¡Contra la guerra de intervención y colonización del imperialismo estadounidense, asumamos nuestro lugar al lado de los pueblos de Irak!

¡Al proletariado y a los oprimidos de todos los países!

¡Al proletariado y a todos los oprimidos de Turquía y el norte del Kurdistán!

El gobierno estadounidense ya ha oprimido el botón para desatar el ataque estratégico, una guerra de ocupación y colonización, con el propósito de dominar todo el Golfo (siendo su blanco inicial el país de Irak), y todo el Medio Oriente en general y todas sus reservas de petróleo en particular. No es difícil ver que así son los hechos.

Su verdadero propósito no es derrocar a Saddam; eso es solamente un resultado que consideran como una posibilidad deseable hacia la consecución de un fin mucho mayor.

La "nueva doctrina de seguridad" estadounidense pone muy en claro la situación: para servir a las necesidades de su imperio y para asegurar que éste continúe y extienda su dominio de todo el mundo, ¡¡¡los imperialistas estadounidenses se adjudican el "derecho perfectamente legítimo" de emprender toda forma de acción en todo el mundo, inclusive la intervención y ocupación militar!!! Eso es, en esencia, lo que quiere decir actuar "por el bien del mundo" y concuerda perfectamente con sus "leyes y democracia de nuevo tipo" en que quien se atreve a desafiar ese "derecho" correrá los riesgos correspondientes.

Los imperialistas estadounidenses utilizan los pretextos más trillados. ¿Qué les importa que los "derechos soberanos de los Estados" sean parte del convenio internacional del año 1648? ¿Y qué les importan las "violaciones de las fronteras"? Eso no podrá impedir que ejerzan su "derecho a intervenir". En su vil cruzada de mostrar su "derecho legítimo de emprender un ataque en cualquier circunstancia", hasta se jactan de que ya no necesitan el aval de los organismos imperialistas, como la ONU y la OTAN, pues a su parecer, lo que importa es el futuro del "gran" imperio estadounidense y de sus intereses mediante la Estrategia de Pax Americana del Próximo Siglo. Para promover esos intereses, elaboraron la "estrategia del nuevo país americano". El eje de la estrategia es obtener el dominio militar general del mundo y apoderarse de las reservas de petróleo y otras fuentes energéticas. Hoy, según la estrategia, se sumarán más bases estadounidenses, por ejemplo en Afganistán y el Cáucaso, a las ya existentes en 130 países del mundo. El Medio Oriente, América Latina, el sur de Asia y los Balcanes siguen siendo parte de esta política mediante la construcción de sus propias bases.

La protección permanente de los intereses estadounidenses en el Golfo en pos de la dominación mundial es un elemento importante de la estrategia. Como reconocen los estrategas imperialistas, lo más importante es el petróleo.

El gobierno de Chávez de Venezuela, el quinto productor de petróleo del mundo, genera muchos dolores de cabeza para el gobierno estadounidense. A pesar de las intentonas de tumbarlo, no se ha logrado instaurar mayor estabilidad. La situación se debe a que los Estados Unidos recibe el 15% de su petróleo de Venezuela. Por otra parte, la situación en Brasil tampoco se ve bien. Lula ganó las elecciones, pero el gobierno estadounidense no lo quería en el Poder, de inmediato suspendió los 760 millones de dólares ofrecidos a Brasil para la fabricación de armamento y aviones de guerra. En las celebraciones de la victoria electoral, Lula, Chávez y Castro anunciaron que representaban el "eje del bien", lo que inquietó mucho al gobierno estadounidense.

Los monopolios de armamento y petróleo son de los principales sostenes de la administración Bush. Algunos medios informativos imperialistas estadounidenses caracterizaron la Casa Blanca al mando de Bush como el "gabinete del petróleo". Como es sabido, "Bush padre" siempre ha tenido el oficio de patrón de las empresas petroleras. Y Cheney, que es vicepresidente de "Bush chico", fue secretario de Defensa de Bush padre y luego presidente de la junta directiva de Halburton, la principal empresa petrolera del mundo. Rumsfeld, el actual secretario de Defensa, es presidente de la junta directiva de Gyland Science, una enorme empresa de armamento y tecnología, y fue director de diversas empresas de energéticos y secretario de Defensa provisional en el gobierno de Nixon.

En conjunto, estos hechos ponen en claro que estos "halcones" están muy decididos a representar los intereses de los monopolios de armamento y petróleo. Han infiltrado expertos de espionaje en Irak, disfrazados de "inspectores de armas de la ONU", quienes salieron con que "no pudimos encontrar pruebas". No obstante, siguen repitiendo las mentiras y diciendo que hay pruebas y que van a atacar a Irak. Como explicamos, esta guerra imperialista unilateral de ocupación y colonización no tiene nada que ver con las armas químicas. Cuando el gobierno iraquí masacró con armas químicas a miles de kurdos oprimidos en Halabja, el gobierno estadounidense estrechó relaciones con Irak, debilitadas durante la guerra árabe-israelí de 1967. Poco después de esta masacre, una delegación estadounidense fue a Irak para felicitar a sus colegas y firmar convenios importantes con el gobierno. El encargado de los delegados se llamaba Rumsfeld, el actual secretario de Defensa. Estos criminales imperialistas, tan "preocupados" por las armas de destrucción masiva, apoyaron abiertamente a Saddam durante la guerra entre Irán e Irak y su uso de armas químicas contra Irán.

No se trata de las armas químicas sino de que no han podido ejercer un control total sobre Saddam y no pueden aceptar la situación. Y ya no ocultan sus propósitos: declaran de manera abierta y descarada sus ambiciones de obtener un dominio imperial de todo el mundo y que, en el caso de Irak y del Golfo, únicamente ellos tomarán las decisiones en las relaciones económicas, políticas y exteriores de la región. Tras decirle a Irak que se rinda o que lo someterán mediante la guerra, la pandilla de agresores y colonizadores de los imperialistas británicos-estadounidenses se ha movilizado todas sus fuerzas para una guerra unilateral.

Hasta han detallado el plan jurídico y administrativo que impondrán en Irak después de la intervención: la clase de gobierno que impusieron en el Japón bajo el general McArthur tras la II Guerra Mundial. Y ya han nombrado al general del ejército para encabezar el gobierno y a los integrantes de su equipo. Dicen que "no van a abandonar Irak hasta que completen el proceso de reconstruir la nación iraquí, reconstruir todo el país y consolidar plenamente el nuevo orden", lo que quiere decir colonizar a Irak.

¡Ésta no es una guerra entre los imperialistas!

Es muy obvio que ésta es una guerra de colonización. Por ello, independientemente de los pretextos que pongan, no es correcto decir que es una guerra entre los imperialistas, desestimar la voluntad de las naciones y minorías de Irak que son las víctimas de esta imposición unilateral de subyugación imperialista ni quedarse callado ante la lucha de los pueblos de Irak contra la agresión de los imperialistas, que están muy decididos a robar el futuro de esos pueblos.

Independientemente de sus intenciones, quienes consideran la guerra de colonización imperialista como "un acto de tumbar a los tiranos locales y regionales y establecer la democracia", objetivamente sirven al imperialismo. Es una muestra de gran incomprensión quedarse de brazos cruzados y ver la guerra como un "conflicto entre los reaccionarios".

Irak es un país oprimido por el imperialismo. En los países imperialistas, la lucha nacional y la defensa de la patria son lo mismo que defender el Estado imperialista y sus intereses. En un país oprimido amenazado de intervención imperialista, como Irak, la lucha nacional y la defensa de la patria son tareas que hay que llevar a cabo.

¿No es importante defender al derecho de autodeterminación de las naciones? Con razón, el proletariado no permitirá que se limiten las formas en que puede ejercer este derecho. El proletariado solucionará el problema nacional de acuerdo a sus intereses generales, propondrá su propia solución y llevará a cabo su lucha.

Por otro lado, el proletariado no puede desconocer ninguna forma o manifestación de la voluntad de la nación en cuestión, aunque ésta se exprese de una manera que no sea de su agrado. Sobre todo en el caso de Irak, está claro que el proletariado no puede quedarse callado ante la inminente agresión imperialista que avanza en contra de la voluntad de las naciones y minorías de Irak. Quienes se adjudican el derecho y la autoridad absoluta de realizar cualquier intervención y ocupación que quieran, sólo les dan órdenes de callarse y aceptar sus imposiciones. La tarea del proletariado, de las masas trabajadoras y de los oprimidos en todos los países es derrocar a las clases dominantes; es su deber y derecho exclusivo y no lo pueden asumir los imperialistas ni otras personas.

¡Definir el blanco, ampliar el frente!

Debemos oponernos resueltamente a la colonización imperialista de Irak. El principal enemigo son los imperialistas estadounidenses. Debemos seguir la política de definir el blanco y ampliar el frente. Es inminente una guerra de intervención de los imperialistas en Irak. Al oponernos a la guerra de agresión y subyugación imperialista que se presenta como parte de la "guerra contra el terrorismo" en nombre de la "ley y la democracia", proponemos cerrar filas con los oprimidos de Irak y en general con los oprimidos de la región y del mundo, sin dejar caer nuestra bandera comunista revolucionaria independiente. La resistencia a los imperialistas estadounidenses es justa y correcta, y es una importante tarea que hay que realizar. En la resistencia, proponemos unir el movimiento de liberación nacional y el de la liberación de la sociedad.

Como Irak es el actual blanco de la intervención y colonización imperialista, la contradicción nacional entre los imperialistas y las naciones y los pueblos de Irak es la principal contradicción en ese país. Las tareas antiimperialistas están en primer plano. Es importante tratar las tareas democráticas como parte inseparable de las tareas antiimperialistas. La actual situación de Irak requiere un frente único nacional. La formación del más amplio frente posible, a partir de alianzas, es la necesidad histórica que ha impuesto la realidad actual de Irak. Para las fuerzas que forman el frente, es importante advertir el peligro de trabajar con las clases dominantes y de perder de vista su propia posición independiente, y de dejar de apuntar la flecha revolucionaria principalmente al imperialismo estadounidense en la situación actual, debido a la sanguinaria naturaleza del reaccionario gobierno de Saddam y sus crímenes contra las masas trabajadoras, la nación kurda oprimida y otras minorías. La política debe partir de los hechos. En la situación actual, el principal enemigo no son los Saddam sino el imperialismo estadounidense. Talabani (un líder kurdo en Irak) está metido en un juego peligroso. Y otras fuerzas de la región esperan beneficiarse de la democracia y solucionar sus problemas en el marco del plan imperialista de reconfigurar toda la región.

La experiencia histórica, en el caso del mulla Mustafa Barzani, nos enseña cómo acaban quienes no se apoyen en sus propias fuerzas sino en las clases dominantes y las fuerzas imperialistas. Es un gran error y espejismo apoyarse en los generales para resolver las luchas de la nación kurda oprimida y los pueblos de la región. Asimismo, decir que los imperialistas tratan de manipular la lucha de liberación nacional kurda y por eso es aceptable ignorar las demandas justas y democráticas de la nación kurda y desestimar la lucha de esa nación, y hasta oponérsele o no tomar en cuenta su situación la represión que sufre, representa una sola cosa: el socialchovinismo.

La dictadura fascista de Turquía ( al igual que los sionistas) es un aliado estratégico y avanzada de la máquina de guerra estadounidense. Los representantes de la dictadura tienen varios intereses en la guerra. Temen que sufran fuertes pérdidas económicas y que sea muy difícil recuperarse. Y temen que se desarrolle una situación no deseable en el sur del Kurdistán que podría prender al norte. No obstante, han decidido seguir la estrategia de guerra estadounidense. A pesar de las declaraciones en contra, el primer ministro Gul no fue a Siria, Egipto, Sudán y otros países en plan de "diplomacia de paz activa" sino a fin de romper su aislamiento en la región. Cuando Gul dijo que "se entregará un informe a los Estados Unidos" y que "la principal responsabilidad recae en Irak", confirmó que las visitas se realizaron bajo la dirección del gobierno estadounidense. Con la oferta de sus bases, territorio de Ariel, etc., el Estado turco ya ha dado a sus amos estadounidenses los servicios necesarios. A cambio, tienen permiso para desplegar fuerzas militares en el sur del Kurdistán a fin de aniquilar las fuerzas armadas de Kadek (antes el PKK). Por lo tanto, es importante oponerse resueltamente al plan de aniquilación. Es muy importante formar una alianza con el movimiento nacional kurdo sobre una base correcta. Mientras tanto, la dictadura fascista prosigue con sus ambiciones históricas en Musul y Kirkuk, si bien sabe muy bien que los imperialistas jamás cederán el control de estas zonas. Por eso, sólo piden unas cuantas patéticas migajas. Debemos ponernos en pie de unidad con las luchas de los pueblos del Medio Oriente y oponernos a los imperialistas y su lacayo y avanzada, la dictadura fascista que amenaza a los pueblos de la región.

¡Abajo la guerra de agresión, intervención y colonización de los imperialistas!

¡Viva el derecho de autodeterminación de las naciones oprimidas, viva la unidad del proletariado, las naciones y los pueblos de todos los países!

¡Abajo el imperialismo estadounidense!

¡Contra la agresión imperialista, todos somos iraquíes!

¡Vivan las guerras justas! ¡Viva la guerra popular!

 

Buró Político, Comité Central

Partido Comunista Maoísta (Turquía -norte del Kurdistán)