SOLIDARIDAD CON LA LUCHA LEGAL DE LOS PRISIONEROS DE GUERRA Y PRESOS POLÍTICOS DEL PERÚ

¡RECHAZAMOS LOS JUICIOS POR TERRORISMO!

NO SON TERRORISTAS SON COMBATIENTES REVOLUCIONARIOS, protagonistas de una de las partes de la guerra popular dirigida por el Partido Comunista del Perú desde mayo de 1980. A la fecha casi 2000 suben a nuevo juicio, con más de 15 años de detención y luego de haber conquistado la anulación de todos los procesos en los tribunales militares o jueces sin rostro. Por razones políticas el gobierno actual del Perú mantuvo y apuntaló la ley inconstitucional de la dictadura fujimorista que remata el sistema legal antisubversivo siguiendo la línea represiva de los regímenes de excepción y sometiéndose a la doctrina represiva imperialista de Bush de: guerra al terrorismo mundial. De este modo falsean la realidad de los hechos creando el delito de “terrorismo” y al “terrorista” para exceptuarlos de derechos o restringírselos al máximo pretendiendo ocultar la revolución.

VIOLARON SU DERECHO A LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA DESDE LA CAPTURA Y SOPORTARON LAS PEORES CONDICIONES DE DETENCIÓN CARCELARIA EN AMÉRICA LATINA. Enjaulados, encadenados, encapuchados y con traje a rayas o desnudos, los presentaron en la prensa. Con encierro de 23 horas al día, aislamiento e incomunicación, secuestrados y torturados en Islas Navales, prisiones militares o civiles policializadas, sin derecho a trabajo, estudio ni a la defensa, resistieron la desproporcionada agresión sin lamento alguno ni quebrando sus convicciones. Más aún, manteniendo su ideología y principios revolucionarios, lucharon decididamente por un Acuerdo de Paz primero, por una solución política después, pero el Estado “vencedor” no fue capaz de dar salida política a este problema político.

HOY EN LOS NUEVOS JUICIOS MANTIENEN UNA DIGNA ACTITUD DE RECHAZO. No sólo les niegan su derecho a la presunción de la inocencia sino todas las garantías con los Decretos Legislativos de febrero 2003, aplicados en los juicios, en complemento de la ley madre 25475 de la dictadura y otras normas posteriores, les impiden su libertad a la mayoría con penas inhumanas de cadena perpetua, 35, 30 y 25 años; a inocentes o sin pruebas les imponen 20 años sin beneficios. Pero ellos tienen derecho a reincorporarse a la sociedad y actuar políticamente junto al pueblo porque, con todo lo vivido, ya pagaron ellos con su larga prisión, sus compañeros con sus vidas y sus familiares sumidos en el profundo dolor de verlos tras las rejas. Ellos, pues, tienen derecho a un debido proceso y a leyes que respeten los principios del derecho y la justicia.

¡RESPETO A LOS DERECHOS DE LOS PRISIONEROS DE GUERRA Y PRESOS POLÍTICOS DEL PERÚ!

¡RECHAZO A LOS JUICIOS POR TERRORISMO!

¡CIERRE DEL PENAL MILITAR DE LA BASE NAVAL DEL CALLAO!

Perú, abril – mayo 2006