PRESOS POLITICOS LIBERTAD

 

Convocamos al pueblo Argentino, a las organizaciones sociales, políticas, de DD.HH al ACTO DE PROTESTA frente a la Embajada del Perú, para el día 3 de diciembre del 2002, en la Av. Libertador 1720, a las 17:00 horas, a fin de expresar nuestro apoyo a la lucha del pueblo peruano y de los presos políticos y prisioneros de guerra, quienes vienen desenvolviendo jornadas de protesta contra la globalización, el largo plan del liberalismo y exigiendo la restitución de sus derechos fundamentales conculcados por los gobiernos de turno, especialmente por la dictadura de fujimori y hoy por el gobierno reaccionario de Alejandro Toledo.

Demandamos:

1.- Solución política a los problemas generados de la guerra; la existencia de 3000 prisioneros políticos y prisioneros de guerra, inocentes encarcelados, miles de requisitoriados, más de l0.000 desaparecidos, desplazados, damnificados, exiliados y de los que aún continúan en armas, así como la existencia de zonas ocupadas militarmente, la persistencia de una legislación antisubversiva, violatoria de las más elementales normas del derecho nacional e internacional.

2.- Verdadera amnistía general en función de una futura reconciliación nacional, pues no se puede pensar en reconciliación nacional con la existencia de miles de prisioneros políticos y prisioneros de guerra; no a la impunidad de los genocidios cometidos por el estado peruano.

3.- Democratización de la sociedad peruana, necesidad y exigencia del pueblo, que en esencia significa la restitución y defensa de conquistas, derechos, beneficios y libertades democráticas.

4.- Producción nacional y trabajo para el pueblo, contra la recesión y la crisis que ha generado la aplicación del plan de neoliberalismo y la globalización.

5.- Cierre del Penal Militar de la Base Naval del Callao. El gobierno de Toledo, para seguir manteniendo civiles en el penal militar, emitió un Decreto Supremo que aprobaba su reglamento, el cual es ilegal y violatorio de la constitución y leyes internacionales.

COMITÉ DE LUCHA POR LA RESTITUCIÓN DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DEL PUEBLO PERUANO.

Buenos Aires, Noviembre de 2002


 

Al Señor Embajador

De la República del Perú.

De nuestra consideración:

Los organismos defensores de los Derechos Humanos con actuación en Argentina, nos dirigimos a Ud, y por su intermedio al señor Presidente de su país, a fin de manifestarle nuestra inquietud por la situación de los miles de presos políticos en el Perú.

En efecto, pese al cambio de gobierno operado en Perú, y al finiquito de la dictadura fujimorista, siguen en las cárceles miles de presos políticos, casi todos juzgados y condenados por tribunales militares o por los tristemente célebres jueces "sin rostro", sin contar ninguna garantía de justo proceso y de derecho a la defensa. Las aberraciones cometidas llegaron a tal punto que el propio gobierno decidió implementar un sistema para indultar a inocentes.

Los presos políticos peruanos, además, están desde hace años alojados en lugares alejados de sus familias y amigos, en condiciones inhumanas, sometidos a un trato degradante y a condiciones que afectan gravemente su salud física y psíquica. Cárceles como Yanamayo, situada a cinco mil metros de altura, donde no podrían vivir prisioneros y carceleros sin grave afectación de la salud, deben ser cerradas. También la situada en la Base Naval del Callao, donde los prisioneros -tal es el caso del Doctor Abimael Guzmán, Elena Iparraguire, Víctor Polay Campos y Peter Cárdenas- están recluidos en celdas de cemento a seis metros bajo tierra. Cabe también hacer mención que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, ya se expidió sobre ese tema, concluyendo que dicha Base debe ser cerrada, y no deben alojarse allí prisioneros.

Tenemos conocimiento de que en febrero de este año, 950 prisioneros se han declarado en huelga de hambre. Ellos piden que se implementen las medidas políticas jurídicas necesarias para su libertad, la derogación de las "leyes antisubersivas", el cierre de las cárceles más terribles, el cese de las represalias y castigos, y otras reivindicaciones de indudable justeza. Esa extrema medida que pone en peligro la salud de los presos, ya bastante debilitada por el largo encierro y las condiciones inhumanas que debieron soportar. Como represalia se llevó a 50 de ellos al penal de Challapalca, considerado como de "castigo" y que ya fuera vetado por la Cruz Roja Internacional en su inspección del año 1994.

Asimismo, en el mes de mayo, le hicimos llegar un documento similar donde a la fecha no hemos tenido respuesta por parte de usted.

Por lo expuesto, pedimos al señor Embajador se sirva transmitir a su Gobierno este reclamo, que viene desde Argentina, para que se responda al justo reclamo de los presos políticos, de sus familiares y de las organizaciones que en su país luchan por los Derechos Humanos. En la seguridad que no puede haber democracia con presos políticos, pedimos su libertad.

Quedamos a la espera de su respuesta.

Saludamos atentamente.