmente válidas mientras perviva el imperialismo. Así, nos enseña:
Todos los reaccionarios son tigres de papel. Parecen terribles, pero en realidad no son tan poderosos. Visto en perspectiva, no son los reaccionarios sino el pueblo quien es realmente poderoso.
Si los grupos del capital monopolista de los EE.UU. se obstinan en llevar adelante su política de agresión y guerra, llegará inevitablemente el día en que sean ahorcados por los pueblos del mundo. Igual suerte correrán los cómplices de los EE.UU.
Así como en el mundo no hay nada sin doble naturaleza (ésta es la ley de la unidad de los contrarios), también el imperialismo y todos los reaccionarios tienen un doble carácter: son a la vez tigres auténticos y tigres de papel.
.... para destruir la dominación del imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático el pueblo chino necesitó más de cien años y perdió decenas de millones de vidas antes de lograr la victoria en 1949. ¡Miren! ¿No eran tigres vivos, tigres de hierro, tigres auténticos? Sin embargo, al final se transformaron en tigres de papel, tigres muertos, tigres de requesón de soya. Estos son hechos históricos. ¿No ha visto u oído contar la gente tales hechos? ¡En verdad ha habido millares y decenas de millares de ellos! ¡Millares y decenas de millares! Por lo tanto, el imperialismo y todos los reaccionarios, mirados en su esencia, en perspectiva, desde el punto de vista estratégico, deben ser considerados como lo que son: tigres de papel. En esto se base nuestro concepto estratégico.
Por otra parte, también son tigres vivos, tigres de hierro, tigres auténticos, que devoran a la gente. En esto se base nuestro concepto táctico.
He dicho que todos los reaccionarios, tenidos por fuertes, no son más que tigres de papel. La razón es que viven divorciados del pueblo. ¡Miren! ¿No era Hitler un tigre de papel? ¿No fue acaso derribado? También dije que el zar de Rusia, el emperador de China y el imperialismo japonés fueron todos tigres de papel. Como saben ustedes, todos ellos han sido derribados. El imperialismo norteamericano no ha sido derribado aún y tiene la bomba atómica. Estoy seguro de que asimismo será derribado. También es un tigre de papel.
Levantar una piedra para dejarla caer sobre los propios pies es un dicho con que los chinos describimos el comportamiento de ciertos estúpidos. Los reaccionarios de todos los países pertenecen a esta especie de estúpidos. En fin de cuentas, sus persecuciones contra el pueblo revolucionario no sirven sino para ampliar e intensificar aún más las revoluciones populares.
¿Acaso las persecuciones del zar de Rusia y Chiang Kai-shek contra los pueblos revolucionarios no cumplieron precisamente esta función propulsora en las grandes revoluciones rusa y china?
Los EE.UU. han establecido, a lo largo del mundo, centenares de bases militares en un gran número de países. El territorio chino de Taiwán, el Líbano y todas las bases militares de los EE.UU. en territorios extranjeros son como dogales echados al cuello del imperialismo norteamericano. Son los mismos norteamericanos, y nadie más, quienes fabricaron esos dogales, se los echaron al cuello y entregaron los extremos de las sogas al pueblo chino, a los pueblos árabes y a los demás pueblos del mundo, que aman la paz y se oponen a la agresión. Mientras más tiempo permanezcan en esos lugares los agresores norteamericanos, más irán apretándose los dogales en torno a su cuello.
El imperialismo no vivirá mucho porque perpetra toda clase de infamias. Sostiene con obstinación a los reaccionarios de los distintos países, hostiles a los pueblos. Ocupa por la fuerza muchas colonias, semicolonias y bases militares. Amenaza la paz con una guerra atómica. De esta manera, forzada por el imperialismo, más del 90 por ciento de la población mundial se está alzando o se alzará en masa a la lucha contra él. Pero el imperialismo aún está vivo; todavía hace y deshace en Asia, África y América Latina. En el mundo occidental, los imperialistas siguen oprimiendo a las masas populares de sus propios países. Esta situación ha de cambiar. Es tarea de los pueblos del mundo entero poner término a la agresión y opresión que realiza el imperialismo, principalmente el imperialismo norteamericano.
Con su despótica actuación en todas partes, el imperialismo norteamericano se ha convertido en el enemigo de los pueblos del mundo y se ha aislado cada vez más. Nadie que se niegue a ser esclavo se dejará atemorizar por las bombas atómicas y de hidrógeno en manos de los imperialistas norteamericanos. La marejada de indignación de los pueblos del mundo entero contra los agresores norteamericanos es irresistible. La lucha de los pueblos del mundo contra el imperialismo norteamericano y sus lacayos logrará indefectiblemente victorias aún mayores.
Los comunistas no somos guerreristas, somos conscientes de que hacemos la guerra para destruir la guerra, para a través de la guerra establecer la paz perdurable; por ello somos los únicos que luchamos por la paz, a diferencia de los imperialistas y social imperialistas que mientras más hablan de paz, más afilan sus sables y más guerras desatan, siendo ellos la causa principal de las guerras.
Los comunistas, guiados por nuestra ideología científica, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, nos reafirmamos en la violencia revolucionaria como ley universal para tomar el poder, en que sólo con la violencia revolucionaria se sustituye el poder de una clase por el de otra. Las revoluciones de nueva democracia hemos de llevarlas a cabo con violencia revolucionaria, las revoluciones socialistas sólo pueden hacerse realidad con violencia revolucionaria y, de la misma forma, ante las restauraciones sólo con violencia revolucionaria podremos mantener o recuperar el poder y continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado con violencia revolucionaria mediante revoluciones culturales proletarias, y al comunismo sólo llegaremos mediante la violencia revolucionaria, puesto que mientras exista un lugar en la Tierra donde haya clases y explotación del hombre por el hombre, únicamente con la violencia revolucionaria podremos y deberemos eliminarla.
Los comunistas nos sujetamos al gran principio de que la violencia es la partera de la historia y así, ante la nueva era, nos armamos y forjamos ideológica, política, militar y organizadamente para llevar a cabo las tareas que nos demanda la era del hundimiento del imperialismo y la reacción mundiales y del desarrollo hasta su culminación de la revolución proletaria mundial.
Durante esta era se expresan en el mundo cuatro contradicciones fundamentales:
1ª Contradicción entre capitalismo y socialismo, entre dos sistemas totalmente opuestos que perdurará tras la toma del poder y la construcción del socialismo y no se resolverá hasta la implantación de comunismo.
2ª Contradicción entre la burguesía y el proletariado en los países imperialistas y capitalistas, entre dos clases antagónicas que persistirá en el socialismo, con múltiples manifestaciones ideológicas, políticas y económicas, alcanzando su solución con la implantación del comunismo.
3º Contradicciones interimperialistas, como contienda por la hegemonía mundial entre las superpotencias, entre superpotencias y potencias imperialistas y de éstas últimas entre sí. Esta contradicción se resolverá en la época de los 50 a 100 años en la que se hundirán el imperialismo y la reacción mundiales.
4ª Contradicción entre las naciones oprimidas y el imperialismo, como lucha de las naciones oprimidas por su liberación del yugo imperialista y por la destrucción del imperialismo y la reacción mundiales. Esta contradicción se resolverá en los próximos "50 a 100 años", siendo durante este período la principal, aunque cualquiera de las cuatro pueden serlo temporalmente en circunstancias concretas.
Estas contradicciones, así como las luchas que engendran están vinculadas entre sí e influyen unas en otras. Nadie puede borrar ninguna de estas contradicciones ni sustituir de modo subjetivo por una de ellas todas las demás.
Los comunistas, a fin de alcanzar nuestra meta final, el comunismo, hemos de desarrollar tres tipos de revoluciones:
- Revoluciones de nueva democracia, que no son sino revoluciones burguesas de nuevo tipo bajo la dirección del proletariado en los países feudales y semifeudales, implantamos la dictadura del proletariado y el pueblo, participando de esta dictadura el proletariado, el campesinado pobre y sin tierra, la pequeña burguesía y, e ciertas condiciones, la burguesía nacional o media, bajo la hegemonía del proletariado.
- Revoluciones socialistas a llevar adelante en los países imperialistas y capitalistas donde implantamos la dictadura del proletariado.
- Revoluciones culturales, para continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado, para someter y eliminar toda generación del capitalismo, transformando la concepción del mundo y combatiendo con las armas los afanes de quienes, sirviéndose del socialismo, pretenden restaurar el capitalismo, y así, fortaleciendo la dictadura del proletariado, avanzaremos en el socialismo y marcharemos al comunismo, meta final del proletariado.
Ninguna clase del mundo ha tomado el poder de una sola vez, sino que han tenido que lidiar con todo un proceso de restauraciones y contra-restauraciones. En China cuando la clase feudal era avanzada demoró más de 250 años para aplastar definitivamente el esclavismo; la burguesía en Europa luchó contra la feudalidad enfrentándose y derrotando las restauraciones o intentos de restauración feudales, tardando 300 años en implantarse definitivamente, el poder. La revolución proletaria se enfrentará a una lucha no menos dura y enconada entre restauración y contrarrestauración que durará unos 200 años desde su inicio con la comuna de París en 1871. Las experiencias de las restauraciones capitalistas en la URSS y China principalmente, nos han dejado grandes lecciones tanto positivas como negativas; especialmente destacamos los avances gigantescos en la plasmación del nuevo estado y cómo la gran revolución cultural proletaria, mediante la guerra popular, es la solución para conjurar la restauración.
De este modo, contando y asumiendo la comprensión cabal de la perspectiva histórica del imperialismo, éste y la reacción mundial serán barridos y destruidos, bajo la dirección de Partidos Comunistas, por el proletariado y los pueblos del mundo de manera irreversible. Siguiendo las enseñanzas del Pte. Mao, tornando lo negativo en positivo, retomando nuevas fuerzas, desarrollaremos la lucha contra el imperialismo yanqui, contra el resto de las potencias imperialistas y sus lacayos, analizando las condiciones de cada revolución con el fin de ver cuáles son los sectores de la sociedad a neutralizas y cuáles a combatir y derrotar como enemigo principal.
La Nueva Etapa
Si tomamos como punto de partida del proceso histórico del proletariado la publicación del Manifiesto Comunista, han transcurrido hasta hoy 154 años. En este tiempo el proletariado ha marcado de forma imperecedera las páginas de la historia con sus luchas y sangre. El Presidente Gonzalo ha definido brillantemente el balance del proceso histórico del proletariado internacional en sus últimos 150 años y de manera sólida y convincente, sustenta el que la primera etapa de la revolución proletaria mundial ha finalizado, que la clase obrera ha aprendido a tomar el Poder y a defenderlo y que hoy estamos al inicio de una nueva etapa, una segunda, que será aún más grandiosa y en la que el proletariado se consolidará definitivamente en el Poder.
Con el análisis "Sobre 150 años de la revolución proletaria mundial" del Presidente Gonzalo -que asumimos y aportamos a nuestro análisis sobre la historia del proletariado, su momento y su devenir-, una vez más se demuestra su condición del Jefe del Partido Comunista del Perú y como el más grande marxista-leninista-maoísta viviente y continuador de Marx, Lenin y del Presidente Mao Tse-tung". La valoración y asunción de su obra y la trascendencia que tiene para la solución de los problemas nuevos y el futuro desarrollo de la revolución en el Perú y la revolución mundial, es fundamental y necesaria, para los comunistas de hoy y del futuro, pues consideramos que el grandioso documento Sobre la Historia del Proletariado Internacional, constituye la base fundamental y de trascendental importancia a aportar en la Línea Internacional de los Partidos Comunistas.
En preguntas a cuál es la historia del proletariado y cómo se encuentra hoy el proletariado, el Presidente Gonzalo nos insta a que como comunistas, como vanguardia de la clase, analicemos y reflexionemos para extraer lecciones que nos sirvan para comprender y manejar el momento presente en la perspectiva del futuro.
Nos dice que la historia del proletariado es la historia de su ideología: el marxismo-leninismo-maoísmo, es la historia de su Partido: el Partido Comunista; y es la historia de su revolución: la Revolución Proletaria Mundial, esto es su lucha por instaurar la dictadura del proletariado, construir el socialismo y marchar al comunismo. A la vez, la historia del proletariado es confirmación cotidiana de la ley fundamental: la contradicción, pues la vida del proletariado muestra: la lucha es lo absoluto y la victoria relativa; y ésta se logra a través de fracasos que también son relativos.
Así es. En el 86, sancionada la base ideológica de nuestra reconstitución, rompiendo con todos los intentos de reconstitución desarrollados y fracasados anteriormente, para avanzar nos encontramos en la necesidad de analizar el proceso histórico de nuestra clase en su marcha hacia la toma del Poder, de donde extrajimos las lecciones necesarias que nos han permitido mantener nuestro proceso a pesar de los vaivenes y frenos de las diferentes posturas y líneas liquidacionistas con las que nos hemos encontrado en estos años, aportando lección práctica para todo proceso de construcción, reconstitución o reconstrucción.
La pervivencia de nuestro proceso de reconstitución en un país imperialista por más de 16 años, teniendo que mantenernos en lo más agudo del repliegue político general de la revolución proletaria mundial, y sintetizando la corta brega del proletariado hasta hoy, nos demuestra el ingente capital de experiencia acumulado y que, en consecuencia, nuestra clase está madura para tomar el Poder y transformar la sociedad a su imagen y semejanza.
Los primeros pasos de la clase, el Presidente Gonzalo nos los sintetiza así: El año 1848, es un gran hito en la historia del proletariado. Marx y Engels publicaron el Manifiesto del Partido Comunista por el mes de febrero. Ahí está que la clase obrera es la última clase de la historia; la única consecuente y verdaderamente revolucionaria pues carece de propiedad; ahí está que a través de la violencia revolucionaria ha de cumplir su papel histórico de abolir la propiedad privada sobre los medios de producción y construir una nueva sociedad sin clases, en la que el propio proletariado tendrá que extinguirse como clase. Las ideas allí contendidas son certeras y siguen siendo plenamente válidas; son principios que nos guían y nos guiarán hasta el comunismo, aunque se profundicen y desarrollen en el proceso de la lucha de clases como lo hicieron Lenin y el Presidente Mao. En los años 60 de este siglo, durante la lucha entre marxismo y revisionismo, Jruschov negó su validez. Nosotros los comunistas condenamos y rechazamos tal posición revisionista, y a la vez nos reafirmamos en que el Manifiesto es y seguirá siendo nuestro programa, el programa de los comunistas. Posición en la cual nos mantenemos hoy y debemos mantenernos siempre. Pocos meses después de la aparición del Manifiesto, se produjo la gran derrota de la revolución en casi toda Europa. Fueron momentos duros y complejos para el proletariado; entró en un primer repliegue, el repliegue de 1848 ¿el proletariado dejó de luchar? No, prosiguió su lucha en las nuevas y adversas condiciones. Marx se abocó a fundamentar la concepción. Así analiza y fundamenta, como desde que la clase obrera aparece en la historia lo hace en lucha, como fracasa su primera revolución por ser una clase nueva y encontrarse insuficientemente madura. Pero, a pesar de este primer fracaso, este primer momento histórico nos dota del legado de gran importancia al que nos sujetamos y jamás renunciaremos: el Manifiesto Comunista, el Programa de la Revolución Proletaria.
En 1864 se funda la primera organización internacional del proletariado: la Asociación Internacional del Trabajo, y en su seno surge también la primera gran lucha de dos líneas y primera fractura del movimiento obrero, produciéndose la desviación anarquista dentro del movimiento socialista, como se denominaba en la época. El desarrollo del movimiento revolucionario lleva a 1871 en que se concreta la Comuna de París, cuando por primera vez el proletariado toma el poder en sus manos y derroca a la burguesía. Este es el primer y gran hito histórico en la conquista del poder por el proletariado, sólo lo pudo retener algunas semanas, ni diez, y fue derrotado. Marx aparte de prever que el triunfo de la comuna no era posible, concluyó que en ella faltó más violencia revolucionaria, demoler el Estado burgués y, lo principal: faltó un Partido que lo dirigiera. Con esta derrota el proletariado entró al repliegue del 71, un segundo y más largo repliegue en la revolución. En este período vemos como el primer intento de dictadura del proletariado fracasa, el proletariado es derrotado, sin embargo persiste en la lucha y en repliegue originado tras la derrota de la Comuna de París el proletariado extiende su organización por todo Europa (se funda el Partido Socialista en nuestro país), América, y alcanza a las colonias.
En su análisis el Presidente Gonzalo nos analiza este siguiente período y nos dice: En síntesis, durante el primer repliegue se lucha por la fundamentación de la ideología de la clase, se sientan las bases del marxismo que a partir de 1872, después del fracaso y derrota de la Comuna de París, fue reconocido como la Ideología del Proletariado; se desenvuelve la organización política de la clase, creándose la Primera Internacional y se reimpulsa el movimiento obrero, todo en la fragua de la lucha de clases que atizándose lleva a la conquista del poder por el proletariado en la gloriosa e imperecedera Comuna, primera gran victoria del proletariado internacional. Y, es así, porque sin ideología no se puede organizar y sin organización no se puede conquistar el Poder. El transcurso del 48 hasta el 71, muestra claramente que la clase lucha, fracasa y vuelve a luchar, que la clase no teme al fracaso y que el fracaso es relativo, que el proletariado construye la victoria a través de una escalera de fracasos, en una lucha constante. Así avanza y este es el proceso normal de la vida y lucha del proletariado.
En el segundo repliegue, Marx continuó la fundamentación de la ideología y su insoslayable lucha revolucionaria sin desligar jamás la teoría de la práctica. Aparte de proseguir su labor sobre 'El Capital', escribió 'La Guerra Civil en Francia', sobre la Comuna, sentando la gran tesis marxista de la dictadura del proletariado. Y años después 'Crítica al Programa de Gotha', estableciendo que entre la vieja y nueva sociedad habrá un largo periodo de transformación revolucionaria de la primera en la segunda, de revolución permanente hasta llegar al comunismo y, en este largo proceso histórico, se desarrollará, bajo la dictadura del proletariado; asimismo, que la construcción de la sociedad comunista tendrá dos fases: primera, la del socialismo y, segunda, la del comunismo.
¿Hubo balance del siguiente período tras el fallecimiento de C. Marx? El Presidente Gonzalo nos señala:
Engels, en iguales circunstancias difíciles y adversas, hizo un magistral análisis de 50 años de lucha proletaria. En 1891, redactó su famosa 'Introducción a la Guerra Civil en Francia' de Marx, en ella dijo, y la historia lo probó fehacientemente, que el proletariado no podría conquistar el poder en largo tiempo, en tanto no cambiaran las condiciones de la lucha política y la clase obrera no creara nuevas formas de lucha y nuevas formas de organización, especialmente militares. No dijo que se dejara de luchar, ni renunció al principio de la violencia revolucionaria para conquistar el poder como lo tergiversaron Kautski y Bernstein y sus secuaces revisionistas; más aún, libró batalla contra el viejo revisionismo. Y en defensa del marxismo publicó en 1876 su monumental 'Anti-Dühring', una de las obras teóricas fundamentales de nuestra ideología; mientras en su infatigable práctica fundó la internacional socialista, Segunda Internacional.
Con el inicio del siglo XX, surgiendo el despertar del más complejo y largo repliegue, que se manifiesta en el Ensayo General de 1905, sufriendo otra derrota, hasta que con el triunfo de 1917 se concreta la victoria y se inicia la Nueva Era.
Empezando este siglo, desenvolviéndose ya el imperialismo en la vieja Rusia, aparecieron las primeras ideas del leninismo. Lenin, con una profunda comprensión de la teoría marxista y situación de la autocracia zarista, había escrito a fines del siglo XIX 'El Desarrollo del Capitalismo en Rusia'. Así devino creador del Partido de nuevo tipo, sobre la base de este trabajo ideológico, político y organizativo entre las masas por construir el Partido del proletariado ruso y, la intensa agudización de la lucha de clases, se llegó a la insurrección de 1905 que sorprendió al mundo en hizo tambalear al 'Gendarme de Europa', remeciendo hasta los cimientos de la 'Cárcel de los Pueblos'. El pueblo se levantó, principalmente la clase obrera, apareciendo los Soviets por vez primera en la historia. Pero, pese a su heroísmo, la revolución fue derrotada y, como en la Comuna, el proletariado ruso fracasó. Sin embargo, Lenin concluyó: Sin el ensayo general de 1905, hubiera sido imposible la revolución de octubre. Se cumplió pues, la misma ley: luchar, fracasar, luchar de nuevo y en lo nuevo el fracaso genera victoria.
Sobrevino la ofensiva contrarrevolucionaria del zarismo en Rusia y mientras en Europa las potencias imperialistas fraguaban la Primera Guerra Mundial, el revisionismo carcomía el movimiento proletario internacional. En estas circunstancias Lenin y los bolcheviques desarrollaron intensa y profunda actividad y Lenin no sólo defendió el marxismo, lo desarrolló sujetándose a la guía que el mismo estableciera: Sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario. Así, para construir el Partido escribió Dos Tácticas sobre los caracteres de la revolución democrática y la socialista y el programa agrario de la socialdemocracia en la revolución de 1905-1907, centrando en la confiscación de la tierra y, lo que fue decisivo, dirigió la lucha interna teórica y prácticamente contra el liquidacionismo como modalidad del revisionismo en sus dos formas, el de la derecha que apuntaba a disolver el Partido, el trabajo de masas y el de izquierda que buscaba aniquilarlo aislándose de ellas, defendió la filosofía marxista en 'Materialismo y Empirocriticismo', desarrollándola en 'Sobre la Dialéctica' que plantea el carácter medular de la contradicción, analizando la nueva realidad del siglo XX; sentó uno de sus más grandes desarrollos al marxismo 'El Imperialismo, Etapa superior del Capitalismo', desentrañando su esencia monopolista, parasitaria y agonizante; y enfrentando el guerrerismo imperialista, publicó 'El Socialismo y la Guerra' y 'El Problema Militar del Proletariado', así como combatiendo el revisionismo 'avanzada de la burguesía en las filas del proletariado', como certeramente estampara, escribió 'La Bancarrota del Revisionismo' y 'El Imperialismo y el Escisionismo', todo esto y más, a la vez, que encabezaba lucha indesmayable contra la aristocracia zarista, el imperialismo naciente y el revisionismo internacional, en medio de intensa lucha de clases y de la primera carnicería imperialista del siglo, su primera 'Guerra de Rapiña'. Así en avances y retrocesos, éxitos y reveses, victorias y fracasos, se fue desenvolviendo la revolución en la vieja Rusia y similarmente se forjó el Partido en torno al leninismo, asumiendo recién en abril del 17, a propuesta de Lenin, el glorioso nombre: Partido Comunista (Bolchevique), con el cual avanzó más resueltamente aún, armada su mente con 'El Estado y la Revolución' y las 'Tesis de abril' y con los fusiles en la mano hacia la gran victoria de la Revolución de Octubre.
Lenin llamó al proletariado y sus partidos a convertir la guerra imperialista en Revolución Proletaria y, por eso, él y los bolcheviques bregaron y en octubre de 1917 con Partido Comunista, destacamentos armados de guardias rojos y apoyo de las masas, organizó y dirigió a la victoria la insurrección de Petrogrado, iniciando la era de la revolución proletaria mundial, hito imperecedero de la historia de la humanidad.
La victoria, la instauración de la dictadura del proletariado, la construcción del socialismo y de inmediato, la defensa del Nuevo Estado, su supervivencia y desarrollo futuro, plantearon complejos y nuevos problemas a la clase obrera. Cuestiones que nunca antes el proletariado había afrontado y debía resolver necesaria y perentoriamente, como su relación con otros estados y el desarrollo de la economía en la nueva sociedad. La nueva realidad social que surgía, el proceso mismo de la lucha de clases y la coyuntura histórica concreta impuso a la revolución internacionalmente la necesidad de la paz de Brest-Litowsk y otros tratados decisivos, con Polonia por ejemplo; internamente la necesidad de la NEP (Nueva Política Económica). Reveses y retrocesos que Lenin asumió como necesidad y como, más aún, decidió asumir conscientemente pensando en el futuro de la revolución y la hizo enfrentando fuerte oposición y derrotándola. Así pues, la propia victoria, la conquista del poder engendra problemas y dificultades a la defensa del Nuevo Estado y el desarrollo de la revolución sigue desde su inicio un camino sinuoso y, en él, los avances y retrocesos, éxitos y reveses, victorias y fracasos, son parte necesaria del proceso de lo nuevo. Así mismo, la historia, el proceso concreto de la lucha de clases impone compromisos, acuerdos y tratos de diversos tipos y del más alto nivel, y si la revolución, el nuevo poder, el Partido en síntesis no las asume decidida y oportunamente se cosechan reveses, fracasos, derrotas y retrocesos más profundos y graves que los que se pretende o imagina evitar.
Lenin definió que la situación internacional debe analizarse partiendo de las relaciones económicas del imperialismo y de la contradicción países imperialistas-naciones oprimidas; precisó que el mundo había ingresado a una era de guerras de diverso tipo, en medio de las cuales se hundirá el imperialismo y fundó la Tercera Internacional, la Internacional Comunista para luchar por la revolución, el socialismo y la dictadura del proletariado, forjando para ello partidos comunistas.
El 1° de octubre de 1949, después de 22 años de guerra popular, el Partido Comunista de China, bajo la dirección personal del Presidente Mao Tse-tung, conquistó el poder, culminando una de las más gigantescas epopeyas de la historia mundial, pero ninguna revolución, tampoco la china es un camino recto y sin reveses. En el partido había predominado una línea oportunista de derecha, de ahí la derrota; en tanto, que las fuerzas nuevas proletarias en especial, fracasaron por su insuficiente desarrollo, ¿cómo actuó el Presidente Mao, en estas circunstancias? Planteó por vez primera que el poder nace de fusil y estableció el camino de cercar las ciudades desde el campo, definiendo el carácter de fuerza principal que tiene el campesinado en la revolución democrática, organizó y dirigió el levantamiento de la Cosecha de Otoño, creó el Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de nuevo tipo y construyó, sustentándose en las masas, la base de apoyo de Chingkang; mientras basaba la acción del Partido Comunista de China en fundamentales obras que desarrollaban la construcción ideológico-política. 'Análisis de las clases de la sociedad china'", 'Informe sobre la investigación del movimiento campesino en Junán', 'Sobre la rectificación de las ideas erróneas en el Partido', 'La lucha en las montañas Chingkang', '¿Por qué puede existir el poder rojo en China?', 'Una sola chispa puede incendiar toda la pradera', todas ellas sobre el camino del campo a la ciudad y cómo construirlo bajo la dirección del Partido Comunista, guiado por la ideología del proletariado.
Así, las fuerzas de la revolución china se acrecentaron, extendiendo el poder de obreros, campesinos y soldados hasta conformar la República de Jui Chin y, derrotando cada vez mayores fuerzas armadas enemigas, se fortaleció deviniendo en poderoso incendio que arrasaba el viejo poder en el campo. Más, la quinta campaña de cerco y aniquilamiento, desatada por el ejército reaccionario, fue erróneamente respondida con guerra regular, abandonando la guerra de guerrillas, llevando esta vez una línea oportunista de izquierda imperante en el Partido, a la segunda derrota de la revolución china, y las fuerzas nuevas de la izquierda partidaria, principalmente, fracasaron de nuevo por su debilitamiento derivado de la destitución de sus dirigentes, pues el Presidente Mao y sus cercanos seguidores fueron marginados, pero este, como en la primera derrota fijó el camino a seguir, lo organizó, lo plasmó y mantuvo su rumbo asumiendo la dirección en Tsunyi, enero de 1935. Desplazarse al Norte mediante una gran marcha para combatir a Japón que expandía su agresión a China.
La Gran Marcha, epopeya sin igual, fue máquina combatiente sembradora de propaganda y organización, recorrió once provincias, 'diez mil li' (unos cinco mil kilómetros), hasta sentarse en Yenán, el centro de la revolución china hasta el 47, en que salió de él para conquistar el Poder en todo el país, periodo nutrido hasta 1940 por imperecederas obras del presidente Mao Tse-tung: 'Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China', sienta contra el oportunismo la línea militar proletaria de la guerra de guerrillas cuya forma principal es desenvolverse a través de campañas y contracampañas de cerco y aniquilamiento. 'Sobre la táctica de lucha contra el imperialismo japonés' y 'El Partido Comunista de China en la guerra nacional' establecen los cambios producidos al pasar a ser principal la contradicción nación-imperialismo, a nivel de programa, línea política, construcción de los tres instrumentos y fija como el Partido debe encabezar y dirigir la guerra de liberación nacional. 'Acerca de la práctica y Sobre la contradicción para armar a los cuadros con la filosofía, el núcleo de la ideología, a fin de comprender la propia realidad científicamente y servir a transformarla. Problemas estratégicos de la guerra de guerrillas contra el Japón, Sobre la guerra prolongada y Problemas de la guerra y la estrategia, tratan la guerra de guerrillas como estrategia y no solamente como cuestión táctica; la primera, la guerra como estrategia militar y política, más aun como estrategia que liga indesligablemente la guerra y la paz, la segunda: la guerra como forma principal de solución de las contradicciones fundamentales y la violencia revolucionaria como ley sin excepción, la tercera." Acerca de la aparición de la revista El Comunista, sobre el Partido, la guerra y el frente, estableciendo las seis leyes de éste. La revolución china y el Partido Comunista de China, magistral análisis de las clases en la revolución democrática y la dirección política del Partido en la revolución y en la guerra. Sobre la nueva democracia, monumento sobre teoría del estado y su desarrollo en la revolución democrática como estado de nuevo tipo, nueva democracia como dictadura conjunta dirigida por el proletariado, concretada en nueva economía, nueva política y nueva cultura. Estas obras maoístas fundamentales, entre otras, son parte de la herencia marxista que los comunistas enarbolamos como armas invencibles hoy y, garantía de la victoria mañana.
Pero, la revolución china nos enseña más aún. En 1936, el Partido Comunista de China, bajo poderosa presión popular impuso al Kuomintang el frente unido antijaponés, poniendo por encima los intereses del pueblo chino, los comunistas pusieron del lado las deudas de sangre de Chiang Kai-shek, a quien incluso perdonaron la vida y, aún aceptándolo como representante de la República China combatieron ejemplarmente hasta derrotar al Japón. Claro está, que mientras el Partido libraba la guerra antijaponesa, Chiang observaba desde la montaña Omei como sus tigres se pelean, soñando y especulando con la derrota de los comunistas y diez años después, en 1946, el PCCH y el Kuomintang, celebran un acuerdo para terminar la guerra civil en pro de la nueva China, la paz y la democracia; en esencia implicaba no culminar completamente la revolución democrática; más, las necesidades de la lucha de clases lo exigían así; el Presidente Mao no vaciló en suscribir tal acuerdo, como puede estudiarse en su obra sobre Las negociaciones de Chungching, acuerdo que no prosperó por la perfidia reaccionaria y fuer roto por su ofensiva de julio del 46, quedando Chiang y sus compinches desenmascarados ante el pueblo chino y el mundo.
Así, el Presidente Mao Tse-tung, como antes hicieron Marx, Engels, Lenin y Stalin, enfrentó y superó los fracasos, derrotas y retrocesos de la revolución china, mantuvo el rumbo después de establecerlo y condujo al grandioso triunfo de octubre del 49. Son lecciones insoslayables que, los comunistas, debemos tener presente hoy más que nunca y sobre todo aplicarlas.
Concluida la revolución democrática, sin interrupción, se emprendió la socialista. Es bien conocida la grandeza de esta nueva etapa y principalmente la trascendencia de la Gran Revolución Cultural Proletaria, pero toda esta lucha estremecedora contra el revisionismo contemporáneo y heroica guerra de clases por la continuación y desarrollo no sólo de la revolución china, sino de la Revolución Proletaria Mundial librada en el fragor de la batalla entre revolución y contrarrevolución, desaparecido el Presidente Mao Tse-tung, terminó con el golpe contrarrevolucionario de Teng, la usurpación burguesa del poder, en el República Popular China y, en consecuencia, es la segunda gran derrota contemporánea del proletariado internacional. Este turbulento y grandioso capítulo de la revolución proletaria mundial, unos veinticinco años de estruendosa tormenta revolucionaria, principalmente la Gran Revolución Cultural Proletaria, incluidos fracasos y derrotas han armado ideológicamente a los comunistas por siempre.
La Unión Soviética nos muestra la compleja situación política internacional de un estado socialista; grandes, hasta dramáticos giros dio en pos del objetivo ante el creciente peligro de guerra mundial; lucha tenaz convocando las potencias occidentales y unirse para cerrar paso a la agresión fascista, primero (ligado a la política antifascista de la Internacional Comunista, VII Congreso, 1935), después pacto de no agresión entre Alemania y la URSS; finalmente alianza con EE.UU., Inglaterra y Francia contra el eje fascista de Alemania, Italia y Japón, en la II Guerra Mundial. Mientras que en el frente interno se unió al pueblo soviético, a las clases, a las nacionalidades, a los patriotas estimulando el espíritu nacional en la gran guerra patria contra la agresión nazi, a la cual concurrió hasta la Iglesia Ortodoxa, lo cual requirió obviamente cambios programáticos y político fundamentales, pero en medio del inmarcesible triunfo que llevó al Ejercito Rojo a enarbolar la bandera roja con la hoz y el martillo en la Puerta de Brandenburgo, y más aún en la reconstrucción fue gestando el revisionismo que, muerto el camarada Stalin usurpó la dictadura del proletariado en 1956, causando la primera gran derrota de la Revolución Proletaria mundial, como ya destacamos.
El Presidente Gonzalo nos hace la siguiente síntesis de siglo XX de la Revolución Proletaria Mundial en su lucha contra el imperialismo y la contrarrevolución:
Coquista del poder. Lucha contra el imperialismo naciente, la I Guerra Mundial de rapiña, contra el viejo revisionismo, principalmente contra su condición de socialimperialismo, y triunfo de la Revolución de Octubre que estremeció la tierra, la clase obrera conquistó el poder, estableció la dictadura del proletariado e inició la construcción del socialismo.
Desarrollo de la revolución mundial. Abarca más o menos hasta el término de la II Guerra Mundial; tumultuosa fragua que se desenvuelve con la guerra civil en defensa del Poder Rojo. La derrota de la revolución en Europa y China, el crecimiento del fascismo y la crisis económica del imperialismo en los años veinte. Para proseguir en la década del treinta con el desarrollo de la construcción socialista en la URSS impulsando la cooperativización agrícola y principalmente la industrialización, así como los preparativos contra la guerra que ya amenazaba al mundo, la persistente lucha política por principios irrenunciables contra el viejo revisionismo de los renegados de la Internacional Socialista, contra el oportunismo de derecha e izquierda, en la construcción del socialismo; y, contra el socialfascismo, trotskismo y nuevo revisionismo en gestación, en el movimiento proletario internacional y fuera de él (a partir de la conquista del poder en 1917). La dura forja del movimiento antifascista, las agresiones del imperialismo japonés, italiano y alemán, la ambigua política de Inglaterra, Francia y EE.UU., que socavaban principalmente al nazismo hitleriano, tramando lanzarlo contra la URSS, la derrota de la revolución española y el poderoso movimiento de liberación nacional que se abría paso resistiendo con las armas la agresión imperialista, especialmente en Asia, teniendo como centro la revolución china. Desembocando la gran tormenta de la lucha de clases mundial en la segunda guerra iniciada en 1939, la más grande matanza generada por el imperialismo hasta hoy, en su impenitente afán de repartirse el mundo e introducir una sola hegemonía, holocausto de cincuenta millones de hijos de la clase y del pueblo, principalmente soviético y chino a través del cual fue derrotado el fascismo. La revolución triunfante se expandió a Europa Oriental y democráticos vientos de lucha popular se extendieron por el mundo.
Ascenso de la Revolución Proletaria Mundial. Con el triunfo de la revolución china, cambió la correlación de fuerzas a favor del socialismo y, como hermosamente se canta En el Este se levanta el Sol, la revolución se extiende en Asia; el imperialismo yanqui es derrotado en Corea, surge el campo socialista desde el Pacífico al Báltico y como dijo el Presidente Mao Tse-tung El viento del este prevalece sobre el viento del oeste. Así, comenzó este tercer momento, más el revisionismo siniestro y reptante, encabezado por Jruschov usurpó el poder en la URSS en 1956, y el proletariado internacional sufrió su primera gran derrota en este siglo, mientras que en la propia China popular y el PCCH, el revisionismo tomaba posiciones con Liu Shao-shi y Teng Tsiao-ping. La década del 60 es sin duda alguna, la más alta y grandiosa ola de la Revolución Proletaria Mundial. Ha marcado imborrablemente la historia del mundo para siempre a del proletariado internacional, en ella la Gran Revolución Cultural Proletaria, será para el futuro comunismo, la cumbre del siglo XX, del siglo en que se pusieron sus cimientos. Los sesenta también fueron la más alta ola del movimiento de liberación nacional; movimiento que barrió Asia, África y América Latina, la zona de tempestad revolucionaria como señalara la Carta China, en junio del 63. Mostró el inmenso potencial que encierra dentro de la Revolución Proletaria Mundial y el Sudeste fue su centro, Vietnam fue su vórtice. En esa época, hasta las potencias imperialistas fueron remecidas por la tormenta revolucionaria: EE.UU. por el movimiento negro y Francia por el candente mayo del 68. Más, diez años después de iniciada la Gran Revolución Cultural Proletaria, muerto ya el Presidente Mao Tse-tung, el revisionismo dio un golpe contrarrevolucionario dirigido por Teng, usurpando el poder proletario en China; y, el proletariado internacional enfrentó su segunda gran derrota en este siglo, veinte años después de la primera, en 1976. Ahí comenzó la ardorosa y trascendente lucha por la defensa y mantenimiento de la revolución proletaria mundial, en esta coyuntura iniciamos la guerra popular en el Perú.
Repliegue Político General. Los sucesos del 88 al 91, muro de Berlín, Europa Oriental, putsch en la URSS, invasión a Irak, entre otras, marca la ofensiva general del imperialismo bajo la hegemonía de EE.UU., obviamente en colusión y pugna. Así como el Repliegue Político General de la Revolución Proletaria Mundial en el contexto del término de la primera etapa de la revolución y la gestación de la segunda que se expresará en una nueva ola revolucionaria proletaria en las próximas décadas del siglo XXI.
Hoy se está generando otra etapa, la segunda etapa, dentro de la nueva era. Hemos de ver esta segunda tapa con numerosas olas en el marco de futuros avances y retrocesos, éxitos y fracasos, victorias y derrotas que jalonarán el camino del proletariado, como las ha habido en la conquista, defensa y pérdida del poder. Así hemos de entender la revolución y sacar lecciones para afrontar los futuros repliegues que hayamos de enfrentar; pues para que la segunda y nueva etapa se concrete en la perspectiva de 50 a 100 años. Entender que estamos dentro de lo que el Presidente Mao nos señalara: los próximos 50 a 100 años..... barrer al imperialismo de la faz de la tierra. Para que el proletariado consolide su dictadura, desarrolle la construcción del socialismo conjurando las restauraciones y consolidándolo hasta alcanzar el comunismo, se requiere un período de más o menos 200 años contando desde la Comuna de París. Mas, hemos de tener en cuenta que hemos sufrido la derrota de la Gran Revolución Cultural Proletaria y se han alargado los tiempos, por lo que hemos de redoblar nuestros esfuerzos y luchar con mayor tesón. Proseguir la lucha inexorable para que la repercusión sea lo más leve posible, pues como nos señalara el Pte. Mao, la derrota de la Revolución Cultural sería en cien, mil y hasta diez mil años, teniendo en cuenta que estamos dentro del repliegue, que durará según se desarrolle la lucha de clases y sobre todo que la línea roja proletaria, que el nuevo torrente rojo se desarrolle, manteniendo el rumbo a pesar de los zigzaguees que nos depare el camino.
Manejar un repliegue no es sencillo, pero contamos con experiencia en manejar estas situaciones y vemos como los hechos muestran que en la penumbra de las brumas se dejan ver los nuevos rayos del sol rojo que amanece. El proletariado y los oprimidos no tememos al fracaso, la historia y la del proletariado, principalmente, prueba que a través de reiterados fracasos se conquistan las victorias, se conquista el Poder. Avanzar hasta la meta final, cualesquiera sean las metas inmediatas o mediatas necesarias y las circunstancias concretas que la historia plantea es nuestra decisión.
Momento Actual de la Revolución Proletaria Mundial
Vivimos momentos complejos y difíciles, en los que la clase obrera y los pueblos y naciones oprimidos por el imperialismo bregamos en un recodo de la historia que nos demanda tener claro el largo camino recorrido en más de 150 años de revolución proletaria mundial.
A finales de los 80 se abrió un período de ofensiva contrarrevolucionaria general del imperialismo, el revisionismo y la reacción mundiales contra la revolución proletaria. Los acontecimientos que se desarrollan entre el 88 y el 91, la caída del muro de Berlín, la desintegración del Pacto de Varsovia, el putsch en la URSS, la invasión a Irak, entre otros acontecimientos, marcan el inicio de la ofensiva general del imperialismo bajo la hegemonía del imperialismo yanqui, obviamente en colusión y pugna. Se inicia así el Repliegue Político General de la Revolución Proletaria Mundial, finalizando la primera etapa de la revolución y la gestación de la segunda que se expresará en una nueva ola revolucionaria proletaria en las próximas décadas del presente siglo XXI.
Estos acontecimientos no niegan el periodo de 50 a 100 años en el que el imperialismo y la reacción mundial serán barridos, el proletariado se afirmará en el poder y establecerá su dictadura definitivamente.
El hecho de que se hayan producido las restauraciones en la URSS y China, y la perdida del campo socialista, el hecho de que haya finalizado la primera gran ola, no niega el desarrollo pujante y arrollador del proletariado, por el contrario, son muestras de la lucha entre restauración y contrarestauración, de los avances y retrocesos a que todo lo nuevo se ve sometido y de lo cual los comunistas hemos de extraer lecciones a fin de dar un nuevo impulso a la revolución proletaria mundial, barrer el imperialismo y la reacción, conjurar la restauración capitalista y avanzar hacia el establecimiento definitivo de la dictadura del proletariado.
A pesar de la persistencia del repliegue político general de la revolución proletaria mundial, somos optimistas porque asumimos los intereses y necesidades de la clase y las masas, la meta y convicción de que el proletariado es la última clase de la historia.
¿De dónde nace nuestro optimismo? Somos y enarbolamos optimismo porque nos alimentamos del materialismo dialéctico, del optimismo histórico innato a las clases revolucionarias convencidas de sus inalterables metas. Somos optimistas porque nuestra ideología nos hace tener una correcta comprensión de la realidad, manejar sus leyes y trasformarla. A pesar de las derrotas sufridas, pese al colosal montón de basura que aún nos ensombrece y hemos de barrer, se vislumbran los signos del nuevo horizonte, de las fuerzas remozadas del nuevo torrente rojo proletario destinado a dirigir la futura gran ola revolucionaria, la nueva de la luminosa perspectiva para el proletariado y los pueblos y naciones oprimidos por el imperialismo.
Los últimos diez años han sido momentos complejos que aún pervivirán por un corto tiempo histórico, momentos dolorosos de prueba en los que hemos tenido que apretar los dientes y seguir avanzando en medio de las sombras para comprender la realidad y transformarla, momentos pasados e inmediatos en los que nos hemos forjado para dar un nuevo impulso a la lucha de dos líneas, transformando lo negativo en positivo, extrayendo lo bueno de lo malo, aplastando las dudas, el temor, el dolor y el pesimismo para forjar en el fragor de la tormenta el nuevo torrente rojo.
El imperialismo, el revisionismo y todos los reaccionarios, han tratado de convencer a la clase y las masas de que las revoluciones son cosas del pasado, propias del siglo XIX. ¿Tienen razón al afirmar tal cosa? ¡En absoluto! Ahora bien, en algo hemos de darles la razón, pues lo que sí son cosas del pasado son las ilusiones en las transformaciones de la sociedad partiendo de la concepción del mundo burguesa, pequeño-burguesa o cualquier otra concepción ajena o contraria al marxismo-leninismo-maoísmo.
¿Ha terminado la revolución proletaria? No, prosigue y proseguirá en nuevas condiciones. La revolución mundial está en repliegue, debemos comprender esta realidad y no temer al fracaso, pues el fracaso es solamente producto del insuficiente desarrollo de las fuerzas nuevas, así como la derrota es en esencia resultado de una línea oportunista. Los que se guían por las ideas de la burguesía y la pequeña burguesía, temen al fracaso, porque su mundo se sustenta en la propiedad y su concepción se centra en el egoísmo, de ahí su miedo al fracaso, temen perder su propiedad, su posición social, su poder personal, sus prestigios, sus privilegios, sus influencias y expectativas. El proletariado, por el contrario se sustenta en su fuerza de trabajo, centrando su ideología en los intereses de la clase, sin embargo, aunque al proletariado le es innato el desinterés, el sistema de explotación capitalista lo ata a la propiedad privada y deforma su conciencia en el egoísmo burgués. Por ello, los comunistas debemos forjarnos en el desinterés absoluto, y conforme la revolución transforma el mundo, hacer extensiva nuestra ideología al proletariado y al pueblo. El fracaso es algo que siempre acecha tanto a lo viejo como a lo nuevo, pero mientras que en lo viejo el fracaso abre la senda que lo lleva a la derrota por la caducidad histórica de sus fuerzas, en lo nuevo es expresión de su debilidad transitoria y no porque sus objetivos ideológicos, políticos y lucha sean erróneas.
Hoy, la revolución proletaria mundial está en repliegue político general, pero en él ya está gestándose una nueva etapa, que en futuras olas sucesivas, con fusiles, asaltarán los cielos y conquistarán el poder. Con el siglo XX ha concluido el más grande movimiento revolucionario de la historia de la humanidad, pero a su vez, se ha ido forjando en su seno un nuevo momento revolucionario que, en las próximas décadas del siglo XXI, superará y rematará la gran epopeya del proletariado. Los que no son capaces de ver esta realidad y temen al fracaso, parten de posiciones no proletarias, burguesas, están contribuyendo a la derrota del del proletariado, no por acción del enemigo, sino porque contribuyen a la desintegración de las fuerzas de la clase, y más grave aún, mientras que por un lado tratan de agotar sus fuerzas, por otro impiden la reestructuración y reorganización de las filas del proletariado.
El Presidente Mao desarrolló la tesis de que se abrió un periodo de lucha contra el imperialismo americano y el socialimperialismo ruso, definiendo así los dos principales enemigos tanto de las revoluciones de nueva democracia y socialistas como de movimientos de liberación nacional. Hoy, el socialimperialismo ruso ha desaparecido, pasando a constituirse el imperialismo yanqui en el enemigo principal de las revoluciones socialistas, de nueva democracia y de las luchas de liberación nacional. Cada revolución en cada país ha de determinar cual es su enemigo principal a fin de convertirlo en blanco principal y conjurar al mismo tiempo la penetración del imperialismo yanqui y de cualquiera de las otras potencias imperialistas.
En el Estado Español el enemigo principal a combatir es el imperialismo español enmarcado en la CEE y coaligado al llamado 'bloque occidental' a cuya cabeza se haya el imperialismo yanqui, pero de ningún modo hemos de permitir que sea sustituido por otra futura superpotencia emergente o potencia imperialista. Aunque en cada caso el imperialismo yanqui sea el enemigo principal, no debemos apoyarnos en otra potencia imperialista para combatir a la primera; seria huir del fuego para caer en las llamas. Esto no implica que renunciemos a aprovechar sus propias contradicciones para lograr derechos y conquistas para la clase y las masas, manteniendo siempre el rumbo en la meta final. Además hemos de coadyuvar al desarrollo de las luchas de los países dependientes, sean colonias o semicolonias, pugnando por la formación de un frente antiimperialista mundial, ya que, como señalo Lenin, la revolución mundial solo vendrá por la unión de nuestra lucha por el socialismo con la de los pueblos y naciones dependientes por su liberación.
Asumimos plenamente la correcta y justa tesis del Presidente Mao de que tres mundos se delinean, que entronca con las tesis de Lenin sobre la distribución de fuerzas en el mundo basada en un análisis correcto de las contradicciones y clases existentes bajo el dominio del imperialismo. Rechazamos la tergiversación oportunista de la teoría de los tres mundos, en la mediada en que pone al proletariado y a los pueblos del mundo bajo el yugo del imperialismo yanqui, llamando a renunciar a la revolución.
Actualmente el primer mundo esta constituido USA como superpotencia hegemónica única, es así porque es más potente económica, política y militarmente que las demás potencias imperialistas. USA tiene una economia centrada en los monopolio privados, políticamente ejerce su dictadura de clase a través de la democracia burguesa, al tiempo que restringe cada vez más los derechos demoliberales e impulsa y avanza hacia la militarización de la sociedad y del Mundo. Militarmente es la más poderosa del llamado mundo occidental. El imperialismo yanqui se ha constituido en la superpotencia hegemónica única y el enemigo principal de la clase obrera y de todos los pueblos y naciones oprimidos del mundo, desata agresiones arrasando naciones oprimidas y perpetrando el genocidio de sus pueblos. Después del 11 de setiembre, buscando mantener su hegemonía de superpotencia imperialista mundial, ha fraguado una siniestra maquinación a escala mundial para un nuevo reparto del botín a través de las armas y en medio de la continuación de la guerra económica ha arrasado con toda su saña a Afganistán y sigue vociferando amenazas satanizando a los pueblos para proseguir con sus acciones guerreristas hacia Irán, Irak y Corea del Norte a quienes acusa ser el centro del "Eje del Mal". En definitiva, ha polarizado las relaciones sociales mundiales declarando enemigos a todos aquellos que se oponen al imperialismo y a su hegemonía.
El segundo mundo esta constituido por las potencias imperialistas, con un poderío económico, politico y militar menor que el del imperialismo yanqui, como Japón, la CEE, China, Rusia, etc., que tienen contradicciones con el imperialismo yanqui y soportan trabas económicas (como los altos aranceles a las exportaciones) y militares, así como imposiciones políticas y militares. Estas potencias quieren aprovecharse de la rapiña del mundo desatada por el imperialismo yanqui y poder ocupar su lugar hegemónico. Tienen también contradicciones con los países dependientes, a los que pretenden controlar, y contradicciones entre las propias potencias imperialistas.
El tercer mundo lo constituyen por los países dependientes de Asia, África y América Latina. En estos países en lo fundamental no se ha destruido la feudalidad y sobre ella se desarrolla un capitalismo burocrático, sujeto a la superpotencia y potencias imperialistas. Tienen contradicciones con el imperialismo y con sus grandes burguesías y terratenientes al servicio del imperialismo, principalmente de la superpotencia USA.
Todo esto nos sigue dando las bases para extraer la estrategia y táctica de la revolución proletaria mundial, establecida por el Presidente Mao y ocultada por los revisionistas. Nosotros hemos de establecerla a partir de sus enseñanzas, aplicándolas a las nuevas situaciones a nivel internacional.
Sostenemos que existen hay en el mundo tres contradicciones fundamentales: 1º) Contradicción entre países independientes, colonias y semicolonias, y superpotencia y potencias imperialistas. Esta contradicción es la principal y su solución vendra con el desarrollo y triunfo, a traves de la guerra popular, de revoluciones de nueva democracia. 2º) Contradicción entre el proletariado y la burguesía en los países capitalistas, que se resuelve con la revolución socialista mediante la aplicación de la estrategia militar del proletariado, la guerra popular, a las condiciones concretas de una sociedad burguesa en cualesquiera de sus formas y nivel de desarrollo. 3º) Contradicción interimperialista, entre la superpotencia USA y las potencias imperialistas y entre unas potencias imperialistas y otras, provocando militarización y guerra por la hegemonía mundial y guerras de rapiña. Estas guerras no hemos de temerlas y si estallan hemos de enfrentarlas con la guerra popular mundial. La contradicción entre socialismo y capitalismo no se da hoy mas que a nivel ideológico y político,ya que no existe ningún estado socialista y plantear su existencia implica sostener que las dictaduras fascistas en que se han convertido algunos de los antiguos países socialistas siguen manteniendo este carácter, siendo algunas de las posiciones del revisionismo quienes sustentan esta posición. Logrado el socialismo e iniciada la construcción de la sociedad socialista, bajo la Dictadura Omnímoda del proletariado sobre la burguesía o la dictadura conjunta del proletariado y el pueblo sobre la burguesía sustentada en los consejos obreros y campesinos, los comités populares, los soviets o cualquier otra denominación concreta que adopte el nuevo poder de clase y popular, la contradicción entre socialismo y capitalismo se resolverá con Revolución Cultural Proletaria y guerra popular.
Conociendo las contradicciones principales podemos analizar la situación mundial para definir la estrategia táctica de la revolución proletaria mundial, su centro y los puntos más conflictivos. Estos se hallan hoy en el sudeste asiático siendo las luchas del Nepal, Laos, Ceilán, Indonesia, Birmania y Filipinas el foco de esta gran region estratégica; la India, que por su gran concentración de masas podria servir al avance de la revolución proletaria mundial si contase con un partido comunista suficientemente desarrollado; oriente medio, donde existe una gran confrontación entre los pueblos y los lacayos de la superpotencia y potencias imperialistas por el control de su riqueza petrolífera y se desarrollan luchas por parte de movimientos guerrilleros nacionalistas e incluso reaccionarios. En África, donde la rapiña imperialista ha desatado la mayor pobreza y miseria que padece a la humanidad y existen movimientos guerrilleros bajo el control de la superpotencia y las potencias que quieren convertirlos en fuerzas de ocupación su servicio.
En América Latina, donde la penetración creciente del imperialismo yanqui prepara una intervención militar en Colombia mediante el denominado Plan Colombia, la siniestra pretensión de establecer una base de operaciones militares en el Perú, la descarada intervención en la política interna de Venezuela, el persistente bloqueo a Cuba presionando y chantajeando a los gobiernos latinoamericanos para condenar a Cuba en la ONU traficando con sus denominados derechos humanos, siendo el primero violar como lo muestra el centro de torturas de Guantánamo donde ha internado a los prisioneros de Afganistán; levanta también la bandera de la democracia para pregonar en los dichos y hechos la caducidad de la soberanía nacional, la integridad territorial y el derecho a la autodeterminación y más que nada el derecho de los pueblos a transformar el mundo mediante la revolución.
En Europa se da una situación revolucionaria, en desarrollo desigual, expresada en la ruptura de las masas proletarias con el revisionismo y con las instituciones democrático-burguesas, como lo demuestra la falta de participación en ellas; la respuesta a la ofensiva patronal de los últimos años, que ha llevado a millones de obreros a la huelga general y la gestación de futuras rompiendo con la paz social propugnada por los gobiernos, los patronos y los sindicatos a su servicio; y la rectificación de los errores de los 60 en la lucha contra el revisionismo, dando lugar al surgimiento del Partido, como es nuestro caso con el proceso de reconstitución del Partido Comunista de España y fracciones rojas en otros países. Fruto de esta situación revolucionaria, han surgido desde los años 60 organizaciones que desarrollaron lucha armada y que, por no haber roto con el revisionismo, por su negación de la ideologia del proletariado y de la necesidad del partido, por su ideología liberal decimonónica y su apoyo al socialimperialismo, nada tienen que ver con el proletariado y por ello su lucha armada, guiada por las tesis foquistas de Debray, les abocó al fracaso. Existen también movimientos nacionalistas que, ante una situación de opresión nacional o colonial (Irlanda del Norte, Euskadi, Bretaña, etc.) en un estado capitalista desarrollan lucha armada que no pueden triunfar porque no dirige el proletariado a traves de su partido, no pretenden eliminar el capitalismo y están ligadas a oscuras pretensiones particulares ajenas a los intereses del proletariado.
La agresión imperialista, el desempleo, las siete plagas con que la globalización y el neoliberalismo asolan el orbe, engendrando respuestas multitudinarias como las manifestaciones antiglobalización que vuelven a desplegar las banderas de Yankees, go home y luchas contra el desempleo, luchas económicas y políticas que enarbolan reivindicaciones generales y necesidades comunes, mostrándonos que la huelga sigue siendo la escuela donde se forjan los hijos de la clase. La globalización, al someter a millones al mismo proceso explotador, madura las condiciones para transformar la sociedad. Es así que después de casi una década de repliegue político general de la revolución proletaria mundial, estas luchas impulsan la salida del repliegue político general de la Revolución Proletaria Mundial.
Como muestras del resuelto despertar de la clase y la juventud, podemos citar los acontecimientos vividos en este último año: las manifestaciones en Otawa en noviembre del 2001 contra el FMI, BM y OMC, a quienes calificaban de fascistas insensibles y asesinos denunciando la llamada campaña contra el terrorismo internacional y quemando banderas del imperialismo yanqui; la reunión, marchas y movilizaciones organizadas con motivo de la celebración del Foro Social Mundial de Porto Alegre, Brasil del 31 de enero al 5 de febrero del 2002, donde más de 60.000 personas se manifestaron contra los planes belicistas del imperialismo yanqui agitando No a la guerra de Bush. El capitalismo mata, matemos al capitalismo ; la manifestación de más 500.000 personas el 16 de marzo 2002 en Barcelona, a pesar de la militarización a que se sometieron las fronteras, la ciudad y la población con el ejército y la policía, y donde se marchó bajo el lema Contra la Europa del Capital y de la guerra. Otro mundo es posible; la manifestación de millares de manifestantes franceses y belgas en París contra la cumbre de la Unión Europea del 16 de marzo 2002; y la reciente del 20 de abril del 2002 en Washington protestando contra la globalización, contra la guerra en Afganistán , contra la ayuda estadounidense a Israel y Colombia, contra la deuda y pobreza del Tercer Mundo y en apoyo del pueblo Palestino; la última huelga general en Italia el 16 de marzo del 2002, la primera en los últimos 20 años, donde 3 millones de obreros marcharon contra los planes de Berlusconi de flexibilizar los despidos entre otros que paralización Italia; las movilizaciones en toda Francia contra el ascenso del neo-fascita Le Pen; la perspectiva de una huelga general por la defensa de derechos y conquistas en nuestro país y las masivas huelgas y movilizaciones estudiantiles contra las reformas en la educación que pretenden eliminar el derecho a la educación pública obligatoria y convertirla en una mercancía en manos de empresas privadas, que para mayor escarnio se nutren de los Presupuestos Generales del Estado.
Estas luchas en diversos países expresan la condena de los pueblos contra el imperialismo yanqui y el capital financiero, mostrando un movimiento antiimperialista en marcha y que en la perspectiva del combate contra su siniestra maquinación acabará con el repliegue a nivel mundial y impulsará y desarrollará la Nueva Gran Ola reimpulsándose el Movimiento de Liberación Nacional y el Movimiento Proletario Internacional. En cualquiera de estas luchas y puntos conflictivos podría saltar la chispa que incendie la pradera y concentre en días décadas de lento desarrollo.
También, puede llegar a producirse una, poco probable por el momento, nueva guerra mundial, pero esta situación sólo puede producirse cuando se defina la superioridad estratégica de una potencia o varias potencias imperialistas que adquieran la fuerza suficiente para enfrentar al imperialismo yanqui. En consecuencia, los comunistas hemos de bregar por desarrollar Partidos Comunistas sustentados en la ideologia científica del proletariado, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente el Maoísmo, y forjados, para y con la guerra popular, tomar el Poder mediante nuestra militarización. Definir las zonas principales y secundarias para la revolución proletaria mundial es de suma importancia para saber cual es el papel que cada región del mundo y cada partido comunista han de cumplir en este proceso.
Nuestra tarea, como Partido Comunista, es no centrarnos en el peligro de guerra imperialista sino en la reconstitución del Partido para tomar el Poder a través de la guerra popular especificada a nuestra situación concreta y, al mismo tiempo, desarrollar el apoyo a las luchas de los pueblos del mundo por su liberación, impulsando acciones de socavamiento del imperialismo en su seno. Debemos centrarnos en la guerra popular, pues solo de ella derivará el poder. Mientras exista el imperialismo existe peligro de guerra mundial y en este marco, como nos enseña el Presidente Mao, o la revolución impide la guerra o la gerra desatará la revolución.
El imperialismo yanqui desarrolla sus planes de militarización creciente. En su estrategia militarista por el control absoluto del Mundo, plantea que la la guerra se desarrolla en tres fases: baja intensidad, intensidad media y alta intensidad. En la guerra de baja intensidad se desarrollan enfrentamientos de movimientos guerrilleros localizados con sus gobiernos, dándole pie a la intervención en defensa de sus lacayos y propagando sus valores de defensa del mundo libre, democracia, neoliberalismo, etc.; para la intervención militar puede utilizar la intervención directa, los denominados cascos azules de la ONU, la OTAN o cualquier otro bloque militar organizado al caso en alianza con otras potencias imperialistas o fuerzas al servicio de sus lacayos. En las guerras de intensidad media, se producirán enfrentamientos entre distintos países, bien atizados por contradicciones entre ellos, por el control de uno sobre otro, para satisfacer los apetitos de potencias imperialistas o para sofocar revoluciones. En las guerras de alta intensidad se producirá una situación de guerra total mundial por el absoluto control del mundo, donde se combatirá en todos los frentes a escala mundial. En esta última fase, plantea que la guerra mundial tendrá una primera fase nuclear con bombardeo masivo por ambas partes enfrentadas, a la que seguiría una guerra convencional con gran numero de tropas a fin de ocupar territorios, pues en definitiva lo que pretende es quedarse todo el botin, principalmente los países dependientes, colonias o semi-colonias, desatando una gran matanza. No contando en la perspectiva inmediata con el peligro de guerra de alta intensidad, se centra en sus planes bélicos inmediatos desatado su cruzada contra el terrorismo con estos objetivos fundamentales, ampliar su rapiña por el mundo controlando o sentando bases, sofocar las luchas de los pueblos por su emancipación, preparar ataques para supeditar a sus intereses a los países que pudieran constituir un apoyo para futuras luchas de los pueblos, prevenir cualquier ataque de las potencias con arsenal nuclear que constituyen un peligro (Rusia y China) o los países que puedan armarse con armas de destrucción masiva; cualquiera de las situaciones que se desenvuelvan despertará y desarrollará la conciencia del proletariado y las masas, oponiéndolas a los imperialistas, principalmente el imperialismo yanqui y los reaccionarios, fomentando su odio y creando más motivos para que se levanten en guerra popular, partiendo del hecho de que los imperios se hunden en lenta agonía, pero inexorable muerte.
Como nos señala el Presidente Mao, si estalla la guerra mundial, si se llega a alcanzar el nivel de guerra de alta intensidad, en primer lugar estamos en contra y segundo, no lo tenemos; lo que hemos de hacer es concentrarnos en la revolución, transformando la guerra mundial en guerra popular mundial bajo la dirección de partidos comunistas hasta barrer al imperialismo y la reacción mundiales. Así pues, si al finalizar la Primera Gran Ola la voz de mando era la guerra popular, al inicio de esta Nueva Gran Ola, la gran voz de mando sigue siendo la guerra popular.
El Movimiento Comunista Internacional
El movimiento comunista internacional ha marcado la historia con un proceso de luchas gloriosas en el que los comunistas hemos bregado y bregamos por la unidad al servicio de nuestra meta inalterable, la sociedad sin clases, el comunismo. En esta heroica lucha se han desarrollado tres internacionales.
La asociación internacional de trabajadores (A.I.T.) o I Internacional fue fundada por Marx y Engels en 1864, aplastando en dura lucha las desviaciones de Bakunin y estableciendo una sola doctrina del proletariado, el marxismo. Como señala Lenin, el papel cumplido por la I internacional fue el de sentar las bases ideológicas de la doctrina del proletariado. La I Internacional se dividió y se les achaco a Marx y Engels la responsabilidad de esta decisión, a lo que respondieron que de no haber sido así la internacional hubiese muerto asesinada por la unidad que deja de lado los principios.
Engels funda en 1889 la II Internacional que, como nos señala Lenin, llevo a cabo una labor extraordinariamente importante y útil de amplia difusión del socialismo y de organización previa, inicial, elemental de sus fuerzas.... Con la muerte de Engels se produce un nuevo impulso del revisionismo al que combatirá Lenin; esta Internacional, cumplido su papel, va a entrar en bancarrota en la I Guerra Mundial al llamar sus dirigentes Kautsky, Berstein, ..... al proletariado a participar en esta guerra imperialista de rapiña, apoyando a la burguesía y transformándose en social-patriotas, en lugar de transformar la guerra en guerra revolucionaria.
En 1919, Lenin funda la III internacional, la internacional comunista, concebida como máquina de combate por la revolución proletaria mundial y la construcción de la dictadura del proletariado. Nuestro Partido desde su fundación se integra en la internacional comunista.
A partir de los años 20 comienzan a surgir en la IC problemas que van a afectar a su desarrollo en cuanto a como entender la ideologia, como un dogma a debatir; en lo referente al partido no se aplicaron correctamente las posiciones de Lenin sobre la relación entre partido, masas y jefes, existiendo lineas erróneas tanto por la derecha como por la izquierda; sobre el frente único se dieron posiciones erróneas de derecha e izquierda; y finalmente en cuanto al problema militar, no se pugno por desarrollar una teoria militar, salvo en China, y se rechazó todo tipo de violencia enfocándose la acción política hacia el cretinismo parlamentario por parte de la derecha o lanzándose al aventurerismo por parte de la izquierda.
En relación a los países semifeudales o feudales y coloniales o semicoloniales se dan posiciones erróneas al plantear que, ya que el carácter de la revolución es democrático, había de ser la burguesía quien dirigiese, y por otro lado la de plantear revoluciones socialistas para estos países.
Con el triunfo del fascismo se agudiza la situación dentro de la IC, sobre todo con la concepción del frente defendida por revisionistas como Dimitrov, Togliatti y Thorez que amputaban a mantener el sistema democrático burgués y no a destruirlo, y centraban la lucha sólo en el fascismo, señalando que la contradicción era democracia burguesa/fascismo y no burguesía/proletariado. El partido Comunista de España considera necesario que el MCI desarrolle un balance de la Internacional Comunista, principalmente de su VII Congreso y el papel del camarada Stalin. En 1943 se disuelve la IC, creándose posteriormente un Comité de Información.
La lucha por la necesaria unidad de los comunistas es siempre dura y compleja. Finalizada la II guerra mundial se inicia la lucha contra el revisionismo contemporáneo. En 1948 se condena a Tito como revisionista vendido al imperialismo yanqui. Las posiciones de Browder causaron mucho daño al señalar que no era necesario el partido puesto que luchábamos en un mismo frente con una parte de la gran burguesía.
En los años 1957 y 1960 se desarrollan las conferencias de los partidos comunistas y obreros de Moscú, tras el XX congreso del PCUS en el que Jruschov se apodera del partido usurpando la dictadura del proletariado, atacándola con el pretexto de combatir al camarada Stalin y depurando a más el 70% de los cuadros del partido con el fin de conjurar la contra-restauración, obviamente, de la dictadura del proletariado. Al tener la URSS un peso muy grande en el MCI, en las reuniones del 57 y 60 se firman declaraciones muy ambiguas, pese a la firme posición del Presidente Mao hizo que el PCUS cambiase en ese momento algunas de sus muchas posiciones erróneas. En 1961 en el XXII congreso del PCUS se sintetizan los planteamientos del revisionismo contemporáneo.
El Presidente Mao, dirigiendo el PCCh, comprendió la esencia del revisionismo contemporáneo y lo sistematizo en los tres pacíficos y los dos todos. Así el revisionismo tergiversa las tesis de Lenin sobre la coexistencia pacifica entre estados, convirtiéndola en línea general del MCI, lo que lleva a condenar toda guerra, por justa que sea, y a negar la revolución, propugnando la coexistencia entre clases opresoras y oprimidas y entre el imperialismo y los pueblos oprimidos. Con la transición pacifica plantea que ya no es necesaria la violencia revolucionaria para transformar la sociedad y que puede hacerse a traves de la vía pacífica, a traves de las elecciones y el parlamentarismo hay que demostrarles a los imperialistas que el sistema socialista funciona mejor que el capitalista y en consecuencia los imperialistas se pasaran al socialismo. El estado de todo el pueblo niega el carácter de clase del estado, apuntando contra la dictadura del proletariado, y el partido de todo el pueblo niega el carácter de clase del partido para que sirva a la nueva burguesía. Jruschov sostiene que el XXII congreso del PCUS es el nuevo programa por el que deben guiarse los comunistas, sustituyendo el manifiesto comunista por las consignas burguesas de libertad, igualdad y fraternidad. El Manifiesto Comunista es el programa de los comunistas y su negación atizó y agudizó la lucha entre el marxismo y el revisionismo.
El 14 de junio de 1963 se publica la Proposición acerca de la linea del movimiento comunista internacional, conocida también como La carta china o los 25 puntos de Pekín, a la que siguió la difusión de los 9 comentarios donde brillantemente el Presidente Mao y el PCCh no consideraban conveniente en tales circunstancias conformar una nueva internacional comunista, puesto que no estaba definida en el mundo de la base ideológico-política. En la XI sesión plenaria del Comité Central salido del VIII congreso del Partido Comunista de China, del 12 de agosto de 1966, se adopta la siguiente resolución de gran trascendencia para el MCI El camarada Mao Tsetung es el más grande marxista-leninista de nuestra época. El ha continuado defendiendo y desarrollando el marxismo-leninismo de forma genial, creadora e integral; el ha elevado el marxismo- leninismo a una nueva fase. El pensamiento Mao Tsetung es el marxismo-leninismo de la poca donde el imperialismo va hacia su hundimiento total y donde el socialismo marcha hacia la victoria en el mundo entero. El pensamiento Mao Tsetung constituye para el Partido y todos los países del mundo, el principio a aplicar en todo trabajo. El Partido del Trabajo de Albania, bajo la dirección del revisionista enmascarado Hoxha, no aceptó el pensamiento Mao Tsetung, pretendiendo una internacional basada únicamente en el Marxismo-Leninismo, sin considerar el nuevo desarrollo de éste porque en esencia Hoxha era contrario al pensamiento Mao Tsetung y, como posteriormente demostró, también al Marxismo-Leninismo.
Con la Gran Revolución Cultural Proletaria se extiende por el mundo la creciente influencia del Presidente Mao, el PCCh se centra en la resolución muy urgente de recuperar el poder en la República Popular China en manos de la usurpación revisionista de Liu Shao-chi y Teng Hsiao-ping y cómo continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado y transformar la concepción del mundo. De esta forma el Presidente Mao, participando en la lucha de clases tanto a nivel nacional como internacional, se convierte en gran maestro del proletariado y en jefe de la Revolución Proletaria Mundial, deviniendo su pensamiento en tercera etapa del Marxismo.
Los auténticos comunistas esperábamos que el PCCh definiese el maoísmo como tercera etapa y principal de nuestra ideologia científica, pero tras la muerte del Presidente Mao, en septiembre de 1976, los revisionistas chinos dan un golpe de estado contrarrevolucionario, negando al Presidente Mao y su pensamiento. El MCI y su unidad entra a graves y complejos problemas, con la honrosa excepción del Partido Comunista del Perú y otras fracciones de diferentes países y del Estado Español que desenmascararon el golpe contrarrevolucionario y la usurpación revisionista en China, manteniéndose firmes en la defensa del Marxismo-Leninismo-pensamiento Mao Tsetung.
Con la muerte del Presidente Mao y la usurpación revisionista en China por Teng y sus compinches, los comunistas quedamos desperdigados por el mundo sin centro de la Revolución Proletaria Mundial; la contrarrevolución, como ave carroñera, sacó sus garras para negar y atacar al Presidente Mao y la validez universal del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, desencadenándose el triple ataque revisionista de Teng Hsiao-ping (revisionismo chino), Hoxha (revisionismo Albanés) y Brezhnev (revisionismo ruso), encabezando este ataque en el Estado Español la camarilla revisionista de E. Odena y R. Marcos, frente a los cuales el Pte. Víctor inicia la comprensión del maoísmo, asume su defensa y comienza a enarbolar el marxismo-leninismo-maoísmo en nuestro país.
En el año 79 se constituye la fracción roja asumiendo como principio de unidad el marxismo-leninismo-maoísmo. Al fusionarse con otras fracciones del Estado Español continúa la lucha por la defensa del maoísmo. En febrero del 85 se inicia la campaña en torno a la defensa y aplicación del maoísmo a nuestra realidad concreta, comenzando con la critica de las posiciones de derecha contrarias al Presidente Mao, bregando por que se sancionase como base de unidad el marxismo-leninismo-maoísmo, siendo este punto negado por las posiciones de derecha en la fracción, lo que lleva a la ruptura de la ULM-L y al inicio de la reconstitución del Partido Comunista de España, el 15 de agosto de 1986, tomando como base ideológica el marxismo-leninismo-maoísmo. El 1º de mayo de 1987 el Partido Comunista del Perú y nuestro Partido firmamos los acuerdos y declaración conjunta Enarbolar, defender y aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, acuerdos y declaración que constituyen el mayor grado de unidad comunista alcanzando en nuestros días, comprometiéndonos a bregar por la entronización del maoísmo como mando y guia de la revolución proletaria mundial, considerando necesario y de insoslayable importancia la reagrupación de los comunistas. y lucha en pro de una futura internacional comunista sustentada en el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo.
La aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, ha de ser especificada a cada revolución para no caer en una aplicación mecánica y dogmática, puesto que de lo contrario no se aplicaria el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, ni se desarrollaría la revolución. Así el Partido Comunista de España, retomando sus bases, ha generando al Pte. Víctor Fernández como garantía del correcto rumbo de la reconstitución y a su pensamiento guia en desarrollo como base de unidad partidaria, culminada la reconstitución se pasará al inicio de la revolución socialista a través de la guerra popular aplicada a las condiciones concretas del Estado Español. La experiencia nos ha demostrado que en los países imperialistas es necesario un largo proceso de lucha ideológico-política de acumulación de fuerzas previo al inicio del asalto al poder aplicando la estrategia militar del proletariado, la guerra popular.
En la perspectiva de la Nueva Gran Ola hemos de comprender y asumir que en la revolución proletaria mundial convergen dos corrientes: el movimiento proletario internacional y el movimiento de liberación nacional, siendo el primero directriz y el segundo base.
El movimiento de liberación nacional es la lucha que las naciones oprimidas, colonias o semicolonias, desarrollan contra la opresión y dominación que sobre ellas ejercen el imperialismo y la reacción mundiales. Lenin nos enseña que la clase obrera que los países capitalistas no puede liberarse sin la alianza con los pueblos de las naciones oprimidas y sin la liberación de éstas y que, por lo tanto, la causa revolucionaria del proletariado internacional en su conjunto depende del desenlace de la lucha revolucionaria de los pueblos dependientes, coloniales y semicoloniales, que constituyen la abrumadora mayoría de la humanidad. Así nos dice: "en realidad, el movimiento revolucionario en los países adelantados sería prácticamente un engaño, sin la unión completa y más estrecha de los obreros en la lucha contra el capital en Europa y América con los cientos y cientos de millones de esclavos coloniales oprimidos por el capital".
Al mismo tiempo, señalándonos la importancia de los movimientos de liberación nacional para la revolución proletaria mundial, y sin negar la revolución en los países capitalistas, nos señala desarrollando a Marx la estrategia para la revolución que los comunistas hemos de seguir, afirmando correctamente que "la revolución social no puede advenir sino en la forma de un período en el cual la guerra civil del proletariado contra la burguesía en los países avanzados se una a toda una serie de movimientos democráticos y revolucionarios, comprendidos los movimientos de liberación nacional, en las naciones poco desarrolladas, atrasadas y oprimidas" y si bien el lema para los comunistas es el de "¡Proletarios de todos los países uníos!", nos plantea que el lema que debe quitar la confluencia del movimiento obrero revolucionario y los movimientos de liberación nacional ha de ser "¡Proletarios de todos los países y pueblos del mundo, uníos!".
El Pte. Mao, desarrollando la estrategia de Lenin, nos señaló la enorme importancia que tienen para la revolución proletaria mundial los movimientos de liberación nacional, afirmando resueltamente: "Sean cuales fueren las clases, partidos o individuos de una nación oprimida que se incorporen a la revolución, tengan o no conciencia de este punto, lo entiendan o no en el plano subjetivo, basta con que luchen contra el imperialismo para que su revolución sea parte de la revolución mundial socialista proletaria, y ellos mismos aliados de ésta". Pero, si bien toda lucha de liberación nacional socava al principal enemigo del proletariado y los pueblos del mundo, el imperialismo, y por ello forma parte de la revolución proletaria mundial, sólo si esta lucha está dirigida por un partido comunista que lleve a cabo la revolución de nueva democracia puede liberar al pueblo del imperialismo, la feudalidad y el capitalismo burocrático, único modo de no volver a caer en las garras del imperialismo.
El movimiento proletario internacional es la práctica y teoría del proletariado internacional. El proletariado surge como última clase en la historia luchando en tres planos: teórico, político y económico. Como hemos señalado, reiteramos en los siguientes hechos de su devenir histórico de luchas: 1848, cuando nuestros fundadores Marx y Engels elaboran el Manifiesto Comunista, estableciendo los fundamentos y el programa del proletariado internacional; 1871, la Comuna de París, donde por primera vez el proletariado toma el poder; 1905, ensayo general de la revolución rusa; 1917, triunfo de la revolución de octubre, donde bajo la dirección de Lenin se funda el primer estado de dictadura del proletariado, abriéndose una nueva era; 1949, triunfo de la revolución china, estableciéndose la dictadura conjunta del proletariado el pueblo bajo la dirección del proletariado y se resuelve el paso a la revolución socialista; los años 60, con la gran revolución cultural proletaria; bajo la dirección del Presidente Mao, se continúa la dirección bajo la dictadura del proletariado en aguda lucha entre restauración y contrarrestauración; y 1980, en que el proletariado peruano bajo la dirección del Partido Comunista del Perú, inicia la guerra popular bajo la batuta del Pte. Gonzalo, representando un faro y guía para el proletariado y los pueblos oprimidos del mundo. Finalizada la guerra popular, por problemas de dirección proletaria, sin haber logrado sus objetivos, hoy brega por desarrollar la segunda reconstitución y por constituirse en gozne entre la primera de la revolución y la segunda que iniciamos.
El proletariado en su lucha reivindicativa ha generado la huelga y el sindicato, que no son sólo instrumentos de lucha económica, sino su primera escuela en la que nuestra clase combatiente se forja y prepara para las largas luchas por venir. La huelga es para nuestra clase el primer método de lucha económica y la huelga general complementa la insurrección, pero ni con la huelga general revolucionaria se toma el poder ni puede el sindicato dirigir la revolución ni ocupar el lugar del partido, como erróneamente plantearon Sorel, los anarquistas y otros. Los comunistas desenvolvemos la lucha reivindicativa en función del poder.
En su proceso histórico de lucha el proletariado ha generado aparato político: el Partido Comunista, radicalmente opuesto y distinto a los demás partidos, con el fin de tomar el poder como lo definió nuestro fundador Marx. Pero es Lenin quien establece los caracteres del partido de nuevo tipo, combatiendo la influencia destructiva del viejo revisionismo socialdemócrata de la II Internacional que generó partidos obreros al servicio de la burguesía, basados en la aristocracia obrera, la burocracia sindical al servicio de los patronos y el cretinismo parlamentario que desvía a nuestra clase de sus objetivos. El Presidente Mao nos plantea, desarrollando a Lenin, la construcción del Partido proletario en torno al fusil, señalando al mismo tiempo las directrices para la construcción de los tres instrumentos. El Pte. Gonzalo, sintetizando la nueva etapa del marxismo en Marxismo-Leninismo-Maoísmo, nos reitera tesis incuestionables que los Partidos Comunistas hemos de asumir plenamente como la militarización de los Partidos Comunistas y la construcción concéntrica de los tres instrumentos, principalmente en el proceso de la guerra popular.
El proletariado genera ideología, que en su aplicación ha demostrado su validez universal, deviniendo científica: Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente Maoísmo, para la Revolución Proletaria Mundial y que en su aplicación a la situación concreta de cada revolución tendrá que devenir en pensamiento guía.
El Marxismo es fundamentado por Marx que, recogiendo y desarrollando las mejores aportaciones de la humanidad en su proceso histórico (la filosofía clásica alemana, la economía política inglesa y el socialismo francés), sienta las bases de nuestra ideología. Ésta se ha forjado y desarrollado siempre en medio de una férrea y firme lucha contra las posiciones erróneas que se han ido manifestando. Así Marx y Engels se enfrentaron y derrotaron a Proudhon y al anarquismo, a las desviaciones derechistas de During y Lassalle y al oportunismo que surge en el partido alemán, lucha que continuará Engels contra Bernstein. Este viejo revisionismo va a desenvolverse a la muerte de Engels, encabezado por Bernstein, Kautsky, etc., que son derrotados por Lenin. En síntesis, el Marxismo en su primera etapa establece sus tres partes integrantes: la filosofía marxista o materialismo dialéctico, la economía política marxista y el socialismo científico.
Con Lenin nuestra ideología científica se desarrolla y eleva a una nueva etapa en dura lucha contra el viejo revisionismo que negaba la filosofía marxista sustituyéndola por el neo-kantismo idealista, anti-materialista y anti-dialéctico. En economía política negaban la pauperización creciente a la que el imperialismo somete al proletariado, las masas trabajadoras y los pueblos oprimidos del mundo, señalando que el capitalismo satisfaría las necesidades del proletariado, negando la existencia del imperialismo. En cuanto al socialismo científico, negaban el principio de la lucha de clases sustituyéndolo por el de la paz social del capitalismo, se oponían a la violencia revolucionaria y propugnaban el pacifismo, la capitulación del proletariado ante la burguesía y lo llamaban a colaborar con el imperialismo en sus guerras de rapiña.
Revisionistas son aquellos que niegan los principios marxistas so pretexto de nuevas condiciones y circunstancias históricas. Lenin definió revisionistas como la avanzada de la burguesía en las filas del proletariado, señalándonos que no podemos combatir al imperialismo sin luchar contra el revisionismo, puesto que son dos caras de una misma moneda. Asimismo nos señala que el revisionismo apunta a escindir y dividir el movimiento sindical y político del proletariado y que genera la escisión en nuestras filas. En su acertada e implacable lucha contra el revisionismo Lenin nos plantea además que, en caso de guerra imperialista, hemos de transformarla en guerra revolucionaria, desenmascarando a los viejos revisionistas como social-patriotas; nos señala que en tiempos de revolución hay que crear organizaciones nuevas, pues la reacción apunta a golpear las organizaciones legales del proletariado y por tanto hemos de montar aparatos clandestinos incluso para el trabajo de mesas, planteando al mismo tiempo el principio de que el Partido de nuevo tipo o es clandestino o no es nada. Esto lo plasma en la Revolución de Octubre con el Partido Comunista y mediante la insurrección armada.
El camarada Stalin, continuando la obra de Lenin, sigue desarrollando la construcción del socialismo en la URSS, combatiendo las desviaciones de Totsky, Zinoviev y Kamenev durante trece años, dura lucha que no se resolvió por medidas administrativas, sino por la derrota de sus posiciones en todos los frentes. Sobre el camarada Stalin asumimos la posición del Presidente Mao de que tuvo un 75% de aciertos. Ahora bien, los comunistas tenemos la tarea pendiente de hacer un análisis adecuado y en profundidad de la II Guerra Mundial, la Internacional Comunista y en particular su VII Congreso y el papel ejercido en él por el camarada Stalin, así como la actuación de los revisionistas Dimitrov, Thorez, Togliatti, Droz, etc., completando así los análisis iniciados por el PCCh bajo la dirección del Presidente Mao.
Con el Presidente Mao y desarrollando el Marxismo-Leninismo, nuestra ideología científica se eleva a una cumbre más alta, deviniendo en Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Esta tarea la cumplió llevando adelante una firme, resuelta y tensa lucha, aplastando las líneas oportunistas de derecha e izquierda surgidas en el Partido Comunista de China, derrotando así las líneas de Liu Shao-chi y Teng Hsiao-ping. En el plano internacional dirigió la lucha contra el revisionismo de Jruschov, derrotándolo en todos los frentes. Dirigió la Revolución de Nueva Democracia en China, llevando adelante la revolución socialista la Gran Revolución Cultural Proletaria y legándonos grandes enseñanzas para la construcción del socialismo y la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado y la lucha contra la restauración.
Lo fundamental del Maoísmo es el poder, el poder para el proletariado, el poder para la dictadura del proletariado basada en la fuerza armada dirigida por el Partido. El Presidente Mao nos lega asimismo la teoría militar del proletariado, la guerra popular, de validez universal y que ha de ser especificada a las condiciones concretas de cada país y a la revolución a desarrollar, ya sea de Nueva Democracia, Socialista o Cultural. El Maoísmo nos da también la respuesta para la revolución en los países semifeudales, coloniales o semi-coloniales.
Los comunistas contamos con tres grandes e invencibles armas: nuestro fundador Marx, el gran maestro del proletariado Lenin y el Presidente Mao Tsetung, siendo nuestra tarea enarbolar, defender y aplicar el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente, el Maoísmo, bregando por su entronización y puesta al mando de la Revolución Proletaria Mundial.
Hoy los comunistas hemos de aprender las grandes lecciones que nos está dando el Pte. Gonzalo, el más grande marxista vivo, en su aplicación de nuestra ideología a la revolución peruana, sobre todo la aplicación de la dialéctica a todos los problemas, principalmente al desarrollo de la lucha de líneas que ha desarrollado con brillantez durante la reconstitución y posteriormente; su análisis de las relaciones políticas y militares del imperialismo y finalmente sus tesis sobre la militarización del Partido que se constituye en heroico combatiente, el desarrollo concéntrico de los tres instrumentos en el crisol de la guerra popular, la aplicación de la teoría militar del proletariado, la guerra popular, a la situación concreta del Perú, análisis sobre el repliegue político general de la Revolución Proletaria Mundial, sobre la recuperación transitoria del imperialismo, sobre el proceso histórico del proletariado y sobre el fin de la primera tapa de la revolución y la nueva etapa; en definitiva su inquebrantable firmeza comunista y como corresponde su gran condición de internacionalista proletario en su afán de servir con decisión a la Revolución Proletaria Mundial, principalmente.
Pero hemos de tener en cuenta que toda lucha del proletariado internacional nos proporciona enseñanzas que hemos de hacer servir para enriquecer y fortalecer nuestra ideología científica. Por ello nuestra jefatura el Pte. Víctor nos señala que en Europa, cuna de nuestra ideología, donde el proletariado ha escrito tantas páginas gloriosas, la tarea principal de los comunistas, potenciando lo rojo y desarrollando fracción roja, tenemos que reconstruir los partidos comunistas fundados por la clase, por su sector más resuelto, y hoy en manos de podridos revisionistas a los que hemos de combatir, primeramente asiéndonos con firmeza a nuestra ideología, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, retomando el legado y aportaciones históricas de nuestra clase, negadas y tergiversadas por el revisionismo, y retomar las justas y correctas bases partidarias a fin de avanzar en el proceso de reconstitución, para aplicarlas a las condiciones concretas de cada revolución y tomar el poder a través de la guerra popular y así servir a la revolución proletaria mundial.
La revolución proletaria mundial en su primera etapa, como guerra del proletariado contra la burguesía, ha tenido tres momentos: defensiva, equilibrio y ofensiva. Defensiva estratégica: abarca desde la Comuna de París (1871) hasta la II Guerra Mundial, siendo su mayor hito la Revolución de Octubre en 1917.
Equilibrio estratégico: comprende desde la II Guerra Mundial, teniendo su hito más alto con la toma de poder en China en 1949, desarrollándose asimismo el gran movimiento de liberación nacional.
Ofensiva estratégica: se inicia con la Gran Revolución Cultural Proletaria, las grandes luchas en todo el mundo como las de Palestina, Sudáfrica, Kurdistán, Afganistan, Irán, Corea, etc., y sobretodo la guerra popular en el Perú y los intentos a nivel internacional de los comunistas por dotarse de Partido. El Presidente Mao nos señaló el 30 de enero de 1962 en su intervención ante la conferencia ampliada de trabajo del CC del PCCh que los próximos 50 a 100 años más o menos, a partir de hoy, serán una gran época de cambio radical del sistema social en el mundo, una época que estremecerá la Tierra, una época con la que ninguna época anterior podrá compararse. Entendemos que el Presidente Mao incluye la ofensiva estratégica de la Revolución Proletaria Mundial en ese período de los próximos 50 a 100 años en los que barreremos al imperialismo y la reacción mundiales; a partir de entonces persistiran sólo las contradicciones entre socialismo y capitalismo y entre burguesía y proletariado hasta llegar al Comunismo. Concebimos incluso un período más largo del que se necesite para lidiar con los reveses y fracasos que nuestra ceguera nos pueda deparar, y así sacar lecciones enriquecedoras con la convicción de que alcanzaremos nuestra meta final.
Como la historia nos ha demostrado, ha finalizado una etapa de la Revolución Proletaria Mundial y hoy se está generando otra etapa, la segunda etapa, dentro de la nueva era. Hemos de ver esta segunda tapa con numerosas olas en el marco de futuros avances y retrocesos, éxitos y fracasos, victorias y derrotas que jalonarán el camino del proletariado, como las ha habido en la conquista, defensa y pérdida del poder. Así hemos de entender que en esta nueva etapa han de desarrollarse los tres momentos de: defensa, equilibrio y ofensiva. Comprender estos momentos es fundamental para el desarrollo con sentido estratégico de la revolución y sacar lecciones para afrontar los futuros repliegues que hayamos de enfrentar para que la segunda y nueva etapa se concrete en la perspectiva de "50 a 100 años". Entender que estamos dentro de lo que el Presidente Mao nos señalara: "los próximos 50 a 100 años..... barrer al imperialismo de la faz de la tierra". Como hemos señalado, para que el proletariado consolide su dictadura, desarrolle la construcción del socialismo conjurando las restauraciones y consolidándolo hasta alcanzar el comunismo, se requiere un período de más o menos 200 años contando desde la Comuna de París, teniendo en cuenta que hemos sufrido la derrota de la Gran Revolución Cultural Proletaria y se han alargado los tiempos, por lo que hemos de redoblar nuestros esfuerzos y luchar con mayor tesón. Proseguir la lucha inexorable para que la repercusión sea lo más leve y corta posible, pues como nos señalara el Pte. Mao, la derrota de la Revolución Cultural sería en cien, mil y hasta diez mil años, teniendo en cuenta que estamos dentro del repliegue, que durará según se desarrolle la lucha de clases y sobre todo que la línea roja proletaria, que el nuevo torrente rojo se desarrolle, manteniendo el rumbo a pesar de los zigzaguees que nos depare el camino.
Sobre el Movimiento Revolucionario Internacionalista
En el otoño de 1980 trece partidos y organizaciones comunistas, entre ellas la union de lucha marxista- leninista (ULM-L), firman la declaración A los marxista-leninistas, a los obreros y oprimidos de todos los países, llamando a los comunistas a unirse en torno al marxismo-leninismo, tomando en consideración las aportaciones del Presidente Mao, pero sin aceptarlo como nueva etapa del marxismo. Esta declaración es impulsada por el PCR de USA. La facción no participa en esta declaración, al ser firmada por la dirección de la Union de Lucha Marxista-Leninista y basarnos en el marxismo-leninismo-maoísmo. En marzo de 1984 se celebra la II conferencia de estas organizaciones, en la que se acuerda la creación del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) y aprobaron una declaración conjunta. La ULM-L no participa en esta reunion ni suscribe la declaración,al considerar correcta la I Declaración y errónea la II, que veían como un paso atrás, y se oponen a la formación del MRI. La facción brega en el seno de la ULM-L para que se asuma la declaración como base de unidad relativa así como que la ULM-L se integre en el MRI, logrando la aprobación de este punto en el II pleno del CC de la ULM-L, aunque no se llegó a poner en práctica por la oposición de las tendencias liquidacionistas al seno de la ULM-L.
El Partido Comunista de España, iniciada su reconstitución tras la ruptura con la ULM-L, solicita el establecimiento de relaciones con el MRI con el fin de establecer conversaciones para su integración, a lo que el comité del MRI respondió con la propuesta de crear un comité internacionalista, tomando como base de unidad ideológica política la Declaración del MRI, junto con la ULM-L, Unitat Popular (UP) y el Grupo Comunista Bandera Roja de Canarias. Esta propuesta fue rechazada por nuestro Partido, señalando que nuestra base ideológica es el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, y no la declaración del MRI; nuestra base política son las Bases de Constitución partidaria de 1920 y la linea política emanada de la aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo a la lucha de clases en el Estado Español y no la declaración del MRI. Rechazamos la unidad y el trabajo con las organizaciones citadas por ser ULM-L y UP organizaciones nacionalistas y de tendencias claramente revisionistas y electoraristas, y en cuanto al Grupo Comunista Bandera Roja de Canarias, por pertenecer a una colonia del Estado Español, su tarea es la de reconstituir el Partido Comunista de Canarias, brindándoles todo nuestro apoyo fraterno y en pie de igualdad hasta su desintegración. Además consideramos que la tarea de los comunistas no es constituir comités del MRI, sino partido comunista. De la misma forma consideramos que el Comité del MRI carece de un análisis correcto de la situación y carácter de la lucha de clases en el Estado Español y comete errores graves en sus apreciaciones, llegando a adoptar las posiciones revisionistas de Togliatti sobre estas cuestiones, pues el carácter de la revolución en nuestro país fue definido correctamente en sus puntos fundamentales por Marx Engels.
Nuestras divergencias con la declaración del MRI partían de la no aceptación por parte del MRI del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo como única y verdadera ideologia del proletariado de aplicación universal, sobre el cual es la contradicción principal del mundo, respecto a la guerra mundial, a los criterios sobre el movimiento y sobre puntos de suma importancia como la guerra popular, teoria militar del proletariado de aplicación universal, y como llevar siempre adelante el gran lema de ¡Proletarios de todos los países, únios!. No obstante estas divergencias, entendemos que la declaración tenía puntos de unidad relativa cuyo desarrollo era exigencia básica para el propio avance del MRI.
Entendemos que para superar los problemas que tiene la declaración y sus desarrollos posteriores, es necesario resolver los problemas siguientes: en lo ideológico, avanzar en la comprensión del marxismo-leninismo-maoísmo no como se hizo en el 92; esto es lo principal y de ello depende el desarrollo politico del MRI. En lo politico, definir las contradicciones principal y fundamentales en el mundo; la cuestión del fin de la primera etapa, la recuperación transitoria del imperialismo y del repliegue político general de la Revolución Proletaria Mundial; sobre la III guerra mundial, que la revolución es la tendencia principal en el mundo y en caso de que estalle la guerra mundial transformarla en guerra popular mundial. En cuanto a la construcción, qué lineamientos hemos de seguir para conformar la Internacional Comunista que necesitamos. En el trabajo de masas partimos de nuestras divisas las masas hacen la historia, la rebelión se justifica, el poder nace del fusil y el montón colosal de basura; el trabajo de masas ha de estar en función de iniciarla guerra popular teniendo en cuenta los zigzagues a los que ésta pude verse sometida y la transformación de las guerras revolucionarias que existan o puedan iniciarse en guerra popular. El problema de la dirección es clave y requiere tiempo para su formación, desarrollo y que su autoridad sea reconocida. Respecto a la lucha de líneas entendemos que el MRI no la ha manejado correctamente en ningún caso. Estos son problemas de desarrollo, pero que si no se resuelven correctamente puede devenir en la desarticulación del MRI. Consideramos que el Comité del MRI trata de imponer la declaración como base de unidad ideológico-política, en lugar del marxismo-leninismo-maoísmo y la linea política emanada de su correcta aplicación y que al tratar de resolver los problemas de la reconstitución sin contar con el Partido Comunista de España y su dirección, esta expresando tendencias hegemonistas.
Mas, en los últimos diez años, ante las continuas manifestaciones de autismo, falta de entendederas o más bien de reiteradas posiciones erróneas por parte del Cté. del MRI sobre aspectos fundamentales que afectan al desarrollo del Movimiento Comunista Internacional en aspectos ideológicos, políticos, de lucha de dos líneas y organizativos, de los que destacamos nuestras argumentaciones y diferencias sobre la asunción del maoísmo como tercero y principal, sus posiciones sobre lo que afirman en su pronunciamiento de marzo del 95 sobre la situación en el Perú -que hoy siguen manteniendo. Como colofón a su derrotero están los desaires a la constitución y Primer Congreso del Partido Comunista de Colombia, Maoísta, su autismo ante las recientes movilizaciones y luchas del Pte. Gonzalo y la mayoría de los prisioneros políticos y de guerra del Perú y el hecho de que no hayan sido capaces de celebrar una reunión importante para discutir todos estos aspectos importantes del MCI. Estos hechos y otros que no citamos, nos traen a la memoria las palabras que el Pte. Mao repetía a menudo, cuando decía que hay personas que vienen al Mundo para comérselo y otras para comprenderlo y transformarlo, o como decimos por estos lares, hay quienes hablan por hablar y quienes hablan para decir algo.
Nosotros entendemos que las contradicciones cualitativamente diferentes sólo pueden resolverse por métodos cualitativamente diferentes. Este es un criterio de principio que nunca ha entendido ni aplicado el Cté. del MRI. Nuestra ideología nos enseña que la contradicción entre el proletariado y la burguesía se resuelve por medio de la revolución socialista, con guerra popular; la contradicción entre las masas populares y el sistema feudal, por medio de la revolución democrática, con guerra popular; la contradicción inter-imperialista, por medio de la guerra mundial y nuestra tarea es transformarla en guerra popular mundial; la contradicción entre la clase obrera y el campesinado en la sociedad socialista, por medio de la colectivización y la mecanización de la agricultura; la contradicción entre el socialismo y el capitalismo en la sociedad socialista con Revolución Cultural Proletaria y guerra popular; las contradicciones en el seno del Partido Comunista, por medio de la crítica, la autocrítica y la lucha de dos líneas; la contradicción al seno del Movimiento Comunista Internacional por medio de la lucha contra el revisionismo y la lucha de dos líneas; la contradicción entre la sociedad y la naturaleza, por medio del desarrollo de las fuerzas productivas. La resolución de las contradicciones diferentes por métodos diferentes es un principio que los marxistas-leninistas-maoístas debemos observar rigurosamente. Los problemas de carácter ideológico y los problemas de diferencias en el seno del pueblo, han de resolverse únicamente por el método democrático, por medio de la discusión, la crítica, la persuasión y educación, y no por métodos coactivos o represivos. Estos son criterios de principios que no han sido nunca tenidos en cuenta ni aplicados por el Cté. del MRI, muy al contrario, sus posiciones han sido claramente hegemonistas.
En nuestras relaciones con el Cté. del MRI, los hechos nos han demostrado que no entienden ni quieren entender la realidad. Para ellos no valen ni cuentan los argumentos ni la contundencia con estos sean expuestos, siempre tergiversan las cosas como les viene en gana. Un ejemplo clarificador de esto es su posición sobre la situación en el Perú, donde a pesar de contar con informes convincentes sobre el Bloque Escisionista, sobre el cambio de línea militar burguesa que rige su guerra militarista y sus planes, siguen confesando su apoyo al Bloque Escisionista, identificándose con su línea. A pesar de carecer completamente de fundamentos que sustenten sus posiciones, siguen con sus calificaciones de, "rendición", "capitulación", "línea oportunista de derecha", etc. negando la necesidad y obligación de demostrar lo que sin ningún argumento afirman. Así, los paralelos históricos a los que quieren afianzarse no pueden ser más grotescos.
Admiten que no es posible tomar el poder cuando dicen, está claro que no hay perspectiva en lo inmediato de conquistar el Poder. Bien, si no hay perspectiva para tomar el poder ¿por qué razón? , ¿no es por qué se ha producido un giro estratégico, como afirma el Pte. Gonzalo? Pero es que además el propio Cté. del MRI nos da la respuestas cuando afirma: la guerra popular es prolongada, implica periodos de altos y bajos, hasta que las condiciones internacionales, nacionales y la acumulación de fuerzas permitan la conquista del Poder. Sus propios argumentos los descalifican, pues no entienden la realidad, no comprenden el momento histórico, el fin de la primera tapa de la Revolución Proletaria Mundial, la recuperación transitoria del imperialismo y el repliegue político general, y quien no o no quiere comprender la realidad jamás podrá transformarla.
En 1987, se celebra la primera reunión conjunta entre el Partido Comunista del Perú y el Partido Comunista de España, consideramos los Acuerdos y Declaración conjunta del PCP y el PCE emanadas de dicho encuentro como el mayor grado de unidad alcanzando por partidos comunistas hoy y, por tanto, como fracción del Movimiento Comunista Internacional, bregando por que el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, sea mando y guía de la Revolución Proletaria Mundial y hacemos un llamamiento a enarbolar, defender y aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, pues sólo así el proletariado internacional con sus partidos comunistas sera capaz de superar el repliegue político general, dirigir la conquista del poder y emancipar a los oprimidos para emanciparse a sí mismo como clase y avanzar hacia la desaparición de las clases en el comunismo.
Estamos por la reconstitución de la Internacional Comunista, siendo necesaria la reagrupación de los comunistas en torno al marxismo-leninismo-maoísmo y consideramos el MRI como un paso en ese rumbo, al cual servirá en tanto se sustente y siga una linea ideológica y política justa y correcta.
La lucha por la superación del repliegue demanda la entronización del maoísmo, como tercero y principal, como mando y guia de la Revolución Proletaria Mundial sera larga, compleja y dura, pero al final los comunistas lo impondremos porque el marxismo-leninismo-maoísmo es la única ideologia capaz de conducirnos a nuestra meta final, el comunismo.
(Continua)
Entronizar el Maoísmo Como Mando y Guía de la Revolución Proletaria Mundial
Movimiento Comunista en el Estado Español y Lucha Contra el Revisionismo
Situación de la Lucha de Clases
Forjar la Unidad y Reagrupación de los Comunistas en base al Marxismo-Leninismo-Maoísmo
-Mayo, 2002-
Comité Permanente
Partido Comunista de España