¡Proletarios de todos los países, uníos!

Sobre los Apologistas del Hegemonismo y la Teoría de las Fuerzas Productivas en el Movimiento Comunista Internacional.

-A cerca de las posiciones del PCR USA y el Sr. Bob Avakian-


Introducción

¿El progreso y desarrollo actual del Movimiento Comunista Internacional depende de los apologistas del hegemonismo y la teoría de las fuerzas productivas o de enarbolar, defender y aplicar el Marxismo-Leninismo-Maoísmo y la reconstitución de los Partidos Comunistas en cada uno de los diversos países? En torno a estas cuestiones existen divergencias esenciales entre la concepción materialista dialéctica y la idealista, entre la línea roja proletaria Marxista-Leninista-Maoísta y las líneas oportunistas y revisionistas.

Hay quienes aunque en apariencia fungen de Marxistas-Leninistas-Maoístas, en realidad se guían por su espíritu hegemonista contrario a los principios del Marxismo-Leninismo-Maoísmo y el Internacionalismo Proletario. Con la pretensión de ser los primeros que marcan y abren camino en el desarrollo de la lucha en el Movimiento Comunista Internacional y el proletariado, las masas y los pueblos y naciones oprimidos por el imperialismo, desde los años setenta del siglo pasado, se han dedicado a especular y negar todos nuestros avances y logros, y han manipulado y tergiversado el proceso histórico del proletariado en nuestros más de 160 años de lucha. No analizar y combatir estas posiciones, nos encaminaría por los derroteros del liberalismo y estaríamos perjudicando al desarrollo del Movimiento Comunista Internacional, a nuestro Partido, al proletariado y las masas, y al desarrollo de la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial. Esta es la cuestión que hoy abordamos al analizar las posiciones del Sr. Bob Avakian y del Partido que dirige, el PCR, USA.

A medida que hemos ido siguiendo el desarrollo de las posiciones del Sr. B Avakian y el PCR USA y aunque en apariencia éstas pretenden hacerse pasar y quieren hacernos ver que se guían por los principios ideológicos y políticos del proletariado, la realidad es muy distinta. El Sr. B. Avakian se ha venido disfrazando y manifestado como el más sutil falsificador del Marxismo-Leninismo-Maoísmo y de la historia y proceso de lucha del proletariado internacional.
Aunque cada día menos, entre nosotros aún queda algún camarada que sigue considerando al Sr. Bob Avakian como Marxista-Leninista-Maoísta, y que por esa razón es posible mantener aún una unidad relativa e impulsar una correcta lucha de dos líneas, con él y su Partido, unidad y lucha que contribuya a la rectificación de sus posiciones contrarias al Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Aunque públicamente no se ha enfrentado la tarea de analizar las posiciones del Sr. B. Avakian, tarea que había de haber sumido el mermado Movimiento Revolucionario Internacionalista, como parte del Movimiento Comunista Internacional, muchos consideran que nunca asumió el Marxismo-Leninismo-Maoísmo. A la luz de un concienzudo seguimiento y análisis de las posiciones del Sr. Avakian desde finales de los años setenta del siglo pasado, nuestra posición es que el derrotero del Sr. B. Avakian se ha caracterizado por un constante tergiversar, manipular, utilizar, desdecirse y hasta calumniar, a Marx, Engels, Lenin, Stalin, el Pte. Mao. Hoy, haciendo acopio de nuevos bríos, sus posiciones han dado un nuevo salto, pasado a un ataque frontal contra el Pte. Gonzalo y la línea roja proletaria que encabeza en el Partido Comunista del Perú y otros dirigentes del proletariado y partidos comunistas del Mundo.

Analizando su última perla, “EL COMUNISMO: EL COMIENZO DE UNA NUEVA ETAPA. Un manifiesto del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos” (2008 RCP Publications), de nuevo florecen, principalmente, sus mentiras para satisfacer sus afanes personales hegemonistas en el Movimiento Comunista Internacional. De esta forma, sumándose a los intelectuales al servicio del imperialismo y dando colofón a su derrotero revisionista, nos ofrece su análisis y visión anti-marxista del proceso histórico del proletariado -arrogándose el privilegio de ser el primero que desarrolla una supuesta investigación sobre el proceso histórico del proletariado en el período de la primera gran ola de la Revolución Proletaria Mundial-y, una vez más, contrapone y enfrenta su análisis a la brillante síntesis de 150 años de historia del proletariado desarrollada por el Pre. Gonzalo, publicada en diciembre de 1993.

Nuestra tarea internacionalista y objetivo fundamental, es que con el presente análisis contribuyamos a impulsar y desarrollar un amplio debate y una correcta lucha de dos líneas, en torno a las cuestiones fundamentales de principio sobre que es hoy  ser Marxista-Leninista-Maoísta, principalmente Maoísta, por qué principios ha de guiarse la Línea Internacional de los comunistas y qué criterios hemos de impulsar para un correcto desarrollo del Movimiento Comunista Internacional con la perspectiva de, en base los principios de unidad entre iguales, crítica entre iguales y unidad entre iguales, dar un nuevo paso e impulso en la perspectiva de la Reconstitución de la Internacional Comunista. Tareas necesarias en las no podremos avanzar si no combatimos resuelta y acertadamente las posiciones oportunistas y revisionistas que hoy se manifiestan.

El Pte. Gonzalo, contribuyó grandemente a forjarnos en el principio de la lucha y en que únicamente los que se atreven a arriesgarse pueden avanzar y se forjan para lograr las victorias por venir sobre el imperialismo y el revisionismo.

Agradecemos, así mismo, las aportaciones al presente análisis de todos aquellos camaradas y organizaciones que, demostrando su firme posición Marxista-Leninista-Maoísta e internacionalista proletaria, y desde diversas partes del Mundo, nos han ayudado y contribuido en el desarrollo de la presente tarea.

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I-. Ser Comunista hoy, es ser Marxista-Leninista-Maoísta, principalmente Maoísta, y el proceso de reconstitución de Partidos Comunistas.

Lenin nos señala que, sin una base ideológica correcta no puede haber base política correcta. Desde finales de los años setenta del siglo pasado, se viene desarrollando en el Movimiento Comunista Internacional una zigzagueante lucha por la entronización del Maoísmo como tercera y principal etapa de desarrollo de la ideología científica del proletariado, limitando así la lucha contra el revisionismo y el oportunismo, en los necesarios procesos de construcción, reconstrucción o reconstitución, de los Partidos Comunistas. En este proceso hay quienes, como el PCR USA, han presentado la asunción del Maoísmo como un simple cambio de denominación, como un mero cambio de etiqueta, pero conservando los mismos planteamientos erróneos que no se supieron corregir en la ruptura con el revisionismo contemporáneo de Jruschov desde finales de los años cincuenta del siglo pasado. Un claro ejemplo de esto lo encontramos en las Declaraciones del MRI de 1981, 1984 y 1998, donde se siguieron manifestando los mismos viejos errores con un simple cambio de etiqueta.

Salvo el Partido Comunista de China, quien desarrolló una exhaustiva lucha contra el revisionismo de Jruschov -publicada por Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín 1965- y el Partido Comunista del Perú, donde se llevó a cavo una cabal y total lucha contra Del Prado, como representante del revisionismo contemporáneo en el Perú, expulsándolo del PCP e iniciando el correcto sendero luminoso de la reconstitución retomando las tesis y bases fundacionales de J.C. Mariátegui; el resto de las rupturas de los años 60-70 impulsadas al seno del MCI, partieron de no comprender el proceso por el cual el revisionismo contemporáneo se impuso como consecuencia de la debilidad ideológica y política de las líneas rojas proletarias, de las mismas debilidades que impidieron llevar al proletariado al triunfo de la revolución e instauración del socialismo en algún país imperialista en la etapa de la Primera Gran Ola de la Revolución proletaria Mundial.

Si analizamos específicamente las rupturas que se van produciendo, desde finales de los cincuenta en el Estado Español al seno del Partido, con la línea revisionista encabezada por D. Ibarruri, S. Carrillo y Líster, desde las fracciones encabezadas por R. Marco y E. Odena, hasta la de M. Pérez Marín, en todas sus posiciones demuestran una clara debilidad ideológica y política; ninguna de estas fracciones fue capaz de comprender y asumir la necesidad de la aplicación universal del Marxismo-Leninismo-pensamiento Mao  Tsetung (como fuera definida, en 1966, la base ideológica del proletariado por el PCCH), no supieron romper en lo esencial con la línea revisionista que se había adueñado del Partido desde el año 1922. Lo común a todas las fracciones que se impulsaron, hasta la sanción del inicio de la reconstitución en 1986, fue considerar, sin un análisis profundo,  la línea del Partido correcta desde su constitución hasta J. Díaz, cuando es precisamente éste representante de la línea burguesa al seno del Partido, con el aval de Palmiro Togliatti, quien zanja la lucha que se venía desarrollando desde la constitución partidaria, en 1920, y afianza la línea revisionista de revolución en dos etapas, la línea revisionista sobre el Frente, aplicando una línea militar burguesa, oponiéndose al inicio de la revolución y la trasformación de la guerra civil de 1936-39 en revolución proletaria. Así, incapaces de comprender el carácter revisionista de la posición de revolución en dos etapas, se ven impedidos de desarrollar una correcta lucha de dos líneas y combatir y expulsar el revisionismo de las filas del Partido. Su ruptura no va acompañada del desarrollo de una lucha de principios contra el revisionismo, de una lucha por retomar las correctas bases y tesis de constitución del Partido y quedó en simples intentos fracasados que debieran haber impulsado la correcta reconstitución partidaria, todo el esfuerzo se redujo a simples cambios y añadidos de etiqueta.

No dudamos de la honradez de los que aún siguen persistiendo en el mismo camino empecinándose en los mismos errores, pero han de analizar y comprender que cuando se toma el derrotero de cuestionar la ideología científica del proletariado y las Tesis Fundamentales sancionadas como expresión de la madurez de la clase, no solo son necesaria si no imprescindibles las necesarias nuevas escisiones con los revisionistas. Partiendo de que una vez definidas las bases ideológicas y políticas correctas, como se hizo entre 1986-88, a los que persisten en los errores de los años sesenta del siglo pasado, les decimos claramente que lo poco que queda por escindir en el movimiento obrero, hoy solo sirve para desarmar ideológicamente al proletariado, negar sus principios y objetivos de clase y únicamente alimentan las posiciones de liberalismo de la pequeña burguesía, sirve a la capitulación y el imperialismo.

A lo largo de nuestra historia, las posiciones oportunistas y revisionistas, han tenido aspectos característicos comunes. Lenin nos dice que, “el oportunismo no es fruto del azar, no es un pecado, un desliz, una traición de unos cuantos individuos aislados, sino el producto social de toda una época histórica”. Así pues, el revisionismo, en las diversas formas en que se manifieste y como agentes de la burguesía en las filas del proletariado, es revelación de la penetración de las ideas de la burguesía, del fundamento económico y social del capitalismo monopolista, del imperialismo, en las filas del movimiento obrero organizado, con el fin de revertir su avance y llevarlo a la liquidación. Por lo tanto, hay que combatirlo sin descanso desde el inicio, dentro y fuera de las organizaciones obreras, durante el inicio y proceso de la revolución específica y hasta logar la dorada meta del comunismo.

Entre las manifestaciones y posiciones revisionistas dadas en el movimiento obrero a lo largo de su historia -bien izquierdistas, bien derechistas-, se constata que ambas siempre han mostrado rasgos comunes en los que se han dado la mano. Por ejemplo, si analizamos las posiciones que en sus momentos específicos defendieron Bernstein, Kautsky, la llamada “Escuela de Frankfurt”, Jruschov, Deng Xiaoping, etc., vemos que todos ellos consideran que la concepción del mundo del proletariado se debe y puede asimilar por lotes. Ejemplo claro de este accionar revisionista lo es el revisionismo chino, quienes tras hacerse con el poder de forma cruenta en 1976, defienden abiertamente que el Pte. Mao es correcto hasta el año 1949 y posteriormente no. Más recientemente y coincidentes con estas posiciones, lo es el revisionismo surgido al seno del PCP cuando sostienen que el Pte. Gonzalo es correcto hasta el año 1993. Así mismo, al analizar las múltiples elucubraciones y tergiversaciones que sobre el Marxismo-Leninismo-Maoísmo difunde el PCR USA, se puede constatar como siguen esta misma divisa revisionista.

Hay quienes, acordes con las posiciones del imperialismo, que plantean hemos llegado al fin de la historia y el fin de la filosofía, consideran que la concepción del mundo del proletariado es una concepción acabada. Unos dicen que desde Marx y Engels, no hubo más desarrollos, otros que no caben más desarrollos posteriores a Lenin, hasta llegar a los que hoy persisten en la negación del Maoísmo como tercero y principal. Desde posiciones dogmáticas, todos estos no hacen otra cosa que manifestar las posiciones del imperialismo que se oponen al desarrollo del de la filosofía y la ciencia.

Otros, guiados unos por su delirio egocentrista teórico y práctico y bajo el pretexto de “reconstitución ideológica”, en realidad lo único que hacen no es más que seguir los pasos de todos los revisionistas habidos en la historia, sumiéndose en una espiral de crítica de todo y todos, que les convierte en malabaristas de la política y falseadores de la historia, para encubrir su reformismo.

De 1908 a 1914, en lucha contra el ala oportunista de la socialdemocracia alemana y de la II Internacional y principalmente contra el revisionismo encabezado por Bernstein y Kautsky, Lenin nos lega cuatro obras imperecederas de lucha contra el revisionismo y de reafirmación del Marxismo como teoría y programa del Movimiento Obrero internacional. En dichas obras, Lenin reafirma, una vez más, la victoria del Marxismo sobre el resto de las corrientes burguesas al seno del movimiento obrero, define claramente las tres partes integrantes del Marxismo y los principios ideológicos y políticos por los que únicamente se puede servir a los intereses y objetivos de la clase y las masas oprimidas y ha de guiarse la vanguardia organizada del proletariado.

Con “Fundamentos del Leninismo”, el camarada Stalin, en 1924, nos señala que “el leninismo es el marxismo de la época del imperialismo y de la revolución proletaria.  Más exactamente: el leninismo es la teoría y la táctica de la revolución proletaria en general, la teoría y la táctica de la dictadura del proletariado en particular”. Así pues, durante la mayor parte del siglo XX, únicamente adhiriéndose a los principios del Marxismo-Leninismo se podía servir a los intereses y objetivos del proletariado y las masas oprimidas del mundo y ser comunista. En 1977, aparece publicada, por “Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín”, la primera edición de “Cuestiones del Leninismo”, donde se compilan todos los artículos del camarada Stalin en defensa del Leninismo como segunda etapa de desarrollo de la ideología del proletariado y de aplicación universal.

Como consecuencia del cruento camino emprendido hacia la restauración del capitalismo en China, tras el fallecimiento del Pte. Mao, en 1976, pese a que el Partido Comunista de China ya había sancionado, en 1966, que el pensamiento Mao Tsetung es de aplicación universal, y debido a la usurpación revisionista, el PCCH no se llega a definir el Maoísmo como tercera y principal etapa del desarrollo de la ideología del proletariado. El Pte. Gonzalo nos ayudó a forjarnos en que lo que es necesidad se cumple. Así, retomando la tarea que, por la circunstancia de la restauración capitalista en China, no pudieron desarrollar los camaradas chinos, definimos y sancionamos, en 1986, el Maoísmo como tercera etapa y principal de la ideología del proletariado. En 1987, en firma de Acuerdos y Declaración conjunta, con el Partido Comunista del Perú, sancionamos la necesidad de enarbolar, defender y aplicar el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente Maoísmo, comprometiéndonos a bregar firme y tenazmente porque el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente el Maoísmo, sea mando y guía de la revolución proletaria mundial, y que hoy seguir la ideología del proletariado y ser comunista es ser Marxista-Leninista-Maoísta, principalmente Maoísta, pues sólo siéndolo se puede servir a la revolución proletaria mundial donde quiera se combata, ya que el Maoísmo como tercera etapa rige universalmente.

Consideramos imprescindible que la asunción de la ideología del proletariado necesariamente ha de seguir unas pautas incuestionables, de lo contrario el Marxismo-Leninismo-Maoísmo se verá reducido a una simple etiqueta. También, de forma incuestionable, vemos necesario que dicha asunción ha de plasmarse en teoría y práctica, en la línea política general de cada Partido Comunista. ¿Cuándo ha desarrollado esta tarea el PCR USA?

Pese ha habernos sido reiteradamente mostrado el camino por todos los grandes dirigentes del proletariado, en cuanto a la forma y el método de asumir la ideología del proletariado universal, aún estamos a la espera de que el Sr. Bob Avakian abandone sus reiteradas elucubraciones y nos defina porqué se considera Marxista-Leninista-Maoísta, que nos defina cuáles son los principales desarrollos de la ideología científica del proletariado realizados por el Pte. Mao, y cuándo se implementarán éstos a la línea política general del PCR USA. Porque, Sr. Bob Avakian, no se puede ser comunista sin asumir todos sus desarrollos, sin asumir que el Maoísmo es la tercera etapa y principal de la ideología del proletariado. ¡No basta autoproclamarse, de la noche a la mañana, Marxista-Leninista-Maoísta, para serlo!

¿Cuáles han sido nuestros pasos en el proceso de enarbolar, defender y aplicar el Marxismo-Leninismo-Maoísmo? De la misma forma que un niño se haya enraizado con sus progenitores, éstos con los suyos, y así sucesivamente, en conjunto, todos somos fruto de la síntesis de la vida y de la humanidad, nuestro proceso se haya profundamente ligado y es fruto del camino seguido por la clase obrera en el Estado Español desde su surgimiento como clase social en sí y su salto, su comprensión y asunción de clase para sí, finalizado el proceso específico de la revolución burguesa en lo que hoy constituye el Estado Español, a mediados del siglo XIX, imponer y establecer nuevas relaciones sociales y demostrar su carácter reaccionario, y la incapacidad palpable de la pequeña burguesía para hacer avanzar la sociedad hacía un nuevo proceso social. Con sus aciertos y errores, con sus éxitos y fracasos, somos la continuidad de los ciclos seguidos por la clase obrera que en su avance nos ha concretado en su parte más consciente y abnegada y formamos parte de su proceso y perspectiva, porque nos hemos comprometido en avanzar hacía los pasos necesarios para dirigirla hacia la inalterable meta final del dorado comunismo.

Así, como exigencia de la historia y la clase obrera, como fruto de la época que nos ha tocado vivir, y comprendiendo acertadamente que el oportunismo y el revisionismo, tienen profundas raíces históricas y sociales, marcado con el sello concreto de cada época, a partir de finales de los años setenta del siglo XX, iniciamos las tareas de bregar por especificar la base ideológica, pues sin ideología no se puede organizar, y dentro de ella la de definir la tercera etapa y principal de la ideología del proletariado, el Maoísmo, y su entronización como mando y guía de la Revolución Proletaria Mundial, y la lucha contra el revisionismo que representaban D. Ibarruri, S. Carrillo, R. Marcos, E. Odena, de los Ríos, Arenas, etc., con el fin de continuar hacia el inicio de la reconstitución. Al mismo tiempo que retomamos y continuamos con el camino de la clase obrera y como ley histórica, se fue desarrollando en nuestras filas la antítesis de lo que la historia y la clase nos demanda, es decir, una corriente opuesta al Marxismo-Leninismo-Maoísmo y la revolución proletaria, y que hemos especificado y combatido como posiciones y líneas liquidacionistas de derechas e izquierdas. Manifestaciones concretas del oportunismo y el revisionismo a nuestro seno, que se seguirán mostrando y será necesario combatir durante todo el proceso de reconstitución Partidaria, hasta su culminación. Como expresión de madurez de la clase obrera en el Estado Español, hemos definido nuestra base ideológica, retomado nuestras bases políticas e iniciado la reorganización del Partido, y lo hacemos para conquistar el Poder. ¿Para qué si no queremos el Partido?

Estas son nuestras raíces y la herencia que nos han legado los que nos precedieron. Contrariamente, si se analiza el origen y la herencia de la que el propio Sr. B. Avakian se vanagloria, vemos como se enorgullece de que tiene sus raíces y continuidad en la organización “Panteras Negras” surgida en los EE.UU. en los años sesenta. Ante esto, no podemos por menos preguntarnos, ¿de qué facción de los “Panteras Negras”, la religiosa o la laica?, ¿representaba en esos momentos la organización nacional negra “Panteras Negras” la continuidad del camino de la clase obrera en los EE.UU.? Que un individuo u otro, manifieste y se sienta orgulloso de haber comenzado su andadura de lucha y militancia en una u otra organización, no tiene mayor importancia; lo que sí es realmente importante, es que se utilicen tales argumentos para negar por omisión el materialismo histórico y se borre de un plumazo el proceso histórico del proletariado en los Estados Unidos de América, que se confundan los inicios de una facción, fracción u organización dadas, con el devenir personal y éste sea considerado el principio de todo movimiento revolucionario de clase.

¿Es qué en los EE.UU., como expresión de la madurez de la clase obrera, no se constituyó nunca un Partido Comunista adherido y en base a las 21 condiciones de la I.C.? ¿De cuánto capital histórico disponen el PCR, USA y el Sr. B. Avakian?

Constantemente aluden a las luchas en USA en los años 60 del siglo pasado y se sienten orgullosos del legado de los “Panteras Negras”, pero la realidad es que han abandonado a Marx, Engels, Lenin, Stalin y el Pte. Mao. De sus publicaciones sobre los cinco clásicos líderes del proletariado internacional, solo se puede deducir que les han amputado los pies o les han quitado todo, menos la cabeza, o de sus dos manos les han cortado una y únicamente les recuerdan para criticarles y negarles, para especular con que si hubiesen hecho esto o lo otro.

Nosotros, en cambio, contamos con la rica experiencia de las luchas del proletariado del Estado Español y del Mundo, insistimos en estudiar el Marxismo-Leninismo-Maoísmo y aprender de la Revolución de Octubre, de la revolución China, de la revolución Cultural Proletaria, del proceso seguido en el Perú y de toda lucha que el proletariado, las masas y los pueblos y naciones del Mundo impulsan y desarrollan. ¡Cuántas cosas no escribieron Marx, Engels, Lenin, Stalin y el Pte. Mao! De ellos es de quienes hemos aprendido a sustentarnos en las masas y a seguir la línea de masas. Es muy peligroso cercenar la experiencia del proletariado Internacional, de sus grandes líderes. El revisionismo y el oportunismo tienen pies cortos y es muy peligroso aspirar únicamente a hegemonizar, sobre todo para los que se dedican exclusivamente a propagar en  el Movimiento Comunista Internacional ideas contrarias a los principios que deben guiarnos, hoy, Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Es muy peligroso no sustentarse en las masas para librar la lucha de clases, ni hacer una clara distinción entre el pueblo y el enemigo.

La lucha contra el revisionismo de Bernstein y Kautsky, encabezada por Lenin y, principalmente, el triunfo de la revolución de Octubre y la constitución de la Internacional Comunista por Lenin, insuflaron un nuevo impulso a las luchas obreras por todo el Mundo y al desarrollo del movimiento obrero. Por todos los países donde existían organizaciones obreras adheridas a la II Internacional y la posteriormente conocida como Internacional II y media, se desató la lucha contra el revisionismo y se impulsó la constitución de Partidos Comunistas que se integraron en la Internacional Comunista. Bajo la dirección de John Reed y Benjamín Gitlow, se constituye, el 2 de septiembre de 1919, el Partido Comunista de los Estados Unidos (Communist Party of the United States of America). ¡Aquí tienen sus auténticas raíces los comunistas y la clase obrera en los EE.UU!

Si el Sr. B Avakian y su partido, se hubiesen preocupado por retomar las raíces, los avances y logros de la clase obrera, a cuyos objetivos de clase dicen representar en los EE.UU., si alguna ligazón tuviesen y buscasen con el proletariado, aparte avanzar en la comprensión y definición de la correcta base ideológica, habrían desarrollado el camino correcto de reemprender  y retomar la senda iniciada con la expresión de madurez del proletariado en USA al constituir su Partido Comunista, retomando su herencia, habrían sido capaces de definir qué parte de la herencia asumían y a que parte renunciaban, desarrollando una total y cabal lucha contra el surgimiento de la antítesis del avance del proletariado en USA representado por el revisionismo de Browder. Si realmente hubiesen retomado el camino iniciado por la clase obrera el USA, si realmente quisiesen representar y defender los intereses de la clase obrera en USA, hubiesen retomado el camino de muchos comunistas de los EE.UU encabezados por el camarada Willian Z. Foster y hoy hubiesen sentado bases para comprender y aprender a conjurar los peligros de toda desviación oportunista y revisionista.

Afirma el PCR USA en su página web que el Sr. B. Avakian “a mediados de la década de los 70 ya era el revolucionario maoísta más destacado de Estados Unidos”. “Avakian ha elaborado la presentación más detallada hasta la fecha de los aportes teóricos al marxismo de Mao Tsetung. Ha emprendido un análisis de la experiencia de la revolución proletaria del siglo 20: sus grandes logros, especialmente las profundas lecciones de la Revolución Cultural china, así como sus reveses, deficiencias y errores.” ¿Es esto cierto, o es otra de las mentiras hipócritas a que nos tiene acostumbrados el PCR USA? ¿Es “presentación” o tergiversación y crítica para congraciarse con los intelectuales imperialistas?

Aunque sea muy sencillo juzgar la noche al día siguiente, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo nos señala que un comunista ha de ser siempre honrado, franco, leal y activo, ha de huir de la presunción y el autobombo, pues el engaño y la mentira tienen siempre corto recorrido, únicamente sirven para engatusar a los ignorantes y los incautos, y por poco tiempo.

En octubre de 1979, en reunión entre el Sr. Bob Avakian, Presidente del Comité Central del Partido Comunista Revolucionario, EEUU y Jorge Palacios, uno de los fundadores del Partido Comunista Revolucionario de Chile y miembro del Secretariado del Comité Central, acordaron establecer relaciones formales y se comprometieron a luchar por la “unidad sobre la base de los principios marxistas-leninistas”. ¿En qué quedamos? Si como dicen, “a mediados de la década de los 70 era el revolucionario maoísta más destacado”, ¿cómo es que en el comunicado conjunto que acuerdan con el PCR Chile y plantean únicamente Marxismo-Leninismo y no Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tsetung o Maoísmo? La explicación nos la dan en el mismo comunicado conjunto cuando dicen: “nuestros dos Partidos se comprometen a luchar al máximo de su capacidad para defender el marxismo-leninismo y los aportes de Mao Tsetung, por la victoria de la revolución y el avance del comunismo en el mundo.” Es decir, para ellos el Pte. Mao únicamente nos ha legado “aportes” y no constituye un desarrollo de la ideología del proletariado. Mientras el Sr. B. Avakian y J. Palacios, atribuyéndose y etiquetándose ambos como Maoístas, únicamente hablaban de “aportes”. ¿Podemos seguir considerando hoy que su posición era fruto de inmadurez o de incapacidad para comprender y asumir que, el Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tsetung era de aplicación universal? En Absoluto.

Contrariamente, por la misma época el Partido Comunista del Perú, -BANDERA ROJA N° 47/48, octubre 77- dos años antes había sancionado que “ser Marxista es adherir al Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tsetung”, señalando además que: “El Presidente Mao Tsetung basándose en el marxismo-leninismo ha sistematizado el desarrollo de la revolución mundial y ha establecido tesis fundamentales que desarrollan el marxismo y que también debemos tenerlas presentes para orientarnos en la comprensión de la actualidad internacional”. Lo que para los comunistas guiados por una línea roja proletaria es: “desarrollo de la revolución mundial”, “tesis fundamentales que desarrollan el marxismo”, para los oportunistas únicamente se reduce a “aportes”.

Así pues, ¿cómo se puede declarar que alguien es el “Maoísta más destacado”, cuándo éste ni tan siquiera ha llegado a comprender y definir el Maoísmo como tercera etapa y principal de la ideología del proletariado? ¿Cómo se puede definir como el “Maoísta más destacado” a alguien que declara como “inconsistente” el materialismo dialéctico y plantea que “En filosofía y método, la nueva síntesis, en un sentido importante, está refundamentando el marxismo de manera más global sobre sus raíces científicas”?

Tal “refundamentación”, o como señalan sus aprendices aquí, cuando hablan de “refundación ideológica”, no es más que el abandono del materialismo dialéctico para introducir las viejas teorías del idealismo subjetivo y la metafísica. Cuando el Sr. B. Avakian nos habla de la “nueva concepción radical del comunismo”, lo que realmente defiende no es más que una nueva y miserable mezcla ecléctica de algunos conceptos del Marxismo-Leninismo-Maoísmo con viejas teorías burguesas y pequeño burguesas. Lo que realmente nos revela el Sr. B. Avakian y que ahora se nos presenta como la “nueva ciencia de la revolución”, no es realmente Marxismo-Leninismo-Maoísmo y sí tiene más en común con las viejas y revisionistas teorías defendidas por el liquidacionista Browder, cuando lanzó su revisionista teoría de “las reformas estructurales”; es un total el abandono del materialismo dialéctico e histórico y un método para falsear la historia, para desprestigiar a los más fieles representantes del Marxismo-Leninismo-Maoísmo, con el fin de hacer aparecer sus “nuevas” teorías como correctas.

Desde nuestra definición del Maoísmo como tercera etapa y principal del desarrollo de la ideología del proletariado internacional, hemos señalado que la tarea de los comunistas, de la vanguardia organizada del proletariado, es la de enarbolar, defender y aplicar a las condiciones concretas de cada revolución el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente Maoísmo.

¿Qué es lo que nos plantea el PCR USA al respecto?

Nos dice que, “En el transcurso de los últimos 25 años ha elaborado una obra muy importante que sostiene que el marxismo es una ciencia viva, en desarrollo, que debe interrogarse constantemente.” ¿En qué quedamos?, ¿en qué el Marxismo-Leninismo-Maoísmo es una ciencia viva y en desarrollo, o en que hemos de interrogarla constantemente? Siendo fieles con la testarudez de los hechos, lo que ha hecho el Sr. B. Avakian, en estos últimos veinticinco años, se reduce a una constante revisión y tergiversación del Marxismo-Leninismo-Maoísmo, a una tergiversación y negación de sus principios en un reiterado afán por imponer sus criterios y hegemonizar el Movimiento Comunista Internacional. Cierto que nuestra ideología científica es una ciencia viva que se desarrolla en su aplicación. Mas, siempre se ha de ser coherente con lo que se manifiesta y definir correctamente los diversos procesos y características de las revoluciones que confluyen el proceso de la revolución proletaria mundial y no saltarse las etapas de dicho proceso, como hacen el PCR USA y el Sr. B. Avakian, cuando, en un alarde para sembrar mayor confusión, únicamente hablan de “avance del comunismo en el mundo”.

Al no comprender el desarrollo dialéctico del proceso y desarrollo de la ideología del proletariado y de la revolución proletaria, porque no se enarbola y aplica, para este tipo de oportunistas el “interrogarse” se reduce a un cuestionar constantemente, a negar en lugar de comprender y fusionar con el proceso de lucha de clases concreto. En lugar de aprender de Marx, de Lenin y del Pte. Mao, el Sr. B. Avakian y el PCR USA, se dedican a interrogarlos, a elucubrar sobre lo que pudiese haber sido o no, a cuestionarlos, no aprendiendo de ellos y sustentarse en las masas y seguir una línea roja proletaria de masas para enfrentar la lucha de clases. En lugar de aplicar una correcta línea en las relaciones internacionales, haciendo una clara distinción entre los amigos y los enemigos, su criterio se ha guiado por el oportunista principio de, si estás de acuerdo con mis planteamientos, eres mi amigo, de lo contrario te ignoramos.

En nuestros cortos encuentros con representantes del PCR USA y del Cté. del MRI, afines a la línea del PCR USA,  el hecho fundamental que hemos de destacar es que se han caracterizado y simplificado a un diálogo de sordos; por otra parte, en los asuntos que son de trascendental importancia y es necesario debatir, su respuesta, tras mucho insistir en el inicio del debate, ha sido siempre la misma: “no estamos autorizados para iniciar un debate sobre ese tema”. Nuestros posicionamientos y críticas argumentadas a la 1ª Declaración del MRI, a la 2ª, cayeron en saco roto y ni tan siquiera se dignaron a responder, haciendo oídos sordos; la misma respuesta obtuvimos a nuestras posiciones sobre el borrador que nos fue remitido en 1991.

El Presidente del PCR-USA, lleva años promoviendo el debate internacional en torno a su línea ideológica y política, que dice estar sustentada en una visión crítica del Marxismo-Leninismo-Maoísmo y del que solo rescata "su aspecto científico". ¿Es esto cierto o no es más que una nueva fábula para engatusar a los incautos? Si ni tan siquiera ha sido capaz de asumir y comprender la ley de la contradicción, la identidad de sus dos aspectos antagónicos y la transformación de uno en otro ¿a qué se reduce lo que denomina “su aspecto científico”? A convertir en fórmulas abstractas para mentes intangibles la concepción del mundo de la clase y tratar de apartar al proletariado y las masas de sus principios y guía para su acción emancipadora.

Por el contrario, en círculos intelectuales norteamericanos y en algunas organizaciones que fungen de comunistas, ha ganado simpatía por sus críticas al socialismo científico y su visión "original del comunismo", lo que le ha permitido continuar su camino, hoy más claramente definido y abiertamente opuesto a cualquier línea proletaria que enarbole, en el contexto actual, la prioridad de poner el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente el Maoísmo como mando y guía de la Revolución Proletaria Mundial.

Pero los postulados del Sr. B. Avakian y el PCR USA, no se quedan aquí. Incluso para quien mínimamente dedique un corto tiempo al estudio del Marxismo-Leninismo-Maoísmo y lo compare con las versiones que hacen el Sr. B Avakian y su partido de escritos de Marx Lenin y el Pte. Mao, se darán cuenta de que el único mérito del que son dignos, al igual que hicieron los revisionistas rusos y chinos, es su empeño y dedicación a adulterar de forma consciente los principios de nuestra invicta ideología. Disfrazándose de Marxistas-Leninistas-Maoístas, se postulan únicamente como adulteradores impenitentes de los principios de la ideología del proletariado y han pasado de ser posiciones contrarias al seno del movimiento obrero internacional, a ejercer abiertamente como elementos oportunistas de la burguesía al seno del MCI. Como nuevos detentadores de las ideas burguesas al seno de la clase obrera internacional, su labor no solamente es dedicarse a adulterar los principios del proletariado, sino que ejerciendo de forma consecuente con los principios burgueses que les guían, también lo hacen con la historia, arremetiendo contra el progreso de avance en lucha de la clase, las masas y las naciones y pueblos oprimidos por el imperialismo. Ejemplo cercano a lo que particularmente nos toca lo podemos ver en su visión y versión sobre la Guerra Civil en el Estado Español de 1936-39, (Revolución, nº 49, septiembre de 1981).

Siguiendo el ejemplo de quién para el Presidente del Partido Comunista de los Estados Unidos, Bob Avakian, es su discípulo inconfesable: Browder, en otro de sus últimos documentos partidarios: “El comunismo en una encrucijada: ¿Vanguardia del futuro o residuo del pasado?”, continúa con su trayectoria de deslindar campos con toda línea roja proletaria y arremete, una vez más, contra los Partidos Comunistas y sus dirigentes, contra todos los que enarbolamos el Marxismo-Leninismo-Maoísmo de la forma más firme y consecuente, tomando como blanco y apuntando específicamente, contra quienes iniciaron y desarrollaron Guerra Popular en sus países, apuntando también contra quiénes nos preparamos en función de esa perspectiva, increpándonos, acusándonos y argumentando, de haber tomado la tercera etapa y principal de la ideología del proletariado: el Maoísmo, como "... una mera receta para librar la guerra popular en un país del tercer mundo ...". ¿De qué tipo de revolución y cómo pensaba llevar a cavo su slogan de la década de los 80 del siglo pasado: “revolución en los 80”? Al tiempo de acusarnos de utilizar el Maoísmo como “mera receta”, insiste en que negamos la “contribución” más importante del Pte Mao, cuando dice que soslayamos la "... importancia a la contribución más importante de Mao al comunismo: el desarrollo de la teoría y la línea de continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado y todo el rico análisis y el método científico ...".

Con respecto a la “guerra popular”, que tanto menosprecia el Sr. B. Avakian y que con su repulsa no hace otra cosa que demostrar su ignorancia, le queremos señalar que el Pte. Mao, desarrollando el Marxismo, cumple con una de las tareas pendientes de las que ya nos señalaron Engels y Lenin habría que afrontar: aplicar la concepción y principios del proletariado al arte de la política con sangre, de la guerra. Así, desarrollando la ideología del proletariado, nos dota de la estrategia militar propia del proletariado de aplicación universal. Por lo tanto, como Lenin nos señaló, asumir o negar la Dictadura del Proletariado delimita los campos entre Marxismo y revisionismo, hoy, asumir o negar la universalidad de la estrategia militar del proletariado: LA GUERRA POPULAR, delimita los campos entre comunistas y revisionistas, entre Marxistas-Leninistas-Maoístas y oportunistas.

Afianzándose en sus posiciones antimarxistas, reduce únicamente el Maoísmo a una simple “contribución”, negando así el carácter de desarrollo de la ideología del proletariado, de su elevación a una tercera y superior etapa, como lo es el Maoísmo, simplificando la guía para la acción, principios y concepción del proletariado, por más que se adorne, a un simple “método científico”, comprimiéndolo a un desnudo “rico análisis”.

Tarde o temprano, cada uno muestra su auténtica faz, Sr. Avakian. Así, hoy comprendemos, nos deja más claras, las razones por las que, de la noche a la mañana, su partido dejó de autodefinirse Marxista-Leninista y pasó a declararse Marxista-Leninista-Maoísta, porque en su visión crítica de la ideología del proletariado ya tenía programada su acción revisionista de levantar las rojas banderas del Marxismo-Leninismo-Maoísmo contra el propio Marxismo-Leninismo-Maoísmo; porque de esa forma, autoproclamándose Maoísta, podía seguir con su acción de socavamiento y negación, esperado obtener mejores resultados en su compromiso de impedir la entronización del Maoísmo como tercera etapa y principal de la ideología del proletariado.

Por si sus posiciones no han quedado lo suficientemente claras y definidas y fortaleciéndose en su empirismo y dogmatismo ¿qué método utiliza para auto elevarse por encima de los demás y presentarse como el único Marxista-Leninista-Maoísta? Aparte de falsear los principios de la clase, su método ha sido el de echar barro, reducir sus críticas subjetivas y unilaterales a verter calificativos hacía las organizaciones revolucionarias que bregan por aplicar cabalmente los principios del Marxismo-Leninismo-Maoísmo a la situación concreta de la lucha de clases que les toca enfrentar, etiquetándolas como "residuos del pasado". ¿Con qué argumento? Bob Avakian considera que dichos Partidos y organizaciones se han quedado en el siglo XX con una visión "religiosa, positivista, pragmática y empírica" del marxismo. Como todo buen opositor que se precie a la dialéctica y la ley de la contradicción, enmascara a su posición y método, con acusaciones hacía los demás a fin de ocultar su condición de seguidor del idealismo de Platón y Aristóteles que domina en la sociedad actual.

Al no haber asumido y comprendido la contradicción como ley única de la dialéctica, no comprende que en todo proceso de la lucha de clases surgen nuevas contradicciones y que los comunistas hemos de ir encontrando y empleando nuevos métodos para resolver las nuevas contradicciones que genera la nueva situación, la nueva particularidad de la contradicción. Al negar la ley, le es imposible asumir el sino que siguen el proletariado, las masas y los pueblos y naciones oprimidas por el imperialismo en su lucha por la emancipación. Dando rienda suelta a su palabrería y largos discursos vacios de concepción proletaria, pero cargados de alusiones a los “progres de los 60, es incapaz de ver que en ciertas etapas de la lucha revolucionaria puede darse que las circunstancias desfavorables predominen sobre las favorables y, por lo tanto, las circunstancias desfavorables pasen a ser el aspecto principal de la contradicción mientras lo favorable pase a ser el aspecto secundario de la contradicción. Al no haber comprendido y asumido esta ley, y por el hecho de haberse producido un giro político en la ofensiva contra-revolucionaria general del imperialismo y el revisionismo, no fue capaz de ver el fin de la Primera Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial.

Su ceguera, emanada de una posición de clase contraria a los intereses del proletariado, le convierte en un incapaz para comprender y asumir que los comunistas tienen la obligación de buscar y esforzarse por transformar una situación concreta dada desfavorable en favorable, para resolver, después de sufrir fracasos, derrotas y nuevos desafíos, incorporarse y pasar de la lucha política cruenta, a incorporarse en la vida política incruenta. Así, su ceguera le lleva a considerar y acusar de traidora a la línea roja proletaria marcada por el Pte. Gonzalo, señalando que es una línea oportunista de derechas que tiene expectativas y fomenta la ilusión entre las masas en "...una democracia que es supuestamente “pura” o está “por encima de las clases”. Camuflándose bajo la estética a que nos tiene acostumbrados el circo hollywoodense, sin basarse en la realidad material, en los hechos tal cual se han producido, en Sr. B. Avakian vierte sus críticas basándose en los símbolos y no en los hechos históricos, reafirmándose en una posición neopositivista que busca una coherencia en los fenómenos, por esa razón no ha sabido comprender los hechos históricos que han acontecido en el Perú y Nepal, principalmente, así en toda su trayectoria podemos ver cómo ha huido del análisis de las relaciones sociales y únicamente se ha dedicado a elaborar “modelos” sacados de su mente alejada de la realidad objetiva.

El Sr. B. Avakian, una vez más se nos manifiesta como lo hacen todos los idealistas, que parten de que las ideas surgen en las cabezas los hombres por arte de magia, al margen de la práctica social. Por muy anti-religioso que uno se declare, pensar así es creer en Dios.  ¿Dónde queda su tan difundida consigna de “Revolución en los 80”, donde una vez más se manifestó su idealismo religioso? Como los hechos nos han demostrado fehacientemente, no basta con decir: “¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo!”, “¡Viva la reconstitución del Partido!”, “¡Viva el ejército popular de liberación!, ¡Viva el frente popular!”, “Revolución en los 80”, etc....., para que de un plumazo nos convirtamos el Marxistas-Leninistas-Maoístas, tengamos ya Partido, ejército, frente o se inicie la revolución, tomemos el poder e iniciemos la construcción del socialismo. Como todos los malos comunistas y quiénes fungen de dirigentes, pero que en realidad no lo son más que de membrete, creen que el problema es lanzar una consigna, creen que el problema es únicamente decir “Revolución en los 80” sin construirla, sin especificarla, plasmarla, concretarla a través de sus planes acordes con la realidad. Quienes así piensan, reiteramos, creen en Dios y no en que las masas son quienes hacen la historia.

Los comunistas, los Marxistas-Leninistas-Maoístas, hemos aprendido a prever y no atarnos las manos nunca; hemos aprendido a enfrentar todo tipo de situaciones y cambios bruscos que se puedan dar en el proceso histórico que nos toque vivir; a manejar las reivindicaciones del proletariado y las masas aplicando los principios de movilizar, organizar y forjar, ligadas siempre y en función de la lucha política, la lucha por el Poder, sin perder la perspectiva; hemos aprendido que el Partido o es clandestino o no es nada, aunque una parte del él, y en determinados momentos específicos, haya de salir a la luz dispuesto a actuar en todo tipo de organismos, sean grises o rojos; hemos aprendido a poner la política al mando y usar cada hombre, a usar las propias leyes de la reacción e incluso a usar el propio parlamento burgués como tribuna en función de los objetivos de clase del proletariado. Hemos aprendido que los procesos revolucionarios avanzan dialécticamente, en zigzagues, con avances y retrocesos, con fracasos y victorias. Más aún, hemos aprendido también que, a pesar de todo, hay momentos históricos en los que no es posible triunfar. Qué fácil sería emprender la lucha si estuviésemos seguros del resultado, como Marx nos enseña. Pero, ¿para qué iniciar las luchas, entonces, si éstas no pueden triunfar?, nos dirán los que guiados por posiciones burguesas al seno de la clase y las masas son incapaces de comprender y manejar la ley de la contradicción y la política. Desde el punto de vista y posición del proletariado, las luchas se emprenden e inician aunque no puedan triunfar, ¿para qué?, sencillamente, para barrer escollos y hacer avanzar los procesos.

Puesto que para nada ha asumido, comprendido y encarnado el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, el Sr. B Avakian osa verter sus críticas inconscientes sobre el Pte. Gonzalo y otros Partidos y dirigentes del proletariado y las masas. Así, al igual de otros que le siguen, a la vez que le critican, unos por su derecha y otros por su izquierda, han adaptado a hoy la consigna de trotskistas, y demás oportunistas, de revolución permanente mundial, por la de guerra popular hasta el comunismo.

En el pasado, en el presente y en el futuro, nos encontramos con quienes por muy buenas cualidades que hayan tenido o tengan y por muy buenos servicios que hayan rendido a la Revolución Proletaria Mundial, común es a todos los que se desvían o no han sido capaces de dar los pasos para enarbolar, defender y aplicar consecuentemente el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, caer en el engreimiento y la presunción, dedicándose a mirar por encima del hombro a otros Partidos u organizaciones, e incluso a camaradas, abandonando la modestia, el esfuerzo y el respeto, que ha de caracterizar a todo buen comunista.

Desde siempre y fieles a la trayectoria de tantos oportunistas y revisionistas, el Sr. B. Avakian y el PCR, USA, han negado y niegan la condición del Pte Gonzalo, reconocida internacionalmente, como el más grande Marxista-Leninista-Maoísta viviente sobre la faz de la Tierra y, respecto al carácter estratégico y decisivo del Pte. Gonzalo, no escatiman esfuerzos para continuar enlodándolo y tratarlo como un traidor. Así, entre otras perlas, sin escatimar esfuerzos, conjuntamente con los que les siguen del MR y de fuera de él, acusan al Pte. Gonzalo de fomentar el “culto a la personalidad” con el llamado “pensamiento guía”; de quitarle al materialismo dialéctico una de sus leyes fundamentales como lo es la ley de la contradicción; de pretender imponer el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, no como ciencia íntegra coherente y en desarrollo, sino el maoísmo y “principalmente el pensamiento Gonzalo” como síntesis de la ciencia de la revolución; de que el llamado “capitalismo burocrático” es una forma de eludir el análisis para resolver los problemas de la estrategia y el programa de los países y sociedades, donde, siendo oprimidos por el imperialismo, predominan ya las relaciones capitalistas de producción; sobre la tesis del “partido militarizado”, desarrollada a partir de los conceptos planteados, principalmente por Lenin y el Pte. Mao, dicen que es hacerle concesiones al guevarismo y al gerrillerismo pequeñoburgués. ¿Y después de verter estos lodos sobre el Pte. Gonzalo se siguen autodenominándose Marxistas?

El Pte. Mao nos señala: “Marx, Engels, Lenin y Stalin, nos enseñan que es necesario estudiar concienzudamente la situación, a partir de la realidad objetiva y no de los deseos subjetivos”.

En su documento “El Comunismo: el Comienzo de una Nueva Etapa”, el PCR, USA y el Sr. Avakian, se consideran los únicos que han iniciado, desarrollado culminado un balance y una síntesis sobre la Revolución Proletaria Mundial y las tareas que ha de afrontar la vanguardia del proletariado en el futuro. ¿Se ajusta esta afirmación a la verdad? ¡En absoluto!

El balance de la Revolución Proletaria Mundial no es tarea de una persona concreta, ni de una organización. Esta tarea le corresponde a cada uno de los Partidos que conforman el Movimiento Comunista Internacional, en consecuencia, el balance está abierto y en proceso. Irrogarse como los únicos hacedores de dicho balance es violar gravemente los principios del Internacionalismo Proletario. Los hechos, siempre testarudos y contrarios a los deseos subjetivos, nos muestran que, hace más de 15 años, el Pte Gonzalo, para sustentar y poner en marcha la IV etapa de vida del Partido y en el marco de la “Nueva Gran Decisión y Definición”, inició, desarrolló y dejó abierto el proceso de balance de la Revolución Proletaria Mundial. ¡Jamás se irrogó, como hacen el PCR, USA y el Sr. Avakian, el “haber culminado el balance de la Revolución Proletaria Mundial”. Manifestarse así e irrogarse como únicos hacedores del balance de la RPM.

El Pte. Gonzalo, desarrollando un concienzudo análisis sobre la situación del PCP, de la guerra popular desenvuelta por más de 12 años, de la Revolución Proletaria Mundial, de la situación política nacional del Perú e internacional, zanjó aspectos fundamentales para el Movimiento Comunista Internacional. Entre ellos, fundamentó el fin de la Primera Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial y estableció a su vez las leyes generales del surgimiento y desarrollo de la Segunda Gran Ola de la RPM. Partiendo de Lenin y el Pte. Mao, fundamentó el proceso de avances y retrocesos en que se desenvuelve la Revolución Proletaria Mundial, lo ilustró como un zigzagueante río, como una espiral. Nos hizo ver y comprender, que los tiempos actuales demostraban el fin de la Primera Gran Ola en medio de caídas de lo nuevo bajo la fuerza de lo viejo, demostrando la ley de la restauración y contra restauración, las seis décadas de socialismo que vivió más de un tercio del Mundo y el repliegue de la Revolución Proletaria Mundial como parte del proceso histórico y la ofensiva política general del imperialismo y el revisionismo contra la Revolución Proletaria Mundial.

El Pte. Gonzalo, fundamentó las leyes acerca de la necesidad de la Jefatura, de la dirección de la línea roja proletaria, del carácter estratégico y decisivos de la línea ideológica y política, del Marxismo-Leninismo-Maoísmo, como tercera, nueva y superior etapa del Marxismo, señalando que hoy ser Marxista es ser Marxista-Leninista-Maoísta, principalmente Maoísta, y que únicamente enarbolando, defendiendo y aplicando el Marxismo-Leninismo-Maoísmo a la realidad concreta de cada revolución se puede servir al proletariado. Así mismo, nos recalcó la necesidad de la militarización de los PP.CC., consecuentemente con los preparativos para impulsar y desarrollar la Segunda Gran Ola de la RPM.

Quién hoy no conoce cada uno de los nuevos documentos que el Pte. Gonzalo escribió desde prisión, para sustentar con solidez teórica la “Nueva Gran Decisión y Definición”, es porque muestra poco o escaso interés en las tareas que los comunistas han de asumir en la tarea de impulsar la Segunda Gran Ola, ya iniciada, y el desarrollo de la RPM. En dichos Documentos, vemos como el Pte. Gonzalo señalas la necesidad de ajustar todo el Partido dentro de la Línea Roja Proletaria Marxista-Leninista-Maoísta, pensamiento Gonzalo, que encabeza, para afrontar los nuevos hechos y retos del presente histórico. Nueva Gran Decisión, consecuente la aplicación del Marxismo-Leninismo-Maoísmo, pensamiento Gonzalo,  a las condiciones concretas, que demandaba iniciar una nueva reconstitución del PCP, enfrentándola en medio de la lucha de dos líneas contra la línea Escisionista del bloque derechista que había usurpado la Dirección del Partido. Proceso que hoy continúa con rumbo correcto, puesto que dicho bloque destructor del Partido fue combatido y sus principales cabezas arriaron sus negras banderas, a excepción de la cabeza que se pasó a las filas del enemigo. Hay que señalar, que dicho bloque escisionista, de puestistas y anarquistas, fue quien difundió que la “Nueva Gran Decisión y Definición” era una “patraña”, era una “línea oportunista de derechas”, que no era del Pte. Gonzalo, ni era el Pte. Gonzalo el autor, que era obra de los servicios de seguridad del Estado peruano. Negación de la “Nueva Gran Decisión” que hoy siguen defendiendo con los mismos argumentos, fruto del movimiento fantástico de su cabeza, algunos puestistas fuera del Perú.

La posición revisionista del bloque escisionista, fue asumida por algunas organizaciones como el PCR, USA, y recordemos que, primero negaron que la “Nueva Gran Decisión” fuese pensamiento Gonzalo; segundo, la desconocieron y tomaron posición por lo que denominaron “posición del CC del PCP”, que era la posición del Bloque Escisionista, de quienes habían usurpado la Dirección del PCP; y tercero, después de mantenerse a la expectativa durante más de trece años, hoy arrecian sus ataques furibundos al Pte. Gonzalo tachándolo de “línea oportunista de derechas”, señalando que “no estamos de acuerdo con ninguna de las líneas que contienden dentro del PCP”.

El Movimiento Comunista Internacional, y como parte de él, el Movimiento Revolucionario Internacionalista, fueron quienes proclamaron que en los Andes flameaba la bandera roja de la revolución proletaria, que la guerra popular dirigida por el PCP con la jefatura del Pte. Gonzalo era antorcha que guiaba a la Revolución Proletaria Mundial, y reconocieron al Pte. Gonzalo como el más grande Marxista-Leninista-Maoísta viviente sobre la faz de la Tierra ¿En qué queda todo esto? ¿Pueden cambiar de posición tan fácilmente, todos aquellos que lo han hecho, sin asumir la responsabilidad de sus actos? ¿Porqué se empeñan hoy en ocultar la condición y aportes del Pte. Gonzalo? ¿Qué afán les mueve?

Su empeño no manifiesta otra cosa que el más potenciado y exacerbado individualismo burgués que les lleva por el derrotero de pugnar por erigirse como bastón de mando sobre otros Partidos y Organizaciones proletarias. Pero, poner tanto empeño en negar, ocultar y tratar de enlodar al Pte. Gonzalo, tiene raíces históricas, políticas y sociales, más profundas.

Tanto el Sr. Avakian, como aquellos que hoy abogan por lo que denominan “reconstituir el comunismo”, no son fruto de azar, no son un pecado, una postura aislada de unos cuantos individuos, son el producto social de la época histórica que vivimos. El inicio y desarrollo de la Segunda Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial, comienza a producir su antítesis dentro de las propias filas del proletariado, una nueva corriente revisionista opuesta al Marxismo-Leninismo-Maoísmo, al desarrollo de la Segunda Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial y a la misma Revolución Proletaria. En esencia, defienden el concepto de que si el Marxismo-Leninismo-Maoísmo ha sido fruto y legado de la Primera Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial, finalizada ésta, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo ya no sirve, siendo necesario el desarrollar una nueva base ideológica.

En el texto de la nueva “Constitución” del PCR y en su “Manifiesto”, para nada se menciona la base ideológica y política del proletariado, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, por el contrario, constantemente vemos referencias a lo que denominan "nueva síntesis de Bob Avakian". La falta de mención a los grandes líderes del proletariado, que se manifiesta en los mencionados documentos, no puede interpretarse como un descuido. La única explicación a silenciar a Marx, Engels, Lenin, Stalin y el Pte. Mao, así como el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, es por la única razón de que son considerados parte de un pasado que ya no es relevante, únicamente manifiesta una ruptura cabal y completa con los principios ideológicos y políticos del proletariado internacional, con la pretensión de sustituir el Manifiesto Comunista, por la “Constitución” y “Manifiesto” del Sr. Avakian.

Como fieles seguidores de Browder, si bien, el Sr. Avakian y el PCR, USA, dicen que “para tomar el poder, el pueblo revolucionario tiene que enfrentar y derrotar al enemigo”, en realidad lo que predican es la transición pacífica al socialismo. El digan que “... para el éxito de la lucha revolucionaria, se necesitará enfrentar y derrotar esa fuerza represiva violenta del viejo orden de explotación y opresión”, no significa, en absoluto, que se planteen la necesidad de tomar el Poder para el Partido Comunista y el proletariado, de la implantación de la dictadura del proletariado, por la violencia revolucionaria. La no alusión específica a la necesidad de enfrentar la violencia reaccionaria con violencia revolucionaria, con la organización y militarización del Partido, del proletariado y las masas, para enfrentar la iniciación y continuación de la revolución armada, de la guerra popular especificada a las condiciones concretas de la revolución proletaria en USA, no podemos considerarlo como un olvido, si no como una renuncia a el camino revolucionario y sí una aceptación de la manida transición pacífica al socialismo que siempre han propagado todos los oportunistas y revisionistas.

Las posiciones del Sr. Avakian y del PCR, USA, hace tiempo que tratan de llevar la causa del proletariado de USA, por el precipicio de la capitulación. Lo mismo intentaron hacer con el MRI, llegando incluso a contaminar a alguno de los Partidos y organizaciones participantes, sembrando en su seno el veneno del liquidacionismo. Por lo tanto, es necesario que los Marxistas-Leninistas-Maoístas, asuman la tarea de criticar y liquidar definitivamente esta nueva corriente que hoy trata de contaminar el Movimiento Comunista Internacional, a fin de impedir su desarrollo.

Por más que se empeñe en ocultarlo, el Sr. B. Avakian se nos muestra, a cada paso y argumento que da, como un oportunista y fiel discípulo de Browder y no como un comunista, como un consecuente Marxista-Leninista-Maoísta. Por todas estas más que suficientes razones, se ha convertido en empedernido revisionista y, consecuentemente, en blanco de la Revolución Proletaria Mundial. Ya no es posible tratar nuestras contradicciones con el Sr. B Avakian y el PCR USA, como contradicciones al seno del pueblo, sino como contradicciones antagónicas entre quienes enarbolamos, defendemos y aplicamos el Marxismo-Leninismo-Maoísmo y quienes se disfrazan de Marxistas-Leninistas-Maoístas para adulterar nuestra ideología y principios y desviar al proletariado y las naciones y pueblos oprimidos por el imperialismo de sus objetivos y metas incuestionables.

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II-. Desarrollo de la línea roja proletaria garantía de avance del Movimiento Comunista Internacional.

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III-. Principios guía para una Línea Internacional Comunista.

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Por más que se empeñe en ocultarlo, el Sr. B. Avakian se nos muestra, a cada paso y argumento que da, como un oportunista y fiel discípulo de Browder y no como un comunista, como un consecuente Marxista-Leninista-Maoísta. Por todas estas más que suficientes razones, se ha convertido en empedernido revisionista y, consecuentemente, en blanco de la Revolución Proletaria Mundial. Ya no es posible tratar nuestras contradicciones con el Sr. B Avakian y el PCR USA, como contradicciones al seno del pueblo, sino como contradicciones antagónicas entre quienes enarbolamos, defendemos y aplicamos el Marxismo-Leninismo-Maoísmo y quienes se disfrazan de Marxistas-Leninistas-Maoístas para adulterar nuestra ideología y principios y desviar al proletariado y las naciones y pueblos oprimidos por el imperialismo de sus objetivos y metas incuestionables.

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Nota:

En homenaje al comunista vivo más grande de nuestro tiempo actual, a quién para nosotros es y será por siempre: el Presidente Gonzalo, publicamos la primera parte del presente Documento el día tres de diciembre, fecha del aniversario de su nacimiento. Problemas técnicos nos han impedido publicar el Documento completo, que haremos próximamente.

Tres de Diciembre de 2009

Comité Permanente

Partido Comunista de España