¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡EXIGIMOS CIERRE DEL PENAL MILITAR DE LA BASE NAVAL DEL CALLAO!

Son ya 10 años en que violentando la constitución y tratados internacionales, que prohíben la permanencia de civiles en penales militares, el Presidente Gonzalo y camarada Míriam continúan ilegalmente recluidos en el penal militar de la Base Naval del Callao junto con otros prisioneros políticos sometidos a aislamiento absoluto y perpetuo y encierro celular en condiciones infrahumanas de prisión que equivale a sepultar en vida a una persona.

Desde su detención, el Presidente Gonzalo y camarada Míriam, fueron sometidos a un égimen de aislamiento en la DINCOTE y procesado y sentenciado por ser jefatura del Partido y dirigentes del Partido Comunista del Perú, bajo la acusación de haber preparado, iniciado y dirigido la guerra popular en ejercicio del principal y decisivo derecho político de revelarse contra la opresión para transformar la sociedad peruana en beneficio del pueblo. Arbitraria e ilegalmente fueron derivados a un tribunal militar que les aplico un infame juicio militar sumario sin ninguna garantía para su integridad física y seguridad, sometidos a tratos humillantes y vejatorios, privados del derecho de defensa y debido proceso, al amparo de leyes inconstitucionales, fueron condenados a cadena perpetua por lo que el juicio, la sentencia y el lugar de reclusión de ella derivados son nulos, como ya el Presidente Gonzalo les enrostó: "No reconozco a uds. ninguna autoridad para juzgarme".

Posteriormente, luego de 6 meses de reclusión ilegal en la prisión Militar de la Estación Naval de San Lorenzo, fueron trasladados al Penal Militar de la Base Naval del Callao, donde durante más de 8 años, fueron sometidos a un plan de reducción y aniquilamiento sistemático y sofisticado, que apunta a reducir a la condición de subhumano y a destruir su esencia social, plan engendrado por el imperialismo yanqui para combatir la revolución destruyendo a los revolucionarios, principalmente a los comunistas. En dicha siniestra prisión militar que hasta lleva el nombre de "Némesis" (diosa de la venganza), fueron encerrados en estructuras de concreto de 2x2 m., con una puerta negra tipo bóveda bancaria sin más acceso a iluminación natural que una pequeña abertura en el techo, encerrados durante más de 23 horas con salidas individuales al patio durante 15 minutos y posteriormente 1 hora, imposibilitados en hacer uso de los servicios de agua, impuesto hasta el año 2000 a mantener la regla de silencio, recién después de 1 año se les permitió la visita restringida a familiares directos y en las más duras condiciones de reclusión, control y persecución a los familiares, con entrevistas de 15', luego 30', a través de un sistema de locutorio sin ningún contacto directo; las cartas también reducidas sólo a familiares directos y  no se podía hablar ni escribir de lo que pasaba en el país y en el mundo y nada de política e ideología.

Derivado de la acción política de Luchar por un Acuerdo de Paz, se consiguieron algunas condiciones mínimas de trabajo, que consistieron, sobre todo, en acceder a textos y documentos y realizar un trabajo común elaborando un documento histórico sobre la reconstitución del Partido y la guerra popular del Perú, que constituye un desarrollo del pensamiento gonzalo, nuestra arma ideológica, estratégica, específica y principal y un aporte decisivo al desarrollo del marxismo y a la revolución proletaria mundial.

Esos cambios impresos sirvieron además de precedente para posteriores mejoras logradas recién a partir del 2001 y que fueron producto de conversaciones, peticiones y luchas que fueron de lo pequeño a lo grande, desde expresión de necesidades y planteamientos, rompimiento de la rutina, agitaciones, traqueteo de puertas, toma de locutorio, denuncias orales y escritas, boicot al chequeo médico anual, tres huelgas de hambre: la del 1º al 20 de mayo del 2000, la del 25 de enero al 2 de febrero 2001 y del l6 al 25 de abril 2001, estas dos últimas apoyadas por los demás prisioneros políticos del Partido Comunista del Perú en todo el país, y los 5 días de ayuno del Presidente Gonzalo en protesta contra el impedimento de entrevistarse con abogados extranjeros enviados por sus familiares, luchas que se suman a las de otros prisioneros políticos recluidos en dicho penal y que convergieron con la ola de lucha popular, luchas que aceleraron el proceso de cambios lográndose la flexibilización del régimen carcelario.

Sin embargo el problema de fondo se mantiene, pues el gobierno actual en vez de resolver emitió, en agosto 2001, el D.S. Nº 024-2001 JUS que aprobó el ilegal Reglamento para el CEREC, que de hecho es nulo por anticonstitucional ya que norma un régimen especial al margen de todos los demás detenidos por similar delito pretendiendo "legalizar" la permanencia de civiles en un penal militar, además que con la incoherencia e ineptitud que caracteriza al gobierno de Toledo se reglamenta sobre un vacío legal ya que no existió ni existe ley que justifique su permanencia en el penal militar. Se actúa así con el objetivo de perpetuar el aislamiento del Presidente Gonzalo y Camarada Míriam  y demás prisioneros políticos recluidos allí, pues el aislamiento externo prosigue, las visitas siguen siendo restringidas a familiares directos, solo se extendió a sobrinos pero con trámites engorrosos y un rubro de visitas especiales, pero sometidas a un chequeo innecesario o arbitrariamente censurados, como el caso de un periodista y abogado internacionales, atentando contra la libertad de expresión y el derecho de defensa; so pretexto de que la ilegal sentencia exige inhabilitación absoluta se les impide la realización de estudios por correspondencia, persistiendo en no permitirles ningún  vínculo social o académico, más aún se les niega el derecho a trabajar y so pretexto que lo ideológico-político es peligroso, no se les permite difundir sus trabajos de investigación histórica sobre nuestro Partido y la situación política y económica.

Por todo esto, desde noviembre del 2000, el Partido Comunista del Perú, como parte de la campaña de 5 puntos, viene luchando con el pueblo exigiendo el cierre del Penal Militar de la Base Naval del Callao, el cese del aislamiento del Presidente Gonzalo y Camarada Míriam y demás prisioneros políticos y su traslado inmediato a un establecimiento penitenciario de la Jurisdicción Ordinaria a cargo del INPE, pues la subsistencia de esta siniestra prisión militar es incompatible con los avances logrados por la lucha de los pueblos y el desarrollo de la humanidad en el siglo XXI.

Hoy es más evidente esta necesidad y perentoria exigencia ya señalada incluso por la Defensoría del Pueblo, la Cruz Roja Internacional y otros organismos internacionales como Amnistía Internacional. Rechazamos las negras campañas que persistentemente desatan contra el Presidente Gonzalo y Camarada Míriam, Jefatura y dirección proletaria del Partido Comunista del Perú, lanzando infamias como la calificación de "privilegios" a los cambios impresos derivados de la acción política que no son sino mínimos y legítimos derechos amparados en las leyes del Perú y del mundo, así como las infamias de "presión por orden de asesinato" o "convencimiento" de supuestos "expertos de inteligencia" o con "ponerle a la mujer", etc., que esconden la anticientífica suposición que a los hombres se les puede manipular como robots o que existen hombres super capaces de imponer ideas a otros supuestamente "incapaces" o la deformación de concebir a la mujer como objeto, como lo hacía el agente auto denominado "experto en inteligencia" Merino Bartet, que imputa un supuesto quiebre para que pida Acuerdo de Paz, pretendiendo ocultar que fue una decisión política que por iniciativa propia adoptó el Presidente Gonzalo, mostrando una vez más su condición de Jefatura estratégica y decisiva del Partido y la revolución, así como otros recalcitrantes, aplicando una política de venganza, claman por un mayor aislamiento, como lo hicieran a través del coronel Benedicto Jiménez, levantando el infundio de que "dirige desde la Base Naval", llegando al extremo de vociferar "no dejemos respirar a Abimael Guzmán Reinoso", como lo hiciera el general Eduardo Fournier Coronado. Rechazamos toda esta difamación infamante y ataques que tienen el objetivo de desprestigiar a la Jefatura del PCP, ayer por proponer iniciar la guerra popular y hoy por proponer terminarla; ensañándose en protervo abuso con quienes en 10 años de aislamiento y encierro enfrentados, sin quejas ni quebrantamiento alguno de sus convicciones ideolígico-políticas, son impedidos de defender su honor revolucionario y hoy se persiste en prohibirles dar entrevistas ni desmentir públicamente los ataques de que son objeto, pues temen que la verdad histórica se abra paso y que  su voz llegue al pueblo.

El Partido Comunista del Perú viene desenvolviendo la  lucha por la solución política a los problemas derivados de la guerra y rechaza que el gobierno de Toledo, endureciendo su política, se cierre al tratamiento de dichos problemas, en vez de resolverlos, y derivado de sus pugnas y contiendas por el poder desatan negras campañas contra el Partido Comunista del Perú y su Jefatura el Presidente Gonzalo, levantando el supuesto "rebrote del Terrorismo" como lo hicieron en mayo con el objetivo de conjurar el paro del 14 de mayo en su vano afán de impedir el desarrollo de la segunda ola de la lucha popular e imputaron infiltración subversiva en las marchas de protesta para descabezar el movimiento popular y, a fines del mismo mes, lanzaron otra campaña contra el Presidente Gonzalo buscando generar opinión pública para un mayor aislamiento como denunciamos líneas arriba.

A partir de julio han salido con mayor desenfreno las voces más retrógradas en una nueva campaña negra para dejar incólume la legislación antisubversiva dada por Fujimori con el objetivo de mantener en prisión a perpetuidad a todos los prisioneros políticos, principalmente al Presidente Gonzalo y Camarada Míriam, como cínicamente lo expresara el recalcitrante Olivera afirmando que la legislación de Fujimori "es muy benigna" y que "este gobierno y mi gestión no reduce ni media pena a los terroristas" y lo muestra en el Proyecto de Ley del Ejecutivo que ha empezado a debatirse por la Comisión de Justicia del Congreso, que contempla penas de 20 años como mínimo y mantiene la cadena perpetua, sanciones tan desproporcionadas e inhumanas que niegan la posibilidad de que el penado se reincorpore a la sociedad, así como pretenden introducir una "excepción procesal" en las acciones de habeas corpus que se tramiten en casos de "terrorismo" vulnerando el derecho de igualdad ante la ley.

Algunos plumíferos han llegado a decir "no deben salir en libertad los terroristas sí no presentan cambio ideológico" llamando a persistir en la persecución política en razón de las ideas colisionando con la Constitución que ampara la libertad de conciencia en su artículo 2º, inciso 3, más aún esta persecución se extiende a los familiares y amigos, así como a los abogados de los prisioneros políticos, negando su derecho a asistir y reclamar por los suyos imputándoles ser "enlaces"; a los prisioneros se les chantajea buscando se arrepientan y renieguen de sus ideales y se persigue y hostiga a los excarcelados.

El gobierno y la prensa a su servicio, levantan cortinas de humo con campañas psicosociales para ocultar el descontento popular que se expresa a través de numerosas marchas y huelgas, aplicando la política reaccionaria de "miente, miente que algo queda", sueltan titulares sensacionalistas como "rebrote terrorista", "cientos de terroristas saldrán en libertad", "Sendero se reagrupa" y a cada momento se nos imputa la responsabilidad de cualquier hecho como hicieron con el atentado a El Polo, la supuesta "amenaza de Sendero" a la madre Covadonga en Ayacucho, desmentida por la misma religiosa, o los atentados contra alcaldes y militantes de Perú Posible cometidos por delincuentes comunes y últimamente Toledo ante un  secuestro en el que nada tenemos que ver, sale a pedir "penas más severas y cadena perpetua para los terroristas". Con todo esto apuntan a generar opinión pública contraria y generar más encono entre las dos partes enfrentadas y oponerse a una solución política.

Son parte de esta siniestra campaña los fujimoristas pertinaces opositores a la democratización de la sociedad peruana, así hace poco Luz Salgado lanzando su veneno declaró: "ha habido un retroceso en la lucha contra el terrorismo desde el gobierno de transición porque han dado libertad a terroristas que ahora se reagrupan".

Denunciamos que aunada a esta campaña el gobierno trama una nueva concentración de prisioneros políticos en Yanamayo, como antes lo hiciera Fujimori, con el objetivo de aislarlos de sus familiares.

Sin embargo, pese a estas siniestras campañas, la realidad está corroborando la justeza y corrección de nuestra lucha por la solución política a los problemas derivados de la guerra y dentro de ella la lucha por la libertad de los prisioneros políticos y  prisioneros de guerra, que es un derecho que les corresponde. Han sido dos partes que han contendido en esta guerra interna iniciada el 80, una parte, nosotros, lleva más de 10 años presos en las peores condiciones y la otra sigue suelta en plaza, ya es hora que el estado peruano asuma su responsabilidad y se enjuicie, se sancione y se termine la impunidad a los delitos de lesa humanidad.

Todos deseamos la paz, pero ésta está supeditada a que encontremos justicia, lo que implica, entre otras cosas, que se deroguen las inconstitucionales leyes antisubversivas, la reposición de beneficios penitenciarios, la revisión de los procesos seguidos por los tribunales militares y jueces sin rostro y nuevos juicios, cierre del Penal Militar de la Base Naval del Callao, Challapalca y Yanamayo, el retorno de los prisioneros a sus lugares de  origen como parte de avanzar en resolver la situación de miles de prisioneros políticos, requisitoriados, desaparecidos, expatriados, desplazados y de los que aún prosiguen alzados en armas mediante una negociación global.

El Partido Comunista del Perú saluda las justas protestas y lucha del pueblo peruano contra el neoliberalismo y la globalización  y hace  un llamado a seguir impulsando la segunda ola de la lucha popular por conquistas, beneficios, derechos y libertadas democráticas y como parte de ella la lucha por la libertad de los prisioneros políticos y prisioneros de guerra, el cese del aislamiento del Presidente Gonzalo y camarada Míriam y el cierre inmediato del Penal Militar de la Base Naval del Callao.

¡Viva el Partido Comunista del Perú!

¡Viva el Presidente Gonzalo, Jefatura del Partido y la revolución!

¡Solución política a los problemas derivados de la guerra!

¡Exigimos cierre del Penal Militar  de la Base Naval del Callao!

¡Presos políticos libertad!  

Perú, setiembre 2002

PARTIDO COMUNISTA DEL PERU