¡Proletarios de todos los países, uníos!

Introducción

En 1987, nuestro Partido recibió una propuesta del Cté. del Movimiento Revolucionario Internacionalista, donde se nos invitaba a conformar, con el resto de las organizaciones de nuestro país con las que mantenían contacto, un Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista en el Estado Español, a partir de la fusión de dichas organizaciones. Nuestra respuesta, negádonos a tal pretensión, está laramente definida en la carta que a continuación enviamos al Cté. del MRI. Esta no fue hecha pública en su momento, en aras de tratar nuestros mutuos problemas de manera interna.

Siempre, en nuestras relaciones con el Cté. del MRI, hemos tratado de ver las diferencias de manera intrínseca, como contradicción secundaria en el seno del pueblo, como un problema de lucha de dos líneas. Mas, cuando se amenaza con labor de intruismo a nuestro Partido, cuando a nuestras cartas únicamente se recibe la respuesta: "Acusamos recibo de su carta", no se tratan los problemas como camaradas con el fin de forjar y elevar la unidad, y con el objetivo de que saquemos lecciones del pasado y aprendamos a conjurar las maniobras de los los que con su práctica se delatan como enemigos del Partido y la revolución en el Estado Español. Es por estas razones, hoy publicamos la presente carta que fue distribuida internamente en el verano del 87.

En 1990, por fin, tras más de cuatro años solicitando conversaciones formales con el MRI, nuestro Partido recibió a un representante del Cté. del MRI, y en largas discusiones mantuvimos un fructífero encuentro. Acordamos, entre otras cuestiones, nuestro ingreso al MRI como miembro de pleno derecho. Hasta hoy el Cté. del MRI se ha negado a reconocer públicamente dicho acuerdo, argumentando planteamientos que se caen por su propio peso.

Hoy, el Cté. del MRI vuelve por sus fueros potenciando la división entre las fuerzas revolucionarias de nuestro país, siendo criticadas sus actuaciones por nuestro Partido reiteradamente sin haber obtenido respuesta alguna. Así, en estos momentos en que se impulsa CEI, bajo la dirección del Cté. del MRI, al cual están ligadas personas que, como su práctica ha demostrado, ponen todo su empeño en impedir el proceso de la reconstitución del Partido, que bajo las banderas del marxismo-leninismo-maoísmo, las bases y tesis fundamentales de constitución y la indoblegable voluntad de nuestra jefatura, el Pte. Víctor, venimos cumpliendo.

Estas personas, que dicen representar al CEI y que el Cté. del MRI potencia con su apoyo, dedican su labor a la delación. Como lo demuestra el hecho de que ante el juicio con el que son amenazados miembros del Comité de Apoyo a la Revolución Peruana, la reacción utiliza como testigo de la acusación contra estos compañeros a un elemento colaborador del organismo impulsado por el Cté. del MRI en nuestro país.

Siempre hemos defendido la unidad de los comunistas y la entronización del maoísmo como mando y guía de la revolución mundial en el MRI, así como la independencia política y organizativa de nuestro Partido. Apoyándonos en nuestras propias fuerzas y las de las masas. ¡Continuaremos haciéndolo!, no les quepa duda. Pero, también proseguiremos enfrentando todas las maniobras e infames calumnias de las que somos blanco y cerraremos filas si nuestra denuncia de estos se pretende tomar como pretexto para atacar la unidad de los comunistas en el seno del MRI, al que consideramos como un paso adelante en la perspectiva de la reconstitución de la futura Internacional Comunista.

Hacemos un llamamiento a denunciar todos los organismos fantasmas plagados de oportunistas, no importa cual sea la denominación que tomen y los apoyos externos que se procuren; pues, como los hechos están demostrando, únicamente pretenden dividir las fuerzas de la revolución en nuestro país y crear la mayor confusión posible, con el objeto de pescar en río rebuelto. Apelamos a todos los buenos comunistas a reforzar las filas del Partido de Vanguardia, del único Partido Comunista marxista-leninista-maoísta, de los que verdaderamente entregamos nuestras vidas y compromiso con las tareas que la revolución y las masas nos demandan, sin esperar reconocimientos ni premios de nadie, con entrega total y desinterés absoluto: El Partido Comunista de España.

Como el Pte. Mao nos enseña: "Hay que practicar el marxismo y no el revisionismo; unirse y no escindirse; ser franco y honrado y no urdir intrigas y maquinaciones". Contrariamente a esto, hay quienes se empeñan en hacer todo lo inverso, peor para ellos, su destino se estará marcado al lado del imperialismo y la reacción, y como tales obtendrán la sanción del proletariado y las masas y su justo premio.

1993

Comité Central

Partido Comunista de España

 


¡Proletarios de todos los países, uníos!

ACERCA DE LOS CONCEPTOS DEL COMITE DEL M.R.I. SOBRE LA RECONSTITUCION DEL PARTIDO COMUNISTA EN EL ESTADO ESPAÑOL.

El Comité del MRI ha propuesto a las organizaciones del E.E.: Grupo Comunista Bandera Roja (G.C.B.R.) de Canarias, Unitat Popular (U.P.), Unión de Lucha M-L y a nuestro Partido, la conformación de un comité conjunto como "la forma más apropiada para la etapa actual del proceso del desarrollo de un partido único en el estado español".

Planteado así el problema de la construcción del Partido en nuestro Estado, entendemos que el Cté. del MRI está violando la Declaración del MRI, donde se señala como tarea inmediata de los comunistas, allá donde no exista Partido, "la de construir dicho partido" y que es "incorrecto hacer que la formación del partido dependa de reunir a cierto número de miembros" y que "se debe construir y fortalecer en el curso de una activa lucha contra la influencia ideológica burguesa y pequeño-burguesa en sus filas".

Pero el hecho planteado por el Cté. del MRI es aún más grave, puesto que tergiversa con su alternativa para el E.E. el principio de la lucha de clases, el hecho de que la lucha de clases devenga en lucha política y esta lucha política en el desarrollo de partidos y facciones, siendo éstos instrumentos de la lucha de clases.

A la luz de nuestra ideología, nuestra propia experiencia y análisis, nosotros vemos así el problema. Dentro de cada clase y partido existen tres facciones: izquierda, centro y derecha, siendo la única posición correcta para el desarrollo del Partido Comunista, la potenciación de la facción roja y no la fusión de distintas facciones y de facciones de varias clases, puesto que de esta forma sólo conseguiríamos devilitar y eliminar la facción roja al situarla en minoría ante el resto de las facciones oportunistas y pequeño-burguesas, frenando de esta forma el desarrollo del Partido Comunista.

¿Dónde están los análisis de clase de acuerdo a las acciones prácticas de lo que el Cté. del MRI llama "camaradas maoístas"? ¿En base a qué criterios el Cté. del MRI ha definido a las facciones y partidos del E.E. como "camaradas maoístas"?

Los comunistas debemos analizar en profundidad cada facción o manifestación de faccionalismo a fin de distinguir quiénes son auténticos comunistas, quiénes lo son de palabra y quiénes son los contrarrevolucionarios. No debemos juzgar, como lo ha hecho el Cté. del MRI, por las palabras y consignas, sino analizar en los hechos junto a qué clase se colocan, a qué clase pertenece la línea que siguen y a qué clase benefician con sus acciones. Así pues, veamos a quiénes tratan de unificar el Cté. del MRI en el E.E.

Analizando cualquier documento de la Unión de Lucha M-L podemos ver que manifiesta posiciones contrarías a la clase obrera, negando y tergiversando nuestra ideología, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente el Maoísmo, tratando de encauzar al proletariado hacia el frentismo sin partido, imbuirlo de cretinismo parlamentario, en estrategias insurreccionales y negando de que se organice en base a los principios organizativos de su clase. Pero, por si esto les pareciese insuficiente, la Unión de Lucha M-L se ha declarado el "ala izquierda del nacionalismo", tomando de este modo posición clara en contra de nuestra clase, pues el nacionalismo es en el E.E. la expresión política de la burguesía media y la pequeña burguesía. Es, pues, una facción de la pequeña burguesía.

Unitat Popular, pese a declararse marxista-leninista-maoísta, entiende la ideología como un dogma y no como una guía para la acción, lo que le lleva a negar la tercera etapa y principal de nuestros principios, el maoísmo. Plantean la reconstrucción del partido, lo que equivale a decir que este fue destruido, lo cual es falso. Proponen estrategias insurreccionales y tácticas reformistas, centrando su actuación en el economicismo. Al partir del culto al movimiento espontáneo de masas, les lleva a señalar al nacionalismo como único movimiento revolucionario en el E.E., señalando así a la burguesía media y a la pequeña burguesía como únicas clases revolucionarias; aceptan el programa KAS, señalando que es un programa revolucionario, lo que equivale a negar el programa del proletariado. Si bien son una facción del proletariado, son su ala más derechista, un instrumento de la burguesía en el seno del proletariado; es decir, representan al oportunismo y al revisionismo de nuevo tipo.

En cuanto al Grupo Comunista Bandera Roja de Canarias, nuestro Partido señaló desde su fundación que Canarias y las demás posesiones africanas son colonias del E.E. Por lo tanto, esta facción, si realmente toma posición por el proletariado debe impulsar su desarrollo fortaleciendo la facción roja y avanzar hacia su constitución como Partido Comunista de Canarias y en esta tarea contarán con nuestro total apoyo. Nuestra alianza será táctica en cuanto a la lucha contra nuestro enemigo común, el estado imperialista español y estratégica en el marco del Movimiento Comunista Internacional.

No podemos aceptar tampoco el planteamiento del Cté. del MRI, de "insistir en la cooperación entre las distintas organizaciones en cuanto a este trabajo", ya que las mismas razones que nos impiden unificarnos con el revisionismo y el oportunismo, nos impiden colaborar con él.

Con su posicionamiento, el Cté. del MRI demuestra una falta de conocimiento del proceso histórico de nuestra clase en el E.E., puesto que el Partido de Vanguardia se constituyó sustentado en los principios del Marxismo-Leninismo y las 21 Condiciones de la IC, tomando como denominación la de Partido Comunista Español, y posteriormente, en su primer congreso Partido Comunista de España. De esta forma es como se cumple el primer gran hito de nuestra clase el 15 de abril de 1920.

El hecho de que al Partido, en nuestro estado y desde su fundación, se sumen elementos oportunistas que traten de liquidarlo, que la IC a través de sus delegados cometa serios errores que potencien el control del oportunismo sobre el Partido y de que ya en su primer congreso los oportunistas, aún siendo minoría en el Partido, pasen a controlarlo comenzando a transformarlo en un partido electorero y revisionista, siendo a partir de 1923 ya esta su tendencia, a pesar de todos estos aspectos erróneos, de ninguna forma se puede soslayar este gran hito de nuestra clase y mucho menos negarlo como hacen aquellos que se sustentan en posiciones ajenas al proletariado en el Estado Español.

Así mismo, si se hubiese analizado mínimamente el proceso de nuestra clase desde el año 22, se vería como éste ha sido marcado por el intento de constituir facciones rojas que eliminasen el revisionismo asentado en la dirección, desde la primera facción denominada Grupo Comunista Español, y las que le siguen: Unión de Cultura Proletaria, Oposición Comunista Española, Izquierda Comunista de España, etc. Todas ellas persiguieron el mismo objetivo señalado: dotar al Partido de una línea correcta, sustentada en los principios correctos.

Este proceso se fue desarrollando desde dentro del Partido primeramente hasta que por fin en el año 30 con la expulsión por Bullejos de la facción roja, ésta no tiene más alternativa que irse desarrollando desde fuera del Partido.

Al no tener este problema un tratamiento correcto por parte de la I.C., hace que estas facciones se diluyan o se pasen al troskismo. Podemos citar un caso en el que se trata de retomar el camino correcto desde dentro del Partido; fue dirigido por Heriberto Quiñones en 1939, siendo su primera medida la de no reconocer a la dirección revisionista y excluirla del Partido, desatándose así una lucha cruenta, por parte del revisionismo, con el fin de reconquistar la dirección que había perdido cuando abandonó el país al finalizar la guerra civil. Este intento termina con el asesinato de aquellos que, bajo la dirección de Quiñones, asumieron la tarea de la reconstitución y finalmente al ser éste denunciado por la dirección revisionista en el exterior y asesinado por el fascismo, se frustra el intento.

Así, tras este paréntesis en el que el revisionismo no controla el Partido, asistimos durante los años 40 y parte de los 50 a la lucha encarnizada por parte de los revisionistas encaminada a controlar el Partido y la guerrilla antifranquista, desviarlos de sus objetivos de clase, liquidar la guerrilla y propagar la política de reconciliación nacional.

Tras la muerte del c. Stalin, los ataques que el revisionismo vierte sobre él y la controversia chino-soviética ejercen su influencia en el E.E. y en el Partido, remeciéndole en sus bases y desarrollándose diferentes facciones de clase, así surgen los grupos La Chispa, Gallo Rojo, Bandera Roja, Vanguardia Obrera, etc., que en el año 63 inician el proceso de reconstitución del Partido Comunista, reconstitución que fracasa por tres razones: no asumir plenamente los principios ideológicos, no partir de las bases de constitución del Partido sino de la herencia revisionista de José Díaz y, como consecuencia de esta 2ª cuestión, no lidiar consecuentemente con el revisionismo.

De esta forma, los intentos de reconstitución que se desarrollan durante los años sesenta y primeros de los setenta devienen en fracasos y facciones del revisionismo. Como señaló a mediados de los setenta el revisionista Santiago Carrillo, "los grupos a la izquierda del PCE en realidad no tienen ninguna diferencia ideológica con nosotros; por lo tanto, lo mejor que podrían hacer es disolverse e integrarse en el partido".

La lucha de clases lleva irremediablemente al desarrollo de facciones y éstas en su avance se convierten en partidos. Nuestro Partido, antes de iniciar se reconstitución se conformó como facción y durante un tiempo en su andadura se unió a aquellos que en teoría defendían nuestra misma ideología y la necesidad de la reconstitución del Partido de Vanguardia en base al marxismo-leninismo-maoísmo y las bases de constitución. En cuanto se ha negado esto, obviamente lo que implica es separarse, al existir facciones que representan a distintas clases. Así, cumpliendo la tarea que tiene toda facción roja, tras un proceso de lucha, se aprueba la constitución del Partido Comunista de España y el inicio de su reconstitución el 15 de agosto de 1986.

Cumpliendo de este modo el segundo gran hito de nuestra clase y tomando los principios ideológicos de nuestra clase, el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, retomando las Bases y Tesis del Partido Comunista de España en su fundación para desarrollarlas y aplicarlas, iniciamos la reconstitución en lucha con el revisionismo, para hacer la revolución socialista por el único camino de la guerra popular. Se define la estructura partidaria como partido estatal con única línea y la única dirección de su Comité Central; el sistema partidario, concentrádonos en la clase obrera como clase dirigente y principal de la revolución en el E.E.; y el trabajo partidario, como trabajo legal e ilegal interrelacionados, pero poniendo el acento en el ilegal, como corresponde a nuestro objetivo de construir el Partido en función de la toma del poder con guerra popular.

Hoy este proceso se desarrolla en medio de la lucha de líneas contra el liquidacionismo de derechas como principal y contra el oportunismo de izquierdas en segundo lugar. Nuestras tareas se centran en el desarrollo de la línea política general, al tiempo que se va plasmando la construcción organizativa en función del poder y la guerra popular, siendo la elaboración de la línea lo principal. Sólo de este modo estaremos no solo enarbolando y defendiendo nuestra ideología, sino aplicándola. Sólo así estaremos dando los pasos necesarios para, a través de la guerra popular como estrategia militar del proletariado hoy, tomar el Poder para la clase obrera, implantar la dictadura del proletariado y, alcanzar nuestra meta final, el Comunismo y así servir a la Revolución Proletaria Mundial.

El Cté. del MRI señala también en su carta que debemos tomar "la declaraciá¢án del MRI como base política e ideológica". Aquí entendemos que el Cté. del MRI trata de que sustituyamos la ideología del proletariado, es decir, el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, por la Declaración del MRI. Aquí se contradice con la propia declaración, donde se señala repetidamente que los principios por los cuales se guía el MRI son "las enseñanzas científicas de Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao Tsetung". Para nosotros no son enseñanzas sino princípios.

Vemos, por lo tanto, en estos planteamientos una tendencia muy peligrosa, al dar ya por definitiva la declaración del MRI, cuando aún quedan cuestiones por definir. Así, en el plano de la ideología, existen partidos dentro del MRI que defienden marxismo-leninismo, otros marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, y otros marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo. En el plano político, la propia declaración señala como tarea clave para el MRI "el desarrollo de una línea general". ¿Cómo podemos tomar como base política una línea inexistente?

Nuestro Partido afirma que sólo podemos tomar verdadera posición por el proletariado, luchar por sus intereses y así servir a la Revolución Proletaria Mundial desde el marxismo-leninismo-maoísmo, siendo el maoísmo la tercera etapa y principal de la ideología del proletariado y, por lo tanto, su aplicación universal. Hoy ser comunista significa ser marxista-leninista-maoísta, principalmente maoísta, concretándose como tarea internacional hoy la de hacer que el maoísmo sea mando y guía de la Revolución Proletaria Mundial, pues sólo de este modo podemos servirla, y en el marco de nuestro estado como la aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo a la situación concreta de la lucha de clases, desarrollar la reconstitución.

Nuestro Partido lucha por una futura Internacional Comunista sustentada en el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, y en este sentido esperamos estrechar nuestros lazos con el MRI, al considerarlo un paso en esa dirección, a la cual servirá en tanto en cuanto se sustente y guíe por una línea ideológica y política justa y correctas.

¡GLORIA AL PROLETARIADO INTERNACIONAL!

¡VIVA LA REVOLUCION PROLETARIA MUNDIAL!

¡ENARBOLAR, DEFENDER Y APLICAR EL MARXISMO-LENINISMO-MAOISMO, PRINCIPALMENTE EL MAOISMO!

¡VIVA EL PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA!

 

Comité Central

Partido Comunista de España

Verano de 1987.